Alien Clay

Aunque hay varios libros de ciencia ficción que giran en torno al tropo de la gestalt, desde en fundacional Más que humano a los más recientes como Unity de Elly Bangs, creo que Adrian Tchaikovsky labra su propio camino al utilizar la gestalt como motor de evolución de todo un planeta. Es un planteamiento biológicamente rompedor que el autor utiliza como vehículo para servirnos en bandeja un drama carcelario que puede recordar por momentos a su estupenda Cage of Souls pero que deja de lado el tinte ecologista que tenía esta obra para lanzar un mensaje mucho más reivindicativo y social.

Arton Daghdev es un académico y activista político que acaba con sus huesos en una penitenciaría extrasolar con billete solo de ida. Su delito, conspirar contra el Mandato, el hegemónico poder que rige con mano de hierro el destino de la Tierra y las colonias. Arton es el narrador de la historia, en una primera persona de la que no nos podemos fiar desde un principio y que a veces chirría un poco en el disfrute de la novela.

El planeta del exilio de Arton es Kiln, un caldo de cultivo exuberante de flora y fauna que haría las delicias de cualquier estudioso exobiólogo. Pero hete aquí que lo que se va descubriendo sobre el planeta no cuadra con la estricta doctrina del Mandato, dando lugar una pantomima de investigación que resulta exasperante para cualquier científico que se precie de serlo.

El planeta es tremendamente inhóspito, pero no lo son menos los militares destinados al control de los convictos y la aplicación estricta de un tardocapitalismo que ha convertido a la fuerza de trabajo en meros elementos intercambiables que se desecharán antes el más mínimo problema o inconveniente que pueda descuadrar los asientos contables.

Tchaikovsky no da puntada sin hilo, y aprovecha también la flexibilidad de la vida en el planeta para introducir algún que otro ejemplo de body horror a la mezcla, porque se ve que le parecía poco todo lo que incluía la novela.

Leer a Adrian Tchaikovsky suele ser una apuesta segura, pero creo que con Alien Clay ha vuelto a subir un peldaño en el escalón de la ciencia ficción, más que recomendable.

House of Open Wounds

Aunque la primera entrega de esta saga de Adrian Tchaikovsky me gustó, también le vi algún que otro fallo, que el autor corrige sobradamente en House of Open Wounds, una magnífica novela que se puede leer de forma independiente.

El escenario de House of Open Wounds es un hospital de campaña y para que no nos confundamos el primer capítulo se recrea en el sufrimiento humano y la carnicería que provoca una guerra. Además, sirve como carta de presentación al elenco de personajes que desarrollarán la novela, un variopinto conjunto de “sanitarios” que, unidos por el instinto de supervivencia, dedican sus habilidades especiales a intentar salvar a los heridos en la batalla.

El escenario es muy cruel y esto se refleja en las personalidades y las acciones de los miembros del hospital. Y quiero destacar muy especialmente la caracterización de estos, con un pasado que influye en el futuro y con unas características comunes que nunca hubiéramos imaginado. La novela funciona como un mecanismo de relojería, con revelaciones que influyen en los siguientes capítulos y con una intriga que se mantiene durante toda su longitud, algo que es muy meritorio. Todo esto sin dejar de lado la crítica social de la que el autor ha hecho gala sobre todo en sus obras de ciencia ficción pero también en la fantasía y que es una de sus características definitorias.

Tchaikovsky se marca con esta novela un alegato pacifista parecido al que intentaba llevar a cabo K.J. Parker con Saevus Corax Deals with the Dead, pero de una forma mucho más exitosa y legible. Pero también resultan muy interesantes sus reflexiones sobre la religión y sobre todo sobre el coste material e inmaterial de la guerra. Resulta especialmente aleccionador ser testigos de cómo cualquier avance mágico o científico, por más benigno que pueda parecer, se puede retorcer y tergiversar para transformarlo en un arma mortífera. La reflexión sobre la doble moral necesaria para seguir adelante con tu vida mientras perteneces al ejército me parece especialmente acertada, aunque a veces el escritor carga demasiado las tintas en la maldad de los altos mandos, es una cosa tan exagerada que puede llegar a parecer excesiva.

Recomiendo encarecidamente la lectura de House of Open Wounds tanto si eres seguidor habitual de Adrian o simplemente quieres disfrutar de una buena lectura. Te aseguro que no te arrepentirás.

Anunciada nueva novela de Adrian Tchaikovsky

“Y cuando parpadeó, Adrian Tchaikovsky había escrito otra novela”. Este es el tuit que puse cuando se anunció esta nueva publicación del autor. Y es que es impresionante su ritmo de escritura.

Esta nueva novela se titulará Service Model y la publicará Tordotcom Publishing en junio de 2024, con otro libro después para 2026.

Esta es la sinopsis:

To fix the world they must first break it further.

Humanity is a dying breed, utterly reliant on artificial labor and service.

