Entrevista a Nick Martell

Me hace mucha ilusión poder compartir con vosotros esta entrevista a Nick Martell, el autor de The Kingdom of Liars y The Two-Faced Queen, dos de las novelas de fantasía más interesantes de los últimos tiempos y que me parece que están pasando un poco desapercibidas por aquí. Como siempre, al final podréis ver la entrevista en inglés, para no sufrir mi traducción.

¿Cuál sería tu frase para vender Kingdom of Liars?

Sería la siguiente: “Situada en una ciudad donde el precio de la magia es la memoria, un noble caído en desgracia debe engañar a todos los que están a su alrededor para averiguar si su padre asesinó al príncipe niño”. Obviamente, hay algunos detalles que se han quedado fuera – como la luna destrozada- que un lector solo descubrirá cuando empiecen a leerlo, pero esa frase fue el inicio de todo para mí, con un personaje enfrentado a la ciudad en la que nació y cómo se amolda o reniega de las creencias con las que ha crecido.

¿Quién es tu personaje favorito del libro?

Mi personaje favorito es Naomi Dexter. Es muy divertido escribir sobre ella, sobre su brusquedad, su actitud y su forma de ver la vida, así que tanto sus diálogos como sus características fluyen en la página. Y el hecho de que de forma constante le chille al personaje principal, Michael Kingman, por todo lo que hace es la guinda del pastel.

¿Qué nos puedes decir sobre tu nuevo libro The Two-Faced Queen?

The Two-Faced Queen continúa la historia del infame Michael Kingman mientras gestiona los cambios en su vida tras volverse Mercenario y descubrir la verdad sobre la muerte de su padre. Contiene toneladas de amor, incluyendo pero no limitándose a: asesinos en serie, sistemas de magia expandidos, misterio, amor catastrófico y monstruos mágicos. Estoy muy orgulloso del libro. Creo que es lo mejor que he escrito hasta ahora.

En tus libros hay diferentes tipos de magia, cada una con su coste asociado. ¿Tienes un libro de notas con las peculiaridades de cada sistema? ¿Cómo se te ocurrió que el precio de la magia fueran las memorias?

¡Sí! En el segundo libro The Two-Faced Queen (cuidado pequeños spoilers) se desvela que más variantes de magia en el mundo aparte de las Fabricaciones que Michael conoce en primer lugar. Cada una de ellas tiene un precio que pagar con sus reglas y habilidades asociadas de las que he tenido que llevar cuenta entre bambalinas para saber qué se puede y qué no se puede hacer. Era muy importante para mí cuando empecé a escribir la serie que Michael y sus compañeros no conocieran cómo funciona la magia desde un principio. Pensaba que esto encajaba perfectamente con la idea de que el coste de la magia fueran las memorias de los que la usaban y que precisamente los que ostentan el poder se encontraran en la situación de haber perdido su memoria de tanto usar la magia. Después de todo, ¿por qué querrían los poderosos que la gente supiera cómo funciona la magia? Eso haría que las rebeliones fueran más probables. Por ello, Michael y sus amigos tienen que desvelar los misterios de la magia y sus interconexiones de forma lenta pero segura.

La idea de que el precio de la magia sea la pérdida de la memoria se me ocurrió cuando intentaba saber qué es lo peor que le puedes hacer a un personaje sin llegar a matarlo. Reducirlos a meros fantasmas de sus yos anteriores y quitarles los fundamentos mismos de su personalidad me pareció una buena idea en su momento. Y realmente me da mucho juego para jugar con la forma en que actúan y hablan. Michael probablemente sea mi obra maestra de lo que he tratado de hacer con las pérdidas de memoria y cómo afectan a las personas. Su inmadurez quizá sea lo que más llama la atención cuando ves lo que estoy haciendo con él como personaje. ¿Es Michael inmaduro de por sí o es inmaduro porque no puede dejar el pasado atrás debido a que la magia ha borrado sus memorias?

Esto lo dejo a la interpretación del lector.

Hay cierta controversia sobre la figura del protagonista, Michael Kingman. O le amas o le odias. ¿Por qué crees que sucede esto?

Esta es una buena pregunta, nadie me la había hecho antes. Lo voy a intentar explicar de la manera más concisa posible.

