Machine’s Last Testament

Esperaba con mucha curiosidad la primera novela «larga» de Benjanun Sriduangkaew. Sus novelas cortas como Scale-Bright o Mirrorstrike ya dejaban entrever que el resultado sería bueno, pero al final el salto de una extensión a otra conlleva riesgos.

Es innegable que la prosa de la autora sigue siendo una de las más cuidadas de la ciencia ficción. En esta ocasión, está acompañada de una trama política intrincada y absorbente, con planes que llevan décadas en ejecución para poder adelantarse a la vigilancia de una inteligencia artificial que todo lo controla, Samsara.

Me ha encantando el aspecto especulativo de la obra, investigando cómo podría ser el desarrollo de una inteligencia artificial que ha sido creada por humanos y que, por lo tanto, podría tener fallos desde su propio origen, heredados de sus creadores. El hecho de que el objetivo de Samsara sea proteger a los humanos y mejorar su vida no le impide atacar a aquellos que viven fuera de sus fronteras, dando lugar a una contradicción con la que hasta el más avanzado algoritmo tendría problemas. Benjanun maneja este dilema con maestría, dividiendo la propia psique (si esta es la palabra adecuada) de la inteligencia artificial.

Otro de los temas que el libro trata con descarnada dureza es el dilema de la inmigración. Los supervivientes de las purgas en sistemas remotos ansían llegar a Samsara, ese Edén donde la «benevolente» IA cuidará de tí y de tu familia para hacerte feliz. El proceso de admisión sin embargo es frío y aséptico y las posibilidades muy bajas a menos que tengas algo interesante que ofrecer. Y los campos de confinamiento no son mejores, donde los poderosos dan rienda suelta a sus bajas pasiones aprovechándose de los desesperados.

También podríamos hablar de la constante vigilancia y monitorización de todos los seres en el planeta, por su propio bien. Pero esto es algo que ya parece anecdótico e inevitable en una sociedad de este tipo.

Sriduangkaew no deja pasar la oportunidad para incluir las escenas de sexo explícito a las que también nos tiene acostumbradas, incluso con algo de sadomasoquismo para añadir a la mezcla. Pero me parece importante resaltar la aparición del consentimiento en estas relaciones. Y qué decir de la representación de las distintas sexualidades a lo largo del libro. El uso de pronombres variados que hace que el lector se tenga que plantear qué quiere decir exactamente un personaje que se autoproclama they o xe o cualquier otro. Una invitación a explorar un mundo quizá algo desconocido, pero sin duda a la orden del día.

Añadimos al conjunto algunas escenas de acción y peleas bastante bien narradas y tendremos una space opera de lectura muy entretenida aunque algo desafiante por momentos, ya que la forma de escribir de la autora no es un inglés muy asequible. El esfuerzo merecerá la pena.

Mirrorstrike

Benjanun Sriduangkaew continúa sorprendiéndonos con sus adaptaciones de cuentos infantiles tradicionales. En esta ocasión se trata de la continuación de Winterglass, de la que ya hablamos en su momento.

Como Mirrorstrike es una segunda parte, la autora puede dar por supuesto que ya conocemos el mundo en el que se desarrolla la historia y por lo tanto se centra más en la intriga política, lo que hace que esta entrega sea más intensa. Comparte personajes con los que ya conocimos en el primer libro, pero tiene algunos nuevos que resultarán fundamentales para el desarrollo de la trama.

Volvemos a ser testigos de las tórridas escenas de sexo lésbico a las que nos tiene acostumbradas la autora, algo que parece casi su marca de agua. Pero no es esto lo más importante, lo que más nos preocupará es saber si un plan orquestado desde hace décadas podrá llegar a buen puerto. Cuando es necesario asimilarse con el enemigo de tal manera que casi nos volvemos indistinguibles de su forma de pensar, ¿es posible mantener el plan original o habrá que adaptarse? Esta lucha interna está muy bien trazada en los párrafos de Benjanun, donde podemos sentir como la lucha interna puede desgarrar al corazón más firme.

