The Ascent to Godhood

Me habían gustado bastante las anteriores entregas de la saga Tensorate de J.Y. Jang, así que cuando se publicó la última, The Ascent to Godhood, no pasó mucho tiempo hasta que la leí. Además, su brevedad jugaba a su favor, porque la intercalé entre dos lecturas muy largas que tenía entre manos.

La forma en qué está narrada la historia varía en cada entrega y en este caso, aunque esté situada temporalmente después de las otros libros, narra sucesos acontecidos en el pasado, por lo que casi se podría considerar una precuela. Vamos a conocer la relación entre la «mala» de la serie y una de las revolucionarias, pero además el entorno en que se cuenta la historia, con influjos alcohólicos, hace muy distinta esta cuarta entrega de las demás.

A pesar de la curiosidad que podría haber despertado este volumen, realmente no aporta mucho a la serie. Quizá sea por la propia brusquedad de la narración o porque las entregas anteriores si que brillaban con luz propia, pero este The Ascent to Godhood no ha conseguido interesarme. No sé si habrá más entregas de la saga, pero considero este episodio bastante prescindible.

Es una historia de amor, sí, pero nos relata una historia demasiado típica, en un desarrollo bastante previsible que nos lleva del amor al odio. Una relación tóxica que se cimentaba sobre el poder de una de las partes y la servidumbre total de la otra que acabará forzosamente mal y que ni sorprende y que en ocasiones se hace aburrida.

Este borrón no va a estropear la impresión que tengo J.Y. Jang y de su escritura, así que espero con interés con qué nos sorprenderá la próxima vez.

Portada de The Ascent to Godhood

Hay que reconocer que las portadas de la serie Tensorate de JY Yang son espectacularmente apabullantes, así que aquí os traigo la de la cuarta entrega, que tendrá por título The Ascent to Godhood.

La sinopsis:

The Protector is dead.

For fifty years, the Protector ruled, reshaping her country in her image and driving her enemies to the corners of the map. For half a century the world turned around her as she built her armies, trained her Tensors, and grasped at the reins of fate itself. Now she is dead. Her followers will quiver, her enemies rejoice.

But in one tavern, deep in rebel territory, her greatest enemy drowns her sorrows. Lady Han raised a movement that sought the Protector’s head, yet now she can only mourn her loss. She remembers how it all began, when the Protector was young, not yet crowned, and a desperate dancing girl dared to fall in love with her.

Mi traducción:

La Protectora ha muerto.

Durante cincuenta años, la Protectora ha regido, reformando su país a su imagen y semejanza, y enviando a sus enemigos a los lugares más recónditos. Durante medio siglo el mundo ha girado a su alrededor mientras ella construía sus ejércitos, entrenaba a sus Tensores y tomaba las riendas del mismo destino. Ahora ha muerto. Sus seguidores tiemblan, sus enemigos se regocijan.

Pero en una taberna, enclavada en territorio rebelde, su mayor enemiga ahoga sus penas. Lady Han inició un movimiento que buscaba la cabeza de la Protectora, pero ahora solo puede llorar su pérdida. Recuerda cómo comenzó todo, cuando la Protectora era joven, sin haber sido coronada y una bailarina desesperada se atrevió a enamorarse de ella.

Aquí la portada, obra de Yuko Shimizu, diseñada por Christine Foltzer:

The Descent of Monsters

Hay ejemplos muy buenos del estilo epistolar, esas novelas escritas como páginas de diario o extractos de noticias y cartas. Sin tener que hacer mucha memoria, me acuerdo de El imperio de Yegorov, por ejemplo o de Snakewood aunque reconozco que este último no es tan bueno.

Pero no era lo que me esperaba de la nueva entrega del Tensorate de JY Yang y me costó entrar en el juego. No digo que no esté bien escrito, si no que mis expectativas eran otras. Afortunadamente el desarollo de la historia es lo suficientemente intrigante y atractivo como para que me pudiera sobreponer a esta pequeña e injusta decepción. Además, hay que reconocer la habilidad de el/la autor/a para manejar distintos registros según a quién esté dirigida la carta o el diario, desde la sumisión más abyecta al poder al caracter furioso del diario destinado a plasmar los hechos que ocurren.

The Descent of Monsters gira en torno a la investigación de un suceso luctuoso acaecido en una remota instalación de investigación. El gobierno intenta tapar tanto las muertes como el trabajo que se estaba llevando a cabo en la facilidad, así que el encargado de investigar se ve atado de pies y manos, con informes censurados, datos desaparecidos y en general, sin ninguna colaboración.

Me gusta la nueva dirección que toma JY Yang, ampliando nuestros conocimientos sobre el Tensorate y añadiendo algunos elementos más de la historia, pero sin llegar a avanzar realmente en el meollo de los dos primeros libros. Es como si se hubiera detenido para coger carrerilla para las siguientes entregas y mientras nos hubiera ofrecido un espectáculo colateral, en espera de la traca final.

El mundo mágico sigue sin estar perfectamente definido, con lo que rompe con el estilo actual de explicarlo todo con reglas (muy Sandersoniano). Aparecen los personajes que ya conocimos en The Red Threads of Fortune y The Black Tides of Heaven, pero no son los protagonistas. Una decisión a mi entender acertada, ya que hace que el lector no se encuentre perdido en la historia, pero tampoco dependa por completo de las lecturas anteriores para disfrutarla.

Estoy deseando saber con qué nos sorprenderá la próxima vez JY Yang.

