Anunciada la publicación de Shall Machines Bite the Sun

Benjanun Sriduangkaew publicará el 4 de julio la última entrega de la saga Machine Mandate, que se titulará Shall Machines Bite the Sun.

Esta es la sinopsis de la sexta y última entrega de esta maravillosa saga de ciencia ficción:

Thannarat Vutirangsee has won it all: she’s saved her world, married her perfect bride, and found her peace. She is meant to live the rest of her days in a fairytale.

But the machines are not done with her yet. Her wife Daji has breached the treaty between humans and machines, and for that she will be subjected to a punishment worse than execution.

Thannarat is not a hero. She is an artifact of war, a force of devastating annihilation. All she knows is how to fight. But to save Daji, what she will need the most will not be her gun or her might at arms . . . it will be a confrontation with her past, her mistakes, and a proof that she is more than an engine of violence.

Mi traducción:

Thannarat Vutirangsee lo ha conseguido todo: ha salvado su mundo, se ha casado con la novia perfecta y ha encontrado la paz. Debería vivir el resto de su vida en un cuento de hadas.

Pero las máquinas aún no han terminado con ella. Su mujer Daji ha roto el tratado entre humanos y máquinas, y por ellos recibirá un castigo peor que la ejecución.

Thannarat no es una heroína. Es una artefacto de guerra, una fuerza devastadora de aniquilación. Todo lo que sabe hacer es cómo luchar. Pero, para salvar a DAji, necesitará algo más que su pistola o la fuerza de sus brazos… necesitará enfrentarse a su pasado, sus errores y probar que es algo más que un motor de violencia.

Esta es la portada:

Now Will Machines Devour the Stars

Me da la impresión de que está pasando bastante desapercibida esta estupenda saga de ciencia ficción, que aúna de forma totalmente armoniosa humanos aumentados, inteligencias artificiales y una prosa exigente pero muy bella.

En esta quinta entrega de la serie, Benjanun se centra en la pareja formada por Anoushka y Numadesi, como máxima autoridad de la Armada Alabastro. Ya conocíamos su relación de otras entregas anteriores, pero la autora se permite ahora profundizar en sus raíces y en las consecuencias de la ayuda que recibió en su ascenso vertiginoso desde el más completo anonimato.

La presencia de las inteligencias artificiales que comienza siendo testimonial en la novela va tomando más protagonismo conforme se desenreda el complejo entramado de traiciones y suplantaciones del que Anoushka parece ser el principal objetivo.

Las primeras entregas del Machine Mandate se podían leer de forma más o menos independiente, pero ahora es una necesidad imperiosa conocer todo lo que ha ocurrido con anterioridad para poder seguir el hilo de la narración y captar todas las referencias, desde el vientre del leviatán a lo que pasó con la otra esposa de Anoushka, pasando por las necesidades de los haruspex (híbridos entre humano e IA).

El detonante de todo el conflicto es la necesidad de las Inteligencias Artificiales de evolucionar y el impedimento que su propia arquitectura les supone a la hora de incrementar su poder computacional. La necesidad de cambio, algo intrínseco en el ser humano pero que los algoritmos no pueden emular.

En el aspecto formal, Sriduangkaew continúa con una elección exquisita de las palabras y de las frases que visten la historia de una belleza apabullante. Las referencias a la mitología asiática tampoco se dejan de lado en la nomenclatura de las Inteligencias Artificiales, casi como un guiño a los nombres de las mentes de Iain M. Banks.

Además, si estáis interesados en la tendencia actual que se podría denominar “Lesbianas en el espacio”, que quizá surgió a raíz de The Stars are Legion de Kameron Hurley, lo cierto es que Benjanun se puede considerar casi una precursora de este nicho de mercado.

Si no he conseguido convenceros con mis argumentos, también me gustaría mencioar que la primera entrega de la saga And Shall Machines Surrender, de hecho está recomendada por Mariano Villarreal en su recopilación de libros en busca de traducción.