De forma simple, Michael es una persona rota mentalmente. Se ha criado en una sociedad muy manipuladora que le odiaba solo por tener el valor de existir y le forzó a desarrollar mecanismos de adaptación para sobrevivir. Ser respondón, insubordinado y cierta obsesión con algo que no merece pero a lo que se aferra como si fuera a salvarle de todo el odio a su alrededor.

Cuando escribo a Michael, lo trato como alguien que se odia a sí mismo y que piensa que no merece la comprensión de los demás y esto queda reflejado en la narrativa. No intenta que el lector se sienta como él o que le tenga lástima, solo quiere que comprenda por qué hizo lo que hizo. Me parece que estar en la cabeza de alguien así puede ser difícil para el lector. En un nivel muy básico, queremos empatizar y estar a favor de los personajes sobre los que estamos leyendo, pero Michael, como personaje, no quiere justificar sus acciones porque sabe que son egoístas y erróneas. Solo quiere algo de paz y felicidad para sí mismo.

Las elecciones narrativas que escogí para Michael siempre iban a depender de cuánto confiaba el lector en mí como escritor. Si no lo hacen, creerán que cometí un error con Michael. Que debería haberle hecho más empático. Y aquellos que confíen en mí hasta cierto punto, verán más allá de lo que dice Michael y se fijarán en lo que oculta. Michael miente mucho, pero sobre todo mediante omisiones. Así pues, los detalles sobre los que no habla son más importante que aquellos sobre los que sí lo hace. Siempre he sabido que contar una historia en primera persona alienaría a algunos lectores y hacerlo en tercera persona les allanaría el camino a estos lectores pero… quería contar el relato de Michael de una forma determinada. Creo que los personajes con fallos son divertidos e interesantes.

Y, para ser honestos, normalmente no me gustan los protagonistas, así que, ¿por qué no crear al protagonista más odiado de todos los tiempos?

La familia, el honor y la amistad son muy importantes para el protagonista de tu serie. ¿Por qué decidiste que estas fueran las principales motivaciones de Michael Kingman?

Cuando estaba creando a Michael, estaba muy interesado en huir del típico protagonista de saga fantástica como su historia de paso a la madurez que no se detiene ante nada para conseguir lo que desea. Venganza, poder y un deseo de cambiar el mundo es lo que mueve a estos personajes normalmente, así que Michael se creó de forma opuesta estos estereotipos. Dato curioso: Dark es casi la representación perfecta de lo que estaba tratando de evitar con Michael y es el favorito de muchos lectores. ¿A que es divertido?

De todas formas, la familia y los amigos de Michael son importantes para él, pero como mucha gente de su edad con su nivel de madurez sabe cuáles son las palabras adecuadas pero no siempre le siguen las acciones correctas. Mientras se va desarrollando, siempre quise que Michael tuviera un punto hipócrita y que madurara en alguien que personificara aquello sobre lo que hablaba más que justificar sus acciones cuando hace algo que va contras sus creencias más profundas. Para todo el odio que recibe, siempre me sorprende que nadie mencione que no deja que este odio le consuma. Y, honestamente, creo que eso es algo especial y extraño. Ser capaz de perdonar no es algo que se valore tanto como debería.

Tu primera novela se publicó cuando tenías 26 años. ¿Crees que es más difícil que te publiquen siendo tan joven?

Creo que como todas las cosas tiene sus ventajas y sus desventajas. Es agradable estar haciendo esto tan joven de forma que puedo crecer constantemente, aprender y mejorar mi escritura con gente muy experimentada en el negocio para guiarme. Y con tanto tiempo, sé que lo que estoy escribiendo ahora mismo solo es la superficie de lo que seré capaz de hacer en el futuro.

Pero al mismo tiempo, puede ser estremecedor. Entrar en el mundo de la publicación tan joven y sin mucha experiencia en el negocio me hizo pensar que todo era de color de rosa y no fue así. En un negocio como otro cualquiera y eso significa que hay muchas cosas malas que aparecen en otros negocios también existen aquí (celos, politiqueo, mezquindades, favoritismos, camarillas…) pero cuando se deshace de todo esto y es solo gente hablando de sus historias favoritas y animando a los demás las partes malas son menos importantes.