También me gustaría destacar la belleza fría y aterradora de alguna de las descripciones que la autora nos brinda. Se me ha quedado grabada especialmente la escena en la que las víctimas de un envenenamiento se convierten en cristal mientras se van licuando sus órganos internos, pero esto es solo un ejemplo.

Mirrorstrike es una continuación perfecta para Winterglass, ya que retoma los mismos temas y les da una nueva vuelta de hoja. Algunos aspectos de los libros pueden resultar desagradables para cierto tipo de público, pero una vez advertido este hecho, creo que quien disfrutara de Winterglass en particular o de la obra de Sriduangkaew en general, gustará de esta lectura.

And Shall Machines Surrender

No es la primera obra que reseño de Benjanun Sriduangkaew y espero que no sea la última, pero si que es la obra más asequible de esta autora que he leído hasta ahora y eso es algo que se agradece. No porque no me guste la prosa compleja y preciosista que muestra en muchas de sus publicaciones, si no porque con And Shall Machines Surrender muestra un dominio del lenguaje que lo hace más accesible sin dejar de maravillar al lector.

Algunos de los temas que se tratan en este libro son recurrentes en la trayectoria de la autora, como ciertos toques cyberpunk o la relación de los humanos con las inteligencias artificiales. Tampoco faltan las escenas de sexo lésbico muy explícito, aunque es algo que ya vimos en Winterglass, aquí suben de nivel.

El escenario en que se desarrolla la historia es maravilloso. Shenzen, es una esfera de Dyson utópica donde todas las inteligencias artificiales se han retirado a vivir, tras dejar la unión que compartían con sus compañeros humanos. Pero en Shenzen también hay humanos viviendo y las políticas de inmigración son bastante restrictivas. Quizá las figuras más llamativas son los haruspices, seres humanos elevados que darán cobijo a inteligencias artificiales con las que compartirán su cuerpo mejorado y el control de sus acciones. Precisamente la existencia de los haruspices puede llegar a dar lugar a conflicto en este paraíso, ya que no todas las peticiones para acceder a esta posición pueden ser aceptadas.

Las intrigas políticas surgen por doquier y tienen una importancia relevante en la narración, pero también hay algunas escenas de acción y lucha que me han llegado a sorprender pues es algo que no relacionaba con la autora. Y sin embargo, estos enfrentamientos están narrados de una forma muy cinética y atractiva.

Recomiendo And Shall Machines Surrender como puerta de entrada para la obra de Benjanun Sriduangkaew, porque se ven muchas de las características más habituales de sus libros pero resulta más fácil que otras obras suyas.

Portada de And Shall Machines Surrender

Ya sabemos cuál será la portada de la nueva obra de Benjanun Sriduangkaew, And Shall Machines Surrender.

Según la definición de la propia autora se trata de una mezcla de space opera lesbiana y thriller cyberpunk que tiene lugar en una utopía que sirve como puerto franco de un universo que entró en guerra cuando las IAs se declararon independientes de la humanidad y establecieron su propio reinado.

El autor de la portada es Rashed AlAkroka.

Esta es la sinopsis:

On the dyson sphere Shenzhen, artificial intelligences rule and humans live in luxury, vying to be chosen as host bodies—called haruspices—for the next generation of AI, and thus be worshiped as gods.

Doctor Orfea Leung has come here to escape her past of mercenary violence. Krissana Khongtip has come here to reinvent herself from haunted spy to holy cyborg. But the utopian peace of Shenzhen is shattered when the haruspices begin committing suicide, and the pair are called upon to solve the mystery—and survive the silent war between machines.

Y mi traducción:

En la esfera de Dyson Shenzhen, las inteligencias artificiales y humanos viven rodeados de lujo, postulándose para ser elegidos como cuerpos huésped (haruspices) para la siguiente generación de IAs y ser venerados como dioses.

