The House of Styx

The House of Styx es la primera entrega de una nueva serie de Derek Künsken, precuela de las novelas The Quantum Magician y The Quantum Garden, aunque es de lectura totalmente independiente.

En esta novela nos encontramos con una mezcla que en un principio puede parecer bastante dificil de cohesionar. Por una parte tenemos ciencia ficción dura, con las condiciones de vida extremas de Venus y explicaciones sobre la supervivencia en un medio ácido mediante neutralizadores, la importancia de las atmósferas de presión y la temperatura sobre los hábitats de los humanos. Pero por otra parte tenemos la historia de una familia que sobrevive a este durísimo entorno con pocas circunstancias a favor, con un miembro con síndrome de Down y otro que está en un proceso de autoaceptación muy complicado. Pudiera parecer que estos dos aspectos tan alejados tendrían que chocar en algún momento pero Künsken consigue manejarlos de una manera muy correcta.

La colonización del inhóspito Venus ha sido llevada a cabo mayoritariamente por exiliados de Québec, lo que le da un toque especialmente florido a sus insultos, quizá lo primero que llama la atención del libro. Este elemento sorprendente tiene la función de situarnos en una escena bastante conocida en la ciencia ficción: la colonización de un mundo hostil, solo que en este caso al hallarnos en el sistema solar además debemos añadir las presiones políticas y económicas de los poderes fácticos que han financiado la colonización. Los habitantes de Venus están fuertemente endeudados con los bancos y por ello gran parte de las maniobras políticas de la Asamblea están destinadas a gestionar esta deuda, ya que minimizarla parece imposible. En contraste con esta zona de Venus están los habitantes de las partes más profundas y peligrosas, que se consideran más libres aunque su vida esté supeditada a los caprichos veleidosos del planeta.

Esta situación política da al autor la posibilidad de crear conflictos por los escasos recursos que se han de repartir entre los miembros de la colonia, manteniendo un equilibrio casi imposible y creando un escenario donde la reutilización de cada fragmento de metal puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. En este sentido, la novela tiene algo de épica.

No me gustaría explayarme más en el argumento, ya que creo que es mejor ir descubriendo sobre la marcha qué les sucede a los habitantes tanto de las partes más elevadas como de las profundidades. The House of Styx es un canto a la adaptabilidad de nuestra especie y la búsqueda de esa última frontera, pero sin olvidar en ningún momento que es lo que nos hace ser humanos. Espero que pronto podramos disfrutar de la siguiente entrega de la serie.

Anunciada la publicación de This Virtual Night

El 13 de octubre se publicará This Virtual Night de C.S. Friedman. Se trata de la continuación de This Alien Shore.

Esta es la sinopsis:

Millenia ago, an overcrowded Earth developed the Hausman Drive, which allowed humans to travel faster than light and colonize the galaxy. Too late, it was discovered that the technology damaged the DNA of those who used it, causing the children of colonists to be born with mutations. Fearful of contagion, Earth cut off all contact with the colonists, leaving them stranded and alone as they struggled to come to terms with what they had become.

Now, in the Second Age of Human Expansion, a new galactic civilization has been established. This time it is based on space stations clustered around natural transit points: the outworlds. One Variant race, the Guerans, has made it a personal mission to locate any surviving colonies and bring them back into the human fold. But ancient bitternesses die hard, and there is no love lost between Terrans and their Variant cousins.

It is technology that unites humanity now. The brainware that each person receives at birth allows direct mental communication with a computer network spanning the outworlds: the outernet. But with that technology comes great risk.

Mi traducción:

Hace miles de años, en una Tierra sobrepoblada se desarrolló el motor Hausman, que permitió a los humanos viajar más rápido que la luz y colonizar la galaxia. Demasiado tarde se descubrión que la tecnología dañaba el ADN de sus usuarios, provocando que la descendencia de los colones naciera con mutaciones. Temerosos del contagio, la Tierra cortó toda relación con los colonos, dejándoles aislado mientras intentaban aceptar lo que les había ocurrido.

Ahora, en la segunda era de expansión humana, se ha establecido un nueva civilización galáctica. En esta ocasión está basada en estaciones espaciales unidas alrededor de los puntos naturales de tránsito: los outworlds. Una raza Variante, los Guerans, ha escogido como misión localizar las colonias supervivientes y traerlas de vuelta. Pero las viejas rencillas son difíciles de olvidar y no hay amor entre los terrestres y sus primos Variantes.