Where Machines Redeem the Lost

En esta nueva entrega de la serie Machine Mandate, Benjanun Sriduangkaew cambia algunas de las premisas que iba cumpliendo hasta ahora en el resto de las entregas. Para empezar, es una continuación casi directa de Shall Machines Divide the Earth con un personaje secundario de esa tercera entrega, aunque hayan pasado dos años. Pero es que además, en esta ocasión puede que las inteligencias artificiales sufran un revés que no habían previsto, algo que no esperas que pueda suceder cuando se comparan las capacidades de los humanos y las máquinas.

El tema principal del libro es la redención, la búsqueda de la expiación de los pecados cometidos. En este sentido, las inteligencias artificiales ofrecen un jardín del Edén en el que hay infinitas posibilidades para rehacerse tanto física como mentalmente, con la supervisión constante de las inteligencias artificiales. Pero no es oro todo lo que reluce, y existe una subtrama más que interesante de la que iremos sabiendo poco a poco.

Benjanun sigue utilizando algunas de sus marcas de la casa en la narración, como el poder del sexo y las relaciones de dominación, pero creo que en esta ocasión se ha moderado un poco, añadiendo quizá algo más de gore a la mezcla, aunque sin pasarse. Me parece que en esta novela intenta dar un giro de tuerca al universo creado, dándole algo más de cohesión y creo que sale muy bien parada tras esta maniobra.

Hay que señalar que sigue usando pronombres específicos para personajes no binarios, y esto puede resultar un tanto lioso para seguir el libro, sobre todo porque usa dos juegos distintos, uno para referirse a los avatares de la IAs y otro para el personaje humano no binario. No sé si este será un problema para otros lectores más acostumbrados a este uso de los pronombres pero a mí en ocasiones se me ha hecho cuesta arriba.

Quizá resulte una obviedad volver a hacer hincapié en la maravilla de lenguaje del que hace gala la autora, pero es que es para quitarse el sombrero. La forma de mezclar las referencias a mitologías asiáticas con las palabras justas hace que la lectura, que no es fácil, fluya de forma majestuosa. Me encantaría ver traducida su obra al español aunque creo que el traductor encargado no tendría un trabajo nada asequible.

Sin duda, recomiendo esta entrega así como toda la serie, y quedo a la espera de ver por qué derroteros nos llevará la imaginación de Benjanun.

Portada de Where Machines Redeem the Lost

Benjanun Sriduangkaew ha anunciado la publicación el 1 de septiembre de Where Machines Redeem the Lost, la cuarta entrega de su serie Machine Mandate.

Esta es la sinopsis:

Recadat Kongmanee lo ha perdido todo a manos de las máquinas: la mujer que amaba, el premio de héroe que le habían prometido y sus recuerdos. Solo le queda la venganza.

En el Jardín de la Expiación, las inteligencias artificiales ofrecen curación y vuelta a la inocencia. Recadat llega como una reclusa y deberá mantener su fachada mientras prepara una poderosa arma capaz de destruir IAs y así probar que las máquinas no son dioses. Pero se ve arrastrada a juegos de control y obsesión, y está cada vez más cerca de olvidar su verdadero propósito.

No ha llegado sola y un aliado oculto observa desde las sombras para asegurarse de que lleva a cabo su misión… o que no salga del Jardín con vida.

Esta es la portada, que aún puede sufrir alguna modificación:

Shall Machines Divide the Earth

Tengo una cita inexcusable con cada nuevo lanzamiento de Benjanun Sriduangkaew, sobre todo si está dentro del universo Machine Mandate. Si bien es cierto que esta entrega me ha parecido algo menos innovadora que las anteriores y la autora vuelve a incidir en sus temas recurrentes, no por ello deja de ser una lectura más que recomendable. Además, si a esto le añadimos que nuestro conocimiento sobre el universo va aumentado y que podemos ir encontrando referencias a los libros anteriores, como los haruspex o la esfera de Dyson Shenzhen, cada nueva historia añadida sirve para darle profundidad al universo así creado.

