This is Where the Future Bleeds

A Mike Brooks y su obra ya lo conocíamos por aquí con su saga The God-King Chronicles, así que no es de extrañar que le diera una oportunidad a This is Where the Future Bleeds su nueva fantasía autoconclusiva, caracterizada sobre todo por un humor desbordante y una idea atractiva como comienzo. La protagonista de la historia y narradora es Kitt Carver, una buscadora de destinos para los ricos y poderosos. Esto es así porque en las tierras donde el tiempo apenas avanza, los más valientes y osados pueden hacerse con un destino que luego venden al mejor postor. Pero pronto se verá envuelta en problemas inesperados con el último hallazgo que ha conseguido vender…

Uno de los puntos fuertes de Brooks son el conjunto de personajes que despliega ante el lector, combinando de forma muy atractiva caracteres de toda índole insuflados con mucho humor y esta no iba a ser una excepción. Sin embargo, cabe destacar la labor de la narradora del audiolibro, Kim Bretton, que consigue a base de acentos dotar de personalidad a cada uno de los intervinientes en cada escena. Y esto lo consigue sin impostar la voz como he visto en otros muchos audiolibros, pero consiguiendo cambiarla en cada oportunidad. Una labor encomiable que sin duda ha conseguido que suba mi apreciación por la obra.

This is Where the Future Bleeds es una obra con una premisa atractiva que va perdiendo un poco de esa pátina conforme van avanzando las páginas, sin dejar en ningún momento de tener un ritmo adecuado, pero con cierta sensación de déjà vu en algunas de sus escenas. La dinámica del grupo que forma Kitt para desentrañar el misterio es estupenda y hace que se pasen las páginas volando, pero el misterio en sí y su resolución avanza un poco a trompicones, más por casualidades que por méritos de los presentes. Nos encontramos ante una fantasía que acaba siendo bastante convencional, pero que está escrita con oficio y que cumple perfectamente su cometido de entretenernos. Es cierto que tiene cierto aroma a campaña de rol encubierta, pero no es menos cierto que hay bastantes libros de fantasía con el mismo aire peor ejecutados que este.

Cubierta y sinopsis de This is Where the Future Bleeds

Ya tuvimos el placer de leer y comentar la obra de Mike Brooks por aquí, aunque le había perdido un poco la pista. Así que es una buena noticia que se publique This is Where the Future Bleeds, su nueva novela de fantasía que promete un buen rato de diversión.

Esta es la sinopsis:

Kitt Carver is one of the best diviners in the business at finding destinies for the rich and powerful. When she’s nearly killed, and her regular broker is murdered, it becomes clear someone has an issue with the last destiny she found.

Determined not to let anyone else die, Kitt gathers a mismatched group – including Two Tongue Derna, her childhood friend and now a renowned street duellist, and Sulian the Swallowmage, powerful but plagued with intrusive visions of futures – and sets off across the Timeless Lands to warn the destiny’s recipient.

However, unbeknownst to Kitt, she has her own destiny; one which might spell disaster for everyone.

Mi traducción:

Kitt Carver es una de las mejores divinadoras del negocio de encontrar destinos para los ricos y poderosos. Cuando casi la matan y asesinan a su comprador habitual, queda claro que alguien tiene problemas con el último destino que encontró.

Decidida a no dejar que nadie más muera, Kitt reúne un variopinto grupo, incluyendo a Derna Dos Lenguas su amiga de la infancia y ahora una renombrada duelista callejera y a Sulian el magotrago, poderoso pero atormentado por visiones intrusivas de futuros, para partir en una viaje a través de las Tierras Sin Tiempo para avisar al receptor del destino.

No obstante, sin que Kitt lo sepa, ella tiene su propio destino, uno que puede significar el desastre para todos.

Esta es la cubierta:

The Godbreaker

La verdad, sigo sin entender cómo esta trilogía de Mike Brooks no ha tenido más renombre. Unos libros de fantasía épica con muy diversos puntos de vista, que juega con el lenguaje desde la perspectiva de género, con unos personajes entrañables… Así que aquí vengo a aportar mi granito de arena para hacerlos un poquito más conocidos.

The Godbreaker es la entrega final de la historia que comenzó con The Black Coast y continuó con The Splinter King, con todos los personajes que nos ha ido presentando Brooks destinados a un enfrentamiento de grandes proporciones. Y sin embargo, el autor nos escamotea esa gran batalla durante la mayor parte del libro. ¿Por qué?, os preguntaréis y creo que la respuesta es que desde el principio ha intentado sorprendernos con el destino de cada uno de los personajes que nos ha acompañado por el camino y en esta tercera entrega no iba a ser menos.

