Está disponible para su descarga gratuita la antología Heroes Wanted, con relatos de 19 autores de fantasía que espero que sea un buen auto regalo navideño.


Lecturas de ciencia ficción y fantasía
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La fantasía de inspiración asiática parece estar en boga últimamente y Steel Crow Saga es la última lectura de este tipo que ha caído en mis manos, pero probablemente no sea la última.

Para distinguirse de otros libros Paul Krueger ha construido su mundo basándose en aspectos típicos de ciertas culturas asiáticas (Japón, China…) pero lo ha mezclado con unos sistemas de magia distintos para cada cultura. A esta mezcla se le añade un conflicto armado que ha finalizado hace relativamente poco con la liberación de territorios invadidos por la “cultura dominante” y ya tenemos el caldo de cultivo para una novela atractiva en un principio que luego resulta ser demasiado larga.
El sistema de magia más explorado en las páginas de Steel Crow Saga es la unión espiritual de un humano con un animal, en una relación unívoca que ineludiblemente recuerda a los Pokemon, pero en vez de hacerte con todos solo puedes escoger uno. Hay algunos combates bastante interesantes, y la elección de este “familiar” puede dar mucha información sobre la personalidad de cada humano, pero me hubiera gustado que se hubieran respetado algo más las propias reglas que el autor nos va contando al principio del libro, más que nada por consistencia con la historia.
He de reconocer que los personajes están bien trazados y la mayoría son capaces de desperta nuestra empatía, aún perteneciendo a facciones adversarias. Sin embargo, el desarrollo de algunas de las relaciones de los protagonistas resulta chocante y esta sensación de extrañeza es uno de los problemas del libro. Que sí, que queremos que todo el mundo acabe feliz y emparejado, pero retorcer tanto la narrativa no me convence.
No obstante, el mayor problema del libro es su longitud, porque la historia no aguanta semejante cantidad de páginas. Si se hubiera contenido en su extensión, Krueger nos hubiera ofrecido una novela de fantasía atractiva y agradable y con la ventaja de ser autoconclusiva pero en este producto final se notan demasiado las costuras.
Sigo con el PP (Proyecto Parker) y he de decir que he devorado en muy poco tiempo The Two of Swords volumen 2, con un autor desbocado y con una trama que va complicándose poco a poco para llegar (espero) a un gran final.

La estructura del libro es la misma que la primera entrega, ya que esta publicación recopila una serie de novelas cortas que se van entrelazando unas con otras. Los cambios de punto de vista y de personajes son más acusados en este caso, con algunas gloriosas incorporaciones y la presencia de personajes que habían caído en el olvido desde las primeras páginas del primer libro (y algún cambio de nombre que debería haberse corregido en esta edición). Como cada capítulo tiene un ritmo, un protagonista y un tono distinto, hay algunos que gustan más y otros que gustan menos. Las aventuras de Poverty para conseguir unas llaves pasando a través de las laberínticas estructuras que conforman el palacio de Blemya consigue ser a la vez claustrofóbico y divertido, algo que no creo que le hubiera resultado sencillo a ningún otro autor. Sin embargo, la narración de la enésima batalla a través de los ojos de un superviviente puede resultar pesada porque ya lo hemos visto más veces y no aporta mucho cambio.
La prosa raya en el nivel al que nos tiene acostumbrados Parker, sin caer en la economía de palabras pero tampoco con excesivas florituras que pudieran lastrar el ritmo del libro. De nuevo encontramos algunos aspectos técnicos explicados de una forma cercana y clarificadora, y algunas discusiones sobre moralidad que nos dan que pensar.
Aunque creo que la mejor manera para adentrarse en la obra de KJ Parker es sumergirse en su obra corta, es cierto que estos tres libros reúnen quizá algunas de sus mejores virtudes, ya que son narraciones cortas de por sí que se van uniendo para dar lugar a una historia más grande, quedándose con lo mejor de dos mundos. No creo que pase mucho tiempo hasta que acabae con la tercera entrega, ya que estoy francamente intrigada por ver qué nos van a deparar todos estos hilos que el escritor ha estado tejiendo a nuestro alrededor con la paciencia de un cazador.
Me gustan las novelas de detectives desde siempre, aunque no puedo considerarme ninguna experta. Por eso, cuando me encontré con Magic for Liars, un libro donde una detective privada investiga un posible crimen en un instituto de enseñanza mágica, ya estaba predispuesta a que me gustara. Pero es que además Sarah Gailey ha conseguido entrelazar la parte mágica con la investigación en sí de forma que es necesaria pero no determinante.

