Nueva novella de Adrian Tchaikovsky

Poco a poco, me voy volviendo adicta al trabajo de Adrian Tchaikovsky, así que siempre es una buena noticia la publicación de algo nuevo por su parte. Pero si además viene de la mano de Tor.com y es de ciencia ficción, la alegría es mayor.

El 17 de julio se publicará The Expert System’s Brother, con esta estupenda portada, obra de Raphael Lacoste; diseñado por Christine Foltzer.

A distant planet. A game turned sour. A technological fight for survival.

After an unfortunate accident, Handry is forced to wander a world he doesn’t understand, searching for meaning. He soon discovers that the life he thought he knew is far stranger than he could even possibly imagine.

Can an unlikely saviour provide the answers to the questions he barely comprehends?

Ironclads

Ironclads ha significado una pequeña decepción para mí, que estaba viendo como lo que iba leyendo de Tchaikovsky me iba convenciendo cada vez más, con la estupenda Children of Time como obra más interesante, pero sin desmerecer Spiderlight o Dogs of War.

Sin embargo, esta nueva historia resulta ser demasiado tópica en su desarrollo, cuando no en su concepción. El discurso primordial es una crítica social sobre las desigualdades económicas y el poder de las grandes corporaciones.

La novela se sitúa en un futuro cercano y para situarnos el autor hace guiños al Brexit sin llegar a mencionarlo nunca, aunque particularmente lo que más me gusta es la distinción cruda y realista que hace entre la carne de cañón y las élites de la guerra. En este sentido, el libro es una vuelta al pasado bélico, aunque sea con la más moderna tecnología. Este contraste histórico se ve reforzado por las «ideas» que se enfrentan, capitalismo contra comunismo, aunque esto es solo una fachada para ocultar el verdadero objetivo, que es exclusivamente económico.

El apartado militarista me parece correcto, con toda la parafernalia relacionada con las operaciones encubiertas y la tecnología aplicada a la destrucción a varios niveles. También me gusta que las modificaciones no sean exclusivamente armamento añadido y si me permitís una comparación comiquera, algunos enfrentamientos recuerdan a Namor contra Iron Man, carne contra metal.

El ritmo de la historia es bastante elevado, como corresponde a una obra de ciencia ficción militar. Las escaramuzas y batallas son entretenidas y no demasiado confusas.

Hasta ahora parece que todo bien. ¿Qué es lo que ha fallado para mí en Ironclads entonces?

Creo que el autor abusa de la amenaza desconocida a la que se enfrenta el equipo protagonista, cuando es bastante patente por donde van los tiros. La conspiración es transparente desde el minuto uno y ninguno de los giros de la trama consigue hacerte pestañear, ya que todo parece seguir un guión prefijado que ya hemos leído con anterioridad. Además, avanzar de encuentro casual en encuentro casual no favorece para nada la tensión que debería ir creciendo.

Es por esto que no puedo ponerle mejor nota al libro, que prometía más de lo que realmente entrega. No por ello voy a dejar de lado a su autor, porque hasta el mejor escribano tiene algún borrón.

Dogs of War

He de admitir que devoré Dogs of War en poco tiempo. Es un libro muy rápido y entretenido, quizá por que no entra en profundidad en ninguno de los muchos palos que toca, pero también por que el autor consigue despertar nuestra lado empático haciendo que nos preocupe el devenir de las vidas de los protagonistas. Y esto no es nada fácil si los personajes no son ni siquiera personas, sin entrar en el hecho de que sean humanos.

Tchaikovsky se está especializando en antropomorfizar animales, ya sea de forma física como en Spiderlight o a través de su psique como en Children of Time. Este recurso, que no es nada fácil de usar, le permite crear paralelismos y ahondar en lo que realmente significa ser humano.

Decía antes que el autor toca muchos temas y ese es quizá uno de los problemas de la novela, que va cambiando conforme vas pasando las páginas de una novela de ciencia ficción militar a una discusión sobre el transhumanismo y el futuro de la humanidad pasando por una fase que simula los juicios de Nuremberg (y me dejo cosas en el tintero, pero habrá que dejar espacio a la sorpresa). No es que este vaivén sea para mí un incoveniente de por sí, pero me temo que Adrian no consigue que estos tránsitos sean fluidos,  aparecen de forma algo brusca, rompiendo el agradable ritmo que tenía la lectura. Este ritmo se recupera pronto, pero en poco tiempo llega otro cambio que tiene el mismo inconveniente, en una suerte de movimiento pendular que consigue desconcertarte.