Respecto a si es más difícil que te publiquen siendo joven o no… es difícil de decir. Tuve suerte. Mi agente también lo cree. Le mandé la historia correcta en el momento correcto y quién sabe dónde estaría yo si hubiera mandado la novela un año antes o un año después. Y da igual lo bueno que seas, muchas veces todo se reduce a una cuestión de suerte. Para aquellos que quieran hacer lo mismo que yo, les animo a seguir intentándolo. Seguid leyendo y escribiendo. Solo hace falta una persona que crea en tu trabajo y lo conseguirás también. O intentar la autopublicación. Este camino es más recomendable ahora que nunca.

Tus libros tienen una versión en audiolibro. ¿Qué opinas de esta forma de leer?

¡Me encantan los audiolibros! No los escucho mucho en la actualidad porque ahora no viajo apenas, pero me encanta ponerme uno para un largo viaje en coche, en tren o en avión o incluso cuando hago tareas de casa. Escuchar las voces de actores talentosos cuando les dan vida a mis personajes es estupendo. Me emociono cada vez que pasa. Es poder volver a disfrutar de una historia de nuevo y es raro porque cuando un libro se publica puede que ya lo haya leído cientos de veces.

¿Te ha contactado alguna editorial española interesada en tu trabajo?

Desgraciadamente no ha sido así de momento. Me encantaría ver mi libro en español, pero eso escapa de mi control. ¡Esperemos que sea posible algún día! Quizá cuando las cosas se calmen en el panorama internacional.

¿Sueles ir a convenciones? ¿Qué te parecen?

Las convenciones son maravillosas y agotadoras al mismo tiempo. Me encanta interactuar con otros autores, lectores, gente del mundillo y estar en mesas redondas para hablar de fantasía, películas, juegos y cualquier cosa de la que tenga oportunidad. Aunque siempre me parece que al final necesito una buena siesta o tres. Pero voy siempre que tengo oportunidad porque he conocido a mis mejores amigos en el mundo editorial en ellas. ¡Incluso conocí a mi agente en una! No puedo recomendar lo suficiente asistir a convenciones, de ser posible. No digo que te arruines para ir solo porque pienses que te va a dar una puerta de entrada en la industria. Hay muchos otros métodos para eso en la actualidad.

¿Hay algo más que nos quieras comentar? ¿Qué nos puedes decir sobre tus nuevos proyectos?

Sí, lo siguiente en lo que estoy trabajando es el libro 3 de Legacy of the Mercenary Kings. Estoy muy emocionado con escribir este libro porque por fin saldremos de la ciudad de Hollow y verán el mundo exterior. Esto es algo de lo que solo hemos tenido indicios hasta ahora y va ser espectacular mostrar por fin qué más hay: estatuas en el mar, bestias extrañas, más sistemas mágicos, ruinas apocalípticas y algún que otro nuevo inmortal. Espero que le guste a todo el mundo.

Aparte de esto, gracias por entrevistarme. Me lo he pasado muy bien. Espero que lo podamos hacer otra vez cuando salga el tercer libro.

Muchas gracias de nuevo a Nick por contestar a nuestras preguntas. Os recomiendo mucho sus libros. A continuación podréis leer la entrevista en inglés.

What would be your sales pitch for Kingdom of Liars?

So, the sales pitch for The Kingdom of Liars was “Set in a city where magic costs memories to use, a disgraced noble must deceive all around him to determine whether his father murdered the child prince.” Obviously, there are some details I’m leaving out—like the shattered moon—that a reader will only discover once they start it, but that sentence really was what started it all for me with it being a character against the city they were born in and how they shape or reject what they’ve grown up believing in.

Who is your favourite character from this book? 

My favourite character from the book is Naomi Dexter. She’s such a fun character to write in terms of her bluntness, attitude, and overall outlook on life that her words and characteristics always flew onto the page for me. And the fact she routinely yells at Michael Kingman, the main character, for his actions is just the icing on top of the cake for me.

Can you tell us something about your new book The Two-Faced Queen?

The Two-Faced Queen continues story of the infamous Michael Kingman as he deals with the changes in his life after becoming a Mercenary and discovering the truth about his father’s death. There’s tons to love in it—including and not limited to—serial killers, expansive magic systems, mystery, catastrophic love, and magical monsters. I’m incredibly proud of the book. I think it is the best thing I’ve written so far.

In your books there are very different kinds of magic, each of them with a cost. Do you have a “guidebook” with the rules of each magic system? How did you come with the idea of paying magic with memories?

