Shadows Upon Time

Shadows Upon Time es el deslumbrante final de la heptalogía Sun Eater, la ambiciosa saga de Christopher Ruocchio que ha tenido sus altibajos, pero que desde luego ha conseguido mantener el interés de una masa creciente de seguidores que ahora quedamos un poco desamparados tras esta última entrega, aunque el autor ya ha hablado algo sobre sus nuevos proyectos.

Lo primero que me gustaría comentar del libro es que me ha llevado más de un mes terminarlo, algo inconcebible para una persona con el ritmo lector que yo suelo llevar. No es excusa aunque sí ha influido considerablemente la extensísima longitud de la novela, casi 1000 páginas nada ligeras repletas de auto-referencias, filosofía y religión que reconozco que se me han atragantado más de una vez (y más de dos). Si bien es cierto que una vez que llegas a la séptima entrega de una serie ya no entra dentro de mi mente dejar de un lado la historia, sí que he tenido que contemporizar la lectura. En parte por lo denso del universo y el relato y también, por qué no decirlo, porque Ruocchio se ha recreado de manera casi pecaminosa en el misticismo, avanzando de manera cachazuda y parsimoniosa por las páginas de la novela.

Y a pesar de esta introducción, salgo fascinada del viaje, de una forma difícilmente justificable. La vida de Hadrian Marlowe merecía un colofón a la altura de los sacrificios por los que ha penado y en este sentido el autor ha conseguido su objetivo. Por el camino, referencias tanto a la teoría del bosque oscuro en el universo, a la cultura clásica de la que tanto ha hecho uso a lo largo de la narración, apariciones estelares y menciones a prácticamente la panoplia entera de personajes que hemos conocido en estos siete años… Aún a sabiendas de lo que iba a acontecer, porque no olvidemos tanto el nombre de la saga como quién la está narrando, seguíamos sin tener claro cómo se iba a llegar al final. Y Ruocchio ha sabido dosificar la información hasta el último punto, como en las tragedias griegas que asentaron las bases de la narración occidental.

El autor ha jugado de manera muy inteligente con el tiempo y la perspectiva del universo para ir creando tensión cada vez mayor, aunque he de decir que en la mitad del libro, aproximadamente, llega un momento en que te hartas de esperar el ataque “inminente” y estás deseando que pase algo ya, por Dios y por la Virgen. Pero claro, cualquiera le dice a Ruocchio que haga el favor de darse prisa mientras se está recreando en la miseria de los humanos que están intentando un imposible, evacuar un planeta contrarreloj. Además, esto le sirve para exponer los planes de la Chantry, que aunque ya sabíamos que era un enemigo en la sombra, es en esta última entrega cuando se revelan como el mal encarnado. Vamos, seguro que Marlowe prefiere enfrentarse cien veces a los Cielcin con toda su maldad a los inquietantes capellanes y prelados humanos.

Shadows Upon Time es un final grandioso para la historia del elegido por antonomasia, una lectura muy exigente pero creo que tremendamente satisfactoria.

Lives of Bitter Rain

No cabe duda de que Adrian Tchaikovsky es un fijo en mis lecturas y probablemente el autor al que más he leído en los últimos años. Además, la saga de los Tiranos Filósofos me encanta, así que Lives of Bitter Rain tenía todas las papeletas para ser una gran lectura. Y lo es, pero con algunos contras.

Lives of Bitter Rain es una novela corta situada temporalmente entre House of Open Wounds y Days of Shattered Faith. A pesar de esto, creo que es mejor leerla después de Days, porque toma a Angilly, uno de los personajes más relevantes de esta novela, y nos explica toda su historia, desde su paso por el orfanato tras el sacrificio de sus padres por salvarla a su ascenso por las escarpadas escaleras de los rangos de los Palleseen. Personalmente me ha gustado más el comienzo de la historia, con una Angilly joven y todavía inocente, al desarrollo más tardío del libro. Sus primeros pinitos en los duelos, cómo su afán por ayudar al régimen al que pertenece la lleva por caminos insospechados… todo está narrado con el oficio del que Tchaikovsky hace gala prácticamente en toda su producción.

La pregunta que me hago y ya no sé si definirlo como problema, es si hacía falta esta exploración en el pasado, siendo Days of Shattered Faith una novela tan redonda. No sé si son restos de la historia que el autor no pudo contar en la novela más larga o capítulos que se le quedaron en el tintero al recortar la tercera entrega de la saga. El propio autor dice que la serie es sobre gente pequeña atrapada en la ruedas de la historia, pero quizá dedicar todo un libro a un solo personaje desvirtúa un tanto está afirmación. Además, me temo que como lectura independiente Lives of Bitter Rain se queda un tanto coja, ya que se disfruta mucho más conociendo tanto el entorno político como la intrahistoria de los personajes.

En resumen, Lives of Bitter Rain es un libro que se disfrutará mucho mas conociendo la historia de los Tiranos Filósofos, más como acompañamiento de Days of Shattered Faith que como lectura independiente, no cual no es óbice para disfrutarlo.

