2001: An Odyssey in Words

Cuando desde Cuentos para Algernon me ofrecieron la oportunidad para colaborar en un pequeño proyecto, ni siquiera me lo pensé. Siendo una de las páginas más importantes del panorama español, no me cabía duda de que la idea sería atractiva. Gracias a Marcheto por darme esta oportunidad.

La idea que relaciona todos los relatos comprendidos en 2001: An Odyseey in Words es tan sencilla como que todos tengan 2001 palabras. El punto de partida es sencillo, pero la ejecución no lo es tanto. Veremos qué han conseguido los autores.

Golgotha – Dave Hutchinson

Un inicio fuerte para la colección de relatos, con un visitante alienígena en conversaciones con un sacerdote. La posibilidad de la existencia de un Mesías cetáceo da pie a Hutchinson para dudar de la fe.

The Monoliths of Mars – Paul McAuley

Un relato muy evocativo sobre uno de los grandes iconos de la ciencia ficción de Arthur C. Clarke, con los monolitos marcando las distintas paradas en el camino hacia la elevación espiritual.

Murmuration – Jane Rogers

Un relato con regusto a ciencia ficción clásica sobre los viajes de colonización a otras planetas y los posibles encuentros con alienígenas. Recomendable.

Ouroboros – Ian R MacLeod

La vida cambia para un hacker cuando recibe la visita de un monje con una extraña proposición. Lo que en principio me había parecido un homenaje a «Los nueve mil millones de nombres de Dios» acaba tomando caminos más metafísicos.

The Escape Hatch – Matthew De Abaitua

Una puerta a un nuevo mundo se abre en una autovía y quienes la cruzan tienen la sensación de que todo es mejor en el otro lado. Aunque la premisa es interesante, el desarrollo de la historia no lo es tanto.

Childhood’s Friend – Rachel Pollack

Pollack ha escrito lo que parece más el comienzo de una novela que un relato por sí mismo, empezando con el nacimiento de unos bebés con «capacidades especiales».

Takes from the White Hart – Bruce Sterling

Un relato que no deja de ser una charada de Sterling homenajeando a un homenaje de Arthur C. Clarke pero sin llegar a ningún sitio.

Your Death, Your Way, 100% Satisfaction Guaranteed! – Emma Newman

Un cuento sobre lo que dejamos atrás cuando morimos. Lo que creemos que dejamos y lo que realmente hacemos.

Distraction – Gwyneth Jones

Una crítica a uno de los pasajes más polémicos de Cita con Rama.

Dancers – Allen Stroud

Una investigación de sucesos violentos en la nueva Estación Espacial desvelará un culpable inesperado. Entretenido.

Entropy War – Yoon Ha Lee

Muy curioso este relato de Yoon Ha Lee sobre la entropía del universo presentándolo como un reglamento de juego de mesa, basado principalmente en el azar.

The Ontologist – Liz Williams

Este cuento versa sobre la clasificación de todas las cosas, labor realizada por un ontologista. Pero, ¿qué ocurre cuando se encuentra con algo inclasificable?

Waiting in the Sky – Tom Hunter

Homenaje a David Bowie y a su relación con la ciencia ficción, me ha dejado pensando bastante rato.

The Collectors – Adrian Tchaikovsky

Maravilloso relato razón de esta colaboración entre Cuentos para Algernon y Fantástica Ficción. Aprovechad que lo tenéis en español a vuestro alcance para disfrutarlo.

I Saw Three Ships – Phillip Mann

Lo que comienza como un homenaje a un astronauta que se va a retirar finaliza de una forma un tanto abrupta.

Before They Left – Colin Greenland

Entiendo que la longitud de estos relatos constriñe en cierto modo a los autores, pero mientras que muchos de ellos nos ofrecen historias completas, este de Colin Greenland deja una muy rara sensación de vacío, de que falta algo. La historia de una niña que desea viajar a Marte y así se lo solicita a nuestros Overlords alienígenas.

Drawn From the Eye – Jeff Noon

El verdadero poder de una lágrima desvelado en un cuento que hará aflorar nuestras emociones.

Roads of Silver, Paths of Gold – Emmi Itäranta

Mitología finlandesa que aparece un tanto fuera de lugar en esta antología, la verdad.

The Fugue – Stephanie Holman

Un alien enviado a la Tierra como infiltrado para investigar nuestra civilización que se olvida de su misión principal.