Yes! So—and this is light spoiler territory—it is revealed in The Two-Faced Queen that there are multiple variations of magic in the world besides Fabricating that Michael learns about in the first. Each of them has a unique cost with rules and abilities that I have been keep track of behind the scenes to dictate what the characters can and can’t do with their magic. It was important to me when I started writing the series that Michael and his friends were never going to have complete knowledge of how their magic—and other magic worked—until much later on. I always thought this kind of fit well with the world they lived in being influenced by those in power that lost their memories the more they used it. After all, why would people in control want other people to know how magic worked? Rebellions would be more likely. And so, Michael and friends slowly but surely try to unravel the mysteries of magic and how it all connects.

The idea of magic costing memories was pretty much created because I tried to think of the worst thing I could do to a character without killing them. Reducing them to shells of their former selves and taking out the building blocks of their personality seemed to be a good idea at the time. And it honestly gives me a lot of room to play around with how characters act and talk. Michael himself is probably the magnus opus of what I’ve tried to do with memory loss and how it affects someone. His immaturity is probably the easiest thing to see when it comes to what I’m doing with him. Is Michael always immature or is he immature because he can’t move on from the past thanks to magic erasing his memories?

I’ll leave that up to the reader to determine.

There is a certain controversy about the figure of the main protagonist, Michael Kingman. Either you love or you despise him. Why do you think this can be happening?

Oh! This is a fun question. No one’s asked me it before. I’ll try to do my best to explain why I think Michael is controversial as concisely as possible.

To put it plainly, Michael is a very broken person mentally. He’s been raised in a manipulative society that hated him just because he had the gall to exist, and it forced him to develop coping mechanisms to survive. Talking back, insubordination, and an obsession with something he doesn’t deserve but clings to as if it’ll save him from all the hate.

When I write Michael, I treat him as someone who hates himself and doesn’t think he deserves sympathy and so that’s reflected in the narrative. He doesn’t try to make the reader like him or feel bad for him, just understand why he did what he did. I think being in the head of someone like that can be jarring for a lot of readers. On a basic level, we want to root for the people we’re reading about but Michael, as a character, doesn’t want to justify his actions because he knows they’re wrong and selfish. He just wants to find some basic level of happiness and peace.

The narrative choices I made for Michael were always going to be dependent on how much the reader trusted me as a writer. If they don’t, they’ll think I made a mistake with Michael. That I should have made him more sympathetic. And those who do trust me some degree, look beyond what Michael’s saying and focus on what he’s not. Michael lies a lot, but a lot of it is through omission. So, the details he doesn’t talk about are more important than what he does. I’ve always known that telling the story in first person would alienate some readers and having it in third person would be easier, but…I wanted to tell Michael’s story a certain way. I think flawed characters are fun and interesting.

And to be honest, I usually dislike main characters anyway so why not create the most hated main character of them all?

Family, honor and friendship are very important for the main character of the series you are writing. Why did you choose to take these three characteristics as the main motivations of Michael Kingman?

When I was creating Michael, I was really interested in trying to get away from the typical fantasy protagonist in a coming-of-age story that stops at nothing to get what they desire. Revenge, power, and a desire to change the world are usually what drives those characters, so Michael was created as an opposition to those kind of stereotypes. Fun fact: Dark is almost a perfect representation of what I was trying to avoid with Michael and he’s a decent amount of reader’s favourite character. Funny, isn’t it?

Anyway, Michael’s family and friends mean a lot to him, but like a lot of people his age and at the same maturity level he knows the right words to say but doesn’t always follow through with the right actions. As he develops, I always wanted Michael to be slightly hypocritical and mature into someone who personified what he talked about rather than justifying his actions when he does something that goes against his core beliefs. For all the hate Michael gets, I was always surprised that no one mentions that at his core he chose not to let hate consume him. And, honestly, I think that’s really special and rare. Forgiveness isn’t something that’s held up to as high standards as it ought to be.

Your first novel was published when you were 26 years old. Do you think it is more difficult to be published being so young?

I think like all things it comes with a unique set of advantages and disadvantages. It’s nice to be doing this so young so that I can constantly grow and learn and improve my craft with so many experienced people in the business to guide me. And with so much time, I know what I’m writing now is just scratching the surface of I’ll be able to do in the future.

