The Expert System’s Brother

En este blog se ha convertido en una sana costumbre leer todo lo posible de Adrian Tchaikovsky, pero resulta complicado debido a su gran capacidad de trabajo. The Expert System’s Brother tenía además a su favor el hecho de ser una historia bastante corta, que se puede leer en una tarde.

Es este un relato de ciencia ficción camuflado de fantasía, aunque prácticamente desde las primeras páginas queda clara su adscripción al primer género. Tchaikovsky intenta sorprendernos, pero se trata de una historia bastante conocida de regresión a una cultura primitiva de la que ya tenemos muchos ejemplos, como Dark Eden.

Se pueden ver algunos de los recursos habituales del autor como su querencia por los seres arácnidos aunque en esta ocasión está muy matizada, limitada a unos pocos encuentros fortuitos.

Me gusta que la pertenencia a una tribu determinada sea la única posiblidad de supervivencia en un entorno hostil y sobre todo, la idea subyacente de que hay que colaborar en la sociedad para que el modelo sea sostenible. Si no se cumple con esta labor, el individuo será condenado al ostracismo, pero la pena es prácticamente una sentencia a muerte cuando se lleva a cabo este proceso de separación.

La ejecución es correcta, pero la trama es algo floja y bastante previsible, al menos para un lector habitual de género. Hay algunas partes salvables, como la relación entre el protagonista y su hermana, pero la verdad es un relato por debajo del nivel habitual de Adrian.

Redemption’s Blade

Hoy vamos a hablar de un libro que ha creado mucha expectación y para comentarlo hemos decidido utilizar un formato novedoso en el blog. Como hemos podido disfrutar de la lectura de Redemption’s Blade tanto Antonio Díaz como yo, hemos pensado transcribir esta conversación que hemos tenido respecto al libro. Espero que os guste.

Antonio: ¿No te parece inusual comenzar un libro por el final? En Redemption’s Blade, Tchaikovsky empieza la historia cuando el “malo final” (Kinslayer) ha sido derrotado.

Leticia: Aunque es original en cierto punto, el comienzo de El Imperio Final de Brandon Sanderson parte exactamente en el mismo punto. Luego el desarrollo no sigue los mismos derroteros, afortunadamente. Yo lo que más destacaría del libro es el worldbuilding, ¿no crees?

A: Estoy de acuerdo. No sólo el worldbuilding es interesante y se aleja del canon tolkeniano (nada de elfos ni enanos, aunque hay una especie de orcos) si no que introduce muchas culturas, leyendas, fragmentos de mitología a los que da consecuencias o aplicaciones prácticas en la novela.

L: Creo que es un trabajo muy admirable, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un universo compartido. La siguiente entrega de la saga After the War correrá a cargo de otra autora, en este caso Justina Robson. El hecho de que Tchaikovsky cree un mundo tan rico y que no sea solo para su provecho nos da una idea de su generosidad. Que sepamos, no existía una guía sobre la que trabajar, si no que ha dado rienda suelta a su imaginación.

A: Creo que la mejor prueba de que la editorial le ha dejado mucha rienda suelta a podemos ver en los Kelicerati, esa mente colmena de arañas que el Kinslayer deja sueltas por el mundo. Son consideradas enemigos por todos los bandos pero no son malvadas en realidad. Es una muestra de los grises de la novela.

L: Lo cierto es que en la novelas de fantasía más actuales estos grados de bondad y maldad, esos grises a los que te refieres son una parte fundamental. No es que sea especialmente sorprendente que el autor pervierta los estereotipos habituales de héroes y villanos, pero lo hace de una forma muy acertada y consecuente. El origen del viaje de la heroína está parcialmente fundamentado en su búsqueda de relevancia tras la guerra, aunque intente autojustificarse con otras razones.

A: Y esa es Celestaine, la protagonista, y la que se supone heroína que derrotó al Kinslayer y la que todo el mundo toma como referencia. En Redemption’s Blade, Tchaikovsky introduce muchos personajes supuestamente heroicos que no lo son realmente. Gran parte del libro se invierte en estudiar esas figuras… y digamos que no sale ninguno bien parado. La guerra contra el Kinslayer sacude los cimientos del mundo y saca lo mejor y lo peor de cada uno.