When a domesticated robot gets a nasty little idea downloaded into its core programming, they murder their owner. The robot discovers they can also do something else they never did before: they can run away.

Fleeing the household they enter a wider world they never knew existed, where the age-old hierarchy of humans at the top is disintegrating into ruins and an entire robot ecosystem devoted to human wellbeing is having to find a new purpose.

Sometimes all it takes is a nudge to overcome the limits of your programming.

Mi traducción:

Para arreglar el mundo primero habrá que romperlo del todo.

La humanidad está desapareciendo, confiando totalmente en el trabajo automatizado.

Cuando un robot doméstico recibe una pequeña y vil idea en su programación básica, asesina a su dueño. El robot descubre que también pueden hacer algo que nunca pensó: huir.

Tras huir del domicilio entrarán en un mundo más amplio que nunca supo que existía, donde los mandatarios humanos y su jerarquía de poder se está desintegrando y un ecosistema robótico dedicado al bienestar humano deberá encontrar un nuevo objetivo.

A veces solo hace falta un pequeño empujón para sobrepasar los límites de tu programación.

Esta es la cubierta con diseño de Molly Von Borstel @ Faceout Studio sobre imágenes de Shutterstock.

Cubierta y sinopsis de la nueva novela de Adrian Tchaikovsky

Si, parecía que llevábamos una semanas sin noticias de nuevos lanzamientos de Adrian Tchaikovsky, pero esto era algo que sabíamos que no podía durar. Así que os traigo la sinopsis y la cubierta de una nueva novela anunciada para el 28 de marzo. Se llamará Alien Clay.

Esta es la sinopsis:

The planet of Kiln is where the tyrannical Mandate keeps its prison colony, and for inmates the journey there is always a one-way trip. One such prisoner is Professor Arton Daghdev, xeno-ecologist and political dissident. Soon after arrival he discovers that Kiln has a secret. Humanity is not the first intelligent life to set foot there.

In the midst a ravenous, chaotic ecosystem are the ruins of a civilization, but who were the vanished builders and where did they go? If he can survive both the harsh rule of the camp commandant and the alien horrors of the world around him, then Arton has a chance at making a discovery that might just transform not only Kiln but distant Earth as well.

Mi traducción:

Los tiranos del Mandato tiene situado en el planeta Kiln su colonia prisión y cualquiera que viaja allí sabe que tiene solo viaje de ida. Uno de esos prisioneros es El profesor Arton Daghdev, xeno-ecólogo y disidente político. Al poco de llegar descubre que Kiln tiene un secreto. La humanidad no es la primera especie inteligente que llegó al planeta.

En mitad de un ecosistema caótico y hambriento halla las ruinas de una civilización, pero, ¿quiénes fueron los constructores desaparecidos y dónde se fueron? Si puede sobrevivir tanto al duro régimen del comandante del campamento y los horrores alienígenas del mundo a su alrededor, quizá Arton tenga una oportunidad de descubrir algo que puede transformar tanto Kiln como la Tierra.

Esta es la cubierta:

And Put Away Childish Things

Es prácticamente imposible que con lo prolífico que es Adrian Tchaikovsky todas sus obras sean de 10, pero sí que es bastante consistente con la calidad. And Put Away Childish Things no es de sus mejores publicaciones y además es indudable que la cubierta no ayuda mucho a atraer la atención del lector, pero sí que tiene un poso de mala idea y crítica a los tropos típicos de la fantasía que puede recordar a otras obras como Spiderligth.

El protagonista es el nieto de una autora de fantasía muy similar a C.S. Lewis con una decadente carrera artística, que en un intento de relanzarse como actor va a un reality de esos que investigan en tu pasado. Descubre que su tatarabuela acabó internada en un psiquiátrico, ya que afirmaba provenir de un mundo mágico, ¿quizá el que describió su abuela? A partir de aquí, los sucesos se precipitan, con la añadidura de que en el mundo se desencadena la pandemia de COVID.

La verdad, no me he sentido atrapada por la narrativa en ningún momento. A favor del libro diré que es muy cortito, pero es un poco triste que esa sea uno de los puntos fuertes. En ocasiones es innecesariamente truculento y en otras, increíblemente pasivo. Tiene algunos momentos en los que tira de ironía y se salva un poco el asunto, pero en general el protagonista es un pelele que se mueve por impulsos y la trama tampoco es para tanto. Es bastante probable que alguien que en su infancia haya leído Las Crónicas de Narnia se sienta más imbuido en la historia, pero a mí me ha dejado bastante fría.

Otro día, si os apetece, hablamos de la cubierta, que es un spoiler bastante interesante.

City of Last Chances

Dice Adrian Tchaikovsky que tiene mucho más éxito con la ciencia ficción que con la fantasía, así que debemos regocijarnos de que al menos encuentre hueco para publicar algo de fantasía de vez en cuando. Y City of Last Chances tiene muchos elementos que la hacen atractiva, aunque me temo que no es una obra fácilmente accesible.