La doctora Orfea Leung ha llegado a Shenzhen para huir de su pasado como mercenaria. Krissana Khongtip ha venido para reinventarse desde espía maldita a cyborg divina. Pero la paz utópica de Shenzhen se rompe en pedazos cuando los haruspices empiezan a suicidarse y ambas deben resolver el misterio y sobrevivir a la guerra silenciosa entre máquinas.

Anunciada la continuación de Winterglass

Desde Apex nos traen una buena noticia, la publicación a finales del año que viene de Mirrorstrike, de Benjanun Sriduankaew. Esta obra será la continuación de Winterglass, que ya leímos por aquí.

De momento, hay poca información al respecto, pero lo que si os puedo facilitar es la sinopsis.

With her mother’s blood fresh on her hands, Nuawa has learned that to overthrow the tyrant Winter Queen she must be as exact as a bullet … and as pitiless.

In the greatest city of winter, a revolt has broken out and General Lussadh has arrived to suppress it. She’s no stranger to treason, for this city is her home where she slaughtered her own family for the Winter Queen.

Accompanying the general to prove her loyalty, Nuawa confronts a rebel who once worked to end the queen’s reign and who now holds secrets that will cement the queen’s rule. But this is not Nuawa’s only predicament. A relentless killer has emerged and he means to hunt down anyone who holds in their heart a shard of the queen’s mirror. Like the general. Like Nuawa herself.

On these fields of tumult and shattered history, the queen’s purposes will at last be revealed, and both Lussadh and Nuawa tested to their limits.

One to wake. Two to bind. These are the laws that govern those of the glass.

Aquí mi traducción:

Con la sangre de su madre aún fresca en las manos, Nuawa ha aprendido que para derrocar a la tirana Winter Queen debe ser tan exacta como una bala e igual de impasible.

En la mayor ciudad del invierno, se ha producido una revuelta y la general Lussadh ha llegado para suprimirla.  La traición no es extraña para ella, ya que esta ciudad es su hogar donde asesinó a su propia familia por orden de la Winter Queen.

Acompañando a la general para probar su lealtad, Nuawa se enfrenta a un rebelde que una vez intentó terminar con el mandato de la reina y que ahora guarda los secretos que fundamentan su reinado. Pero este no es el único propósito de Nuawa. Un asesino despiadado tiene intención de cazar a quienquiera qu tenga en su corazón un fragmento del espejo de la reina. Como la general. Como la propia Nuawa.

En estos momentos de tumultos e historia fragmentada, los propósito de la reina se revelarán al fin, y Lussadh y Nuawa tendrán que probar sus límites.

Uno para despertar. Dos para unir. Estas son las leyes que gobiernan a los del hielo.

Winterglass

Afronto este reseña con sentimientos encontrados, pues aunque la prosa de Winterglass me ha parecido fascinante, la historia subyacente no me ha gustado tanto. No es un caso típico de premiar la forma sobre el fondo, más bien es que el cuento en el que se basa ya es conocido, al contrario de lo que  me sucedió con Scale-Bright.

Lo más destacable de Winterglass es la forma en que está escrito. Con un dominio de las palabras estremecedor, Benjanun es capaz de describir la tiranía del invierno de una forma que encoge el corazón. De cualquier página de la historia emana un frío helador, especialmente en las apariciones de la propia Reina del Hielo pero en general en el ambiente congelado que se aposenta sobre sus dominios.

Para representar estos malabarismos con las palabras me permito destacar un solo término, chiurgeon. Tan solo introduciendo un pequeño cambio en surgeon la autora es capaz de crear una nueva profesión que define el mundo de fantasía en el que se desarrolla la historia. Que el combustible que mueve el mundo sean las almas de los sacrificados también da idea de la dureza cristalina del entorno.