L: Hablando de los personajes, hay dos secundarios que me encantan. Se trata de Catt y Fisher, dos ancianos coleccionistas de objetos mágicos. Aparte de su conocimiento enciclopédico sobre cualquier antigualla o adminículo con poder mágico, me resulta muy interesante también su rebuscado uso del idioma, que da lugar a situaciones cómicas muy divertidas. A veces parece que necesitan traducción simultánea para hacerse entender. El humor es algo que Tchaikovsky utiliza en muchas de sus obras, y aunque en este caso no era fácil hacerle hueco lo logra. Parece que ha utilizado el generador de misiones aleatorias del Skyrim para crear los nombres de los cacharros mágicos. ¿Te hicieron reir a ti?

A: Catty y Fishy, como se llaman el uno al otro, son desternillantes. Sí que me arrancaron alguna risa. No es un libro que permita mucho humor, porque el mundo está demasiado ocupado lidiando con las consecuencias del final de la guerra, con enemigos que se volvieron aliados contra el mal común y que ahora vuelven a mirarse con desconfianza y sociedades que se han virado hacia el fascismo. Y aún así, te ríes. También juega muy bien con los giros argumentales y las sorpresas.

L: Si, los giros argumentales están bien, pero el hilo conductor de la historia es prácticamente inexistente.  La razón de la “aventura” parece mucho menos apremiante que otros problema acuciantes que hay en el mundo y la sucesión de lugares por las que discurre su viajes son cuando menos aleatorios y sin mucho sentido. Quizá buscaba mostrarnos una variedad de localizaciones, para dar más lucimiento al mundo creado, pero al final el nexo de unión entre los capítulos es prácticamente inexistente.

A: Al igual que pasa con Spiderlight, Redemption’s Blade parece más una campaña de juego de rol de papel y lápiz transformada en novela que otra cosa. Sin duda es una excusa para poder mostrar el mundo a los lectores. Y hablando de Spiderlight, yo diría que ambas novelas tienen mucho en común (además de las arañas). Un grupo de héroes no tan puros, un enemigo imbatible (el Dark Lord en Spiderlight y el Kinslayer en Redemption’s Blade), multitud de localizaciones, un humor muy fino y un worldbuilding muy trabajado con un sistema mágico un tanto difuso.

L: Sí que parecen cortadas por el mismo patrón, aunque sería injusto decir que todas las novelas del autor son iguales (mira Children of Time sin ir más lejos o Guns of the Dawn). Además, si un modelo funciona, ¿por qué no volver a usarlo? No me parece un autor encasillado si no un escritor con un marchamo propio reconocible por el lector. ¿Esto es una señal de calidad en tu opinión?

A: De calidad y de una gran producción. Tchaikovsky se estrenó en el mercado con su decalogía de Shadows of the Apt, pero ya había escrito varias novelas que nunca se vendieron. No tiene que haber muchos escritores a tiempo completo que puedan mantener una versatilidad de géneros, temas y formatos tan amplia (quitando Sanderson, siempre quitando Sanderson). ¿Te leerás la continuación con Justina Robson, Salvation’s Fire?

L: He de reconocer que me llevé un chasco cuando supe que no lo seguía el mismo autor porque me estoy volviendo muy fan de Tchaikovsky. No conozco la obra de Robson, aunque Aliette de Bodard la recomienda mucho. Creo que sí la leeré porque el mundo es muy interesante, pero tengo algo de reserva sobre su contenido. ¿Y tú?

A:  También ha sido una sorpresa para mí, desde el principio tenía la idea de que Tchaikovsky continuaría esta serie, pero admito que como hace muchos años que no he leído una serie de múltiples autores la curiosidad me puede. (Si te estás preguntando a que serie me refiero… tengo un pasado oscuro con la Dragonlance).  La excusa perfecta para conocer a Robson.

¿Os ha gustado el formato? Espero vuestros comentarios y como para mí ha sido un placer compartir la lectura con un entendido como Antonio, no descarto volver a esta idea en un futuro.

Nueva novella de Adrian Tchaikovsky

Poco a poco, me voy volviendo adicta al trabajo de Adrian Tchaikovsky, así que siempre es una buena noticia la publicación de algo nuevo por su parte. Pero si además viene de la mano de Tor.com y es de ciencia ficción, la alegría es mayor.

El 17 de julio se publicará The Expert System’s Brother, con esta estupenda portada, obra de Raphael Lacoste; diseñado por Christine Foltzer.

A distant planet. A game turned sour. A technological fight for survival.

After an unfortunate accident, Handry is forced to wander a world he doesn’t understand, searching for meaning. He soon discovers that the life he thought he knew is far stranger than he could even possibly imagine.

Can an unlikely saviour provide the answers to the questions he barely comprehends?

Ironclads

Ironclads ha significado una pequeña decepción para mí, que estaba viendo como lo que iba leyendo de Tchaikovsky me iba convenciendo cada vez más, con la estupenda Children of Time como obra más interesante, pero sin desmerecer Spiderlight o Dogs of War.

Sin embargo, esta nueva historia resulta ser demasiado tópica en su desarrollo, cuando no en su concepción. El discurso primordial es una crítica social sobre las desigualdades económicas y el poder de las grandes corporaciones.

La novela se sitúa en un futuro cercano y para situarnos el autor hace guiños al Brexit sin llegar a mencionarlo nunca, aunque particularmente lo que más me gusta es la distinción cruda y realista que hace entre la carne de cañón y las élites de la guerra. En este sentido, el libro es una vuelta al pasado bélico, aunque sea con la más moderna tecnología. Este contraste histórico se ve reforzado por las “ideas” que se enfrentan, capitalismo contra comunismo, aunque esto es solo una fachada para ocultar el verdadero objetivo, que es exclusivamente económico.

El apartado militarista me parece correcto, con toda la parafernalia relacionada con las operaciones encubiertas y la tecnología aplicada a la destrucción a varios niveles. También me gusta que las modificaciones no sean exclusivamente armamento añadido y si me permitís una comparación comiquera, algunos enfrentamientos recuerdan a Namor contra Iron Man, carne contra metal.

El ritmo de la historia es bastante elevado, como corresponde a una obra de ciencia ficción militar. Las escaramuzas y batallas son entretenidas y no demasiado confusas.

Hasta ahora parece que todo bien. ¿Qué es lo que ha fallado para mí en Ironclads entonces?

Creo que el autor abusa de la amenaza desconocida a la que se enfrenta el equipo protagonista, cuando es bastante patente por donde van los tiros. La conspiración es transparente desde el minuto uno y ninguno de los giros de la trama consigue hacerte pestañear, ya que todo parece seguir un guión prefijado que ya hemos leído con anterioridad. Además, avanzar de encuentro casual en encuentro casual no favorece para nada la tensión que debería ir creciendo.

Es por esto que no puedo ponerle mejor nota al libro, que prometía más de lo que realmente entrega. No por ello voy a dejar de lado a su autor, porque hasta el mejor escribano tiene algún borrón.

Dogs of War

He de admitir que devoré Dogs of War en poco tiempo. Es un libro muy rápido y entretenido, quizá por que no entra en profundidad en ninguno de los muchos palos que toca, pero también por que el autor consigue despertar nuestra lado empático haciendo que nos preocupe el devenir de las vidas de los protagonistas. Y esto no es nada fácil si los personajes no son ni siquiera personas, sin entrar en el hecho de que sean humanos.

Tchaikovsky se está especializando en antropomorfizar animales, ya sea de forma física como en Spiderlight o a través de su psique como en Children of Time. Este recurso, que no es nada fácil de usar, le permite crear paralelismos y ahondar en lo que realmente significa ser humano.

Decía antes que el autor toca muchos temas y ese es quizá uno de los problemas de la novela, que va cambiando conforme vas pasando las páginas de una novela de ciencia ficción militar a una discusión sobre el transhumanismo y el futuro de la humanidad pasando por una fase que simula los juicios de Nuremberg (y me dejo cosas en el tintero, pero habrá que dejar espacio a la sorpresa). No es que este vaivén sea para mí un incoveniente de por sí, pero me temo que Adrian no consigue que estos tránsitos sean fluidos,  aparecen de forma algo brusca, rompiendo el agradable ritmo que tenía la lectura. Este ritmo se recupera pronto, pero en poco tiempo llega otro cambio que tiene el mismo inconveniente, en una suerte de movimiento pendular que consigue desconcertarte.