La acción gira entorno a un torneo cuyo ganador podrá obtener aquello que más desee, prácticamente sin limitaciones. Pero los perdedores pueden no solo morir, si no ser destinados a futuros mucho peores que simplemente desaparecer. Las condiciones del torneo no están claras, siendo esta misma indefinición uno de los principales atractivos del combate. Sabemos que los duelistas deberán emparejarse con una inteligencia artificial para participar en la contienda, pero el resto de condiciones se podrán ir desvelando sobre la marcha. Quizá está ambigüedad juegue un poco en contra de la obra, porque da tanto margen de actuación a la autora que en realidad cualquier cosa puede acontecer.

La protagonista de la historia es una detective de un planeta bajo asedio, que perdió al amor de su vida y que parece que se encamina al torneo para recuperarlo, aunque esto tampoco está claro. El concepto de unión con la IA para la participación es en esta caso mucho más profundo y, cómo se irá revelando, nada casual. No estaríamos hablando de Sriduangkaew si no hubiera escenas de sexo, dominación e incluso sadomasoquismo, pero me parece que aquí se ha contenido algo más (o que ya me he acostumbrado a su obra).

El principal interés de la lectura, por lo tanto, es ver la labor de investigación que lleva a cabo la detective respecto al torneo y sus posibilidades de victoria. Las escenas de combate están trufadas de violencia pero narradas de una forma maravillosamente cinética, realmente parece que estamos presenciando el enfrentamiento. Algo especialmente difícil de conseguir manteniendo la bellísima prosa que es sello de identidad de la autora, algo que consigue sin fallo.

El final está a la altura de la trama, aunque quizá se vea venir un poco una vez que todas las cartas están sobre la mesa. La saga Machine Mandate es un valor seguro en la space opera y esperamos que siga así durante mucho tiempo.

Portada de Shall Machines Divide the Earth

En abril tendremos la oportunidad de leer Shall Machines Divide the Earth, la nueva entrega de la serie Machine Mandate de Benjanun Sriduangkaew.

Esta es la sinopsis:

On a graveyard star, machines run a deadly tournament and draw humans like moths to a flame with a priceless promise. Partner with an artificial intelligence and fight to the death. Win and receive your heart’s desire . . .

War veteran Thannarat has sought this hidden world to realize a single goal: bringing back the dead. To fulfill this wish, she joins the game alongside a seductive AI who pledges to give her victory. The tournament is full of lethal secrets—and so is the AI that professes to be her weapon. Yet to have what she needs, Thannarat will sacrifice everything. Her home world, the woman she once loved, and herself.

All she has to do is defy the game’s inescapable rule: that in the end, the only true victors are the machines . 

Mi traducción:

En una estrella cementerio, las máquinas organizan torneos mortales y atraen a humanos como polillas hacia la luz con una promesa invaluable, emparejarse con una inteligencia artificial y luchar hasta la muerte. Quien gane, recibirá sus deseos más oscuros.

La veterana de guerra Thannarat ha buscado este mundo oculto para conseguir un solo objetivo: traer de vuelta a los muertos. Para cumplir su deseo, se une al juego junto con una seductora inteligencia artificial que le conseguirá la victoria. El torneo está lleno de secretos mortales como también lo está la IA que será su arma. Y sin embargo, para conseguir lo que necesita Thannarat deberá sacrificar todo: su mundo, la mujer a la que amó y a sí misma.

Todo lo que ha de hacer es desafiar la regla principal del juego: al final, los únicos ganadores son las máquinas.

Esta es la portada:

Now Will Machines Hollow the Beast

Benjanun Sriduangkaew nos ofrece unas obras exquisitas de ciencia ficción con un lenguaje complejo y atractivo y Now Will Machines Hollow the Beast no es una excepción de la regla.