Somos testigos de los hechos principalmente a través de los ojos de Rex, una bioform creada para liderar un grupo entrenado de expertos en combate. Vemos cómo Rex va evolucionando en una maduración similar, salvando las distancias, a aquella de la que fuimos testigos en la excepcional Flores para Algernon. Mucho del material genético de Rex es de origen canino, y el autor aprovecha este hecho para ensalzar las cualidades que tradicionalmente se asocian con los perros, como la lealtad (reforzada al más puro estilo Pavloviano), el olfato o el instinto de manada. Este proceso de madurez vertebra el libro, pero para ofrecer otros puntos de vista Tchaikovsky introduce otros elementos, como capítulos prospectivos de gran interés y sembrados de ideas interesantes (supuestamente extraídos del libros The Beast Within). Por desgracia, los otros personajes a los que da voz en ocasiones, como Honey y HumOS me parecen claramente desaprovechados. Ya sé que no se puede tener todo, pero ¿un plantígrado en la universidad? Esto está pidiendo a gritos un spin-off.

Dogs of War también se puede leer como un libro con los primeros pasos hacia el transhumanismo y los problemas que esto pudiera causar. Aunque en general el miedo impregna las relaciones con estos nuevos «seres» y con los que vendrán, se van viendo pequeños avances y cambios en la opinión pública, más dispuesta a acoger las novedades si estas muestran sus debilidades a la vez que sus ventajas inherentes. Dogs of War es realmente optimista en este sentido, quizá demasiado, pero no puedo dejar de recordar otros libros también en esta misma onda, como Nexus de Ramez Naam o algunos relatos de Upgraded.

No sé si el nombre del libro es un homenaje a Frederick Forsyth o un guiño a las novelas militares y no estoy segura de que represente lo que realmente vas a encontrar en este volumen, pero tengo por seguro que si le das una oportunidad te gustará. Cada vez me estoy aficionando a este escritor. Tengo por ahí Ironclads y no creo que tarde mucho en ponerme con él.

Children of Time

Llego tarde a la lectura de Children of Time, la novela de Adrian Tchaikovsky premiada con el Arthur C. Clarke. Esto no es algo raro, es imposible leer todas las novedades interesantes que se publican en la actualidad. Pero intento subsanar mis errores cuando las recomendaciones de los gurús son tan unánimes.

El libro está dividido en dos tramas, con protagonistas muy diferentes pero destinados a encontrarse. Por un lado tenemos a los humanos que pretenden terraformar un planeta para habitarlo y que hacen uso de un nanovirus para que los «monos» que ellos mismos llevan al planeta evolucionen y realicen este proceso de adecuación del planeta al ser humano. Una crisis interna hace que este proyecto no salga demasiado bien, y la especie que evoluciona en el planeta son las arañas.

Cada capítulo está dedicado a una de las dos razas que querrán vivir allí. Mientras que en la parte de los humanos la historia se desarrolla como en una nave generacional, con sus pros y sus contras, la parte de las arañas es un relato de evolución apasionante.

Con Spiderlight Adrian ya se desveló como un aracnólogo aficionado, pero en esta ocasión se descubre una verdadera pasión por estos animales. A lo largo de un periodo de tiempo muy vasto explica las modificaciones que van sufriendo las arañas en su evolución, tanto a nivel biológico (cambian su forma de respirar para permitir que su tamaño sea más grande) como a nivel sociológico (dejan un tanto de lado sus instintos depredadores para buscar la colaboración de sus congéneres). Es fascinante como aplica las particularidades de esta sociedad para mostrar un desarrollo necesariamente distinto al humano, pero no por ello menos exitoso. La forma de desarrollar la computación, por ejemplo, es sorprendentemente razonable y creíble.

El autor utiliza también otros recursos muy adecuados para esta parte del libro. El periodo vital de cada araña es inevitablemente corto, pero para que consigamos cierta identificación y continuidad con los personajes utiliza los mismos nombres para distintos individuos con características similares, aunque no sean coetáneos.

Las arañas, que son una sociedad eminentemente matriarcal, le sirven a Tchaikovsky para hacer reivindicaciones sobre igualdad de género, al poner a los débiles machos en una posición de indefensión y sometimiento a los deseos de las hembras. Incluso se permite algún que otro atisbo de humor, como cuando habla de ver «quien tiene las patas más largas» en los momentos competitivos.

Por desgracia, la mitad «humana» de la novela me parece más floja. La mayoría de las escenas las vemos a través de los ojos de un personaje lacónico, al que parece que le falta sangre en las venas y que influye poco en el desarrollo de los acontencimientos. Es más bien un espectador que un actor, aunque realice ciertas acciones necesarias para el avance de la narración.

Debe haber sido difícil cuadrar los tiempos de evolución de cada una de las tramas para conseguir aunarlas en el momento adecuado y creo que Adrian lo consigue de una manera elegante, aunque no perfecta. En ocasiones parece que alguno de los dos hilos está esperando a que suceda algo en el otro. Esto, que puede ser una percepción personal, parece más acusado en la parte humana que en la arácnida.

