Portada de Revenger

En Gollancz han dado a conocer la portada de Revenger, la nueva y esperada novela de Alastair Reynolds.

Y también el resumen:

The galaxy has seen great empires rise and fall. Planets have shattered and been remade. Amongst the ruins of alien civilisations, building our own from the rubble, humanity still thrives.

And there are vast fortunes to be made, if you know where to find them . . .

Captain Rackamore and his crew do. It’s their business to find the tiny, enigmatic worlds which have been hidden away, booby-trapped, surrounded with layers of protection – and to crack them open for the ancient relics and barely-remembered technologies inside. But while they ply their risky trade with integrity, not everyone is so scrupulous.

Adrana and Fura Ness are the newest members of Rackamore’s crew, signed on to save their family from bankruptcy. Only Rackamore has enemies, and there might be more waiting for them in space than adventure and fortune: the fabled and feared Bosa Sennen in particular.

From the dark, distant future, and the rubble of our solar system comes  a tale of space pirates, buried treasure and phantom weapons, of unspeakable hazards and single-minded heroism . . . and of vengeance . . .

REVENGER-HB-2

The best sf and fantasy of the year Vol. 10

FC-BEST-SFF-VOL-10-199x300Un año más Jonathan Strahan nos trae lo mejor del año para nuestro uso y disfrute. Los nombres incluidos en esta selección suelen ser sinónimo de calidad, así que me puse a leer esta antología con muy buena disposición.

“Black Dog”, Neil Gaiman

Una aventura protagonizada por un personaje secundario de American Gods, un libro que no he leído y por lo tanto, no me influye. La historia es bastante típica, aunque bien escrita.

«City of Ash”, Paolo Bacigalupi

Muy corto y quizá por eso más impactante. Bacigalupi continúa explorando ese mundo definido por la sequía en EE.UU.

“Jamaica Ginger”, Nalo Hopkinson & Nisi Shawl

Con toques steampunk, este relato habla sobre las desigualdades y la esclavitud. Le falta algo para ser completo.

“A Murmuration”, Alastair Reynolds

Compleja historia saturada de ironía hacia el mundo académica y sus papers, pero con el casi imprescindible toque científico que Reynolds da a su obra. Se entrevé una profundidad mayor de la que nos cuenta, pero todo queda en manos del lector.

“Kaiju maximus®: ‘So Various, So Beautiful, So New’”, Kai Ashante Wilson

Hay veces que cuando leo relatos no acabo de comprender lo que quiere decir el autor. En ocasiones lo achaco a mi nivel de inglés, pero no estoy segura de que esto sea lo que ha pasado en esta ocasión. El relato me ha parecido innecesariamente complicado y no me ha transmitido nada.

«Emergence”, Gwyneth Jones

Muy buen relato de Jones, sobre los cambios que la humanidad habrá de afrontar para conseguir la inmortalidad. También es importante el concepto de humanidad y libertad de la Inteligencias Artificiales,  con un sistema solar dividido entre la zona exterior, en la que están reconocidas como “seres libres” y la zona interior, donde son solo esclavos.

“Water of Versailles”, Kelly Robson

No se le puede negar la originalidad a este relato que mezcla la depravación cortesana con espíritus acuáticos.

“The Deepwater Bride”, Tamsyn Muir

Tamsyn consigue arrancarnos una sonrisa con esta historia de videntes que asisten a las catástrofes provocadas por los monstruos del averno. Se deja leer.

“Dancy vs. the Pterosaur”, Caitlin R. Kiernan

Lo veo como prólogo o introducción a una historia más larga, pero este relato con tintes apocalípticos se queda corto por sí solo.

“Calved”, Sam J. Miller

Leí este relato como uno de los preferidos por los lectores de Asimov, cosa que no me extraña para nada, ya que representa muy bien el sentimiento de alejamiento que sienten los padres ante sus hijos adolescentes, cuando la barrera generacional que los separa se hace más y más alta.