Somos testigos de los hechos principalmente a través de los ojos de Rex, una bioform creada para liderar un grupo entrenado de expertos en combate. Vemos cómo Rex va evolucionando en una maduración similar, salvando las distancias, a aquella de la que fuimos testigos en la excepcional Flores para Algernon. Mucho del material genético de Rex es de origen canino, y el autor aprovecha este hecho para ensalzar las cualidades que tradicionalmente se asocian con los perros, como la lealtad (reforzada al más puro estilo Pavloviano), el olfato o el instinto de manada. Este proceso de madurez vertebra el libro, pero para ofrecer otros puntos de vista Tchaikovsky introduce otros elementos, como capítulos prospectivos de gran interés y sembrados de ideas interesantes (supuestamente extraídos del libros The Beast Within). Por desgracia, los otros personajes a los que da voz en ocasiones, como Honey y HumOS me parecen claramente desaprovechados. Ya sé que no se puede tener todo, pero ¿un plantígrado en la universidad? Esto está pidiendo a gritos un spin-off.

Dogs of War también se puede leer como un libro con los primeros pasos hacia el transhumanismo y los problemas que esto pudiera causar. Aunque en general el miedo impregna las relaciones con estos nuevos “seres” y con los que vendrán, se van viendo pequeños avances y cambios en la opinión pública, más dispuesta a acoger las novedades si estas muestran sus debilidades a la vez que sus ventajas inherentes. Dogs of War es realmente optimista en este sentido, quizá demasiado, pero no puedo dejar de recordar otros libros también en esta misma onda, como Nexus de Ramez Naam o algunos relatos de Upgraded.

No sé si el nombre del libro es un homenaje a Frederick Forsyth o un guiño a las novelas militares y no estoy segura de que represente lo que realmente vas a encontrar en este volumen, pero tengo por seguro que si le das una oportunidad te gustará. Cada vez me estoy aficionando a este escritor. Tengo por ahí Ironclads y no creo que tarde mucho en ponerme con él.

Children of Time

Llego tarde a la lectura de Children of Time, la novela de Adrian Tchaikovsky premiada con el Arthur C. Clarke. Esto no es algo raro, es imposible leer todas las novedades interesantes que se publican en la actualidad. Pero intento subsanar mis errores cuando las recomendaciones de los gurús son tan unánimes.

El libro está dividido en dos tramas, con protagonistas muy diferentes pero destinados a encontrarse. Por un lado tenemos a los humanos que pretenden terraformar un planeta para habitarlo y que hacen uso de un nanovirus para que los “monos” que ellos mismos llevan al planeta evolucionen y realicen este proceso de adecuación del planeta al ser humano. Una crisis interna hace que este proyecto no salga demasiado bien, y la especie que evoluciona en el planeta son las arañas.

Cada capítulo está dedicado a una de las dos razas que querrán vivir allí. Mientras que en la parte de los humanos la historia se desarrolla como en una nave generacional, con sus pros y sus contras, la parte de las arañas es un relato de evolución apasionante.

Con Spiderlight Adrian ya se desveló como un aracnólogo aficionado, pero en esta ocasión se descubre una verdadera pasión por estos animales. A lo largo de un periodo de tiempo muy vasto explica las modificaciones que van sufriendo las arañas en su evolución, tanto a nivel biológico (cambian su forma de respirar para permitir que su tamaño sea más grande) como a nivel sociológico (dejan un tanto de lado sus instintos depredadores para buscar la colaboración de sus congéneres). Es fascinante como aplica las particularidades de esta sociedad para mostrar un desarrollo necesariamente distinto al humano, pero no por ello menos exitoso. La forma de desarrollar la computación, por ejemplo, es sorprendentemente razonable y creíble.

El autor utiliza también otros recursos muy adecuados para esta parte del libro. El periodo vital de cada araña es inevitablemente corto, pero para que consigamos cierta identificación y continuidad con los personajes utiliza los mismos nombres para distintos individuos con características similares, aunque no sean coetáneos.

Las arañas, que son una sociedad eminentemente matriarcal, le sirven a Tchaikovsky para hacer reivindicaciones sobre igualdad de género, al poner a los débiles machos en una posición de indefensión y sometimiento a los deseos de las hembras. Incluso se permite algún que otro atisbo de humor, como cuando habla de ver “quien tiene las patas más largas” en los momentos competitivos.

Por desgracia, la mitad “humana” de la novela me parece más floja. La mayoría de las escenas las vemos a través de los ojos de un personaje lacónico, al que parece que le falta sangre en las venas y que influye poco en el desarrollo de los acontencimientos. Es más bien un espectador que un actor, aunque realice ciertas acciones necesarias para el avance de la narración.

Debe haber sido difícil cuadrar los tiempos de evolución de cada una de las tramas para conseguir aunarlas en el momento adecuado y creo que Adrian lo consigue de una manera elegante, aunque no perfecta. En ocasiones parece que alguno de los dos hilos está esperando a que suceda algo en el otro. Esto, que puede ser una percepción personal, parece más acusado en la parte humana que en la arácnida.

Children of Time es un libro estupendo, con unas partes brillantes y otras que no desmerecen el conjunto. Será publicado en España por Bibliópolis durante este año. Si sabéis quién lo traduce, actualizaré la información correspondiente.

Ganador premio Arthur C. Clarke 2016

El prolífico Adrian Tchaikovsky ha sido elegido ganador del premio Arthur C. Clarke gracias a su obra Children of time.

El jurado estaba compuesto por:

David Gullen, British Science Fiction Association
Ian Whates, British Science Fiction Association
Liz Bourke, Science Fiction Foundation
Andrew McKie, Science Fiction Foundation
Leila Abu El Hawa, SCI-FI-LONDON film festival

Spiderlight

spiderlight

He tenido el placer de compartir la lectura de Spiderlight con mi amigo Antonio. Aquí tenéis su reseña (en inglés), en cierto modo complementaria a la mía.

Un libro que comienza casi como un chiste de “van un inglés, un francés y un español” pero sustituyendo las nacionalidades por personajes típicos de fantasía. Es como si empezara “Van una clériga, un mago, un guerrero, una montaraz y un ladrón a destruir al señor oscuro de turno…”

Ciertamente, este es el comienzo de Spiderlight, el relanzamiento de una obra de Adrian Tchaikovsky que ya publicó por entregas. Me encanta que esta haya sido mi primera aproximación a la obra larga de este autor, porque ha sido una lectura muy divertida con momentos sorprendentemente profundos.

Tchaikovsky utiliza los elementos más comunes de la fantasía, repetidos hasta la saciedad, para burlarse no del propio género si no de su estancamiento. Y lo hace con una historia que en más de una ocasión nos arrancará una carcajada pero que también conseguirá hacernos reflexionar sobre la dualidad mal-bien y la existencia de una escala de grises que no resulta tan fácil de percibir.

La base de la historia son las relaciones interpersonales que se generan en el grupo cuando irrumpe un elemento perturbador, una criatura de la oscuridad de la que tienen que hacer uso según la profecía que guía sus pasos. El tenso equilibrio que existía en un grupo creado ad hoc para la aventura se ve resquebrajado con esta incorporación que vuelve su mundo del revés.

El autor aprovecha la historia también para reivindicar la libertad de elección femenina en el personaje de Cyrene, pero creo que alcanza su plenitud cuando con toda la ironía del mundo, habla sobre la religión y utiliza esta frase:

Would there even be a church, if it was all based in faith?

El equilibrio entre la acción y la reflexión es perfecto, con bastante escenas de acción muy bien narradas, con un estilo muy visual (las referencias a algunas películas como Indiana Jones son innegables) y con un ritmo endiablado que hace que la lectura se acabe en un suspiro.

Recomiendo encarecidamente su lectura.

Como bonus os traigo esta ilustración del propio escritor a modo de fichas para jugar al rol con la descripción de los personajes.

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Se anuncia Spoils of War

Adrian Tchaikovsky ha anunciado la publicación de Spoils of War, una colección de relatos situados en el universo de su serie Tales of the AptShadows of the Apt (gracias a @mertonio por el aviso). Se trata de una recopilación de historias ya publicadas y algunas nuevas.

Estos son los contenidos:

To Own the Sky
Ironclads
Spoils of War
Camouflage
The Shadows of Their Lamps
The Dreams of Avaris
The Prince
Shadow Hunters
Sword and Circle
Idle Hands
An Old Man in a Harsh Season
Brass Mantis