The Gauntlet and the Fist Beneath

Tenía un pequeño compromiso con Ian Green después de entrevistarlo para Tryperion, ya que me vendió muy bien su trilogía The Rotstorm. The Gauntlet and the Fist Beneath es la primera entrega y aunque he de decir que no me ha gustado como Extremophile (qué le vamos a hacer, lo mío es más la ciencia ficción) no es menos cierto que para ser una primera novela en el mundo de la fantasía, este título tiene varios puntos a favor.

En primer lugar, una protagonista femenina que parte la pana,  Floré Artollens, que tras su pasado combatiente vivía una vida tranquila en su pueblo hasta que unos extraños orbes voladores aparecen y secuestran a su hija. ¡Menudo comienzo! Este primer volumen versará sobre todo de la misión de rescate, pero Green construye un mundo atractivo si bien no excesivamente original para enmarcar la historia. En segundo lugar, el concepto de Rotstorm como maldición que impide el desarrollo de una vida normal en el imperio Ferron es fundamental para el tono oscuro de la novela, con una amenaza que pende cual espada de Damocles sobre todos los humanos.

El libro tiene algunos problemas de ritmo, no es fácil mantener la tensión en 450 páginas. A pesar del misterio de los orbes y de los enfrentamientos con demonios, goblins o lo que tercie, a veces renquea. Se compensa en parte por el interesante sistema mágico que plantea el autor escocés, el Skein, del que aunque empezamos a comprender algunas cosas no me cabe duda de que irá evolucionando en las siguientes entregas. La abundancia de puntos de vista contribuye a la profundidad de la historia, pero no es menos cierto que a veces añade confusión a la trama. Creo que se nota que es una primera novela, muy prometedora, pero mejorable.

Esto no quiere decir que no vaya a seguir con la saga, que ya está terminada, lo que supone un punto más a su favor.

Cubierta de Pretenders to the Throne of God

Aquí os traigo la cubierta de Pretenders to the Throne of God, la cuarta entrega de la saga The Tyrant Philosophers de nuestro estimadísimo Adrian Tchaikovsky. El libro verá la luz el 12 de febrero del año que viene.

Esta es su sinopsis:

Eres Ffenegh – “the City on the Back of a Crab” – is the next state slated for conquest by the Palleseen, but its citizens won’t give up sovereignty easily, and the siege has now dragged into the harsh Eresi winter. The defenders – both locals and Pal renegades – hold an uneasy alliance against the enemy at the gates, while the Pal army is constantly looking over its shoulder for the next self-destructive dictate of their government back home.

Within the city, Devil Jack is the apprentice to the notorious conjurer and bawd known as the Widow, a good man driven to bargaining with hell to get back what he’s lost. Meanwhile Kiffel ea Leachan is the city’s champion, a child of privilege who’s just lost everything to the invaders. We follow the ups and downs of both as they try to survive the siege and make their own destinies in a world that’s cut them loose.

Outside the city, the Pals have been desperately waiting for reinforcements so they can finally take the city, but when new soldiers finally march in with the winter it’s the worst kind of help, enough to damn the entire army.

Mi traducción:

Eres Ffenegh (la ciudad a la espalda de un cangrejo) es el siguiente objetivo de la conquista de los Palleseen, pero sus ciudadanos no rendirán su soberanía con facilidad y el sitio se ha demorado hasta llegar al duro invierno Eresi. Los defensores, tanto locales como Pal renegados, mantienen una inquieta vigilancia de enemigo a sus puertas, mientras que el ejército Pal vigila constantemente sus espaldas esperando la próxima orden autodestructiva de su gobierno.

Dentro de la ciudad, Devil Jack es aprendiz del famoso conjurador conocido como el Viudo, un buen hombre que ha tenido que negociar con el infierno para recuperar lo que ha perdido. Mientras tanto Kiffel ea Leachan es el campeón de la ciudad, un hijo del privilegio que ha perdido todo a manos de los invasores. Seguiremos las idas y venidas de ambos mientras intentan sobrevivir al asedio y buscar su propio destino en un mundo que les ha olvidado.

Fuera de la ciudad, los Pals esperan desesperadamente refuerzos para tomar la ciudad, pero cuando los nuevos soldados llegan con el invierno es la peor ayuda que podían recibir, suficiente como para maldecir a todo un ejército.

Esta es la cubierta:

Cubierta de A God of Countless Guises

Aquí os traigo la cubierta de A God of Countless Guises, la continuación de The Dragons of Deepwood Fen de Bradley P. Beaulieu. Head of Zeus la publicará el 8 de enero del año que viene.

Esta es la sinopsis:

In the wake of the great battle at Ancris, Rylan and Lorelei must deal with the aftermath of the destroyed capital and the knowledge that Faedryn, the imprisoned trickster god who has been plotting his escape for centuries, is growing ever closer to freedom.

