The Book of Dragons

Tenía mucho interés en esta antología, como en casi todo lo que selecciona Jonathan Strahan. La verdad, lo que no me esperaba es la parte de poesía, que no sé si estoy preparada para juzgar ya que es algo que no acostumbro a leer, mucho menos en inglés y ya en audiolibro ni os cuento. También es cierto que al haber escuchado el audiolibro, me he perdido las ilustraciones interiores que creo que merecen la pena.

What Heroism Tells Us de Jane Yolen

No sabía que esta recopilación iba a contener poesía así que, como se suele decir, la primera en la frente. Las dos contribuciones de Jane Yolen son tan cortas como enigmáticas.

Matriculation de Elle Katharine White

Aunque tiene un final un tanto abrupto, me ha gustado mucho el desarrollo de la historia que pide a gritos algo más de longitud para seguir conociendo este mundo mágico donde los vampiros tienen tiendas de empeño en las que cobran en mililitros de sangre.

Hikayat Sri Bujang, or, The Tale of the Naga Sage de Zen Cho

Desde nuestro punto de vista occidental no estamos muy acostumbrados a los dragones de otro tipo que existen en otras culturas, como la asiática. Mi primer encuentro con los naga creo que fue en las novelas cortas de JY Yang y esta siguiente aproximación de Zen Cho me ha entretenido mucho también, tocando temas como la dedicación a la mejoría personal en contraposición con los deberes tradicionales de la familia. Es una historia modernizada y atractiva.

Yuli de Daniel Abraham

Me temo que en este caso, el tema de los dragones está un poco forzado en una de las dos líneas de narración que sigue el cuento, sin llegar a convencerme ninguna.

A Whisper of Blue de Ken Liu

Ken Liu vuelve a sorprendernos con otro relato maravilloso, aunque quizá ya deberíamos estar acostumbrados. Un mundo alternativo en el que los medios de producción están alimentados por dragones que cambian de localización y por lo tanto llevan la abundancia a donde anidan. El giro final es sorprendente y un magnífico colofón a un cuento muy original.

Nidhog de Jo Walton

Este es uno de los poemas que no soy capaz de juzgar debido a mi escaso conocimiento.

Where the River turns to Concrete de Brooke Bolander

Muy curioso este relato de un amnésico que entra al servicio de un mafioso pero a la vez empieza una relación con la madre de un niño al que salva la vida. Me gusta la doble línea temporal en la que relata la historia y creo que el final da para una continuación.

Habitat de K. J. Parker

Después de dedicarle un especial al autor, está claro que me gusta cómo escribe. En esta ocasión el relato es sobre un encargo de capturar vivo a un dragón. El «agraciado» con esta misión utilizará todo su ingenio y su conocimiento para poder llevarlo a cabo, pero resulta más atractiva la intrahistoria y sus contactos que el desarrollo. Y el final es puro K.J. Parker.

Pox de Ellen Klages

Resulta casi más interesante el carnaval culinario al que asistimos en estas páginas que la historia en sí, que es bastante convencional.

The Nine Curves River de R. F. Kuang

No es fácil escribir un relato en segunda persona del singular y tampoco relatar las rivalidades entre hermanas, pero Kuang lo consigue de una forma intensa.

Lucky’s Dragon de Kelly Barnhill

Un curioso relato que mezcla investigadores alienígenas con experimentos realizados con humanos. Promete más de lo que da.

I Make Myself a Dragon de Beth Cato

Otro poema más comprensible sobre la transformación de una persona para ayudar a los demás.

The Exile de JY Neon Yang

Un relato sobre el colonialismo humano de otros lugares sin que nos importen los habitantes previos. Bastante melancólico.

Except on Saturdays de Peter S. Beagle

Una historia de ¿amor? con la última representante de los dragones en Canadá, que no deja poso.

La Vitesse de Kelly Robson

La versión en autobús de Pesadilla a 20000 pies con persecución draconiana.

A Final Knight to her Love and Foe de Amal El-Mohtar

Quizá por recordarme un poco a Rachel Swirsky y su «If you were a dinosaur, my love» este poema de Amal El-Mohtar me ha llenado más que los anteriores.

The Long Walk de Kate Elliott

Me ha encantado este cuento sobre las viudas de la sociedad, que al morir sus maridos deben emprender una larga marcha hacia el olvido ya que no tienen valor para la sociedad, a menos que sus familiares paguen una desorbitada cuota a los monjes. Tras una vida supeditada a los caprichos y veleidades de sus parejas, no hay esperanza para quienes se encuentran en esta situación. ¿O tal vez sí?