El comienzo de la obra, con un tsunami que descompone el tablero de juego que ya conocíamos, es la forma poco sutil pero efectiva que tiene el escritor para forzar a todos los personajes a entenderse o perecer en el intento. Y consigue otro efecto que creo que es aún más importante, ya que emocionalmente te implica mucho más en la historia, por que semejante desgracia te hace conectar aún más con las penurias de los implicados.

Algo que no me ha gustado tanto es la aparición de personajes de los que no habíamos oído hablar con conocimientos extensos de un pasado que había estado casi siempre en tinieblas. Me parece un recurso un poco tramposo, un deus ex machina bastante injustificado, aunque afortunadamente no tienen un papel excesivamente relevante.

The Godbreaker es un libro muy largo, más de 600 páginas en las que Mike Brooks desplaza a su peones a lo largo y ancho del continente, pero lo que de verdad centra nuestra atención no es tanto el viaje como el destino. Y es que no deja de sorprender que la resolución para un conflicto con varios ejércitos, tres frentes y varios dioses o descendientes de dioses implicados se pueda resolver de forma política. Con esto no quiero decir que no haya batallas y sangre a paletadas, pero todo queda en un discreto segundo plano cuando la voz de la razón y la lógica se aplica al Estado, una vez superados los fanatismos. Y Brooks lo hace de una forma elegante, dejando en mano de los supervivientes el destino del reino, pero sin avasallar y sin tampoco dejar finiquitado cada detalle.

La trilogía queda bien cerrada, sin tramas sueltas, aunque es cierto que en el epílogo algunos personajes planifican un viaje que podría dar pie a que el autor volviera a explorar este mundo. Sin duda, estaré interesada en lo que pueda ofrecer.

The Splinter King

Con lo que me gustó The Black Coast, estaba claro que no pasaría mucho tiempo antes de que continuara con la lectura de la trilogía de Mike Brooks. Brooks apuesta por ampliar el mundo y casting de personajes para evitar el temido síndrome del segundo libro, y a fe mía que la apuesta es ganadora.

El número de puntos de vista y de protagonistas cuyos caminos se entrecruzan crece exponencialmente (bueno, exagero un poco, pero crecer crece) en The Splinter King, pero el autor ha conseguido equilibrar todas las tramas y servirnos una historia absorbente e intrincada a la vez que divertida y emocionante. Lo que antes se desarrollaba prácticamente en un solo pueblo, ahora se expande por toda la geografía imaginada para estas crónicas. El hecho de las distancias sean tan grandes también le sirve a Brooks para ir jugando con la información de la que dispone cada personaje, mientras que nosotros lo sabemos todos desde nuestra posición omnisciente. El escritor ha salido jugar sus bazas presentándonos tanto batallas como relaciones románticas, en un tapiz donde mezcla hilos de distintas tonalidades para dar lugar a una obra mayor que la suma de sus partes.

Aunque el aumento de personajes vaya en detrimento del protagonismo de Daimon y Saana, también tendremos nuestra ración de los recién casados mientras siguen resolviendo los conflictos que surgen entre sus dos pueblos, unidos frente a la adversidad. La trama de la princesa Tila cobra más importancia y podremos verla enfrentarse a una amenaza terrible recurriendo a su inteligencia y a sus influencias, pero también repartiendo estopa a base de lanzamientos de cuchillos. Otros puntos de vista que me han gustado mucho son los de Zhanna, en un arco de rito de madurez muy bien construido y el de Darel, saliendo de la sombra alargada que tanto su padre como su hermano lanzaban sobre él y demostrándose a sí mismo que su título no es solo una herencia por ser vos quién sois. Y muchos otros como Jaya o Marin. Es que este libro es un no parar, una visión caleidoscópica de una historia muy completa.

Quizá resulte un tanto extraño que la amenaza exterior apenas aparezca en unos párrafos de todo un libro que por otra parte tiene una longitud considerable, casi 700 páginas, pero es que no hace falta. Bastante tienen ya los habitantes de este mundo con sobrevivir a sus rencillas internas y sus luchas de poder como para tener que preocuparse por una amenaza que apenas se vislumbra en el horizonte.

También es muy recomendable la lectura crítica de los choques culturales inevitables cuando se conviven miembros de distintas culturas, con lenguajes, usos y costumbres diferentes que habrán de armonizar.

Muy pero que muy recomendable.

The Black Coast

He disfrutado muchísimo con The Black Coast, una obra que a pesar de no ser una novedad muy reciente o precisamente por eso y por tener ya publicada toda la trilogía ha entrado en mi radar. Y me considero afortunada por ello, porque es una historia fantástica con perspectiva de género, con algo de magia y con un uso del idioma que parece chocante al principio pero que luego encaja perfectamente en el relato.