Memories of a Table – Chris Beckett

Un recurso válido como los atisbos del pasado recuperados como grabación sirve para contar una historia sentimental

Child of Ours – Claire North

Cuando los robots estudian si reproducirse tiene sentido, les resulta difícil llegar a un consenso sobre cuáles serían las capacidades más deseables para la criatura.

Would-Be A.I., Tell Us a Tale! #241: Sell ’em Back in Time! by Hali Hallison – Ian Watson

Una broma de Watson a base de juegos de palabras y con cierta obsesión por los pechos femeninos.

Last Contact – Becky Chambers

A pesar de entrar en contradicción con en propio nombre del relato, lo que Chambers nos cuenta aquí es un «primer contacto» de forma física. Me gusta la idea de la comunicación a través de feromonas y creo que el relato tiene la longitud adecuada para la idea que quiere transmitir.

The Final Fable – Ian Whates

Una aproximación a la paradoja de Fermi con un cierto regusto a ciencia ficción clásica.

Ten Landscapes of Nili Fossae – Ian McDonald

Un relato muy visual sobre descripciones de arte aplicadas a la llegada del hombre a Marte. Destaca más por su lirismo que por su contenido y me ha recordado algo a Before Mars.

Child – Adam Roberts

Partiendo de la base de un hecho improbable que homenajea 2001, Roberts relata un escenario apocalíptico de final imprevisible.

Providence – Alastair Reynolds

Un final muy adecuado para la parte de ficción de la antología, con un viaje de colonización que no consigue llegar a su destino pero que sin embargo busca aprovechar en lo posible su situación.

2001: A Space Prosthesis – The Extensions of Man – Andrew M. Butler (no ficción)

Curioso ensayo sobre la versión cinematográfica de 2001 con algunas referencias al libro que la inspiró.

On Judging The Clarke Award – Neil Gaiman (no ficción)

Anécdotas sobre la participación de Neil Gaiman como jurado en la concesión de los premios Arthur C. Clarke.

Once More on the 3rd Law – China Miéville (no ficción)

Complejo estudio sobre la literatura de ciencia ficción relacionándola con la tercera Ley de Clarke. Me encanta la conclusión:

It is, though, profoundly exciting to consider that any sufficiently advanced literature must be indistinguishable from science fiction.

De nuevo, gracias a Marcheto por animarme a participar en este proyecto conjunto.

Anunciados los nominados a los premios Sidewise

Ya conocemos los nominados a los premios Sidewise de historia alternativa. Son los siguientes:

Formato corto

Formato largo

  • 1920: America’s Great War de Robert Conroy
  • The Secret of Abdu el Yezdi de Mark Hodder
  • The Windsor Faction  de D. J. Taylor
  • Surrounded by Enemies : What If Kennedy Survived Dallas? de Bryce Zabel

Los ganadores se darán a conocer en la Loncon este verano.

Terra Nova volumen 1

Terra Nova 1Hace unos meses gané en un concurso la versión electrónica de «Terra Nova volumen 1», pero inexplicablemente ha permanecido durmiendo el sueño de los justos en mi lector de libros electrónicos hasta ahora.

El zoo de papel de Ken Liu

Ya había leído y releído “The paper menagerie” pero da igual, siempre acabo llorando con esta magnífica historia familiar con un toque de fantasía. No es de extrañar que ganara tantos premios en su año. Este relato es una forma tan potente de empezar la antología que por fuerza desmerece los que vienen a continuación.

Deirdre de Lola Robles

Este relato en primera persona por una mujer que, cansada de buscar pareja, recurre a un servicio de androides de acompañamiento busca una profundidad ética que no llega a alcanzar en ningún momento. Aunque trata sobre temas como el libre albedrío y la esclavitud de no tener opciones, en realidad no explora las posibilidades de cada elección, es un monólogo sin variaciones. No está mal escrito pero no es memorable.

Recuerdos de un país zombi de Erick J. Mota

He tenido que esforzarme muy mucho para leer este texto de Erick J. Mota porque la temática zombi me repugna. Entiendo que es óptimo utilizarla como metáfora para describir ciudadanos pasivos a los que solo les interesa el opio de turno (llámese cerebro, culebrón o partido del siglo) pero es superior a mis fuerzas enfrentarme a algo (libro, película…) en lo que se atisbe la temática zombi.