But at the same time, it can be jarring. Entering publishing so young and without as much worldly experience as others in business left me thinking it was going to be more rose coloured then it ended up being. It’s a business like anything else and that means all of the nonsense that comes with any other industry is prevalent in this one as well—jealousy, politics, pettiness, favouritism, cliques, etc—but when it breaks away from all that and just becomes people talking about their favourite stories and supporting each other it makes all the bad parts less annoying.

As for it being more difficult to be published young or not…it’s hard to say. I got lucky. My agent will say that as well. I sent him the right story at the right time and who knows if I would be here if I had sent it a year earlier or a year later. And no matter how good you are a lot of it does come down to luck. For those who want to do the same as me, just keep trying. Keep writing and reading. All it takes is one person to believe in your work and champion it for you to end up here as well. Or look into self-publishing. That route is more recommended than ever.

Your books have an audiobook version. What do you think about this way of reading?

I love audiobooks! I don’t listen them to as much anymore due to a lack of commute currently, but I really enjoy turning one on a long car ride, train ride, or plane trip or if I’m doing chores. Listening to talented voice actors bring my characters to life is amazing. I’m in awe every time it happens. It’s kind of like being able to experience the story again which is really rare since by the time a book goes to print I’ve probably read it hundreds of times.

Have you been contacted by a Spanish publisher interested in your work? 

Sadly, not at this moment. I would love to have a Spanish version, but things are out of my control right now. Hopefully one day soon! Maybe once things calm down internationally.

Is there anything else you would like to comment? What can you tell us about your new projects?

Yeah, the next thing I’m working on is book 3 of the Legacy of the Mercenary Kings. It’s an exciting book to write because I finally take the readers out of the city of Hollow and they get to see the greater world for the first time! It’s been something they’ve only really had hints at before now and it’s going to be so cool to finally show what else is out there: seas of statues, weird beasts, more magic systems, apocalyptic ruins, and some new immortals. I hope everyone enjoys it!

Other than that, thanks for having me! This was a really fun interview! Hopefully we get to do it again when the third book comes out.

Do you usually go to conventions? What do you think about them? 

Conventions are wonderful and exhausting all at the same time. I love interacting with other authors, readers, industry folk, and being on panels to talk about fantasy, movies, games, and whatever else I get the chance to. Even though it always seems like by the end I need a good nap or three. But I’ll always go to them when I get the chance because I’ve met some of the closest friends I have in publishing thanks to them. And I met my agent at a convention! I can’t recommend going to them enough if it’s feasible for you. Obviously don’t break the bank to try and get to one just because you think it’ll help you break into the industry. There’s plenty of methods to do that nowadays.

The Two-Faced Queen

Me gusta explorar los nuevos autores de fantasía que van publicando, porque aunque algunos pregonaran el estancamiento del género hay obras que se dedican a refutar estas afirmaciones de manera contundente. Ahí tenemos a Josiah Bancroft o Gareth Hanrahan, con otras voces y otras ideas para asombrarnos con sus mundos fantásticos. Quizá sea demasiado pronto para decirlo, pero me atrevería a afirmar que Nick Martell es otro más de esos autores a los que deberíamos seguir la pista sin dilación. Y es que si bien Kingdom of Liars fue un estupendo comienzo de saga, The Two-Faced Queen no hace si no confirmar nuestras sospechas.

Aunque de nuevo el ámbito de la novela está restringido a la ciudad de Hollow, esto es solo geográficamente, porque la ambición del autor ha ganado muchos enteros. Empezaremos a conocer otros lugares de este mundo y sobre todo, nuevos sistemas mágicos que harían pensar a cualquiera que ha escamoteado la libreta de ideas de Brandon Sanderson.

También hay que decir que los personajes siguen creciendo en la novela, tanto los antiguos como los nuevos, dotando de mucha más profundidad e interés a una historia un tanto alocada y que en algunas ocasiones nos obliga a suspender nuestra incredulidad, con momentos totalmente increíbles y algunas acciones que se resuelven casi recurriendo al deus ex machina. Pero creo que da igual, porque nos están ofreciendo emoción y divertimento a raudales, con revelaciones cada vez más epatantes y con apuestas tan altas que resulta muy difícil imaginar con qué nos sorprenderá en la siguiente entrega, porque ya os digo que en esta se ha sacado tantos trucos de la manga que haría palidecer a Juan Tamariz.