Children of Time es un libro estupendo, con unas partes brillantes y otras que no desmerecen el conjunto. Será publicado en España por Bibliópolis durante este año. Si sabéis quién lo traduce, actualizaré la información correspondiente.

Ganador premio Arthur C. Clarke 2016

El prolífico Adrian Tchaikovsky ha sido elegido ganador del premio Arthur C. Clarke gracias a su obra Children of time.

El jurado estaba compuesto por:

David Gullen, British Science Fiction Association
Ian Whates, British Science Fiction Association
Liz Bourke, Science Fiction Foundation
Andrew McKie, Science Fiction Foundation
Leila Abu El Hawa, SCI-FI-LONDON film festival

Spiderlight

spiderlight

He tenido el placer de compartir la lectura de Spiderlight con mi amigo Antonio. Aquí tenéis su reseña (en inglés), en cierto modo complementaria a la mía.

Un libro que comienza casi como un chiste de «van un inglés, un francés y un español» pero sustituyendo las nacionalidades por personajes típicos de fantasía. Es como si empezara «Van una clériga, un mago, un guerrero, una montaraz y un ladrón a destruir al señor oscuro de turno…»

Ciertamente, este es el comienzo de Spiderlight, el relanzamiento de una obra de Adrian Tchaikovsky que ya publicó por entregas. Me encanta que esta haya sido mi primera aproximación a la obra larga de este autor, porque ha sido una lectura muy divertida con momentos sorprendentemente profundos.

Tchaikovsky utiliza los elementos más comunes de la fantasía, repetidos hasta la saciedad, para burlarse no del propio género si no de su estancamiento. Y lo hace con una historia que en más de una ocasión nos arrancará una carcajada pero que también conseguirá hacernos reflexionar sobre la dualidad mal-bien y la existencia de una escala de grises que no resulta tan fácil de percibir.

La base de la historia son las relaciones interpersonales que se generan en el grupo cuando irrumpe un elemento perturbador, una criatura de la oscuridad de la que tienen que hacer uso según la profecía que guía sus pasos. El tenso equilibrio que existía en un grupo creado ad hoc para la aventura se ve resquebrajado con esta incorporación que vuelve su mundo del revés.

El autor aprovecha la historia también para reivindicar la libertad de elección femenina en el personaje de Cyrene, pero creo que alcanza su plenitud cuando con toda la ironía del mundo, habla sobre la religión y utiliza esta frase:

Would there even be a church, if it was all based in faith?

El equilibrio entre la acción y la reflexión es perfecto, con bastante escenas de acción muy bien narradas, con un estilo muy visual (las referencias a algunas películas como Indiana Jones son innegables) y con un ritmo endiablado que hace que la lectura se acabe en un suspiro.

Recomiendo encarecidamente su lectura.

Como bonus os traigo esta ilustración del propio escritor a modo de fichas para jugar al rol con la descripción de los personajes.

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Se anuncia Spoils of War

Adrian Tchaikovsky ha anunciado la publicación de Spoils of War, una colección de relatos situados en el universo de su serie Tales of the AptShadows of the Apt (gracias a @mertonio por el aviso). Se trata de una recopilación de historias ya publicadas y algunas nuevas.

Estos son los contenidos:

To Own the Sky
Ironclads
Spoils of War
Camouflage
The Shadows of Their Lamps
The Dreams of Avaris
The Prince
Shadow Hunters
Sword and Circle
Idle Hands
An Old Man in a Harsh Season
Brass Mantis

Anunciados los nominados a los premios Gemmell

Se ha dado a conocer la lista de nominados a los premios Gemmell de fantasía, aunque la noticia quizá se ha visto algo eclipsada por las nominaciones a los premios Hugo. Las siguientes obras competirán por los galardones:

Legend Award (mejor novela)

«The Daylight War» de Peter V Brett
«Emperor of Thorns» de Mark Lawrence
«The Republic of Thieves» de Scott Lynch
«A Memory of Light» de Brandon Sanderson y Robert Jordan
«War Master’s Gate» de Adrian Tchaikovsky

Morningstar Award (mejor primera novela)

«The Garden of Stones» de Mark T Barnes
«Headtaker» de David Guymer
«Promise of Blood» de Brian McClellan
«The Path of Anger» de Antoine Rouaud
«The Grim Company» de Luke Scull

Ravenheart Award (mejor portada)
Benjamin Carre por la portada de «The Republic of Thieves» de Scott Lynch
Jason Chan por la portada de «Emperor of Thorns» de Mark Lawrence
Cheol Joo Lee por la portada de «Skarsnik» de Guy Haley
Gene Mollica and Michael  Frost por la portada de «Promise of Blood» de Brian McClellan
Rhett Podersoo por la portada de «She Who Waits» de Daniel Polansky

Os adjunto las portadas para que podías juzgar por vosotros mismos:

thievesemperorskarsnikshewhowaitspromise