Desvelada la portada de The Descent of Monsters

Ya sabemos cuál será la portada de The Descent of Monsters, la que será tercera entrega de la serie Tensorate de JY Yang. Ya os hablamos sobre las dos primeras entregas (The Black Tides of Heaven y The Red Threads of Fortune), pero es que además de ser una lectura muy entretenida, las portadas creadas por Yuko Shimizu son maravillosas.

Si no te decides con las reseñas, prueba a leer esta historia de la autora a ver qué te parece.

The Red Threads of Fortune

Como me gustó tanto The Black Tides of Heaven, tenía claro que no pasaría mucho tiempo antes de que The Red Threads of Fortune también pasara por mi libro electrónico.

The Red Threads of Fortune forma un díptico con la novella anterior, compartiendo protagonistas y siendo posterior en el tiempo, con otra de esas elipsis brutales que tanto usó la autora en The Black Tides of Heaven. No obstante, la narración es más convencional en esta ocasión, con unos hechos mucho más fluidos en el tiempo y una introducción, nudo y desenlace mucho más acordes con el canon.

JY Jang sigue añadiendo pinceladas al mundo en el que se desarrollan sus historias, con detalles tan interesantes como las diferencias gravitacionales entre las distintas zonas en las que se da la vida y la aparición de monstruosos naga, criaturas mitológicas que jugarán un importante papel en la narración.

Pero sobre todo este es un relato sobre el dolor por la pérdida de un ser querido y cómo se puede afrontar este luto. Para esto, vemos la contraposición de un dolor antiguo pero siempre presente, el que sufre Mokoya y las estrategias que utilizó para apaciguarlo (principalmente lanzarse a los placeres de la carne). Pero esto no deja de ser un acto pasivo, que busca olvidar. En cambio, como marcada contraste ante este método, en la novella vemos un intento de tomar cartas en el asunto, para evitar en lo posible la pérdida. En un mundo mágico como es este, hay fronteras que no se deben traspasar, pero el ser humano siempre encuentra justificación para la experimentación.

También sigue muy presente el tratamiento de la sexualidad como algo fluido, no como dos géneros estancos. Esta línea es continuista en toda la trama del Tensorate  y creo que es uno de los elementos diferenciadores de la escritura de JY Yang.

The Red Threads of Fortune aunque valioso por sí mismo, me ha dejado un regusto a novela de transición. Se sabe que Tor.com tiene preparadas para su publicación en 2018 dos nuevas historias, tituladas The Descent of Monsters y To Ascend to Godhood. No me cabe duda de que acabarán cayendo en mis manos también.

The Black Tides of Heaven

Sentía mucha curiosidad por las dos obras de JY Yang que iba a publicar Tor.com, The Black Tides of Heaven y The Red Threads of Fortune. Solo con ver las maravillosas portadas son libros que atraen la atención. Además, si la autora los define como “Dragon Age meets Jurassic World meets Star Wars meets Mad Max” los niveles de hype suben hasta alcanzar los cielos.

En The Black Tides of Heaven la autora establece las bases de un mundo secundario que puede dar mucho juego para futuras entregas. Hay aspectos particulares como la magia que no quedan demasiado definidos, aunque innegablemente se trata de un concepto asiático del arte arcano, con las distintas influencias de la naturaleza de las cosas y las corrientes que influyen en la magia (parecido al tratamiento de la magia vietnamita en The House of Shattered Wings).

En cierto modo me recuerda a las historias Barry Hughart como Puente de Pájaros, aunque sin el humor inherente a las peripecias de Buey Número Ocho y el sabio Li Kao. Esto probablemente sea debido a mi desconocimiento general de la mitología asiática. Aunque no recuerdo ningún libro de influencia asiática en el que aparezcan dinosaurios como monturas. Si, has leído bien, dinosaurios. Y esto es solo un pequeño detalle sin importancia.

No obstante, quizá influida por el silkpunk de Ken Liu, también hay tecnología en este mundo eminentemente mágico. Tecnología que comienza a funcionar de modo independiente de la magia, con todas las consecuencias que esto pueda acarrear para el orden establecido.

Pero sin duda el aspecto más curioso y llamativo del mundo es la posibilidad de elegir a lo largo de la infancia y la adolescencia a qué género se desea adscribirse. De hecho, las características físicas que asociamos con uno u otro sexo no se manifiestan hasta que esta elección ha tenido lugar, y es mediante la intervención de los médicos cuando el cuerpo humano obtiene su aspecto masculino o femenino. Esta posibilidad de elección es explorada de forma sucinta en The Black Tides of Heaven pero define de tajantemente el mundo en que se desarrolla la historia.

Los protagonistas son dos hermanos gemelos (o hermanas gemelas, ya que no están definidos) nacidos mediante la magia de la máxima autoridad como pago de una deuda contraída con un monasterio. Veremos cómo se desarrollan a lo largo de su vida, con escenas bastante separadas en el tiempo.

La forma escogida para este relato tiene elipsis brutales. La historia salta desde el nacimiento de ambos hasta el momento en que cumplen seis años y así sucesivamente. Lo que pasa en este tiempo queda a la imaginación del lector pero no parece que influya en la narración. Se podría decir que la autora escoge momentos puntuales de la vida de los hermanos para mostrarnos sus ideas, pero deja envuelto en un velo de misterio todo lo demás. Curiosa elección que quizá se vea completada con la lectura de The Red Threads of Fortune, pero que en ningún caso da lugar a una novella mutilada o incompleta.

Tengo mucha curiosidad por saber cómo avanzarán las peripecias de Mokoya y Akeha, pero de momento no puedo dejar de recomendarla.