Dicho esto, es cierto que el relato está bien hilvanado, a pesar de su talante aleccionador e incluso formativo en ocasiones. No es excesivamente original en el desarrollo y en la conclusión, de la que no voy a decir nada por si queda alguien por leerlo. Precisamente en esta parte final pierde parte de la credibilidad ganada durante el resto del relato por soltar una parrafada digna de un Neal Stephenson desbocado (pero sin el mismo dominio de la materia, me temo). Resulta interesante ver algo de ficción de otros países que comparten nuestro idioma.

Enciende una vela solitaria de Víctor Conde

Menos mal que en la entradilla se explica de qué va el cuento, porque lo que es la historia no deja nada claro de qué estamos hablando (crítica a las redes sociales). Y no lo deja claro porque lo mismo podría referirse a cualquier otra cosa, con una serie de imágenes lisérgicas que buscan impactar pero que como mucho consiguen asquear, con una utilización de lo grotesco que roza lo irrisorio y con una historia sin pies ni cabeza en la que el autor incluso se permite inventar palabras  que son bofetadas en la cara. No entiendo cómo se ha seleccionado este relato, la verdad.

Cuerpos de Juanfran Jiménez

Los intercambios de cuerpo y mente dan mucho juego, casi podrían dar lugar a un subgénero. En este caso, lo que comienza como periodo vacacional en un cuerpo alquilado, acaba con un complot de alcance internacional. El tempo de la historia está bien llevado, aunque en ocasiones el autor llega a abusar del cliffhanger y hay alguna que otra casualidad demasiado bien situada para que avance la trama.  Aun así, la lectura es entretenida y bastante absorbente.

Un día sin papá de Ian Watson

Cuando las presiones financieras y las posibilidades tecnológicas de un futuro cercano hacen que sea habitual “alojar” en la mente de nuestros mayores en nuestro cerebro,  se abre un nuevo plantel de posibilidades  y decisiones éticas. Si tu padre está en tu cabeza, ¿actuarías de la misma manera o verías coartada tu libertad?

El relato profundiza en estas ideas pero, a mi entender, su función principal es criticar la institución matrimonial que se prolonga en el tiempo como alianza económica y no como unión entre personas.

Memoria de Teresa P. de Mira Echeverría

Esta historia empieza con un marcado tono bradburyano en «Crónicas Marcianas», pero pronto dejar ese prometer inicio para caer en una historia que no se sostiene mucho, basada en la posibilidad de condicionar el presente por tener memorias de los posibles futuros. Y es que la ingeniería genética que permite crear a los nativos que terraformarán Marte es indistinguible de la magia, les da memorias futuras, los hace hermafroditas y cada vez que la autora necesita algo, casualmente lo tienen. La historia avanza dando tumbos, aunque pueda tener algunas ideas interesantes.

El ciclo de la vida de los objetos de software de Ted Chiang

Chiang es un autor tan meticuloso con sus relatos que su producción es escasísima, pero nos compensa con el sentido de maravilla que emana de cada uno de sus cuentos.
En esta ocasión, utiliza sus conocimientos sobre software para hablar sobre las posibilidades realistas de desarrollo de la inteligencia artificial. Los digientes, seres de software creados por una empresa a modo de mascotas virtuales, son capaces de aprender gracias a los cuidados de sus dueños y, por lo tanto, cambian con el tiempo.

El autor nos muestra la evolución a través del tiempo de estos seres digitales, teniendo en cuenta problemas de toda índole, como la obsolescencia de las plataformas que dan sustento a estas creaciones (no puedo dejar de recordar la información que hay en video VHS que se ha perdido con los cambios de tecnología) o la posibilidad de que los digientes sean seres jurídicos.

Como ejercicio formal y como exposición el trabajo me parece impecable, pero el resultado final no deja de ser frío, como los propios digientes.

Aunque debo haber sido la última persona en leer «Terra Nova volumen 1», he de decir que estoy contenta de haberlo hecho. Es cierto que la diferencia de calidad entre los relatos traducidos y los originales existe, pero también es cierto que como el español es mi lengua materna, puede que exija más a mis lecturas en este idioma, ya que la conozco mejor. «Terra Nova volumen 2» anda rondando por la casa, y espero tener la oportunidad de leerlo pronto.