La tecnología es lo que une a la humanidad. El hardware cerebral que cada persona recibe al nacer permite la comunicación directa con una red que llega hasta los outworlds: la outernet. Pero la tecnología conlleva un gran riesgo.

Esta es la portada:

Ganadores premios Hugo 2020

Estos son los ganadores de los premios Hugo este año.

Mejor novela

Mejor novela corta

Mejor relato largo

  • “Emergency Skin”, N.K. Jemisin (Forward)

Mejor relato corto

Mejor serie

  • The Expanse, James S.A. Corey (Orbit US; Orbit UK)

Mejor trabajo relacionado

  • “Discurso de aceptación del premio John W. Campbell 2019”, Jeannette Ng (Dublin 2019 — An Irish Worldcon)

Mejor historia gráfica o cómic

  • LaGuardia, Nnedi Okorafor, ilustrado por Tana Ford, colors por James Devlin (Berger Books/Dark Horse)

Mejor presentación dramática, formato largo

  • Good Omens

Mejor presentación dramática, formato corto

  • The Good Place: “The Answer”

Mejor editor, formato corto

  • Ellen Datlow

Mejor editor, formato largo

  • Navah Wolfe

Mejor artista profesional

  • John Picacio

Mejor semiprozine

  • Uncanny

Mejor fanzine

  • The Book Smugglers

Mejor fancast

  • Our Opinions Are Correct

Mejor escritor aficionado

  • Bogi Takács

Mejor artista aficionado

  • Elise Matthesen

Lodestar para mejor libro juvenil (No es un premio Hugo)

  • Catfishing on CatNet, Naomi Kritzer (Tor Teen)

Premio Astounding al mejor nuevo escritor (No es un premio Hugo)

  • R.F. Kuang*

*Segundo año

¡Enhorabuena a los ganadores!

Portada de Engines of Oblivion

Aquí os traigo la que será portada de Engines of Oblivion, la segunda entrega de la serie Memory War de Karen Osborne. El libro estará a la venta en febrero del 2021 y esta es la sinopsis:

Natalie Chan gained her corporate citizenship, but barely survived the battle for Tribulation.

Now corporate has big plans for Natalie. Horrible plans.

Locked away in Natalie’s missing memory is salvation for the last of an alien civilization and the humans they tried to exterminate. The corporation wants total control of both—or their deletion.

Mi traducción:

Natalie Chan ha conseguido su ciudadanía corporativa, pero apenas ha conseguido sobrevivir a la batalla de Tribulation.

Ahora la corporación tiene grandes planes para ella. Planes horribles.

Escondida en la memoria de Natalia está la salvación para el último de una civilización alienígena y los humanos a los que trataron de exterminar. La corporación quiere el control total sobre ambos, o su destrucción.

Esta es la portada:

Contenidos de London Centric, Tales of Future London

Aquí os traigo los relatos que conformarán London Centric, Tales of Future London, una recopilación que Newcon Press publicará en octubre.

Son los siguientes:

Skin – Neal Asher

The Good Shepherd – Stewart Hotston

Infinite Tea in the Demara Café – Ida Keogh

War Crimes – M.R. Carey

Fog and Pearls at the King’s Cross Junction – Aliya Whiteley

Nightingale Floors – Dave Hutchinson

Something Went Wrong in Heaven – Geoff Ryman

A Visit in Whitechapel – Eugen Bacon

Herd Instinct – Fiona Moore

Death Aid – Joseph Elliott-Coleman

A Dance of Dust and Life – Aliette de Bodard

Commute – Andrew Wallace

Scream in Blue – Jeremy Szal

Esta es la portada:

Unconquerable Sun

He de decir que me ha encantado esta space opera de Kate Elliott, que me ha tenido entretenida e intrigada a la par, aunque el comienzo haya sido un poco lioso.

La frase en la que se ha centrado toda promoción de Unconquerable Sun la definía como un retelling de Alejandro Magno con género cambiado en el espacio (un gran triunfo de marketing, poque es una frase demoledora). Y es una muy buena definición, porque aunque solo conozco ligeramente la historia del conquistador, es cierto que se nota ese aire de inspiración griega en la ambientación y esa famosa “camaradería” de los miembros de su séquito. La trasunto de Alejandro es Sun, que lleva toda la vida preparándose para asumir el mando de la república de Chaonia cuando su legendaria madre no esté.