Ivy Gamble es la protagonista de la historia, una detective privada de poca monta con una relación prácticamente inexistente con su hermana melliza, que es profesora en un instituto mágico. La magia está presente en la vida diaria de algunas personas, pero no influye en la de Ivy, por ejemplo. Esta normalización del elemento fantástico exige un poco de suspensión de la incredulidad por parte del lector, porque si hay magia… ¿para qué hace falta echarle gasolina al coche? y cosas así. La autora evita este problema restrigiendo geográficamente la novela al propio instituto, dando algunas pinceladas de magia a acciones cotidianas y manteniendo el resto de las interacciones en un nivel “mundano”.
El aspecto detectivesco de la novela no incluye pruebas forenses, porque el crimen, de existir, se cometió hace meses. Toda la investigación se realizará a base de entrevistas con los afectados e investigación de campo, con finales de jornada a base de chupitos y cocktails que nos lleva por terrenos conocidos del alcoholimo inherente a los detectives privados.
Me gusta como la autora se dedica a destrozar el mito de “elegido que cumplirá la profecía” y la exaltación del personaje medio que a pesar de sus limitaciones es capaz de seguir adelante y conseguir sus objetivos. Aunque lo cierto es que Ivy toma algunas decisiones extrañas a lo largo del libro, sí que vemos su evolución precisamente gracias a la investigación del caso.
Me parece importante destacar el aspecto psicológico de la novela, que da mucha importanca a las relaciones personales, sean estas familiares o profesionales. El peso emocional de la novela es bastante importante, desde la desgraciada muerte de la madre de las mellizas en un pasado que marcará por completo el resto de sus vidas a la relación entre los hermanos que se disputan el título de “elegido”. Es curioso el contraste de las relaciones entre ambas parejas, cuyos paralelismoa le sirven a Gailey para explorar esas difíciles interacciones familiares.
Y además Magic for Liars es bastante corto, otro punto positivo que tener en cuenta. Es un libro que quizá no convenza a todo el mundo, pero que a mi me ha entretenido mucho.
The Quantum Magician fue una más que grata sorpresa en su momento y después de conocer en persona a Derek Kunsken, no podía pasar mucho tiempo hasta que The Quantum Garden cayera en mi poder.

Esta novela sigue la historia de la primera entrega, así que no hace falta ni presentar a los personajes ni establecer una situación de partida, porque ya los conocemos. En este caso la crisis puede desequilibrar los grandes poderes del universo conocido, porque entra en juego un elemento que hasta entonces no se podía concebir. La posibilidad de viajar en el tiempo puede ser real y hay que actuar en consecuencia.
La aproximación que realiza Kunsken a los viajes en el tiempo es quizá la más conocida, tipo Regreso al Futuro, pero sin la fotografía de familia que va desapareciendo que le servía a McFly para saber si iba por buen camino. En este libro, los protagonistas van a ciegas, ya que apenas tienen información del momento en el pasado al que viajan y pronto verán cosas que pueden quebrantar la causalidad, algo que tendría consecuencias desconocidas.
El autor utiliza estos problemas de causa y efecto de forma bastante clásica, pero aún así consigue ir elevando la tensión con gran acierto conforme van avanzando las páginas. Aunque la resolución final no resulte excesivamente sorprendente, es más que correcta. Es cierto que algunas de las líneas de diáologo y descripción que utiliza tienen algo más de tecnojerga que de especulación cuántica, pero son un vehículo necesario para el desarrollo de los acontecimientos.
Sin embargo, lo que más me ha gustado del libro con diferencia es la aparición del Horto Quantus y la belleza con que se describe su existencia. Creados quiza a través de un accidente espacio temporal y con su existencia pendiente de un hilo por su situación en un planeta que puede sufrir radiaciones asesinas, sirven como contrapunto al resto del libro, a la trama en sí con sus intrigas y sus conspiranoicas acusaciones y en general a la complejidad del ser humano en las múltiples variantes que el autor canadiense ha creado para nosotros. Quizá solo por eso, la lectura merecería la pena, pero estamos hablando de un libro más completo que solo esta característica.
Aunque pierde algo de la chispa que tenía en la primera entrega, The Quantum Garden es una gran secuela que gustará a los aficionados a los viajes en el tiempo, que parecen que vuelven a estar de moda si es que alguna vez dejaron de estarlo.
Hay que dar oportunidades a nuevos autores y cuando vi que The Rage of Dragons estaba en oferta y leí la sinopsis, decidí que Evan Winter iba a pasar conmigo algunos días.