Cut Me Another Quill, Mister Fitz de Garth Nix

Con un tono divertido y desenfadado, este relato de corte más tradicional que las mayoría de los reunidos en esta antología habla sobre los planes para conseguir atrapar a un dragón y hacerse con su tesoro. Que uno de los principales protagonistas sea una marioneta encantada le añade el punto justo de picardía.

Hoard de Seanan McGuire

Maravilloso el relato de McGuire, apostando por una de las características más conocidas de los dragones occidentales pero dándole un toque de modernidad con crítica sobre el sistema de casas de acogida. Estupendo.

The Wyrm of Lirr de C. S. E. Cooney

Otro poema para pedir la libertad de los dragones que no estoy segura de haber comprendido totalmente.

The Last Hunt de Aliette de Bodard

En esta precuela de In the Vanisher’s Palace, de Bodard aprovecha para abordar el pasado de uno de los protagonistas de la novela corta. Me gusta la idea de que la experimentación «eleve» a las criaturas implicadas, pero entiendo que el relato se disfrutará más conociendo la historia posterior.

We Continue de Ann Leckie y Rachel Swirsky

La idea de la renovación de un nido de dragones que funciona de una forma similar a un enjambre sirve a las autoras para hacer un paralelismo con la necesidad de cambio en las vidas. La intervención humana sirve como comparación pero tampoco es fundamental.

Small Bird’s Plea de Todd McCaffrey

Es uno de los cuentos más alocados de la recopilación, con humanos supervivientes en zonas nucleares y avatares de astronautas tornados en animales. Demasiado inconexa para mi gusto.

The Dragons de Theodora Goss

Precioso relato sobre acoger con cariño a pequeños perdidos y ajustar tu vida a sus necesidades, no a las tuyas.

Dragon Slayer de Michael Swanwick

Aunque en un principio parecía que se trataba de una historia fantástica de corte clásico, la aparición de viajes en el tiempo hace que se transforme en algo muy divertido y ocurrente.

Camouflage de Patricia A. McKillip

No me convence este relato de una examen final en la escuela de magia con viajes en el tiempo de por medio.

We Don’t Talk About the Dragon de Sarah Gailey

Gailey utiliza la metáfora del dragón en el granero para contar una durísima historia de maltrato infantil, como método de denuncia y superación.

Maybe Just Go Up There and Talk to It de Scott Lynch

Crítica muy ácida sobre la situación política de los Estados Unidos y su abandono de las pequeñas poblaciones a favor de las grandes. Scott Lynch da todo un repaso a la cultura de la violencia y el enfrentamiento, aunque en esta ocasión los enemigos sean dragones.

A Nice Cuppa de Jane Yolen

Un corto final para una antología que he de decir me ha sorprendido.

Como me pasa con casi todas las antologías hay relatos que me han gustado más y relatos que menos, la calidad en general es buena, pero he de admitir que los poemas se me han atragantado un poco.

The Ascent to Godhood

Me habían gustado bastante las anteriores entregas de la saga Tensorate de J.Y. Jang, así que cuando se publicó la última, The Ascent to Godhood, no pasó mucho tiempo hasta que la leí. Además, su brevedad jugaba a su favor, porque la intercalé entre dos lecturas muy largas que tenía entre manos.

La forma en qué está narrada la historia varía en cada entrega y en este caso, aunque esté situada temporalmente después de las otros libros, narra sucesos acontecidos en el pasado, por lo que casi se podría considerar una precuela. Vamos a conocer la relación entre la «mala» de la serie y una de las revolucionarias, pero además el entorno en que se cuenta la historia, con influjos alcohólicos, hace muy distinta esta cuarta entrega de las demás.

A pesar de la curiosidad que podría haber despertado este volumen, realmente no aporta mucho a la serie. Quizá sea por la propia brusquedad de la narración o porque las entregas anteriores si que brillaban con luz propia, pero este The Ascent to Godhood no ha conseguido interesarme. No sé si habrá más entregas de la saga, pero considero este episodio bastante prescindible.

Es una historia de amor, sí, pero nos relata una historia demasiado típica, en un desarrollo bastante previsible que nos lleva del amor al odio. Una relación tóxica que se cimentaba sobre el poder de una de las partes y la servidumbre total de la otra que acabará forzosamente mal y que ni sorprende y que en ocasiones se hace aburrida.

Este borrón no va a estropear la impresión que tengo J.Y. Jang y de su escritura, así que espero con interés con qué nos sorprenderá la próxima vez.

Portada de The Ascent to Godhood

Hay que reconocer que las portadas de la serie Tensorate de JY Yang son espectacularmente apabullantes, así que aquí os traigo la de la cuarta entrega, que tendrá por título The Ascent to Godhood.