Podemos volver a ver algunas de las obsesiones de la autora, como las relaciones de dominación y sumisión de sus protagonistas, con esas escenas de sexo lésbico que son marca de la casa, en esta ocasión aderezadas de cierto fetichismo cyborg. Creo que la propia autora se ve reflejada en esta capacidad de provocar que tan bien utilizan sus personajes para desequilibrar mentalmente a su contrincante, incomodándolo en una imagen especular de la posible reacción del lector.

Pero a mí lo que más me apasiona de esta saga a la que va añadiendo cada vez más capítulos son las inteligencias artificiales y sus planes e intrigas a larguísimo plazo, en un vals pausado que asemeja una partida de ajedrez en la que se van moviendo piezas pero en realidad se está pensando en las jugadas que se realizarán dentro de unos cuantos turnos.

La valiosa pieza que será el premio del más avezado conspirador es en esta ocasión una nave espacial biológica, un leviatán creado por ingeniería genética y biónica capaz de transportar en su interior una colonia espacial. Me fascina la idea de un ente vivo capaz de surcar el espacio, como los ideados por Adrian Tchaikovsky en The Doors of Eden, pero en esta ocasión Benjanun lo adereza incluso con algo de horror claustrofóbico, en la descripción de algunas escenas en el interior de la bestia, donde todo el material biológico se reutiliza de la manera más eficiente.

Si a este cóctel ya de por si irresistible añadimos una historia de venganza iniciada en los mismos orígenes del personaje principal, nos encontraremos ante una obra tremendamente absorbente que no debemos dejar escapar.

Machine’s Last Testament

Esperaba con mucha curiosidad la primera novela “larga” de Benjanun Sriduangkaew. Sus novelas cortas como Scale-Bright o Mirrorstrike ya dejaban entrever que el resultado sería bueno, pero al final el salto de una extensión a otra conlleva riesgos.

Es innegable que la prosa de la autora sigue siendo una de las más cuidadas de la ciencia ficción. En esta ocasión, está acompañada de una trama política intrincada y absorbente, con planes que llevan décadas en ejecución para poder adelantarse a la vigilancia de una inteligencia artificial que todo lo controla, Samsara.

Me ha encantando el aspecto especulativo de la obra, investigando cómo podría ser el desarrollo de una inteligencia artificial que ha sido creada por humanos y que, por lo tanto, podría tener fallos desde su propio origen, heredados de sus creadores. El hecho de que el objetivo de Samsara sea proteger a los humanos y mejorar su vida no le impide atacar a aquellos que viven fuera de sus fronteras, dando lugar a una contradicción con la que hasta el más avanzado algoritmo tendría problemas. Benjanun maneja este dilema con maestría, dividiendo la propia psique (si esta es la palabra adecuada) de la inteligencia artificial.

Otro de los temas que el libro trata con descarnada dureza es el dilema de la inmigración. Los supervivientes de las purgas en sistemas remotos ansían llegar a Samsara, ese Edén donde la “benevolente” IA cuidará de tí y de tu familia para hacerte feliz. El proceso de admisión sin embargo es frío y aséptico y las posibilidades muy bajas a menos que tengas algo interesante que ofrecer. Y los campos de confinamiento no son mejores, donde los poderosos dan rienda suelta a sus bajas pasiones aprovechándose de los desesperados.

También podríamos hablar de la constante vigilancia y monitorización de todos los seres en el planeta, por su propio bien. Pero esto es algo que ya parece anecdótico e inevitable en una sociedad de este tipo.

Sriduangkaew no deja pasar la oportunidad para incluir las escenas de sexo explícito a las que también nos tiene acostumbradas, incluso con algo de sadomasoquismo para añadir a la mezcla. Pero me parece importante resaltar la aparición del consentimiento en estas relaciones. Y qué decir de la representación de las distintas sexualidades a lo largo del libro. El uso de pronombres variados que hace que el lector se tenga que plantear qué quiere decir exactamente un personaje que se autoproclama they o xe o cualquier otro. Una invitación a explorar un mundo quizá algo desconocido, pero sin duda a la orden del día.