La novela es una fantasía épica con un mundo secundario muy llamativo de inspiración africana, aunque restringido geográficamente a una penísula no muy grande, por lo que no se trata de una novela de grandes viajes y espacios abiertos.
El reclamo principal, esos dragones de los que habla el propio título, tienen escasa importancia en el desarrollo de la historia, que resulta bastante típica. Una guerra que se perpetúa en el tiempo, una cultura volcada en la guerra que parece destinada a permanecer en un status quo permanente, un protagonista cuya única fijación es la venganza… todo muy trillado. En este sentido The Rage of Dragons no resulta para nada sorprendente.
Y es una pena porque tanto la mitología como las características de la magia son atractivas y podrían haber servido como escenario para una historia mucho más interesante. El autor tenía todos los elementos a su disposición para asombrarnos con un mundo distinto, pero el ámbito de la historia resulta ser tan restrigndio que a pesar del giro final para engrandecer la trama, no consigue compensar el resto del libro que se hace excesivamente largo.
Las escenas de formación en la academia llegan a resultar cargantes, de tanto repetir los entrenamientos y cómo la implicación constante y el entrenamiento puede llevarte a mejorar, cuando estamos hablando de un mundo mágico donde la sangre establece las diferencias entre clases. Cultura del esfuerzo, lo llaman. Aunque hay algo de crítica social contra el clasismo y a favor de la igualdad de oportunidades, las diferencias sociales son tan marcadas que resultan maniqueas en su concepción.
No puedo recomendar este libro, al que le he encontrado más fallos que virtudes.
Sigo con mucho interés la carrera de Brad Beaulieu desde hace tiempo y creo que su obra de fantasía sobre Shattered Sands es tremendamente ambiciosa y atractiva, con un emplazamiento que aunque nos pueda sonar conocido, no es el manido mundo medieval clónico que aparece en muchas novelas de fantasía.