“Capitalism in the 22nd Century”, Geoff Ryman

Esta reflexión sobre el hecho de estar permanentemente conectados y sus implicaciones me parece muy acertada, aunque temo que peca de breve.

“The Heart’s Filthy Lesson”, Elizabeth Bear

Curiosa historia de investigación y supervivencia que apareció en primer lugar en la antología Old Venus, y que se adapta perfectamente a esa visión pulp, oceánica y salvaje que buscaban los seleccionadores. Por otra parte, es bastante lineal, algo que no es necesariamente malo.

“The Machine Starts”, Greg Bear

Me recuerda a Patchwerk, salvando las distancias. Relato sobre estados cuánticos, es difícil entrar en él pero una vez establecidas las condiciones iniciales se desarrolla con facilidad.

“Blood, Ash, Braids”, Genevieve Valentine

Curioso relato eminentemente femenino sobre el papel desempeñado por la mujer en la guerra, en un escenario al que no estamos acostumbrados.

“Hungry Daughters of Starving Mothers”, Alyssa Wong

No me extraña que este relato haya ganado el premio Nebula, porque tiene imágenes muy potentes. Es demasiado oscuro para mi gusto, pero puedo entender su éxito.

“The Empress in Her Glory”, Robert Reed

Nadie duda de que el empeño secreto de cualquier bloguero es dominar el mundo, es un hecho constatado. Robert Reed utiliza una invasión alienígena como telón de fondo para contar una historia de dominación y popularidad, mejor en su inicio que en su fin pero a pesar de todo meritoria.

“The Lily and the Horn”, Catherynne Valente

Valente no es una de mis autoras favoritas, pero hay que reconocer que en esta narración consigue atraer mi atención con un mundo pseudomedieval donde las guerras se han sustituido por enfrentamientos envenenados.

“The Winter Wraith”, Jeffrey Ford

Uno de los autores favoritos de Marcheto, que sin embargo con este relato no ha conseguido convencerme. No sé si juega la baza del horror cotidiano o pretende ser una alegoría sobre la temporalidad de las cosas y se queda un poco a medio camino.

“Botanica Veneris: Thirteen Papercuts by Ida Countess Rathangan”, Ian McDonald

Con una estructura bastante original, la contribución de Ian McDonald al proyecto Old Venus es una historia de búsqueda, situada en Venus pero que perfectamente podría haber tenido lugar en las junglas terrestres. No resulta fácil entrar en la narración principal porque cada relato son pequeñas pistas que se añaden a la trama, pero una vez que se ve todo el escenario el puzle acaba encajando.

“Little Sisters”, Vonda McIntyre

Me temo que el hecho de que este relato esté encuadrado dentro de otro universo mayor creado por Vonda McIntyre hace que los neófitos en la materia nos encontremos algo perdidos.

“Ghosts of Home”, Sam J. Miller

La segunda contribución de Sam J. Miller a este volumen es totalmente distinta a la anterior, lo que prueba la versatilidad del autor. La premisa es ciertamente sorprendente, ya que el trabajo de la protagonista, de candente actualidad, es mantener contentos a los espíritus de las casas que han sido expropiadas. Posteriormente la historia se desliza por vericuetos más extraños y pierde fuelle, pero no se puede negar lo original del principio.

“The Karen Joy Fowler Book Club”, Nike Sulway

Supongo que quien haya leído The Jane Austen Book Club podrá entrar en el juego metaliterario de Nike Sulway. Como no es el caso, no me ha parecido destacable esta historia apocalíptica.

“Drones”, Simon Ings

Curiosísimo relato con tintes postapocalípticos, en el que una nueva sociedad se ha creado. Los recursos disminuyen y las mujeres son un bien escaso. El comienzo del cambio ocurrió con un hecho que nos parecerá nimio pero no lo es: la muerte de las abejas.

“Oral Argument”, Kim Stanley Robinson

Me ha gustado este relato, por la idea subyacente (aunque esté inspirada en By light alone de Adam Roberts) y por la forma de exponer los argumentos, como si fuera una vista oral de un juicio.

“The Pauper Prince and the Eucalyptus Jinn”, Usman T. Mailk

Creo que este es el cuento que más me ha gustado de la antología, por ese toque de fantasía exótica que el autor le imprime. Además, el trasfondo de los cambios generacionales, del amor interculturas, del ansia por encontrar un significado a los hechos que nos formaron como personas… Me parece que tiene muchos niveles de lectura y lo recomiendo sinceramente.

“The Game of Smash and Recovery”, Kelly Link

Leer a Kelly Link ha sido una montaña rusa. Al principo no entendía nada, luego mejoraba, luego pasaba otra cosa que lograba entender… Mejora indudablemente al final, cuando se decanta por una historia más definida.

“Another Word for World”, Anne Leckie

Un relato muy predecible que cierra una antología demasiado irregular. Me gusta la importancia que se da a la traducción y a sus problemas, ya que muchas veces esto se pasa por alto en las relaciones interespecies. Supongo que Manuel de los Reyes o algún otro traductor tendría más que aportar en este sentido. Por lo demás, se ve venir a la legua.

La selección de este año de Strahan es muy irregular y hay pocos relatos que destaquen. Y no parece que haya sido un año especialmente malo, si tenemos en cuenta las recomendaciones de @odo en su ineludible sección de SuperSonic. Para mí, destacan especialmente “The Pauper Prince and the Eucalyptus Jinn” y “A Murmuration”. Me ha divertido mucho “Water of Versailles” y sigo recomendando leer Meeting Infinity, aunque precisamente los relatos seleccionados por Johathan para este volumen no sean mis preferidos de esa recopilación.

Terminal World

Terminal_World_(Amazon)Continúo leyendo las obras de Reynolds que por una razón u otra se me habían escapado. Después de rotundos éxitos como Pushing Ice y House of Suns con Terminal World, desgraciadamente, me he encontrado con una obra menor.

Como dice mi buen amigo Elías «es el libro menos representativo del estilo y los temas de Reynolds», una frase que me parece un estupendo resumen y una opinión que comparto, sobre la que me extenderé después.

El libro es una mezcla algo extraña en un escenario postapocalíptico con toques steampunk. Y digo algo extraña porque Reynolds no parece tener muy claro el objetivo de la novela, va un poco a la deriva (y si os fijais en la portada veréis que las palabras están elegidas a caso hecho). Una de las ideas principales es la presencia de distintas «zonas» en el mundo, en las que hay distintos niveles de tecnología. Hay lugares en los que funcionan las máquinas más avanzadas, en otras la principal fuente de energía es el vapor y en otras directamente no es posible la vida, porque la «maquinaria celular» de los seres vivos es incapaz de desempeñar su función.

Estas zonas me recuerdan poderosamente a Un fuego sobre el abismo de Vernor Vinge. Me hubiera gustado que el galés hubiera utilizado esta idea para explorar las desigualdades provocadas por la tecnología, ya que hubiera sido un excelente símil para la situación actual del mundo. Pero en un momento determinado da un giro de timón y la novela se convierte en un relato de aventuras, algo deslavazado e inconexo.

El elemento de terror que tanto le gusta al autor incluir en sus novelas sí que está presente, con una raza de cyborgs que se alimenta de tejido cerebral.

En definitiva, una obra que no parece de Reynolds y que aunque tiene sus puntos buenos, no resiste comparación con otras del mismo autor.

House of Suns

House_of_Suns_(Amazon)En un movimiento totalmente desestructurado, varios lectores en los que confío (sí, os estoy mirando a vosotros @dgonzalod y @mertonio) cantaron las alabanzas de House of suns.

Y entonces me di cuenta, con gran sorpresa, que a pesar de tener la edición en español de LFI no lo había leído. ¿Cómo era posible tamaño error? Mi salto al digital había dejado algunas cosas importantes por el camino, así que me decidí a subsanar esta laguna.

House of suns tiene todos los elementos que caracterizan la obra de Reynolds, en grado superlativo. Una aventura en una escala temporal tan enorme que resulta de difícil comprensión para nuestros pobres y limitados cerebros humanos. Rigor científico no reñido con la diversión. Unas gotas de terror gótico para aderezar la mezcla y ¡tachán! nos encontramos ante una SPACE OPERA con mayúsculas.

La estructura de la novela narra dos historias separadas enormemente en el tiempo y el espacio, pero aún así relacionadas. La introducción de cada parte es la historia de  la infancia y juventud de Abigail Gentian, origen de la Gentian Line. El resto de la novela versa sobre la vida de los miembros de la propia Gentian Line. Seis millones de años separan ambas líneas temporales y sin embargo, los instintos propios de la humanidad siguen presentes. Esta capacidad de resiliencia de los humanos, de adaptarse a lo que venga para continuar existiendo es un constante a lo largo de la obra del galés.

Me gusta como Reynolds consigue ir introduciendo durante la lectura conceptos que quizá no parezcan importantes cuando los lees por primera vez (la desaparición de la Galaxia Andrómeda, el Espíritu del Aire…) pero que juegan un papel fundamental en la parte final de la novela.

El principal fallo que le veo al libro es la descripción de los personajes, que en ocasiones parecen totalmente intercambiables. ¿Es un efecto buscado por el origen de la Gentian Line? Sería lógico suponer que no, pues es el tiempo transcurrido las diferencias deberían ser fundamentales, pero esto no se refleja ni en los diálogos y ni en la propia caracterización de los personajes. No obstante, ha sido mientras reflexionaba para esta reseña cuando este defecto ha resultado más evidente. El ritmo y la intriga de la lectura hicieron que pasara por alto este aspecto.

¿Y qué decir de la tecnología? Crear esferas de Dyson para proteger civilizaciones enteras de la explosión de una supernova parece un juego de niños para la Gentian Line y aún así este milagro de la ingeniería es poco más que jugar con bloques de Lego para otras inteligencias presentes en la galaxia. Es difícil hacerse una idea de la escala de las construcciones de este libro, incluso la tan manida unidad de medida «campos-de-fútbol» se queda extremadamente corta.

Aunque personalmente prefiero Pushing Ice, no dudaría en situar House of Suns entre las mejores obras de Reynolds y eso es mucho decir. No cometas mi mismo error y ponte ahora mismo a leerla.

Contenidos de The best of Alastair Reynolds

Subterranean Press va a publicar un volumen recopilatorio con la mejor ficción corta de los veinticinco años de carrera de Alastair Reynolds. Aquí os traigo los contenidos y la portada de un libro que promete ser una compra obligada y que espero comentar en algún momento.

Great Wall of Mars
Weather
Beyond the Aquila Rift
Minla’s Flowers
Zima Blue
Fury
The Star Surgeon’s Apprentice
The Sledge-Maker’s Daughter
Diamond Dogs
Thousandth Night
Troika
Sleepover
Vainglory
Trauma Pod
The Last Log of the Lachrymosa
The Water Thief
The Old Man and the Martian Sea
In Babelsberg
Story Notes

The_Best_of_Alastair_Reynolds

Century Rain

centuryrainSi consigo seguir este ritmo, pronto acabaré con las novelas de Alastair Reynolds, y en ese momento el universo será un poco más gris porque no tendré sentido de la maravilla a raudales a la vuelta de la siguiente página (por lo menos de este autor, menos mal que me quedan todos los demás).

Pero mientras llega ese momento, seguiré encontrándome con obras tan interesantes como este Century Rain y el esfuerzo merecerá la pena.

El comienzo del libro alterna capítulos sin conexión aparente entre ellos. Por un lado, un investigador privado músico al que le encargan investigar un posible asesinato en un París «alternativo». Por otro lado, una investigación arqueológica en el futuro también en París, llevada a cabo por uan civilización avanzada. A pesar de ser dos historias tan dispares, llegará un  momento en el que se unan.

Las novelas de detectives y la ciencia ficción se mezclan bastante bien, ya sea incorporando algunos elementos de ciencia o un escenario futurista a una investigación, ya sea haciendo la propia ciencia ficción el eje sobre el que gira la novela. Me gusta más este enfoque que, afortunadamente, es el que utiliza Reynolds en este Century Rain.

La especulación científica es de alto nivel, estando presentes ciertos ticks del galés (esta obsesión suya con las máquinas autorreplicantes es para hacérsela mirar). A su vez la parte de investigación criminal está bastante bien llevada.

A mi modo de ver, el único problema que le veo al libro es el uso y abuso del diálogo explicando cada pequeño detalle. Hay ocasiones en que algunas de las conversaciones se convierten en pequeñas clases magistrales de los protagonistas, algo que se me hizo árido en algunos puntos de la lectura. No obstante, las escenas de acción están bastante bien llevadas y consiguen animar la lectura, en un constante «¿y qué va a pasar ahora?» que te hace seguir devorando página tras página.

Si te gusta el estilo de Alastair Reynolds no me cabe duda de que te va a encantar esta novela. Si no conoces al autor, te recomendaría que empezaras por otras novelas suyas como Espacio Revelación, para luego ir descubriendo las pequeñas maravillas que nos tiene reservadas Reynolds.

Pushing ice

Pushing_Ice_coverLentamente, siempre muy lentamente, estoy intentando ponerme al día con lecturas de autores que me encantan pero en los que tengo inexplicables lagunas. Uno de ellos es Alastair Reynolds, así que me dispuse a leer una novela que no podía venir mejor recomendada (si Elías te dice que leas algo, más te vale hacer hueco para hacerlo).

Al acabar la lectura de Pushing ice he tenido que dejar un tiempo para reflexionar sobre la extensísima escala de tiempo con la que juega el autor. Aunque la historia de los protagonistas se desarrolla en un espacio de tiempo asequible aún siendo largo, las velocidades de viaje cercanas a la luz hacen que varíe espectacularmente el alcance de la novela. Digamos que deja a Seveneves en una cenita frugal comparada con el banquete de Obélix en Las Doce Pruebas (con sus tostaditas).

La novela sigue el esquema típico de exploración de un objeto alienígena con el que de repente se encuentran los humanos (¿he oido Blindsight o Cita con Rama?). La especulación sobre este objeto y sus características es uno de los grandes atractivos de Pushing ice, ya que Reynolds utiliza todo su conocimiento y sus años de trabajo en la ESA para mostrarnos ciencia de muy alto nivel. Además, consigue hacerlo de una forma entretenida e incluso me atrevería a decir que instructiva.

No obstante, si todo fuera ciencia y más ciencia nos encontraríamos ante algo más parecido a un ensayo que a una space opera. Nada más lejos de la realidad. Al fin y al cabo los personajes son humanos y se comportan como tales.

Resulta especialmente singular que los dos personajes con más peso en toda la historia sean mujeres. Mujeres fuertes, con grandes capacidades pero creíbles y con debilidades que las hacen aún más humanas a mis ojos. Una lucha de poderes siempre en busca del bien común, anteponiendo las necesidades del grupo a las propias, pero con distintos puntos de vista que las lleva a enfrentarse de forma enconada.

También se puede describir Pushing ice como una novela de primer contacto aunque este aspecto es menos explorado en la narración.

Por todo este desarrollo, resulta aún más espectacular el final de la historia, que Reynolds deja abierto pero que funciona perfectamente como novela única. Una lectura más que recomendable.

Diamond dogs, Turquoise days

200px-Diamond_Dogs,_Turquoise_Days_cover_(Amazon)Hay libros que hacen que te vuelvas a enamorar de tu género favorito. Diamond dogs, Turquoise days ha conseguido que vuelva a mirar a la ciencia ficción con la esperanza de maravillarme en la lectura.

Las dos novellas que conforman el libro están situadas en el universo de Espacio Revelación. En la primera hacen referencia a Calvin Sylveste y al monumento a los Ochenta, así que si conocemos las historias desarrolladas en otros libros de Alastair Reynolds, disfrutaremos aún más de estas.

Diamond dogs tiene todo lo bueno que nos puede ofrecer Reynolds, elevado a la máxima potencia. Un objeto de origen desconocido que hay que investigar, algo de humor con referencias a Indiana Jones y la película Cube, algo de gore, acertijos matemáticos… La tensión de la narración va en aumento conforme vamos pasando las páginas y lo único que sigue moviendo a los personajes es el ansia de conocimiento, algo muy en línea con la nueva space opera en la que todas las necesidades están cubiertas, salvo la curiosidad innata al ser humano. Cuando llega el momento de las revelaciones, aunque en parte lo podíamos esperar no deja de sorprendernos. Y, ¿qué decir del final? Un broche de oro. Diamond dogs ha pasado directamente a mis lecturas favoritas de todos los tiempos.

Turquoise days es también una muy buena novella, aunque palidece en comparación con la anterior, que es simplemente espectacular. Una historia sobre un mundo en el que se investiga a los malabaristas de formas de una forma alejada al resto del universo, aunque el hilo conductor del relato es la relación entre dos hermanas que se sumergen en este océano vivo para volver cambiadas… o no volver.

Si alguna vez sentiste curiosidad por la forma de vida conocida como malabaristas de formas, aquí encontrarás mucha información, siendo este el principal aliciente de la lectura, que complementa a las demás novelas de este autor situadas en Espacio Revelación.

Una lectura imprescindible.

Slow Bullets

slowbulletsAparentemente situada en el mismo universo que la imprescindible serie Revelation Space de Alastair Reynolds (aunque no estoy muy segura por la posibilidad de salto entre estrellas), esta novella transcurre después de una guerra interestelar que acaba con un tratado de paz entre los bandos combatientes.

Al contrario de lo que nos tiene acostumbrados el autor, el escenario en el que se desarrolla Slow Bullets es restringido, prácticamente la totalidad de la historia transcurre en una única nave espacial. Me gustaría decir que no, pero algo se nota. Quizá se pierde una de las mejores bazas de Alastair que son sus mundos y culturas. O quizá es solo cuestión de expectativas.

Resulta también muy curioso el concepto de slow bullet, que incluso da nombre al libro. Estos proyectiles inteligentes son capaces de almacenar información sobre los soldados que las llevan incrustradas y son la forma de obligarles a combatir, so pena de dirigirse al corazón y provocar la muerte. También se pueden utilizar como instrumentos de tortura o para otros fines más beneficiosos, que no desvelaré para no eliminar la «sorpresa». Me gusta la forma de hablar sobre tecnología, que puede ser buena o no dependiendo del uso, muy en la línea de Ramez Naam con su Nexus.

El conflicto social con trasfondo religioso que se desarrolla en la novella critica de forma poco velada a las religiones, que luchan por la supremacía de sus ideas ignorando las similitudes con las otras creencias. Se habla de libros sagrados, que comparten profetas pero cuyas interpretaciones son diferentes. No es el tema principal de Slow Bullets, pero si el de mayor calado.

Lo que podría entenderse como una historia de venganza en realidad se transforma en una carrera por la supervivencia de la civilización que acaba resultando entretenida aunque en cierto modo previsible.