Sin embargo, el relato no habla de rebelarse contra el orden establecido y sus consecuencias en la población, si no de sumisión ante el poder. ¿Qué llama de esperanza puede quedar para el pueblo oprimido que vive mejor que en el sistema feudal anterior?

Todos estos temas podrían dar la oportunidad a la autora para hablar de revolución o de lucha de clases, pero Winterglass es una historia más intimista y personal. Apenas un puñado de personajes merecen tener un nombre e intervenir en la narración, en una economía de caracteres que centra mucho el libro.

Mención aparte merece el uso de pronombres neutros. He de reconocer que no acabo de acostumbrarme al uso de they en singular, como en River of Teeth, pero otras soluciones como el uso del ey que hace Sriduangkaew tampoco son fáciles de leer. Seguro que es cuestión de acostumbrarse y, por supuesto, doy la bienvenida a este lenguaje más preciso para expresar la sexualidad de la personas.

En resumen Winterglass es una lectura para recrearse en cada párrafo y disfrutar de la orfebrería de palabras que nos ofrece Sriduangkaew. La historia queda como algo secundario.

Meeting infinity

meeting-infinity-coverLa increíble capacidad de trabajo de Jonathan Strahan le permite publicar varias antologías por año. Uno de los proyectos más interesantes en los que ha participado son los de la serie Infinity, por definirlos de algún modo. Con las buenas sensaciones que me dejó Reach for infinity, comencé la lectura de Meeting infinity con las expectativas bastante altas.

“Rates of Change” de James S.A. Corey

Me parece que este relato es un buen comienzo para una antología, con unos autores que se están haciendo un nombre en la ciencia ficción.  La posibilidad de cambiar entre cuerpos  permite vivir con un organismo joven durante toda la existencia, pero el problema del rechazo a ese ser extraño en el que habitamos no es de fácil solución. Si además, añadimos el conflicto generacional entre padres e hijos, la mezcla mejora.

“Desert Lexicon” de Benjanun Sriduangkaew

Muy en la línea de los relatos de la autora, jugando con las modificaciones corporales y de la memoria. Aunque en este caso se trate de un experimento de campo para sobrevivir a las condiciones más duras. No es de los mejores de Benjanun.

“Drones” de Simon Ings

Curiosísimo relato con tintes postapocalípticos, en el que una nueva sociedad se ha creado. Los recursos disminuyen y las mujeres son un bien escaso. El comienzo del cambio ocurrió con un hecho que nos parecerá nimio pero no lo es: la muerte de las abejas.

“Body Politic” de Kameron Hurley

Demasiado complejo para mí. En esta historia la tecnología orgánica se enfrenta a la inorgánica. La narración se ve desde dos puntos de vista, pero al final resulta confusa y poco lograda.

“Cocoons” de Nancy Kress

La adaptación necesaria para vivir en un nuevo planeta puede venir por modificaciones buscada por el ser humano o impuestas por el exterior. En esta ocasión , Kress torna la amenaza externa en posible colaboración. Realmente interesante.

“Emergence” de Gwyneth Jones

Muy buen relato de Jones, sobre los cambios que la humanidad habrá de afrontar para conseguir la inmortalidad. También es importante el concepto de humanidad y libertad de la Inteligencias Artificiales,  con un sistema solar dividido entre la zona exterior, en la que están reconocidas como «seres libres» y la zona interior, donde son solo esclavos.

“The Cold Inequalities” de Yoon Ha Lee

Espectacular relato sobre la huida de la Tierra de una nave espacial con la presencia de un polizonte inesperado. Trata temas muy en auge como son el colonialismo y la memoria histórica desde una perspectiva de ciencia ficción.

“Pictures from the Resurrection” de Bruce Sterling

No me ha gustado nada el mundo descrito por Sterling en un futuro desolador.

“Aspects: A Galactic Centre Story” de Gregory Benford

Sin haber leído la saga del Centro Galáctico me temo que el relato queda un poco vacío de contenido.