Lo primero que nos encontramos al abrir el libro es un dramatis personae que echa un poco para atrás, pero para más inri conforme vamos leyendo los primeros capítulos la confusión va en aumento, porque el elenco de personajes es muy extenso y el autor no tiene piedad al lanzarlos la historia de la ciudad y los hechos y milagros de las muchas facciones que pueblan sus páginas. El estilo es en ocasiones farragoso, de tener que tirar de diccionario con relativa frecuencia.

Parece que solo expongo cosas negativas de la obra y no es así, es un libro que me ha gustado, pero es cierto que hay que tener en cuenta todas estas peculiaridades para poder disfrutarlo, si no, nos vamos a encontrar con un muro que escalar.

Una vez que nos hemos acostumbrado a la forma de narrar la historia, con continuos cambios en los puntos de vista del que cuenta la historia enlazados como si de un travelling cinematográfico se tratase, seremos testigos del derroche de imaginación del que hace gala el autor, así como del mensaje político subyacente que tiene. Un amigo lo ha descrito como “la última trilogía de Abercrombie pero resumida en un solo libro”, y sin querer quitarle la razón, veo City of Last Chances como una extensión de lo que el autor ya trató en Ogres o en Cage of Souls, por ejemplo. Las revueltas obreras contra el poder establecido, pero claro, todo esto embellecido con un bosque mágico que te lleva a otros lugares si tienes la protección necesaria, unos invasores que pretenden estandarizar con su cultura “superior” a todos los colonizados, un pequeño Dios con una congregación reducida a una sola persona, y los muchísimos más personajes que me dejo en el tintero.

City of Last Chances es una novela mosaico, donde cada capítulo es una pequeña tesela que se va anexando a las ya existentes para ir agrandando el resultado. Hay que entrar en su juego porque hasta que no ves bastantes de estas partes no empiezas a comprender la magnitud de la obra, pero con implicación y paciencia, nos encontramos ante una obra de fantasía que da pie también a la reflexión.

Children of Memory

¡Qué difícil es hacer lo que hace Adrian Tchaikovsky y qué suerte tenemos de que escriba género fantástico! Ya es complicado mantener el nivel de publicación del que hace gala el autor, pero es que además lo hace con una calidad media más que notable, ofreciéndonos siempre obras interesantes que le dan nuevos giros a la ciencia ficción y la fantasía.

Con Children of Memory vuelve a sorprender, ya que si esperabas otra historia de evolución de alguna especie gracias al virus que vimos en acción en las dos primeras entregas, te verás decepcionado. Y sin embargo, Tchaikovsky consigue volver a crear toda una nueva especie para que reflexionemos sobre lo que es ser en realidad, definiéndola en un momento del libro como un “simple” motor de resolución de problemas, pero indagando mucho más en un tema apasionante como es el autoconcepto. El hecho de que los individuos de esta especie no sean plenamente funcionales a menos que estén asociados por parejas me parece una idea deslumbrante.

Y todo esto sin dejar de embarcarnos en una lectura apasionante, aunque tiene un comienzo un tanto titubeante y extraño debido a la propia naturaleza del juego que propone el escritor al lector. Algunas veces he tenido que releer desde el principio algún libro porque pensaba que me estaba perdiendo y Children of Memory ha sido una de las obras que me han provocado esta sensación de extrañeza. Estos primeros capítulos, que recuerdan poderosamente a Planetfall de Emma Newman, solo están sentado las bases para todo lo que acontecerá después, pero he de reconocer que me resultaron algo confusos. También hay que hacer hincapié en que yo he disfrutado de la versión en audio del libro, lo cual añade una capa más de dificultad a la interpretación del libro, porque hay veces que se tienen lapsos en la lectura cuando tu cerebro divaga y en el caso de esta novela se paga caro. Sirva esto como aviso a navegantes, no como crítica a la labor desarrollada por Mel Hudson como lectora del libro, que es excelente.

Me parece que Children of Memory es una loa constante a la colaboración entre especies y al entendimiento entre los pueblos, aunque haya habido grandes impedimentos en el pasado para este trabajo en equipo y todavía haya recelo con algunos de los integrantes de los equipos.

También hay que reconocer que el recurso que utiliza Adrian Tchaikovsky para dar integridad a la novela puede resultar un poco tramposo una vez descubierta la realidad de la narración, pero creo que el escritor sale bien librado de este envite si se repasan esos primeros capítulos en los que ya deberíamos haber tenido un atisbo sobre lo que en realidad estaba sucediendo.

Además, utiliza con tanta maestría los recursos y la historia que nos está narrando es tan amplia que queda muchísimo espacio abierto para nuevas entregas de la saga, en el hipotético caso de que deseara continuar con esta línea de desarrollo. Y esa es una buenísima noticia para los fans del autor en general y lo de la saga Children of Time en particular.