El libro comienza con lo que parece una escaramuza más de las muchas que sufren los poblados costeros de Narida, a manos de los temibles Irwenians. Esto nos puede recordar mucho a los ataque vikingos a las costas británicas y no iríamos muy desencaminados si no fuera porque Mike Brooks decide que los invasores en este caso vienen en son de paz, buscando asentamiento lejos de sus propias tierras, que penden amenazadas por un poder superior. Un poco como los movimientos de los pueblos germanos que se vieron empujados por los hunos a bajar por Europa.

Décadas de recelo y de mala sangre, así como el código de honor de los invadidos impedirían inmediatamente un entendimiento, pero el sentido común, quizá el menos común de los sentidos, prevalece y se llega a un acuerdo tenso e inestable para ambas sociedades. Pero que la sangre no llegara al río de primeras no significa que las diferencias culturales no dejen de provocar conflictos, para los que se necesitará mucha mano izquierda, sobre todo cuando se de a conocer el acuerdo al que se ha llegado entre los responsables de cada facción.

Sin entrar mucho más en el meollo de la novela, me gustaría hablar un poco más sobre cómo está escrita. Los dos pueblos que cruzan sus caminos hablan lenguas distintas y su concepción del mundo es tan distinta que a veces resulta casi imposible entenderse, por no poder expresar ideas que no tienen acogida en el idioma que se está aprendiendo. Por ejemplo, la cabecilla de «los invasores» empezará a llamarse a sí misma hombre porque en el idioma de Narida es imposible que una posición de poder la ocupe una figura femenina. Para esta situación quizá un tanto rocambolesca, el autor hace uso de un singular mayestático y varias perífrasis para reforzar el género percibido, que no tiene por qué ser el biológico. Como cuando se dice: «pues esta hermana tuya me dijo no sé qué » en vez de decir «pues Lola me dijo no sé qué». Como si hacer uso de los nombres propios no fuera suficientemente explícito en el lenguaje. Es una cosa muy curiosa y que a pesar de la extrañeza que cause en un principio, una vez se entra en el juego te permite entrever lo que piensan los personajes a través de los diálogos sin necesidad de monólogos interiores.

El clan invasor no conoce el papel y no tiene registros escritos, lo que sorprende sobremanera a los habitantes de Narida, ya que se preguntan entonces cómo saben qué pertenece a cada uno. Y la respuesta es lapidaria: si una persona no sabe si una gallina es suya o no, es que no le hacía mucha falta desde el principio.

Aunque hay poca magia a lo largo de la novela, hay dos puntos de vista un poco más marginales a lo largo del relato que yo creo que tomarán mayor relevancia en las siguientes entregas y van dejado el camino sembrado para lo que pretende recoger Brooks. Yo al menos no creo que pase mucho tiempo sin leer el siguiente.

Portada de The Godbreaker

Ya sabemos cuál será la portada de The Godbreaker, la tercer y última entrega de The God-King Chronicles del autor Mike Brooks, que Orbit publicará el 26 de junio.

Esta es la sinopsis:

The ultimate epic fantasy trilogy ends in this battle-filled finale from Mike Brooks – Two armies will clash – led by two fearsome generals. Rumour claims one is a demon, and the other is a god reborn…

In the West, Marin and Alazar are in the army of the Godsworn following Tyrun, who claims to be Nari Reborn. In the East, the demon known as The Golden lands with Tjakorsha at its back, looking to slay a god. In the City of Islands, Jeya and Bulang try to survive as factions seek to use Bulang’s ancestry for their own gain. In the South, Daimon and Saana fight to keep the peace they brokered alive amid the onset of war. And in amongst it all is Tila Narida, the Divine Princess, who has always turned chaos to her own advantage…

The legacy of Narida’s God-Kings spans a continent, and will end in blood

Mi traducción:

La trilogía de fantasía épica de Mike Brooks termina con esta final plagado de batallas, en el que chocarán dos ejércitos liderados por dos terribles generales. Los rumores dicen que uno de ellos es un demonio y el otro un dios renacido…

En el Oeste, Marin y Alazar están en el ejército de Godsworn siguiendo a Tyrun, quien proclama ser Nari renacido. En el Este, el demonio conocido como El Dorado arriba con Tjakorsha En el Oeste, Marin y Alazar están en el ejército de Godsworn siguiendo a Tyrun, quien proclama ser Nari renacido. En el Este, el demonio conocido como El Dorado arriba con Tjakorsha tras él, intentando matar a un dios. En la Ciudad de las Islas, Jeya y Bulang tratan de sobrevivir mientras distintas facciones buscan utilizar la ascendencia de Bulang para su propio beneficio. En el Sur, Daimon y Saana luchan para mantener la paz en mitad del inicio de la guerra. Y entre todos ellos está Tila Narida, la princesa divina, que siempre cons

Esta es la portada, con diseño de Matthew Burne y arte de Anato Finnstark: