Entrevista a Gareth Hanrahan

Hacía tiempo que no os traía ninguna entrevista, así que para que quitarnos esa espinita y en colaboración con Sense of Wonder donde podéis leerla en inglés, os presentamos esta conversación con Gareth Hanrahan, autor de la notable The Gutter Prayer.

Nos conocimos en Dublín en la Worldcon. ¿Vas de forma regular a este tipo de convenciones? ¿Qué te parecen?

Voy a muchas convenciones de juegos, que son parecidas pero no exactamente iguales. La Worldcon de Dublín fue mi primera convención de ciencia ficción y fantasía tras mucho tiempo. Las convenciones pueden ser experiencias maravillosas si llegas a ellas con el estado mental adecuado o una vez que tienes el grupo adecuado de amigos. Hay algunas convenciones que son como reuniones anuales y las espero con ansia todo el año.

Trabajas como diseñador de juegos y ahora estás escribiendo novelas. ¿Cuáles son los puntos en común entre ambos mundos, si es que existen?

Todavía trabajo como diseñador de juegos, mi trabajo es inventar cosas sobre elfos y vampiros. Hay varios elementos comunes: son modelos de contar historias, hay que desarrollar los personajes y su historia para crear una experiencia emocional. La diferencia es dónde ocurre ese desarrollo: una novela está más o menos formada cuando llega a las manos de un lector, mientras que un juego solo existe cuando ve mesa.

La mayor diferencia, para mí, son los finales abiertos. Una novela necesita llegar a una conclusión. Los juegos, sin embargo, tienden a expandirse por subtramas que a veces ni siquiera tienen conclusión y cuando lo hacen, es más un toque final que una conclusión planificada cuidadosamente.

¿Cuál es tu RPG favorito? ¿Prefieres ser jugador o master?

No tengo un RPG favorito. Es decir, si me pusieras una pistola en la cabeza y me obligaras a elegir, probablemente balbucearía Call of Cthulhu, pero hay demasiados juegos que me encantan. Dungeons and Dragons, Nobilis, Night’s Black Agents, The One Ring, Unknown Armies…Ahora mismo estoy jugando una campana de Warhammer Fantasy y voy a empezar un Yellow King.

Normalmente prefiero ser master, pero también es buena idea ver el juego desde el otro lado. Te mantiene humilde…

¿Tu pasado como jugador de rol te ayuda a la hora de escribir fantasía?

Si, muchísimo… hasta cierto punto. Realmente, muchas de las herramientas y técnicas que ya conozco me son muy útiles, especialmente a la hora de crear el mundo y el desarrollo a pequeña escala, para crear un mundo coherente y verosímil dentro de sus propias reglas alocadas. Pero en algunas ocasiones mis instintos como jugador de rol y diseñador de juegos chocan con lo que funciona a la hora de escribir una novela y he tenido que “desaprender” algunas cosas, pero en resumen sí que ha sido útil.

¿Qué nos puedes decir sobre tus premios ENnie?

Los premios ENnie son unos de los más importantes en los juegos de mesa. He conseguido unos cuantos, principalmente por un proyecto que coescribí con Kenneth Hite (y, técnicamente, con Bram Stoker) llamado The Dracula Dossier. Convertimos la novela Drácula en un suplemento del juego, revelando su historia secreta como un informe de resultado escrito por la inteligencia británica tras un intento fallido de reclutar al vampiro. Lo completamos con anotaciones, otros personajes y lo conectamos a una campaña épica de espionaje moderno y terror. El año que lo lanzamos barrió en los premios, algo increíblemente gratificante.

¿Cuál sería tu frase de marketing para vender The Gutter Prayer? ¿Quién es tu personaje favorito del libro?

En una ciudad de alquimistas y extraños dioses, tres ladrones se encuentran con el equivalente fantástico del Proyecto Manhattan. Como no entienden lo que han encontrado, lo intentan utilizar para derrocar al corrupto líder del gremio de ladrones. Hay muchas explosiones y apuñalamientos.

Mi personaje favorito… Es extraño, pero me cae muy bien Effro Kelkin, un personaje relativamente poco importante. Es un político mayor, ambicioso y cascarrabias que solía mandar en la ciudad hasta que los alquimistas lo echaron. Soy muy fan de las intrigas políticas y de las duplicidades, pero ha sido guay poder introducir esto como elemento adicional en una matanza fantástica.

¿Qué nos puedes decir sobre tu nuevo libro, The Shadow Saint?

The Shadow Saint es la secuela de The Gutter Prayer y tiene lugar aproximadamente un año después. La ciudad de Guerdon se está recuperando de los acontecimientos de la primera novela, y hay nuevas facciones y poderes que se quieren aprovechar de las ruinas. La narración se centra en los esfuerzos de dos de estas facciones (los necromantes de Haith y los fanáticos seguidores de los dioses locos de Ishmere) para controla Guerdon. También veremos otros personajes capturados en mitad de estas intrigas.

¿Has tenido contacto con alguna editorial española interesada en tu trabajo?

No creo, al menos no he tenido noticias de ninguna oferta. Los derechos rusos y turcos ya se han vendido, pero eso es todo. Me encantaría que me tradujeran al español. Hay algunos bloggers españoles a los que les ha gustado el libro y estaría muy bien tener una audiencia mayor allí.

¿Hay algo más que te gustaría comentar? ¿Qué puedes decirnos de tus nuevos proyectos?

Acabo de terminar de escribir los diálogos del videojuego Paranoia: Happiness is Mandatory. Mi juego Night’s Black Agents: Solo Ops (un juego para un jugador y un master, imagínate Jason Bourne contra Drácula) acaba de publicarse, justo como Hideous Creatures: A Bestiary of the Cthulhu Mythos. Estoy trabajando en una campaña del RPG One Ring titulada Errantries of the King, situado en Gondor en los años anteriores a la Guerra del Anillo. Y también estoy trabajando en otra novela (nota de Leticia: se trata de la tercera entrega de la trilogía, esta noticia se publicó después de terminar la entrevista)…

Muchas gracias a Gareth por haber contestado a nuestras preguntas y a Elías por colaborar en su publicación. Espero que os haya interesado y que os lancéis a por The Gutter Prayer, seguro que os satisfará.

Jade War

Jade City fue un inicio interesante para una saga de fantasía que se inclinaba bastante por el thriller más que por el propio toque fantástico. Con Jade War Fonda Lee consigue evitar el temido síndrome del segundo libro expandiendo la historia con la inclusión de algunos personajes nuevos y sobre todo con una ampliación de escenario que podía ser arriesgada pero que funciona bien.

Algo bastante notable a lo que no hice referencia en la reseña anterior es la descripción de las escenas de acción. Es cierto que con los poderes del jade la autora tiene una ventaja en la espectacularidad de los enfrentamientos, pero ellos no óbice para reconocer que la «coreografía» está muy conseguida. La autora practica artes marciales y es posible que esto influya en el realismo de las luchas.

La trama va creciendo, aunque la base sigue siendo el enfrentamiento entre los dos clanes más poderosos de la isla, las ramificaciones alcanzan escala internacional. Por más que los implicados crean que es una lucha por el honor y por mantener las tradiciones, no deja de ser una avariciosa pelea por el poder. En el desarrollo de este segundo libro, se pierde parte de la empatía que podríamos haber desarrollado en Jade City por ciertos personajes, ya que son capaces de sacrificarlo todo por su interpretación tergiversada de los ideales que siguen.

Se da mucha importancia a la parte empresarial de los clanes, como si el control de las calles se hubiera convertido en un objetivo secundario. Esto me hace pensar en la modernización de las mafias internacionales y creo que Lee establece un paralelismo bastante acertado entre el crimen organizado en el mundo real y su propia versión novelizada.

Me gusta bastante la evolución de los personajes, especialmente el conflicto interno de Shae a lo largo de toda la narración y cómo se va endureciendo para hacer lo que sea «necesario». Anden va ganando importancia en su camino hacia la madurez y los secundarios también están a la altura de lo esperado. Es cierto que algunas casualidades y encuentros inesperados permiten a Fonda que los personajes obtengan información a la que no podrían tener acceso de otra forma y que en ocasiones abusa del «y perdió el conocimiento» para que creamos que ha muerto algún personaje cuando no es así, pero en resumen se trata de un libro muy entretenido y estoy interesada en leer el desenlace de la historia.

16 Ways to Defend a Walled City

KJ Parker es un autor que me gusta mucho, de hecho tengo a medias un pequeño proyecto para ponerme al día con su obra larga, que no la conozco demasiado. Así que cuando 16 Ways to Defend a Walled City llegó a mi libro electrónico después de haberlo tenido adquirido en preventa desde ni me acuerdo cuándo, me puse con él inmediatamente.

No creo que está novela se pueda definir como la fantasía habitual, aunque se desarrolle en un mundo distinto al nuestro las similitudes son bastantes. Pero no me hace falta que haya magos para disfrutar enormemente de la historia de Orhan, el ingeniero.

Lo primero que me gustaría destacar es el exquisito uso de la primera persona a lo largo de todo el libro, con un narrador no confiable, que nos da la información que él estima oportuna en cada momento y que además, interpreta las acciones de los demás a través de su propio prisma, por lo que podemos llegar a conclusiones muy distintas a las que se expresan en las páginas.

En algún momento he definido el libro como pr0n para ingenieros. Si Ian Sales entraba en cada mínimo detalle técnico en Adrift on the Sea of Rains, Parker nos da una lección de tecnología bélica y no bélica de un periodo equivalente a la Edad Media. Ya habíamos podido disfrutar de algún ensayo al respecto en Academic Exercises, es en 16 Ways to Defend a Walled City donde asistimos a una sucesión de clases magistrales imbuidas en una narración. Desde el funcionamiento de un fundíbulo a el calafateado de barcos, pasando por la creación de armaduras o el trabajo de un zapador en un asedio, todo narrado de una forma tan didáctica como entretenida, aderezado de momentos de humor.

Y es que el humor es uno de los estandartes de los libros de Parker y aquí sigue teniendo una presencia importante. Se trata de un humor inteligente, con críticas veladas al poder imperante, a los enfrentamientos de clases y a muchos más temas que es tratan con una profundidad sorprendente.

No dudéis en coger esta obra de Parker entre vuestras manos. No os arrepentiréis.

The Arm of the Sphinx

Hoy tenemos el honor de presentar una reseña de @mertonio, que últimamente se prodiga poco por estos lares. Os dejo con su interesante comentario sobre Arm of the Sphinx, la segunda entrega de los Libros de Babel de Joshia Bancroft. ¡Muy recomendable!

Arm of the Sphinx es la segunda parte de la tetralogía que el desconocido Joshia Bancroft dedica a la torre de Babel y a las aventuras (casi más bien desventuras) de Thomas Senlin.

En el primer libro nos encontrábamos con Senlin solo vagando por la torre y descubriendo a las malas las diferentes sociedades de los ringdoms que la componen. Era un viaje eminentemente solitario, con Senlin cruzándose con secundarios de todo pelaje y luchando por sobrevivir y conservar su libertad. El enfoque centrado en los propios ringdoms, sus particularidades y una no muy velada crítica social (el individualismo, la estupidez de la masa, el mal innato en el ser humano, etc.) y la narración proveniente de un sólo personaje convierten a Senlin Ascends en una novela un tanto introspectiva.

En Arm of the Sphinx Senlin comparte protagonismo y, aunque en un principio pensé que diluir su presencia reduciría el efecto adictivo de la novela, no ha sido así ni mucho menos. El casting de personajes es brillante. Cada uno perfectamente perfilado y con una voz clara. La novela se beneficia de un sutil cambio de estilo, pasando de ser un viaje kafkiano a una historia de aventuras. Escuchando esta segunda parte y reflexionando un poco me he dado cuenta de una cosa muy loca:Arm of the Sphinx comparte muchos parecidos con el famoso manga One Piece. Un protagonista completamente decidido a lograr su objetivo a toda costa, un reparto muy variado (cada uno con su rol dentro del grupo y habilidades especiales), piratas (¡voladores!) y un reno antropomórfico, ¡que ejerce las veces de doctor! No sé si Bancroft ha querido homenajear a Eichiro Oda o es todo una casualidad, pero no podía dejar de mencionarlo.

Bancroft divide sus energías en presentar los diferentes ringdoms y en estudiar las fuerzas que luchan por el control de la torre. Los escenarios siguen siendo de una imaginación desbordante (aunque personalmente los Beer-me-go-round de la primera entrega, una especie de plataformas donde mientras pedaleas puedes beber toda la cerveza que quieras, me tienen conquistado) y no dejo de desear que muestre más y más de los secretos de Babel.

El componente fantástico se hace más acusado en esta segunda entrega. En la primera nos encontrábamos con maquinaria adecuada a una época imprecisa (un equivalente al siglo XIX a mi entender) pero plausible. Sin embargo, los locos ingenios mecánicos se multiplican (junto con otras cosas que dejaremos en el aire) y contribuyen al magnífico worldbuilding.

El ritmo es desigual, dejando partes del libro frenéticas y con mucha acción intercaladas con otras quizá demasiado pausadas. En cualquier caso es un fuerte contraste con el primer libro, que aunque no es ni mucho menos aburrido sí tiene un transcurrir más pausado. Bancroft mantiene un buen equilibrio en el uso de los diferentes puntos de vista y consigue mantener el interés.

Sigo sorprendido que un planteamiento tan novedoso y un primer libro tan pulido como Senlin Ascends haya pasado desapercibido durante más de cuatro años. Espero que la jugada (obtener los derechos de un libro autopublicado) le haya salido bien a Orbit, aunque a juzgar por la velocidad a la que ha sacado los tres primeros libros y sus correspondientes audiolibros han decidido apostar fuerte por Bancroft. Esta tetralogía sería ideal para ser traída a España, donde destacaría por ser el resultado de una combinación de ingredientes que no se ven mucho.

En el momento de escribir esta reseña ya he escuchado placenteramente la tercera parte y sólo puedo decir que espero con ansia la cuarta (y última) y descubrir todos y cada uno de los misterios de la torre de Babel, a la que mucha gente llega pero de donde nadie sale.

De nuevo, muchas gracias a @mertonio por hacernos un hueco en su apretada agenda para deleitarnos con una reseña que hace justicia a un muy buen libro.

The Black God’s Drums

Esta novela corta entró en mi radar por su nominación a los premios Nebula y me alegro de que haya sido así. Se trata de una historia situada en Nueva Orleans, pero en una corriente de tiempo alternativa realmente atractiva, que muestra menos de lo que en realidad se puede atisbar y que me deja con ganas de seguir explorando este mundo, si es que el autor vuelve a escribir algo con esta localización.

Aunque en principio la narración puede parecer un poco manida, con una huérfana que subsiste en los intersticios de la sociedad robando lo que puede, lo que realmente me fascina es el tapiz que se teje con las distintas naciones que han surgido de la desintegración de los Estados Unidos tras la guerra de Secesión. En esta mezcolanza de culturas, idiomas y razas, se puede notar la energía pulsante de una ciudad llena de vida.

También la presencia de dioses que intervienen en las vidas de los personajes es un añadido importante aunque no sea demasiado original. Lo cierto es que el autor, P. Djèlí Clark, ha tomado referencias bastante clásicas, como lo que he mencionado anteriormente o las aeronaves que navegan a sus anchas por los cielos pero ha añadido una salsa cajún personal que hace de The Black God’s Drums un aperitivo delicioso.

Me han gustado especialmente las menciones a distintas mitologías, especialmente africanas y caribeñas, con su plétora de divinidades veleidosas y vivarachas.

No es una lectura especialmente fácil porque algunos diálogos están escritos fonéticamente y tenemos que imaginarnos cómo se oye lo que está escrito para desvelar el verdadero significado. Esto solo ocurre en algunas ocasiones, pero al menos a mí me ha costado algo de trabajo desentrañar lo que se referenciaba en cada momento.

Quizá lo de menos sea la trama, con un desarrollo bastante previsible pero que deja abierta la puerta a nuevos relatos con los mismos protagonistas, donde quizá se podría profundizar en el delicado equilibrio de poderes que se ve entre bambalinas entre las distintas naciones libres del Caribe. Un autor al que habrá que seguir.

