Portada de Shall Machines Divide the Earth

En abril tendremos la oportunidad de leer Shall Machines Divide the Earth, la nueva entrega de la serie Machine Mandate de Benjanun Sriduangkaew.

Esta es la sinopsis:

On a graveyard star, machines run a deadly tournament and draw humans like moths to a flame with a priceless promise. Partner with an artificial intelligence and fight to the death. Win and receive your heart’s desire . . .

War veteran Thannarat has sought this hidden world to realize a single goal: bringing back the dead. To fulfill this wish, she joins the game alongside a seductive AI who pledges to give her victory. The tournament is full of lethal secrets—and so is the AI that professes to be her weapon. Yet to have what she needs, Thannarat will sacrifice everything. Her home world, the woman she once loved, and herself.

All she has to do is defy the game’s inescapable rule: that in the end, the only true victors are the machines . 

Mi traducción:

En una estrella cementerio, las máquinas organizan torneos mortales y atraen a humanos como polillas hacia la luz con una promesa invaluable, emparejarse con una inteligencia artificial y luchar hasta la muerte. Quien gane, recibirá sus deseos más oscuros.

La veterana de guerra Thannarat ha buscado este mundo oculto para conseguir un solo objetivo: traer de vuelta a los muertos. Para cumplir su deseo, se une al juego junto con una seductora inteligencia artificial que le conseguirá la victoria. El torneo está lleno de secretos mortales como también lo está la IA que será su arma. Y sin embargo, para conseguir lo que necesita Thannarat deberá sacrificar todo: su mundo, la mujer a la que amó y a sí misma.

Todo lo que ha de hacer es desafiar la regla principal del juego: al final, los únicos ganadores son las máquinas.

Esta es la portada:

Now Will Machines Hollow the Beast

Benjanun Sriduangkaew nos ofrece unas obras exquisitas de ciencia ficción con un lenguaje complejo y atractivo y Now Will Machines Hollow the Beast no es una excepción de la regla.

Podemos volver a ver algunas de las obsesiones de la autora, como las relaciones de dominación y sumisión de sus protagonistas, con esas escenas de sexo lésbico que son marca de la casa, en esta ocasión aderezadas de cierto fetichismo cyborg. Creo que la propia autora se ve reflejada en esta capacidad de provocar que tan bien utilizan sus personajes para desequilibrar mentalmente a su contrincante, incomodándolo en una imagen especular de la posible reacción del lector.

Pero a mí lo que más me apasiona de esta saga a la que va añadiendo cada vez más capítulos son las inteligencias artificiales y sus planes e intrigas a larguísimo plazo, en un vals pausado que asemeja una partida de ajedrez en la que se van moviendo piezas pero en realidad se está pensando en las jugadas que se realizarán dentro de unos cuantos turnos.

La valiosa pieza que será el premio del más avezado conspirador es en esta ocasión una nave espacial biológica, un leviatán creado por ingeniería genética y biónica capaz de transportar en su interior una colonia espacial. Me fascina la idea de un ente vivo capaz de surcar el espacio, como los ideados por Adrian Tchaikovsky en The Doors of Eden, pero en esta ocasión Benjanun lo adereza incluso con algo de horror claustrofóbico, en la descripción de algunas escenas en el interior de la bestia, donde todo el material biológico se reutiliza de la manera más eficiente.

Si a este cóctel ya de por si irresistible añadimos una historia de venganza iniciada en los mismos orígenes del personaje principal, nos encontraremos ante una obra tremendamente absorbente que no debemos dejar escapar.

Machine’s Last Testament

Esperaba con mucha curiosidad la primera novela «larga» de Benjanun Sriduangkaew. Sus novelas cortas como Scale-Bright o Mirrorstrike ya dejaban entrever que el resultado sería bueno, pero al final el salto de una extensión a otra conlleva riesgos.

Es innegable que la prosa de la autora sigue siendo una de las más cuidadas de la ciencia ficción. En esta ocasión, está acompañada de una trama política intrincada y absorbente, con planes que llevan décadas en ejecución para poder adelantarse a la vigilancia de una inteligencia artificial que todo lo controla, Samsara.