“Memento Mori” de Madeline Ashby

Me ha gustado mucho esta historia sobre la posibilidad de ir cambiando de cuerpo tomando la decisión de guardar o no los recuerdos. ¿Que pasaría si una de nuestras iteraciones anteriores sí hubiera querido recordar?

“All the Wrong Places” de Sean Williams

Posiblemente el relato más original de toda la antología, la búsqueda de su amada por parte del protagonista le lleva a los límites del Universo, siempre viajando hacia delante, siempre luchando contra las probabilidades.

“In Blue Lily’s Wake” de Aliette de Bodard

El tratamiento de una extraña enfermedad que parece hacer coexistir en el mismo plano distintas realidades es el hilo conductor de esta historia de Xuya. Un acto egoísta puede generar buenas consecuencias, pero si el precio que se ha de pagar son vidas humanas, ¿se podrá sobrellevar la culpa?

“Exile from Extinction” de Ramez Naam

Muy curiosa esta aportación de Naam, con un tono menos optimista de lo que en él es costumbre pero no por ello menos creíble. Como en el relato de Yoon Ha Lee, una nave huye de la Tierra en guerra con una valiosa carga.

“My Last Bringback” de John Barnes

Cargado de resentimiento, esta narración desde el punto de vista de uno de los últimos humanos «naturales» que quedan en el mundo en contraposición a los «mejorados» es cruel y a la vez aleccionador.

“Outsider” de An Owomoyela

Una búsqueda de la respuesta a la pregunta: ¿qué nos hace humanos? ¿Es el libre albedrío? Si durante décadas los humanos se han tenido que modificar para subsistir, ¿seguirán siendo humanos?

“The Falls: A Luna Story” de Ian McDonald

McDonald ha encontrado un filón con sus historias de Luna, y no seré yo quien le distraiga de seguir escribiendo en este maravilloso escenario. Es este un relato de conflicto generacional y de cambio, de adaptación al medio y de aceptación de las limitaciones propias, y ante todo, una bellísima historia de amor materno-filial.

Tras terminar de leer la antología, que me parece de un nivel bastante alto, no he podido evitar acordarme de Takeshi Kovacs de Richard Morgan. Me hubiera gustado ver una colaboración de este autor en esta antología. Por lo demás, tras un comienzo algo titubeante, las historias van mejorando y dejan un agradable recuerdo.

Dangerous games

DANGEROUS GAMES BIG

A veces hay que arriesgarse con las lecturas y salirse del terreno que conocemos. Esto fue lo que hice con Dangerous Games, una muy interesante recopilación más tendencia hacia la fantasía oscura que hacia otros géneros.

«Big Man» de Chuck Wendig

El estilo de Wendig es directo, se basa en comparaciones muy vívidas e impactantes. Este relato es un claro ejemplo de sus virtudes. La historia trata sobre enfrentamientos en la carretera, sobre la ira de la conducción. Muchos nos transformamos al volante, dejando que nos guíen los bajos instintos.

«The Yellow Door» de Silvia Moreno-Garcia

Las historias de horror doméstico son las peores, porque suceden en situaciones comunes en las que cualquiera podríamos encontrarnos.  En este caso la adicción al mahjong encubre un juego mucho más peligroso.

«Die» de Lavie Tidhar

Tidhar nos muestra una serie de enfrentamientos donde se manifiesta la futilidad de la competición. Para reflexionar.

«Chrysalises» de Benjanun Sriduangkaew

La guerra  como el juego al que juegan los generales no es ninguna idea nueva. Sin embargo, Benjanun cambia el tópico de la historia con la inclusión de dos líneas temporales relacionadas y con uno de sus temas fetiche, los insectos. Conforma una historia inquietante.

«South Mountain» de Paul Kearney

Este relato sobre la recreación de batallas históricas aunque previsible no deja de ser entretenido y evocador. La lucha por las libertades no conoce límites en el tiempo.