Senlin Ascends

Menuda joya se me había escapado entre las manos con este Senlin Ascends. Es complicado definir una novela como de aprendizaje cuando el protagonista principal ya no va a cumplir los treinta, pero creo que sería una buena hipótesis inicial. También es una novela de viajes y de descubrimiento de nuevos lugares, a pesar de que todos estos sitios estén situados geográficamente en el mismo lugar.

Por resumirlo de otra manera, se me ocurre esta sinopsis:

Cuando Senlin y su esposa en su viaje de novios se aproximan a la Torre de Babel, nunca podrían haber imaginado la aventura en la que se embarcaban. Este destino turístico prominente oculta mucho más de lo que ninguno de ellos podía esperar.

Al escribir suele ser difícil encontrar el equilibrio entre el escenario, los personajes y la propia trama. Josiah Bancroft comienza su narración de una forma excesivamente pausada para mi gusto, pero me parece que solo estaba cogiéndole el tempo a la novela. Lo que comienza siendo casi una charada acaba desarrollándose en un descubrimiento personal. No quiero incidir más en los misterios del libro, para dejar que os pueda sorprender del mismo modo que me pasó a mí, pero sí que hay otros aspectos que creo que son interesantes.

La caracterización de los personajes es notable. A pesar de parecer estereotipos al principio (un severo maestro de escuela, una esposa huida de un matrimonio de conveniencia…) el desarrollo es contrario al que esperaríamos y aún así, coherente con lo que va sucediendo. Me gustaría también incidir en el despliegue de imaginación de Bancroft conforme va describiendo cada nuevo espacio, pero esto es algo que se puede apreciar mejor conforme más avanzamos en la lectura de los siguientes tomos. Los múltiples detalles que va desgranando cada capítulo son semillitas que darán lugar a tramas complejas en las siguientes entregas.

En cuanto a la forma en la que está escrito, la prosa está bastante trabajada, pero baste decir que no pude evitar lanzarme sobre la segunda entrega conforme terminé la primera. No es solo la forma en la que está escrita, si no también lo que va contando. Bancroft ha sido capaz de despertar nuestra empatía casi desde el principio, pero seguimos leyendo por el interés de la trama y los misterios que se van desvelando. Y tampoco puedo pasar por alto las reflexiones sobre la naturaleza humana a las que dan lugar estos extractos de la sociedad acumulados uno sobre otro. Como un geólogo puede contar una historia estudiando los estratos, el autor es capaz de desarrollar una cronología completa a base de pinceladas, párrafos y lecturas. Os recomiendo muchísimo su lectura.

Alternate Routes

Me gusta mucho la manera en que Tim Powers utiliza los intersticios de la realidad para introducir su fantasía urbana y maravillosa. Personalmente prefiero sus libros más «históricos» como Declara que los situados en tiempos más modernos como Medusa’s Web.

Alternate Routes se puede clasificar dentro de la segunda categoría. Por la descripción del libro, nos encontramos ante la primera entrega de una serie, pero el libro está perfectamente contenido en sí mismo, dejando una puerta abierta a continuaciones pero sin que sea imprescindible su lectura.

La acción se desarrolla en la actualidad. La creación de autopistas por las que circulan filas prácticamente infinitas de coches han dado lugar a unas corrientes capaces de atraer a los fantasmas. Se ha creado toda una comunidad alrededor de este contacto con el otro mundo e incluso una agencia gubernamental se ocupa de los posibles asuntos fantasmagóricos.

Con estos mimbres Powers podría haber decidido crear una road movie, pero la novela sigue otros derroteros. Con una pareja de protagonistas poco consistente y un enemigo apenas definido el libro se tiene que aferrar firmemente al entorno para ofrecer algo interesante. Esto lo consigue el autor por momentos con sus referencias a la mitología griega y también con esa parafernalia de fantasmas que tan bien conocemos (los palíndromos, las matemáticas para aferrarse a la realidad, recitar rimas infantiles…) por otras obras, dándole la consistencia que le faltaba a la novela por otras partes.

Pero aún así, el resultado es decepcionante. El ritmo está bien llevado, pero es que el interés por la historia va decayendo conforme va avanzando la lectura. Los constantes deus ex machina nos hacen pensar que al final todo tiene que salir bien, por obra y gracia de Powers. Una de las escenas finales, la de la huida de la fábrica, es bastante psicodélica e inverosímil incluso en los términos en los que se suele mover el autor.

Es por todo esto que considero Alternate Routes una obra menos de Powers. Preferiría mucho que vuestra aproximación al autor fuera con otras de sus obras.

An Unkindness of Magicians

Estoy llevando a cabo un #LeoAutorasOct de lo más variado, intentado no repetir autora ni casi tampoco subgénero, así que An Unkindness of Magicians me parecía un buen acercamiento a la fantasía urbana que todavía no había incluido en la «lista».

Es una novela que empieza con fuerza, situándonos en el mundo actual que sin saberlo convive con el mundo mágico. Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol, con una entorno que recuerda mucho a la serie The Magicians, pero sin llegar ni de lejos a su complejidad. El libro empieza con una competición mágica de cuyos resultados depende el orden del Unseen World para los siguientes años. Las dinámicas de poder y las alianzas entre las Casas ayudarán a dilucidar quién llevará la voz cantante en las decisiones de los próximos tiempos, pero de repente aparece una fuerza disruptiva que cambiará el curso esperado de los acontecimientos.

Kat Howard hace un uso excepcional de los diálogos, aportando información y trasfondo a un libro que de otra forma se habría quedado en una novela muy convencional. Me gustan especialmente las descripciones de los duelos mágicos, que van subiendo en la escala de intensidad y peligro conforme van quedando menos contendientes.

Sin embargo, el devenir de la narración es bastante trillado. Los giros en el argumento son previsibles y el final resulta bastante precipitado. Me parece una oportunidad perdida, porque el escenario tenía los mimbres necesarios para plantear una historia muy interesante, pero en realidad resulta ser demasiado maniqueo, no hay apenas escala de grises tanto en los personajes como en sus acciones.

Me gustaría pensar que la inspiración para Kat Howard fue el maravilloso relato «Los que se alejan de Omelas» de LeGuin, sobre las consecuencias de un estado de bienestar basado en el sufrimiento de una minoría. Pero le falta mucha profundidad para poder siquiera compararlos. Se trata de un libro entretenido y divertido, para pasar el rato y saltar al siguiente de forma automática.

Foundryside

Una de las cosas que más me gusta de la fantasía es descubrir sistemas de magia. Si son atractivos y siguen reglas coherentes me encanta ver cómo el autor va buscando triquiñuelas para forzar las situaciones. El maestro absoluto de este arte es Brandon Sanderson con su famoso cuaderno, pero desde luego Robert Jackson Bennett no le ha ido a la zaga en Foundryside.

La acción tiene lugar en una ciudad dividida entre las zonas acordonadas de las poderosas familias de mercaderes y los barrios bajos que malviven entre los intersticios de los privilegiados, en una suerte de trasunto de las ciudades mercaderes italianas de la Edad Media pero con diferencias fundamentales. La principal, la tecnología basada en ese sistema mágico al que me refería anteriormente, que ha permitido una cuasi revolución industrial. Un poco a lo Las mentiras de Locke Lamora salvando las distancias.

El sistema se basa en unas instrucciones que se graban en los objetos, «convenciéndoles» de funcionar de una manera distinta a la habitual. Por ejemplo, si las ruedas de los carros creen que van cuesta abajo, no será necesaria tracción animal ya que se moverán solas. Esta flexibilidad se ve coartada por otras normas, como que cuanto más extraño sea lo que se le pide a las runas mayor dificultad habrá para crearlas y que el espacio físico para escribir es limitado. El escritor explora algunos atajos que se han ido creando, pero como el conocimiento que dio lugar a esta tecnología ya era fragmentado en un principio, las posibilidades que se esperan de la magia son mucho mayores de lo que se ha conseguido en la realidad.