No obstante, la propia ambición de la saga juega en su contra en algunas ocasiones, concretamente en algunas de sus entregas que no consiguen deshacerse de la etiqueta de libros de transición. A Veil of Spears que es el tercer libro de los seis previstos en la saga, aunque tiene momentos muy tensos y revelaciones que son trascendentales, en ocasiones queda falto de ritmo porque el autor tampoco puede desvelar todas sus cartas en este momento de la historia y se alargan algunas escenas de manera innecesaria.
La complejidad de las tramas y los muchos personajes asociados en intrigas palaciegas hacen que sea algo difícil entrar en el libro, quizá por que hace bastante tiempo que leí la segunda entrega y no tenía frescos en la memoria todos los detalles que hace falta recordar para situarnos en el libro. El escritor hace un esfuerzo consciente para volver a presentarnos tanto a los personajes como sus relaciones, pero no lo consigue en todas las ocasiones.
La prosa trabajada y exquisita sigue presente en esta como en todas las obras del autor. Se agradece una historia de fantasía en la que podemos recrearnos con la descripción de un paisaje igual que podemos hacerlo con una cuidada escena de lucha. En este sentido Beaulieu es uno de los autores más cuidadosos con el lenguaje que he leído últimamente.
Lentamente, la omnipresencia de Çeda va cediendo protagonismo a los personajes secundarios que conforman el trasfondo de la historia, transformándose en una novela coral con párrafos y capítulos dedicados a añadir profundidad a una historia ya de por sí extensa.
Estamos hablando de un libro que puede ser cautivador, pero que también es muy exigente con el lector. No sé si una relectura de los episodios anteriores hubiera beneficiado a la propia lectura de este libro y entiendo que una novela, a pesar de ser parte de una historia más larga, debe sostenerse por sí misma. Beaulieu lo consigue con A Veil of Spears, pero rozando una fina línea que no sé si será capaz de esquivar en la siguiente entrega.
Tengo el firme propósito de conocer más a fondo la obra de KJ Parker, porque tanto su producción corta como las novelas que he leído me han gustado mucho. Sin embargo, es un autor con una carrera bastante considerable, por lo que es posible que tarde bastante en ponerme al día, si acaso lo consigo.

Para empezar, escogí la trilogía The Two of Swords por una razón simple pero efectiva: mi amigo @mertonio se la iba a leer y siempre disfruto mucho con nuestras lecturas conjuntas, así que la decisión fue fácil.
The Two of Swords es una obra que se publicó originalmente por entregas y eso se nota en la propia estructura de la novela, con capítulos que van cambiando de narrador y por lo tanto de punto de vista, pero que siguen un hilo espacio temporal que poco a poco nos va desvelando la historia que Parker desea contarnos. Quizá por esto los primeros compases del libro pueden resultar confusos, pero superado este pequeño bache inicial, la lectura fluye de una forma muy agradable. Todo parece girar alrededor de una especie de baraja de Tarot que tiene mucha influencia sobre las decisiones de los poderosos en el mundo de la novela.
Cabe también destacar que el mundo donde se sitúa el libro es el mismo que otros relatos del propio autor, ya que los primeros personajes a los que conoceremos, por ejemplo, son nativos de Merebarton.
Parker se puede definir como un escritor muy técnico, en dos aspectos diferenciados, tanto en las herramientas que utiliza para su narración, en este caso con cambios de protagonista pero interrelacionando a los personajes a través de los ojos de los otros como también se puede hablar sobre su parte técncia de una forma más prosaica, con sus descripciones de batallas, equipos de asedio y demás parafernalia militar que hará las delicias de muchos lectores como yo que gusten de estos detalles.
The Two of Swords abunda mucho en la inutilidad de la guerra en general, con un empate técnico casi infinito entre los dos hermanos que dirigen las fuerzas de los imperios que se oponen. A pesar del genio militar de ambos, no son capaces de llegar a sorprender a su familiar, de forma que todas las batallas acaban resultando en una ganancia o pérdida de territorio insignificante, alargando una guerra ya de por si costosa para las arcas de cada uno de los bandos enemigos.
También es importante destacar el humor que impregna las páginas de esta historia y de la obra de Parker en general. Es un humor sutil y que busca más el guiño y la sonrisa del lector que la carcajada estruendosa, pero aún así consigue que temas escabrosos como la mutilación o el secuestro tengan otro cariz.
A pesar de la longitud del libro, en realidad solo estamos empezando a atisbar cuál será el derrotero que seguirán las piezas que se van moviendo por el tablero de juego. Esas cartas que poseen características especiales, como una asombrosa capacidad para el tiro con arco o para el espionaje. Muchos de los detalles que se van sembrando en las primeras páginas sin duda cobrarán importancia en los capítulos posteriores que leeré con gran interés, porque si algo consigue este autor es mantenerme intrigada durante toda la trama.
Aunque conocía la faceta de Emma Newman como escritora de ciencia ficción con su estupenda serie Planetfall, no es menos cierto que la mitad de su producción en novela pertenece a la saga Split Worlds y esa no la había ni empezado.