«The Game Changer» de Libby McGugan

Un relato muy sentimental sobre la batalla de un niño contra el cáncer. El comienzo y el desarrollo de la historia es conmovedor, aunque el final es banal.

«Distinguishing Characteristics» de Yoon Ha Lee

Un relato en el que se describe una partida de rol, con la información tan sesgada y tan extraño que no estoy segura de haberlo comprendido.

«Captain Zzapp!!! – Space Hero from 3000 AD» de Gary Northfield

Un cómic bastante plano, con un guión descafeinado y un dibujo demasiado esquemático. No entiendo su inclusión en el libro.

«Death Pool» de Melanie Tem

Inquietante historia sobre apuestas sobre la muerte de los demás. Los juegos mentales nos afectan más de lo que creemos.

«The Bone Man’s Bride» de Hillary Monahan

Horrible historia sobre el acuerdo al que llega un pueblo para alcanzar su bienestar. Lo más terrible del relato es que están dispuestos a ofrecer una sacrificio con la complacencia de todos los habitantes.

«Honourable Mention» de Tade Thompson

La lección final que se aprende con este relato es que Jugar con la privación del sueño es peligroso. El desarrollo me parece bastante conseguido pero el final me decepciona.

«Loser» de Rebecca Levene

Conforme voy avanzando en la lectura de este libro, me parece que los relatos se van volviendo más agresivos, incluso gore. Por eso cada vez me cuesta más seguir leyendo, aunque esta historia de Rebecca Levene merece la pena, si se es capaz de sobrellevar la violencia explícita.

«Two Sit Down, One Stands Up» de Ivo Stourton

No me ha convencido este relato sobre un juego tan conocido como es la ruleta rusa, con una variante para hacerlo más interesante.

«Ready or Not» de Gary McMahon

Previsible, muy previsible este relato que hace que no veamos el juego del escondite con los mismos ojos.

«The Monogamy of Wild Beasts» de Robert Shearman

Una historia situada en el arca de Noé, con un comienzo poco convencional y un desarrollo aún más raro. No me ha gustado nada.

«The Stranger Cards» de Nik Vincent

Hay pocos juegos de cartas en esta recopilación pero este utiliza un solitario muy peligroso.

«All Things Fall Apart and Are Built Again» de Helen Marshall

Otro horrible relato de terror, con demonios y zombies. Para mí, insoportable.

«Lefty Plays Bridge,» de Pat Cadigan

Aunque está escrito con el oficio que caracteriza a Pat Cadigan, no acabo de entender el significado de esta historia sobre el bridge.

La recopilación que ha hecho Jonathan Oliver resulta muy llamativa, mezclando autores conocidos con otros que no lo son tanto y géneros variados. Aunque algunos relatos me han resultado desagradables, en general estoy contenta de haber hecho esta incursión fuera de mis pastos habituales.

Upgraded

upgradedAntología seleccionada por Neil Clarke, a quien el tema de los cyborgs le toca de forma muy personal como podréis descubrir en el prólogo.

Esta selección tiene grandes nombres y las expectativas por mi parte eran bastante altas.

“Always the Harvest” de Yoon Ha Lee
Un inicio un tanto frío para la antología, con un relato en el que se nota el trabajo de la autora pero que no llega a convencer. La igualdad entre cyborgs y humanos está cada vez más cercana.

“A Cold Heart” de Tobias S. Buckell
Con un original uso de la segunda persona para narrar la historia y un curioso trasfondo de satrapías espaciales, el autor caribeño nos embarca en una aventura ágil aunque previsible que deja un buen sabor de boca.

“The Sarcophagus” de Robert Reed
La increíble vastedad de la escala temporal con la que juega Robert Reed en sus obras es de por sí un aliciente para la lectura. Las probabilidades de que tenga lugar el hecho que narra son infinitesimales, pero la escala es tan grande que lo hace posible.
Aunque sólo fuera por esta grandeza merece la pena leer el relato.