Me ha encantando el aspecto especulativo de la obra, investigando cómo podría ser el desarrollo de una inteligencia artificial que ha sido creada por humanos y que, por lo tanto, podría tener fallos desde su propio origen, heredados de sus creadores. El hecho de que el objetivo de Samsara sea proteger a los humanos y mejorar su vida no le impide atacar a aquellos que viven fuera de sus fronteras, dando lugar a una contradicción con la que hasta el más avanzado algoritmo tendría problemas. Benjanun maneja este dilema con maestría, dividiendo la propia psique (si esta es la palabra adecuada) de la inteligencia artificial.

Otro de los temas que el libro trata con descarnada dureza es el dilema de la inmigración. Los supervivientes de las purgas en sistemas remotos ansían llegar a Samsara, ese Edén donde la «benevolente» IA cuidará de tí y de tu familia para hacerte feliz. El proceso de admisión sin embargo es frío y aséptico y las posibilidades muy bajas a menos que tengas algo interesante que ofrecer. Y los campos de confinamiento no son mejores, donde los poderosos dan rienda suelta a sus bajas pasiones aprovechándose de los desesperados.

También podríamos hablar de la constante vigilancia y monitorización de todos los seres en el planeta, por su propio bien. Pero esto es algo que ya parece anecdótico e inevitable en una sociedad de este tipo.

Sriduangkaew no deja pasar la oportunidad para incluir las escenas de sexo explícito a las que también nos tiene acostumbradas, incluso con algo de sadomasoquismo para añadir a la mezcla. Pero me parece importante resaltar la aparición del consentimiento en estas relaciones. Y qué decir de la representación de las distintas sexualidades a lo largo del libro. El uso de pronombres variados que hace que el lector se tenga que plantear qué quiere decir exactamente un personaje que se autoproclama they o xe o cualquier otro. Una invitación a explorar un mundo quizá algo desconocido, pero sin duda a la orden del día.

Añadimos al conjunto algunas escenas de acción y peleas bastante bien narradas y tendremos una space opera de lectura muy entretenida aunque algo desafiante por momentos, ya que la forma de escribir de la autora no es un inglés muy asequible. El esfuerzo merecerá la pena.

Mirrorstrike

Benjanun Sriduangkaew continúa sorprendiéndonos con sus adaptaciones de cuentos infantiles tradicionales. En esta ocasión se trata de la continuación de Winterglass, de la que ya hablamos en su momento.

Como Mirrorstrike es una segunda parte, la autora puede dar por supuesto que ya conocemos el mundo en el que se desarrolla la historia y por lo tanto se centra más en la intriga política, lo que hace que esta entrega sea más intensa. Comparte personajes con los que ya conocimos en el primer libro, pero tiene algunos nuevos que resultarán fundamentales para el desarrollo de la trama.

Volvemos a ser testigos de las tórridas escenas de sexo lésbico a las que nos tiene acostumbradas la autora, algo que parece casi su marca de agua. Pero no es esto lo más importante, lo que más nos preocupará es saber si un plan orquestado desde hace décadas podrá llegar a buen puerto. Cuando es necesario asimilarse con el enemigo de tal manera que casi nos volvemos indistinguibles de su forma de pensar, ¿es posible mantener el plan original o habrá que adaptarse? Esta lucha interna está muy bien trazada en los párrafos de Benjanun, donde podemos sentir como la lucha interna puede desgarrar al corazón más firme.

También me gustaría destacar la belleza fría y aterradora de alguna de las descripciones que la autora nos brinda. Se me ha quedado grabada especialmente la escena en la que las víctimas de un envenenamiento se convierten en cristal mientras se van licuando sus órganos internos, pero esto es solo un ejemplo.

Mirrorstrike es una continuación perfecta para Winterglass, ya que retoma los mismos temas y les da una nueva vuelta de hoja. Algunos aspectos de los libros pueden resultar desagradables para cierto tipo de público, pero una vez advertido este hecho, creo que quien disfrutara de Winterglass en particular o de la obra de Sriduangkaew en general, gustará de esta lectura.

And Shall Machines Surrender

No es la primera obra que reseño de Benjanun Sriduangkaew y espero que no sea la última, pero si que es la obra más asequible de esta autora que he leído hasta ahora y eso es algo que se agradece. No porque no me guste la prosa compleja y preciosista que muestra en muchas de sus publicaciones, si no porque con And Shall Machines Surrender muestra un dominio del lenguaje que lo hace más accesible sin dejar de maravillar al lector.