Between Two Thorns cumple casi religiosamente con los cánones de un libro relacionado con el mundo mágico de las hadas. Tiene sus intrigas cortesanas, sus amores imposibles, trampas y maldiciones de los que no se puede escapar con facilidad y ese ambiente victoriano que se suele asociar a las hadas. En ese sentido, el libro no se puede considerar muy original.
Pero es posible crear un libro con elementos muy conocidos y que aún así el resultado sea satisfactorio, aunque no sorprendente. Newman lo consigue con su elegante prosa y mezclando un misterio de fondo que consigue mantener nuestro interés entre los comentarios sarcásticos y las amenzas veladas de los bailes de la temporada. También me gusta la relación entre el mundo mágico y el “real”, y resulta especialmente llamativo la manera de describir la cruelad intrínseca de unos seres que tratan a los humanos como meros pasatiempos, como muñecas de trapo que en cuanto pierden su atractivo se desechan.
Mención especial merece un personaje que para el desarrollo de su labor ha sido despojado de toda emoción y cómo la autora consigue que esta falta de empatía y de humanidad sea patente en cada una de sus líneas de diálogo.
La novela es la primera entrega de los cinco libros que conforman la serie, así que aunque alcanza una conclusión más o menos satisfactoria, es cierto que quedan pendientes muchos hilos que nos harán continuar con los siguientes volúmenes (al menos yo tengo intención de hacerlo).
Los libros de viajes en el tiempo son una de mis debilidades. Me encanta cómo los autores se enfrentan a las paradojas, cómo eligen cuál de las muchas teorías que se pueden tomar como base de partida para “justificar” el viaje en el tiempo y cómo la aplican.

Había mucha expectación con The Future of Another Timeline. Annalee Newitz ya me había convencido cuando escribió Autonomous así que de entrada la novela lo tenía todo para gustarme.
Newitz ha conseguido cumplir mis expectativas. Nos presenta una historia tipo Regreso al Futuro con viajes al pasado para intentar editar los “errores” que puedan dar lugar a futuros distópicos. Con un fuerte componente feminista y unos personajes muy atractivos, las varias líneas temporales que se manejan en la novela confluyen de forma natural y muy estudiada. Pero es que el propio libro ya nos advierte, es el futuro de OTRA línea temporal, así que la situación de partida no es la que conocemos nosotros. Puede que algunas de las referencias que pueblan sus páginas sean basadas en hechos reales o directamente inventadas y queda de nuestra mano realizar alguna investigación para saber qué es verdad y qué no.
Es muy cierto que la novela sufre de un cierto “ombliguismo” en el sentido de que solo parece ser importante la historia de los EE.UU., aún cuando las máquinas que permiten viajar en el tiempo están situadas en varios lugares del mundo. Me hubiera gustado que el alcance del libro hubiera sido mayor, pero me temo que eso sería un objetivo demasiado ambicioso para una sola entrega.
También resulta muy interesante la descripción de la escena punk de principios de los noventa, que influye de manera decisiva en la vida de las dos protagonistas principales de la historia. Ese aire nihilista y subversivo le viene muy bien a la obra.
La autora consigue ser coherente en las distintas “ediciones” que van realizando en la línea temporal, aunque siempre me queda la misma duda en este tipo de libros. Si las máquinas del tiempo siguen funcionando ¿qué impide que el “enemigo” no vuelva a las andadas en cualquier momento y deshaga todo el trabajo realizado? Vale que la existencias de un almacén donde se guarda información a salvo de los cambios temporales provee de una salida de emergencia para mandar información a los posibles futuros, pero no deja de ser un truco sacado de la manga.
Como punto final, destacar precisamente que el alegato feminista es el hilo conductor de toda la novela, con referencias a un futuro aterrador que solo se atisba en algunas conversaciones, pero que puede servir como advertencia para continuar la lucha temporal. Un libro que hay que leer.