“Oil of Angels” de Chen Qiufan
La ciencia ficción china me está deparando más y más sorpresas, aunque quizá debería decir alegrías. En esta ocasión, utilizando fuentes tan dispares como los aceites esenciales y la manipulación de la memoria, Chen Qiufan nos regala un bello retrato de la relación materno-filial, con sus increíbles dificultades y sus extraordinarias recompensas. En ciertos momentos me ha recordado a Benjanun, lo cual es un buen punto de partida para explorar más sobre este autor.

“What I’ve Seen With Your Eyes” de Jason K. Chapman
Preciosa historia sobre relaciones fraternales y cómo se modifica nuestra percepción de la realidad de acuerdo a nuestras expectativas. Es una lástima que el final no esté a la misma altura que el resto de la historia.

“No Place to Dream, but a Place to Die” de Elizabeth Bear
Con cuerpos modificados en extremo para dedicarse a la minería, dos miembros de facciones rivales se encuentran en una situación límite de la que solo podrán salir ayudándose mutuamente. ¿Confiarán el uno en el otro o preferirán la muerte?
Previsible pero agradable.

“Married” de Helena Bell
Espectacular y aterrador relato sobre lo que significa ser humano y lo que podrían significar las mejoras para alargar la vida cambiando órganos que dejen de funcionar correctamente. Da mucho sobre lo que reflexionar.

“Come From Away” de Madeline Ashby
Con un humor que le da un toque especial, esta historia mezcla elementos diversos, como un tiroteo en un instituto y la protección de un joven heredero para conformar un pasatiempo muy entretenido y recomendable.

“Negative Space” de Amanda Forrest
Este relato es complejo. Mezcla diversas líneas temporales y juega con la posibilidad de manipular recuerdos, por lo que no podemos confiar en el narrador. El trasfondo, con la destrucción de la interconexión total de Internet puede servir como aviso contra las actuales tendencias de hiperconectividad. Sin embargo, las relaciones familiares que parecen sustentar la historia no se definen en profundidad y no dan razones a la protagonista para actuar como lo hace.

“Fusion” de Greg Mellor
Relato demasiado metafísico para mi gusto. El punto de partida resulta muy interesante: todos los humanos de la Tierra tienen en mayor o menor medida mutaciones provocadas por un virus que cambia su carne en metal. Sin embargo, la búsqueda de conocimiento y el viaje iniciático del protagonista van perdiendo fuerza conforme avanza, con un final que no me acaba de convencer.

“Taking the Ghost” de A.C. Wise
Un relato casi de terror, sobre todo cuando se acerca a su conclusión. Los sacrificios a los que se puede estar dispuestos por la familia son la base para el desarrollo de la historia.

“Honeycomb Girls” de Erin Cashier
Escrito de una forma engañosamente simple, en este relato post-apocalíptico algunos hombres viven a base de buscar elementos valiosos en la basura mientras otros permanecen en edificios colmena. La situación es inquietante y el desenlace, aún más.

“The Regular” de Ken Liu
Una estupenda historia de detectives en un mundo donde los «aumentos» son moneda corriente. Ken Liu lleva con mano firme una trama donde la emoción va creciendo conforme avanza la investigación y el círculo sobre un asesino se va estrechando. Sin dejar de lado el aspecto sentimental, el uso que se hace de las mejoras en los humanos, en especial del Regulador de emociones me recuerda a Nexus y juegos como la saga Deus Ex, algo que me parece muy acertado.

“Tender” de Rachel Swirsky
Un relato con un comienzo arrollador, pero que luego se pierde en vericuetos y posibilidades de historias que no terminan de llegar a ningún sitio. Aunque está bien escrito, no me parece bien finalizado.