Algunos de los temas que se tratan en este libro son recurrentes en la trayectoria de la autora, como ciertos toques cyberpunk o la relación de los humanos con las inteligencias artificiales. Tampoco faltan las escenas de sexo lésbico muy explícito, aunque es algo que ya vimos en Winterglass, aquí suben de nivel.

El escenario en que se desarrolla la historia es maravilloso. Shenzen, es una esfera de Dyson utópica donde todas las inteligencias artificiales se han retirado a vivir, tras dejar la unión que compartían con sus compañeros humanos. Pero en Shenzen también hay humanos viviendo y las políticas de inmigración son bastante restrictivas. Quizá las figuras más llamativas son los haruspices, seres humanos elevados que darán cobijo a inteligencias artificiales con las que compartirán su cuerpo mejorado y el control de sus acciones. Precisamente la existencia de los haruspices puede llegar a dar lugar a conflicto en este paraíso, ya que no todas las peticiones para acceder a esta posición pueden ser aceptadas.

Las intrigas políticas surgen por doquier y tienen una importancia relevante en la narración, pero también hay algunas escenas de acción y lucha que me han llegado a sorprender pues es algo que no relacionaba con la autora. Y sin embargo, estos enfrentamientos están narrados de una forma muy cinética y atractiva.

Recomiendo And Shall Machines Surrender como puerta de entrada para la obra de Benjanun Sriduangkaew, porque se ven muchas de las características más habituales de sus libros pero resulta más fácil que otras obras suyas.

Portada de And Shall Machines Surrender

Ya sabemos cuál será la portada de la nueva obra de Benjanun Sriduangkaew, And Shall Machines Surrender.

Según la definición de la propia autora se trata de una mezcla de space opera lesbiana y thriller cyberpunk que tiene lugar en una utopía que sirve como puerto franco de un universo que entró en guerra cuando las IAs se declararon independientes de la humanidad y establecieron su propio reinado.

El autor de la portada es Rashed AlAkroka.

Esta es la sinopsis:

On the dyson sphere Shenzhen, artificial intelligences rule and humans live in luxury, vying to be chosen as host bodies—called haruspices—for the next generation of AI, and thus be worshiped as gods.

Doctor Orfea Leung has come here to escape her past of mercenary violence. Krissana Khongtip has come here to reinvent herself from haunted spy to holy cyborg. But the utopian peace of Shenzhen is shattered when the haruspices begin committing suicide, and the pair are called upon to solve the mystery—and survive the silent war between machines.

Y mi traducción:

En la esfera de Dyson Shenzhen, las inteligencias artificiales y humanos viven rodeados de lujo, postulándose para ser elegidos como cuerpos huésped (haruspices) para la siguiente generación de IAs y ser venerados como dioses.

La doctora Orfea Leung ha llegado a Shenzhen para huir de su pasado como mercenaria. Krissana Khongtip ha venido para reinventarse desde espía maldita a cyborg divina. Pero la paz utópica de Shenzhen se rompe en pedazos cuando los haruspices empiezan a suicidarse y ambas deben resolver el misterio y sobrevivir a la guerra silenciosa entre máquinas.

Anunciada la continuación de Winterglass

Desde Apex nos traen una buena noticia, la publicación a finales del año que viene de Mirrorstrike, de Benjanun Sriduankaew. Esta obra será la continuación de Winterglass, que ya leímos por aquí.

De momento, hay poca información al respecto, pero lo que si os puedo facilitar es la sinopsis.

With her mother’s blood fresh on her hands, Nuawa has learned that to overthrow the tyrant Winter Queen she must be as exact as a bullet … and as pitiless.

In the greatest city of winter, a revolt has broken out and General Lussadh has arrived to suppress it. She’s no stranger to treason, for this city is her home where she slaughtered her own family for the Winter Queen.

Accompanying the general to prove her loyalty, Nuawa confronts a rebel who once worked to end the queen’s reign and who now holds secrets that will cement the queen’s rule. But this is not Nuawa’s only predicament. A relentless killer has emerged and he means to hunt down anyone who holds in their heart a shard of the queen’s mirror. Like the general. Like Nuawa herself.

On these fields of tumult and shattered history, the queen’s purposes will at last be revealed, and both Lussadh and Nuawa tested to their limits.