Al principio de la novela nos podemos encontrar un poco perdidos con muchos personajes nuevos y sobre todo con los diversos puntos de vista de la narración, que llevan aparejados cambios de la primera a la tercera persona e incluso en el tiempo verbal. Este recurso requiere un pequeño periodo de adaptación, pero luego se antoja algo natural y fluido. Para conocer a los personajes, no obstante, hace falta un poco más de tiempo y esfuerzo, pero merece la pena. Son distintos y complementarios entre ellos y se convertirán en el alma del libro.

Las intrigas políticas y traiciones están a la orden del día, incluso dentro de la misma familia, porque ¿quién te puede poner mejor la zancadilla que aquel que te conoce desde siempre? Todo esto con una guerra de fondo, con un imperio que ha tenido que retroceder un poco en sus posiciones por el empuje de Chaonia, pero que no está dispuesto a dar su brazo a torcer en una guerra a varias bandas.

El ritmo de la novela, aunque empieza un poco indeciso, toma una velocidad de crucero muy elevada una vez que están desplegadas todas las piezas en el tablero. Y se vuelve definitivamente frenético al final del libro, cuando las apuestas están más altas y empiezan las revelaciones que cimentarán la continuación, porque por desgracia (o por suerte si la autora sigue con este nivel), el libro no es autoconclusivo.

Por si le faltaba algo, la novela está trufada de guiños al lector y huevos de pascua para ir descubriéndolos. Desde tuckerizaciones de otros escritores pasando por referencias futboleras, el libro tiene muchos pequeños detalles que denotan el trabajo y el cariño volcado en su creación. Tener un diminuto dinosaurio como mascota, los personajes con cuatro brazos o la creación de nuevas palabras que quedan como pequeños retos de comprensión para el público del libro son añadidos que aumentan la inmersión en la aventura.

Por favor, leed esta novela. Necesito comentarla con alguien urgentemente.

Anunciado The Dystopia Triptych editado por John Joseph Adams

John Joseph Adams ha anunciado la publicación de The Dystopia Triptych, tres antologías de relatos en un proyecto parecido a como ya hizo con su trilogía apocalíptica. En esta ocasión la selección ha corrido a cargo de Christie Yant, Hugh Howey y el propio Adams.

Los tres libros se titularán:

  • Ignorance is Strength
  • Burn the Ashes
  • Or Else the Light

Los relatos contenidos en cada uno de los volúmenes estarán situados temporalmente antes, durante y después de la distopía.

Algunos de los autores son: Hugh Howey, Seanan McGuire, Carrie Vaughn, Scott Sigler, Cadwell Turnbull, Karin Lowachee, Caroline M. Yoachim, Adam-Troy Castro, An Owomoyela, Tobias S. Buckell, Tim Pratt, Rich Larson, Alex Irvine, Darcie Little Badger, Violet Allen y Merc Fenn Wolfmoor.

Estas son las portadas:

Architects of Memory

Este libro tenía a priori muchas papeletas para triunfar en el blog: una tripulación que se dedica a la recuperación de recursos valiosos en naves malogradas, corporaciones malvadas que esclavizan a sus recursos humanos mientras buscan una nueva salida y un arma alienígena desconocida que entra en juego. Lo mejor de todo es que ha superado mis expectativas, Architects of Memory puede ser uno de los libros del año.

El hecho de que las naciones hayan sido superadas por las megacorporaciones en la exploración del espacio no es novedoso, como tampoco lo es la “esclavitud” a la que se ven sometidos los pobres que han de trabajar para estas instituciones para pagar su deuda y conseguir la ciudadanía (me viene a la cabeza Autonomous sin tener que irme muy lejos). Pero esta situación está muy bien expuesta por Karen Osborne y resulta muy relevante en la situación actual. Un poco en la línea de McDonald en la trilogía de Luna, hay que pagar por cada uno de los recursos que gastas y resulta casi imposible salir del círculo vicioso entre gasto para subsistir y deuda que va aumentando. Esta agonía constante, esta lucha por salir de un pozo tan profundo que no se vislumbra la salida está muy bien representada tanto por la protagonista Ash como por los otros miembros de la tripulación.

Y sin embargo, Ash tiene algo que la hace especial y que la transforma en un objeto codiciado por varias de estas megacorporaciones. Las luchas sutiles y no tan sutiles por hacerse con el control de este recurso (no importa que sea una persona, no importa que esté enferma) conforman uno de los ejes conductores de la novela. Pero es que hay más, porque entran en escena unos aliens con los que la humanidad se enfrentó en su momento y que a pesar de su increíble superioridad tecnológica se retiraron de la lucha por causas que nunca quedaron claras. Aumentar el escaso conocimiento que se tiene sobre los Vai es el otro eje que hace avanzar la trama, con revelaciones muy interesantes que Karen Osborne nos irá dando a conocer poco a poco, en una forma muy inteligente de controlar la información que llega al lector, racionándola para que siempre queramos seguir leyendo.