Añadimos al conjunto algunas escenas de acción y peleas bastante bien narradas y tendremos una space opera de lectura muy entretenida aunque algo desafiante por momentos, ya que la forma de escribir de la autora no es un inglés muy asequible. El esfuerzo merecerá la pena.

Mirrorstrike

Benjanun Sriduangkaew continúa sorprendiéndonos con sus adaptaciones de cuentos infantiles tradicionales. En esta ocasión se trata de la continuación de Winterglass, de la que ya hablamos en su momento.

Como Mirrorstrike es una segunda parte, la autora puede dar por supuesto que ya conocemos el mundo en el que se desarrolla la historia y por lo tanto se centra más en la intriga política, lo que hace que esta entrega sea más intensa. Comparte personajes con los que ya conocimos en el primer libro, pero tiene algunos nuevos que resultarán fundamentales para el desarrollo de la trama.

Volvemos a ser testigos de las tórridas escenas de sexo lésbico a las que nos tiene acostumbradas la autora, algo que parece casi su marca de agua. Pero no es esto lo más importante, lo que más nos preocupará es saber si un plan orquestado desde hace décadas podrá llegar a buen puerto. Cuando es necesario asimilarse con el enemigo de tal manera que casi nos volvemos indistinguibles de su forma de pensar, ¿es posible mantener el plan original o habrá que adaptarse? Esta lucha interna está muy bien trazada en los párrafos de Benjanun, donde podemos sentir como la lucha interna puede desgarrar al corazón más firme.

También me gustaría destacar la belleza fría y aterradora de alguna de las descripciones que la autora nos brinda. Se me ha quedado grabada especialmente la escena en la que las víctimas de un envenenamiento se convierten en cristal mientras se van licuando sus órganos internos, pero esto es solo un ejemplo.

Mirrorstrike es una continuación perfecta para Winterglass, ya que retoma los mismos temas y les da una nueva vuelta de hoja. Algunos aspectos de los libros pueden resultar desagradables para cierto tipo de público, pero una vez advertido este hecho, creo que quien disfrutara de Winterglass en particular o de la obra de Sriduangkaew en general, gustará de esta lectura.

And Shall Machines Surrender

No es la primera obra que reseño de Benjanun Sriduangkaew y espero que no sea la última, pero si que es la obra más asequible de esta autora que he leído hasta ahora y eso es algo que se agradece. No porque no me guste la prosa compleja y preciosista que muestra en muchas de sus publicaciones, si no porque con And Shall Machines Surrender muestra un dominio del lenguaje que lo hace más accesible sin dejar de maravillar al lector.

Algunos de los temas que se tratan en este libro son recurrentes en la trayectoria de la autora, como ciertos toques cyberpunk o la relación de los humanos con las inteligencias artificiales. Tampoco faltan las escenas de sexo lésbico muy explícito, aunque es algo que ya vimos en Winterglass, aquí suben de nivel.

El escenario en que se desarrolla la historia es maravilloso. Shenzen, es una esfera de Dyson utópica donde todas las inteligencias artificiales se han retirado a vivir, tras dejar la unión que compartían con sus compañeros humanos. Pero en Shenzen también hay humanos viviendo y las políticas de inmigración son bastante restrictivas. Quizá las figuras más llamativas son los haruspices, seres humanos elevados que darán cobijo a inteligencias artificiales con las que compartirán su cuerpo mejorado y el control de sus acciones. Precisamente la existencia de los haruspices puede llegar a dar lugar a conflicto en este paraíso, ya que no todas las peticiones para acceder a esta posición pueden ser aceptadas.

Las intrigas políticas surgen por doquier y tienen una importancia relevante en la narración, pero también hay algunas escenas de acción y lucha que me han llegado a sorprender pues es algo que no relacionaba con la autora. Y sin embargo, estos enfrentamientos están narrados de una forma muy cinética y atractiva.

Recomiendo And Shall Machines Surrender como puerta de entrada para la obra de Benjanun Sriduangkaew, porque se ven muchas de las características más habituales de sus libros pero resulta más fácil que otras obras suyas.