One to wake. Two to bind. These are the laws that govern those of the glass.

Aquí mi traducción:

Con la sangre de su madre aún fresca en las manos, Nuawa ha aprendido que para derrocar a la tirana Winter Queen debe ser tan exacta como una bala e igual de impasible.

En la mayor ciudad del invierno, se ha producido una revuelta y la general Lussadh ha llegado para suprimirla.  La traición no es extraña para ella, ya que esta ciudad es su hogar donde asesinó a su propia familia por orden de la Winter Queen.

Acompañando a la general para probar su lealtad, Nuawa se enfrenta a un rebelde que una vez intentó terminar con el mandato de la reina y que ahora guarda los secretos que fundamentan su reinado. Pero este no es el único propósito de Nuawa. Un asesino despiadado tiene intención de cazar a quienquiera qu tenga en su corazón un fragmento del espejo de la reina. Como la general. Como la propia Nuawa.

En estos momentos de tumultos e historia fragmentada, los propósito de la reina se revelarán al fin, y Lussadh y Nuawa tendrán que probar sus límites.

Uno para despertar. Dos para unir. Estas son las leyes que gobiernan a los del hielo.

Winterglass

Afronto este reseña con sentimientos encontrados, pues aunque la prosa de Winterglass me ha parecido fascinante, la historia subyacente no me ha gustado tanto. No es un caso típico de premiar la forma sobre el fondo, más bien es que el cuento en el que se basa ya es conocido, al contrario de lo que  me sucedió con Scale-Bright.

Lo más destacable de Winterglass es la forma en que está escrito. Con un dominio de las palabras estremecedor, Benjanun es capaz de describir la tiranía del invierno de una forma que encoge el corazón. De cualquier página de la historia emana un frío helador, especialmente en las apariciones de la propia Reina del Hielo pero en general en el ambiente congelado que se aposenta sobre sus dominios.

Para representar estos malabarismos con las palabras me permito destacar un solo término, chiurgeon. Tan solo introduciendo un pequeño cambio en surgeon la autora es capaz de crear una nueva profesión que define el mundo de fantasía en el que se desarrolla la historia. Que el combustible que mueve el mundo sean las almas de los sacrificados también da idea de la dureza cristalina del entorno.

Sin embargo, el relato no habla de rebelarse contra el orden establecido y sus consecuencias en la población, si no de sumisión ante el poder. ¿Qué llama de esperanza puede quedar para el pueblo oprimido que vive mejor que en el sistema feudal anterior?

Todos estos temas podrían dar la oportunidad a la autora para hablar de revolución o de lucha de clases, pero Winterglass es una historia más intimista y personal. Apenas un puñado de personajes merecen tener un nombre e intervenir en la narración, en una economía de caracteres que centra mucho el libro.

Mención aparte merece el uso de pronombres neutros. He de reconocer que no acabo de acostumbrarme al uso de they en singular, como en River of Teeth, pero otras soluciones como el uso del ey que hace Sriduangkaew tampoco son fáciles de leer. Seguro que es cuestión de acostumbrarse y, por supuesto, doy la bienvenida a este lenguaje más preciso para expresar la sexualidad de la personas.

En resumen Winterglass es una lectura para recrearse en cada párrafo y disfrutar de la orfebrería de palabras que nos ofrece Sriduangkaew. La historia queda como algo secundario.

Meeting infinity

meeting-infinity-coverLa increíble capacidad de trabajo de Jonathan Strahan le permite publicar varias antologías por año. Uno de los proyectos más interesantes en los que ha participado son los de la serie Infinity, por definirlos de algún modo. Con las buenas sensaciones que me dejó Reach for infinity, comencé la lectura de Meeting infinity con las expectativas bastante altas.

“Rates of Change” de James S.A. Corey

Me parece que este relato es un buen comienzo para una antología, con unos autores que se están haciendo un nombre en la ciencia ficción.  La posibilidad de cambiar entre cuerpos  permite vivir con un organismo joven durante toda la existencia, pero el problema del rechazo a ese ser extraño en el que habitamos no es de fácil solución. Si además, añadimos el conflicto generacional entre padres e hijos, la mezcla mejora.