La sinopsis:

The Protector is dead.

For fifty years, the Protector ruled, reshaping her country in her image and driving her enemies to the corners of the map. For half a century the world turned around her as she built her armies, trained her Tensors, and grasped at the reins of fate itself. Now she is dead. Her followers will quiver, her enemies rejoice.

But in one tavern, deep in rebel territory, her greatest enemy drowns her sorrows. Lady Han raised a movement that sought the Protector’s head, yet now she can only mourn her loss. She remembers how it all began, when the Protector was young, not yet crowned, and a desperate dancing girl dared to fall in love with her.

Mi traducción:

La Protectora ha muerto.

Durante cincuenta años, la Protectora ha regido, reformando su país a su imagen y semejanza, y enviando a sus enemigos a los lugares más recónditos. Durante medio siglo el mundo ha girado a su alrededor mientras ella construía sus ejércitos, entrenaba a sus Tensores y tomaba las riendas del mismo destino. Ahora ha muerto. Sus seguidores tiemblan, sus enemigos se regocijan.

Pero en una taberna, enclavada en territorio rebelde, su mayor enemiga ahoga sus penas. Lady Han inició un movimiento que buscaba la cabeza de la Protectora, pero ahora solo puede llorar su pérdida. Recuerda cómo comenzó todo, cuando la Protectora era joven, sin haber sido coronada y una bailarina desesperada se atrevió a enamorarse de ella.

Aquí la portada, obra de Yuko Shimizu, diseñada por Christine Foltzer:

The Descent of Monsters

Hay ejemplos muy buenos del estilo epistolar, esas novelas escritas como páginas de diario o extractos de noticias y cartas. Sin tener que hacer mucha memoria, me acuerdo de El imperio de Yegorov, por ejemplo o de Snakewood aunque reconozco que este último no es tan bueno.

Pero no era lo que me esperaba de la nueva entrega del Tensorate de JY Yang y me costó entrar en el juego. No digo que no esté bien escrito, si no que mis expectativas eran otras. Afortunadamente el desarollo de la historia es lo suficientemente intrigante y atractivo como para que me pudiera sobreponer a esta pequeña e injusta decepción. Además, hay que reconocer la habilidad de el/la autor/a para manejar distintos registros según a quién esté dirigida la carta o el diario, desde la sumisión más abyecta al poder al caracter furioso del diario destinado a plasmar los hechos que ocurren.

The Descent of Monsters gira en torno a la investigación de un suceso luctuoso acaecido en una remota instalación de investigación. El gobierno intenta tapar tanto las muertes como el trabajo que se estaba llevando a cabo en la facilidad, así que el encargado de investigar se ve atado de pies y manos, con informes censurados, datos desaparecidos y en general, sin ninguna colaboración.

Me gusta la nueva dirección que toma JY Yang, ampliando nuestros conocimientos sobre el Tensorate y añadiendo algunos elementos más de la historia, pero sin llegar a avanzar realmente en el meollo de los dos primeros libros. Es como si se hubiera detenido para coger carrerilla para las siguientes entregas y mientras nos hubiera ofrecido un espectáculo colateral, en espera de la traca final.

El mundo mágico sigue sin estar perfectamente definido, con lo que rompe con el estilo actual de explicarlo todo con reglas (muy Sandersoniano). Aparecen los personajes que ya conocimos en The Red Threads of Fortune y The Black Tides of Heaven, pero no son los protagonistas. Una decisión a mi entender acertada, ya que hace que el lector no se encuentre perdido en la historia, pero tampoco dependa por completo de las lecturas anteriores para disfrutarla.

Estoy deseando saber con qué nos sorprenderá la próxima vez JY Yang.

Desvelada la portada de The Descent of Monsters

Ya sabemos cuál será la portada de The Descent of Monsters, la que será tercera entrega de la serie Tensorate de JY Yang. Ya os hablamos sobre las dos primeras entregas (The Black Tides of Heaven y The Red Threads of Fortune), pero es que además de ser una lectura muy entretenida, las portadas creadas por Yuko Shimizu son maravillosas.

Si no te decides con las reseñas, prueba a leer esta historia de la autora a ver qué te parece.

The Red Threads of Fortune

Como me gustó tanto The Black Tides of Heaven, tenía claro que no pasaría mucho tiempo antes de que The Red Threads of Fortune también pasara por mi libro electrónico.

The Red Threads of Fortune forma un díptico con la novella anterior, compartiendo protagonistas y siendo posterior en el tiempo, con otra de esas elipsis brutales que tanto usó la autora en The Black Tides of Heaven. No obstante, la narración es más convencional en esta ocasión, con unos hechos mucho más fluidos en el tiempo y una introducción, nudo y desenlace mucho más acordes con el canon.