“Tongtong’s Summer” de Xia Jia
Apelando a los sentimientos familiares y con ideas sobre el tratamiento geriátrico que están cada vez más en boga, este relato llega al corazón. Todo aquel que haya conocido a sus abuelos y haya asistido a su declive se sentirá identificado en la narración.

“Musée de l’Âme Seule” de E. Lily Yu
Un accidente de automóvil puede cambiar tu vida, pero en este relato cambia incluso la concepción de lo que es la «vida». Que tu vida dependa de las máquinas a las que estás conectada, que incluso tenga que vivir en otro lugar para no provocar repulsión a la gente con la que te cruzas… todo esto forma parte de un relato sobre el que hay que reflexionar.

“Wizard, Cabalist, Ascendant” de Seth Dickinson
Complejo relato sobre el mundo tras la singularidad, las posibilidades de la evolución de la especie humana y el libre albedrío. Es necesario leerlo reposadamente porque no resulta fácil de digerir pero creo que el esfuerzo merece la pena.

“Memories and Wire” de Mari Ness
La base de este relato es el sexo como terapia para la generación de hormonas necesarias para el correcto funcionamiento de los cyborgs. Pero cuando se utiliza a parejas humanas para este «trabajo» los sentimientos se interponen en el correcto funcionamiento de los engranajes. No ha sido de mi gusto.

“God Decay” de Rich Larson
Historia sobre los méritos increíbles de un gran atleta que esconde un gran secreto, secreto que acabará siendo descubierto. Entretenido aunque previsible.

“Small Medicine” de Genevieve Valentine
Una aproximación más que curiosa a lo que podría ser la utilización médica de los robots más avanzados, donde se puedan imbuir personalidades de fallecidos para hacer más soportable la pérdida a los seres queridos. El cambio en las estructuras familiares y en la forma de relacionarnos con el mundo sería tan radical que no todos estaríamos preparados.

“Mercury in Retrograde” de Erin Hoffman
Mi interpretación particular de este relato es una crítica, no muy velada, a la sociedad actual donde estamos constantemente online. Este hecho facilita tanto la obtención de nuestro nombre, localización geográfica u otros datos a cualquier interesado que desaparece la intimidad. Me gusta especialmente la idea de la bomba de tiempo diabética. Interesante.

“Coastlines of the Stars” de Alex Dally MacFarlane
Esta historia no me ha dicho nada. Tan solo la imagen del mapa de las costas utilizado por los navegantes para guiarse al tacto me resulta llamativo, el resto es muy plano.

“The Cumulative Effects of Light Over Time” de E. Catherine Tobler
Un relato muy complejo que se pierde en simbiosis entre humanos y quimeras pero que no llega a ningún sitio.

“Synecdoche Oracles” de Benjanun Sriduangkaew
A favor de esta historia juega el hecho de haber leído otras obras de Benjanun con las que se relaciona. El universo de la Hegemonía, la historia del arquero… todo se complementa. También me gusta esa referencia informática al desarrollo de inteligencias artificiales mediante el juego de la vida. Recomendable.

“Collateral” de Peter Watts
Interesantísima historia sobre el libre albedrío toda vez que las respuestas de las personas con implantes y aumentos son anteriores a sus propios pensamientos. ¿Qué pasaría si nuestro cuerpo actuara automáticamente ante una amenza antes de que fuéramos conscientes de ella?

“Seventh Sight” de Greg Egan
Buen final para esta irregular recopilación. Egan explora las posibilidades de aumento de la vista, donde las personas condenadas genéticamente a quedar ciegas tiene una segunda oportunidad con el software adecuado. Pero todo software se puede cambiar, y si cambia la percepción del mundo, ¿cambia la persona? ¿Cómo se relacionará con los demás?

Me ha costado trabajo terminar esta antología, pues aunque tenía historias que me han gustado mucho, como la de Ken Liu, tambien me parece que tenía mucho relleno. Recomendaría leer historias sueltas, no toda la recopilación.