“Desert Lexicon” de Benjanun Sriduangkaew

Muy en la línea de los relatos de la autora, jugando con las modificaciones corporales y de la memoria. Aunque en este caso se trate de un experimento de campo para sobrevivir a las condiciones más duras. No es de los mejores de Benjanun.

“Drones” de Simon Ings

Curiosísimo relato con tintes postapocalípticos, en el que una nueva sociedad se ha creado. Los recursos disminuyen y las mujeres son un bien escaso. El comienzo del cambio ocurrió con un hecho que nos parecerá nimio pero no lo es: la muerte de las abejas.

“Body Politic” de Kameron Hurley

Demasiado complejo para mí. En esta historia la tecnología orgánica se enfrenta a la inorgánica. La narración se ve desde dos puntos de vista, pero al final resulta confusa y poco lograda.

“Cocoons” de Nancy Kress

La adaptación necesaria para vivir en un nuevo planeta puede venir por modificaciones buscada por el ser humano o impuestas por el exterior. En esta ocasión , Kress torna la amenaza externa en posible colaboración. Realmente interesante.

“Emergence” de Gwyneth Jones

Muy buen relato de Jones, sobre los cambios que la humanidad habrá de afrontar para conseguir la inmortalidad. También es importante el concepto de humanidad y libertad de la Inteligencias Artificiales,  con un sistema solar dividido entre la zona exterior, en la que están reconocidas como «seres libres» y la zona interior, donde son solo esclavos.

“The Cold Inequalities” de Yoon Ha Lee

Espectacular relato sobre la huida de la Tierra de una nave espacial con la presencia de un polizonte inesperado. Trata temas muy en auge como son el colonialismo y la memoria histórica desde una perspectiva de ciencia ficción.

“Pictures from the Resurrection” de Bruce Sterling

No me ha gustado nada el mundo descrito por Sterling en un futuro desolador.

“Aspects: A Galactic Centre Story” de Gregory Benford

Sin haber leído la saga del Centro Galáctico me temo que el relato queda un poco vacío de contenido.

“Memento Mori” de Madeline Ashby

Me ha gustado mucho esta historia sobre la posibilidad de ir cambiando de cuerpo tomando la decisión de guardar o no los recuerdos. ¿Que pasaría si una de nuestras iteraciones anteriores sí hubiera querido recordar?

“All the Wrong Places” de Sean Williams

Posiblemente el relato más original de toda la antología, la búsqueda de su amada por parte del protagonista le lleva a los límites del Universo, siempre viajando hacia delante, siempre luchando contra las probabilidades.

“In Blue Lily’s Wake” de Aliette de Bodard

El tratamiento de una extraña enfermedad que parece hacer coexistir en el mismo plano distintas realidades es el hilo conductor de esta historia de Xuya. Un acto egoísta puede generar buenas consecuencias, pero si el precio que se ha de pagar son vidas humanas, ¿se podrá sobrellevar la culpa?

“Exile from Extinction” de Ramez Naam

Muy curiosa esta aportación de Naam, con un tono menos optimista de lo que en él es costumbre pero no por ello menos creíble. Como en el relato de Yoon Ha Lee, una nave huye de la Tierra en guerra con una valiosa carga.

“My Last Bringback” de John Barnes

Cargado de resentimiento, esta narración desde el punto de vista de uno de los últimos humanos «naturales» que quedan en el mundo en contraposición a los «mejorados» es cruel y a la vez aleccionador.

“Outsider” de An Owomoyela

Una búsqueda de la respuesta a la pregunta: ¿qué nos hace humanos? ¿Es el libre albedrío? Si durante décadas los humanos se han tenido que modificar para subsistir, ¿seguirán siendo humanos?

“The Falls: A Luna Story” de Ian McDonald

McDonald ha encontrado un filón con sus historias de Luna, y no seré yo quien le distraiga de seguir escribiendo en este maravilloso escenario. Es este un relato de conflicto generacional y de cambio, de adaptación al medio y de aceptación de las limitaciones propias, y ante todo, una bellísima historia de amor materno-filial.

Tras terminar de leer la antología, que me parece de un nivel bastante alto, no he podido evitar acordarme de Takeshi Kovacs de Richard Morgan. Me hubiera gustado ver una colaboración de este autor en esta antología. Por lo demás, tras un comienzo algo titubeante, las historias van mejorando y dejan un agradable recuerdo.