JY Jang sigue añadiendo pinceladas al mundo en el que se desarrollan sus historias, con detalles tan interesantes como las diferencias gravitacionales entre las distintas zonas en las que se da la vida y la aparición de monstruosos naga, criaturas mitológicas que jugarán un importante papel en la narración.

Pero sobre todo este es un relato sobre el dolor por la pérdida de un ser querido y cómo se puede afrontar este luto. Para esto, vemos la contraposición de un dolor antiguo pero siempre presente, el que sufre Mokoya y las estrategias que utilizó para apaciguarlo (principalmente lanzarse a los placeres de la carne). Pero esto no deja de ser un acto pasivo, que busca olvidar. En cambio, como marcada contraste ante este método, en la novella vemos un intento de tomar cartas en el asunto, para evitar en lo posible la pérdida. En un mundo mágico como es este, hay fronteras que no se deben traspasar, pero el ser humano siempre encuentra justificación para la experimentación.

También sigue muy presente el tratamiento de la sexualidad como algo fluido, no como dos géneros estancos. Esta línea es continuista en toda la trama del Tensorate  y creo que es uno de los elementos diferenciadores de la escritura de JY Yang.

The Red Threads of Fortune aunque valioso por sí mismo, me ha dejado un regusto a novela de transición. Se sabe que Tor.com tiene preparadas para su publicación en 2018 dos nuevas historias, tituladas The Descent of Monsters y To Ascend to Godhood. No me cabe duda de que acabarán cayendo en mis manos también.

The Black Tides of Heaven

Sentía mucha curiosidad por las dos obras de JY Yang que iba a publicar Tor.com, The Black Tides of Heaven y The Red Threads of Fortune. Solo con ver las maravillosas portadas son libros que atraen la atención. Además, si la autora los define como “Dragon Age meets Jurassic World meets Star Wars meets Mad Max” los niveles de hype suben hasta alcanzar los cielos.

En The Black Tides of Heaven la autora establece las bases de un mundo secundario que puede dar mucho juego para futuras entregas. Hay aspectos particulares como la magia que no quedan demasiado definidos, aunque innegablemente se trata de un concepto asiático del arte arcano, con las distintas influencias de la naturaleza de las cosas y las corrientes que influyen en la magia (parecido al tratamiento de la magia vietnamita en The House of Shattered Wings).

En cierto modo me recuerda a las historias Barry Hughart como Puente de Pájaros, aunque sin el humor inherente a las peripecias de Buey Número Ocho y el sabio Li Kao. Esto probablemente sea debido a mi desconocimiento general de la mitología asiática. Aunque no recuerdo ningún libro de influencia asiática en el que aparezcan dinosaurios como monturas. Si, has leído bien, dinosaurios. Y esto es solo un pequeño detalle sin importancia.

No obstante, quizá influida por el silkpunk de Ken Liu, también hay tecnología en este mundo eminentemente mágico. Tecnología que comienza a funcionar de modo independiente de la magia, con todas las consecuencias que esto pueda acarrear para el orden establecido.

Pero sin duda el aspecto más curioso y llamativo del mundo es la posibilidad de elegir a lo largo de la infancia y la adolescencia a qué género se desea adscribirse. De hecho, las características físicas que asociamos con uno u otro sexo no se manifiestan hasta que esta elección ha tenido lugar, y es mediante la intervención de los médicos cuando el cuerpo humano obtiene su aspecto masculino o femenino. Esta posibilidad de elección es explorada de forma sucinta en The Black Tides of Heaven pero define de tajantemente el mundo en que se desarrolla la historia.

Los protagonistas son dos hermanos gemelos (o hermanas gemelas, ya que no están definidos) nacidos mediante la magia de la máxima autoridad como pago de una deuda contraída con un monasterio. Veremos cómo se desarrollan a lo largo de su vida, con escenas bastante separadas en el tiempo.

La forma escogida para este relato tiene elipsis brutales. La historia salta desde el nacimiento de ambos hasta el momento en que cumplen seis años y así sucesivamente. Lo que pasa en este tiempo queda a la imaginación del lector pero no parece que influya en la narración. Se podría decir que la autora escoge momentos puntuales de la vida de los hermanos para mostrarnos sus ideas, pero deja envuelto en un velo de misterio todo lo demás. Curiosa elección que quizá se vea completada con la lectura de The Red Threads of Fortune, pero que en ningún caso da lugar a una novella mutilada o incompleta.

Tengo mucha curiosidad por saber cómo avanzarán las peripecias de Mokoya y Akeha, pero de momento no puedo dejar de recomendarla.