Lo que más me gusta del libro es este sistema mágico, pero la narración también merece la pena. Aunque los personajes son bastante estereotipados, acabas cogiéndoles cariño porque son muy humanos. En este aspecto, no consigue alejarse de la fantasía urbana más típica, con sus pícaros y sus guardias enfrentados, en una partida de Policías y Ladrones a escala real.

No me gustaría dejar de señalar la labor reivindicativa con la que Robert Jackson Bennet ha creado el libro. Desde la lucha de clases, alegatos contra el esclavismo y la reivindicación de la igualdad de la mujer, todo tiene cabida en Foundryside, aunque no sea su principal objetivo.

La prosa del autor es muy accesible y explica con claridad tanto la magia como la situación social. Me gusta especialmente cómo entrelaza el mundo mágico con el mundo real sobre todo en las escenas de acción, que las hay y son espectaculares (imaginaos una espada que cree que pesa mucho más que su masa real y el daño que podría hacer bien manejada, por ejemplo). En ocasiones las conversaciones que tienen lugar mediante el pensamiento pueden acabar resultando confusas, pero creo que es más por un tema de maquetación que por la labor del propio escritor.

Aunque forma parte de una serie cierra bastante bien las tramas, por lo que no parece que sea imprescindible continuar con las siguientes entregas de la saga Founders. No obstante, me ha despertado la curiosidad y no me importaría seguir leyendo más cosas sobre este universo.

En esta ocasión, he tenido el honor de formar parte de una iniciativa coordinada para la publicación de Foundryside. Aquí tenéis los otros blogs que participan.

Jade City

Jade City, una novela que verá la luz en España de mano de Insólita Editorial, es una historia de fantasía en un mundo secundario muy bien construido. Creo que la principal virtud de Fonda Lee es hacernos sentir todo el trabajo de creación y documentación que sin duda ha llevado a cabo sin llegar a apabullarnos en ningún momento. Para definir una sociedad, se puede hablar de algunas de sus características, pero conseguirlo de forma que se integre en la narración no es nada fácil. A lo largo de los capítulos de Jade City, podremos conocer los tipos de comida más apreciados, los deportes que se practican, algo de historia con sus refranes populares y bastante de la religión de este mundo donde el jade da poder a ciertos privilegiados. Pero toda esta información, está en primer lugar perfectamente dosificada y en segundo lugar asombrosamente ubicada en cada capítulo como para que ni siquiera nos demos cuenta de que está ahí. Me puede imaginar paseando por Janloon y comiendo en el Twice Lucky, por ejemplo.

De la mano de esta ambientación excepcional, tenemos unos personajes bastante bien construidos, sobre una historia quizá más convencional, pero no por ello menos atrayente. Las relaciones entre los tres hermanos a los que se puede considerar protagonistas de la historia son verosímiles y sus acciones están en consonancia con lo que vamos conociendo de ellos y de su pasado.

Se ha comparado con El Padrino, aunque a mí personalmente me ha recordado mucho a esa cultura audiovisual que se basa en las triadas chinas muy en boga hace unos años.

El ritmo es sosegado en principio y va acelerando conforme avanza la lectura. Lee va desplegando sus peones y los va relacionando poco a poco para que el desarrollo sea consistente, algo que es de agradecer. Algunos giros de guión no son especialmente sorprendentes, pero como digo, no es la historia en sí lo que más destaca de Jade City.

Quisiera también hacer hincapié en el tratamiento de las adicciones, un hilo subyacente a toda la trama, ya que vemos las distintas relaciones con el jade y con el poder que conlleva en los personajes. Hay quien renuncia a él, hay quien lo teme, hay quien lo desea y hay quien lo aborrece. Estas distintas percepciones del mismo elemento sirven también para diferenciar las ambiciones, los objetivos y sobre todo las personalidades de los personajes. Todo un acierto.

He disfrutado tanto con la lectura de Jade City que incluso he vuelto a crear una de esas infografías que empecé a hacer hace un tiempo. En esta ocasión, sirve como resumen muy somero de alguna de las características de la sociedad del libro. Espero que sea de vuestro agrado, y no la perdáis de vista, porque os puede hacer falta dentro de poco.