Es cierto que en ocasiones esta búsqueda de la revelación y la sorpresa hace que el entramado acabe resultando demasiado intrincado para el lector que pretenda encontrarle la lógica a toda la historia, pero también hay que decir que el autor en ningún momento se salta las reglas que se ha impuesto al principio, con soluciones muy originales a los problemas de pérdida de memoria ocasionados por el uso de la magia, como tatuajes y diarios. Me encanta cuando en una ocasión le preguntan algo a uno de estos fabricators y responde algo como que no se acuerda, pero que es lo suficientemente importante como para habérselo tatuado en un sitio accesible y encuentra la respuesta en su propio cuerpo. Pero esto es solo un ejemplo, ya que los otros tipos de magia que hacen una aparición fugaz en la novela tienen otros costes asociados también muy elevados.

A veces cansa la utilización de los apodos en lugar de los nombres propios de algunos personajes o de las referencias a su linaje en vez de aclarar a quién se refieren exactamente en vez de ir con alusiones, pero me parece que esto es una imposición más del autor para que el lector entre en el juego. Quizá no recuerdes el nombre a causa de la magia, pero puede que utilices el apodo para circunvalar este escollo.

Como ya digo, se trata de un libro muy pero que muy recomendable, que deseo que vea la luz en español, ya que creo que podría tener mucho éxito.

The Kingdom of Liars

La opera prima de Nick Martell es una fantasía clásica en su concepción, con un protagonista decidido a preservar el legado de su familia mancillado por su padre, que asesinó al príncipe heredero del reino cuando su labor era protegerlo. Sobre este hecho se basa toda la vida de Michael Kingman, marcado como traidor desde la ejecución de su padre, pero que aún así sigue viviendo en la misma ciudad, rodeado por personas que lo desprecian pero que aún así no se atreven a levantar la mano contra él, ya que quizá el propio rey quiera disponer en algún momento de su vida.

The Kingdom of Liars es una novela que avanza de forma morosa en su primer acto pero que luego va acelerando conforme se acerca el final, de forma que es necesario darle una oportunidad para ir desvelando los distintos misterios que se han creado en la vida de Michael. Todo esto aderezado por un sistema mágico que no se explica con mucha profundidad, pero que tiene una original forma de funcionar, ya que cada acto mágico puede conllevar la pérdida de memoria del que lo lleva a cabo. También se añade el comienzo de una revolución por la aparición de armas de fuego que dejan obsoleto todo el sistema de caballería imperante hasta el momento.

Aunque el protagonista principal y narrador en primera persona de la obra es Michael Kingman, es cierto que a su alrededor van apareciendo una gran cantidad de personajes que van aportando complejidad e información a la trama, rompiendo alguna de las normas no escritas de la literatura sobre presentar a los personajes al comienzo de la historia. Nick Martell sigue añadiendo más y más personas incluso cuando el libro está muy avanzado. Es una forma un tanto tramposa de ir dosificando la información, pero es cierto que de esta forma es capaz de modular cómo se van obteniendo nuevas piezas sobre el puzle del pasado de la familia Kingman.

Quizá lo más interesante de la novela sea este «misterio» que envuelve la caída en desgracia de la familia, porque Michael es un narrador no confiable aún a su pesar, como forzosamente debe serlo cualquier habitante de este mundo donde se puede jugar con las memorias de los demás a propósito con la magia y se pueden sufrir en las carnes propias este abuso de la magia involuntariamente. Esto permite a Martell jugar con lo que sabemos y con lo que no sabemos de una forma bastante correcta, aunque también es cierto que en ocasiones se le va de las manos.

Otro detalle que quizá sea necesario mejorar en la obra de Nick es el abuso de casualidades y casi deus ex machina que permite que se encuentren ciertos personajes que se tienen que dar información en un momento determinado de la narración o que se encuentren en el lugar adecuado en el momento justo cuando tiene lugar la «revelación». Es una pena que se vean las costuras tanto en un libro que por otra parte me parece un estupendo debut.

Leerá con curiosidad la segunda entrega para saber si el autor ha corregido estos problemillas que tenía la novela y poder volver a sumergirme en un mundo a priori muy interesante.