No quiero tampoco pasar por alto la condición bisexual de la protagonista, algo que se expone con toda la naturalidad del mundo y que encaja muy bien con el relato. A este respecto, me cuesta más trabajo encontrar ejemplos de una o un protagonista bisexual en la ciencia ficción, seguro que los hay pero ahora mismo no me vienen al cabeza.

No es exactamente una novela de primer contacto pero sí que tiene algunas características de este subgénero, ya que la exploración de cierto artefacto alienígena lleva a tener revelaciones sobre los propios extraterrestres que nadie esperaba al comienzo del libro.

El ritmo de la novela está bastante bien llevado, en ningún momento se hace pesada aunque es cierto que algunas situaciones se resuelven un poco por “la gracia de Dios”. Es un libro muy intenso, ya que toda la acción está condensada en poco tiempo y saber que el reloj está descontando minutos añade incluso más tensión a la historia. Una autora a la que definitivamente hay que seguir.

Angry Robots publicará la nueva novela de Tim Pratt

Tim Pratt es un autor que descubrir para este blog, y puede que la oportunidad más adecuada se presente con la publicación de su nueva novela de la mano de Angry Robot. La novela se titulará The Doors of Sleep Will Open y verá la luz en febrero del año que viene.

No hay mucha información sobre la propia novela, salvo que estará protagonizada por Zax, un personaje que ya ha aparecido en otras historias del autor. Pratt lo define como una buena persona que se encuentra viajando por el multiverso e intenta hacerlo lo mejor que puede en estas circunstancias. A mí me ha convencido, ¿y a vosotros?

Gracias a @mertonio por el chivatazo.

Mage Against the Machine

Es un poco triste decir que lo mejor de un libro es su título, pero me temo que nos encontramos ante un claro ejemplo.

Mage Against the Machine ha sido definido como Harry Potter mezclado con Terminator, pero más quisiera Shaun Barger haber escrito algo tan ingenioso como el título de la obra en el contenido.

El autor nos expone dos historias separadas, aunque condenadas a encontrarse. Por un lado, un mundo de magos que vive aislado del exterior porque se supone que tras las fronteras y los sellos protectores hay un erial radiactivo provocado por una guerra mundial atómica en 2020 (todavía estamos a tiempo para esto, queda la mitad del año). Por otro lado, tenemos un mundo dominado por las IAs que permite la vida de los humanos por el tenso status quo que causan la presencia de las colonias humanas extraterrestres y sus armas apuntando a la Tierra en caso de genocidio por parte de las máquinas. Podría parecer interesante planteado así, pero la ejecución y sobre todo los personajes dejan mucho que desear.

En la parte mágica del mundo seguiremos los pasos de Nikolai, un joven mago bastante poderoso pero al que le faltan seis papas en el kilo de madurez. Verlo patrullar con sus zapatillas de deporte basadas en las del siglo XX porque él lo vale (las regulaciones, para los demás, por favor) y en general sus actos infantiles cuando vuelve a su pueblo harían hervir la sangre a la persona más paciente del mundo. “Soy un gran mago pero mi novia me dejó por la estrella del deporte del insitituto y entonces me enrolé por despecho” es una motivación bastante pueril, como es el personaje en sí.

En la parte dominada por las máquinas, tenemos a Jem, miembro de la resistencia con implantes de alta capacidad que utiliza para llevar a cabo misiones de acompañamiento de refugiados, transporte de información sensible… Esta parte podría parecer más interesante, pero el uso y abuso de Barger de la realidad virtual como herramienta de tortura, de formación, de chantaje y de todo lo que se le ocurre, hace que también me haya acabado cansando de esta navaja suiza virtual.

Llega un momento en que Nikolai acaba atravesando el velo, también por cabezonería y entonces descubrirá (¡oh, sorpresa!) que la población lleva engañada desde hace un siglo. Y se aliará con Jem para algo, no sabemos exactamente el qué porque las acciones que llevan a cabo a continuación no es que sea erráticas, es que tienen más variabilidad y azar que jugar a la ruleta. Un despropósito.

Podría seguir hablando sobre los agujeros de la trama o las incongruencias de la historia, pero creo que ya ha quedado bastante claro que el libro es insufrible.