While Lorelei hopes to stop Faedryn before it’s too late, the trail she’s following has grown cold and Rylan is too busy with his own problems to help. News has leaked about the powerful artifact he stole, the one Faedryn desperately needs, and now everyone in the empire, from the dragon legions to the ruthless Red Knives, are hunting him. But Rylan soon discovers there’s something worse than being caught – losing the shard altogether.

As Lorelei and Rylan struggle to undo the damage he caused, they learn that Faedryn gained his power by taking part in a deadly, twisted contest created by the elder gods and that it may resume even if they do manage to keep Faedryn imprisoned.

Mi traducción:

Tras la gran batalla de Ancris, Rylan y Lorelei deberán lidiar con las consecuencias de una capital destrozada y con el conocimiento de que Faedryn, el tramposo dios prisionero que lleva preparando su huida durante siglos cada vez está más cerca de la libertad.

Mientras que Lorelei aspira a detener a Faedryn antes de que sea demasiado tarde, la pista que seguía se desvanece y Rylan está demasiado ocupado con sus propios problemas para ayudar. Se han filtrado las noticias del poderoso artefacto que robó, el que Faedryn necesita desesperadamente, y todo el imperio le persigue, desde las legiones de dragones hasta los despiadados Cuchillos Rojos. Pero Rylan pronto descubrirá que hay algo aún peor que su captura… perder la propia esquirla.

Mientras Lorelei y Rylan sufren para paliar el daño que han causado, comprenderán que Faedryn consiguió su poder participando en un desafío mortal y retorcido creado por los antiguos dioses que puede volver si se las apañan para mantener a Faedryn prisionero.

Esta es la cubierta de Monika:

Bee Speaker

Este es el primer libro de Adrian Tchaikovsky que he leído este año, seguramente no será el último, pero nunca dejará de sorprenderme la extraordinaria capacidad de este autor para publicar de forma constante y con un nivel medio de calidad bastante elevado. Bee Speaker es la tercera parte de la serie Dogs of War, de la que ya comentamos la homónima Dogs of War y Bear Head.

El autor decide volver a poner el foco en la Tierra, ofreciéndonos una mezcla entre Cántico por Leibowitz y Fallout, exponiendo el ocaso de la civilización, donde solo en pequeños reductos se guarda todavía algo de la tecnología de antaño. Es un libro eminentemente pesimista, que juega con distintos puntos de vista y que puede llegar a resultar confuso en ocasiones, pero creo que esto es un efecto buscado por el escritor para exponer de forma cruda el funcionamiento de una inteligencia distribuida en ciernes, un poco como Elly Bangs en Unity.

En un tono más serio que en las entregas anteriores, veremos cómo las bioformas se han de adaptar a un mundo decadente, donde la supervivencia no está para nada garantizada. Me gusta muchísimo cómo habla de los bunkers de los preparacionistas multimillonarios, cuya principal preocupación no era solo sobrevivir, si no conseguir que la subyugación de los guardaespaldas a los que contrataron como protección sea indiscutible, de forma que no quepa el menor atisbo de rebelión. La “solución” que ofrece Adrian es algo previsible, pero no por ello deja de tener consecuencias desastrosas. Recuerda, ligeramente, a la idea de Derek Kunsken y sus homo puppets. Tampoco se queda corto con su crítica al machismo recalcitrante que parece el inevitable destino de la humanidad, controlada por la testosterona.

La nueva bioforma basada en los animales de sangre fría me parece todo un descubrimiento, con su capacidad para regular la temperatura que la hace tan versátil como imprevisible, y sus diálogos interiores tan volubles como variable es su carácter. Es un elemento desequilibrante en la narrativa que aporta los mejores momentos de la novela.

Definitivamente, la serie va mejorando conforme vamos teniendo nuevas entregas. No sé si Tchaikovsky tiene intención de continuarla, pero desde luego que estaré la primera de la fila para leerlo si decide hacerlo.

White Cat, Black Dog

Siempre he pensado que Kelly Link escribe muy bien, pero sus historias se van un poco demasiado al camino weird para que me acaben de convencer. White Cat, Black Dog está compuesto de siete relatos que reinventan cuentos clásicos, pero con ese toque de surrealismo que es una de sus características principales aunque estén situados en el mundo moderno. Están escritos de una manera exquisita y tanto si conoces como si no conoces los originales en los que están basados, creo que merece la pena leerlos. Además, cuenta con la ventaja de que la longitud de la obra completa no llega a las trescientas páginas y ya se sabe que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Recopila historias publicadas originalmente en otros lugares, lo que hace que no tengan un hilo conductor entre ellas, más allá del propio retelling.

Como en toda antología de relatos, los hay que gustarán más y menos al lector, pero creo que en esta ocasión la autora ha sabido mantener un nivel bastante alto en todos ellos. Se notan ciertas pautas en las adaptaciones, principalmente el uso de sustancias alucinógenas y en especial, ese aura de irrealidad que convierte lo mundano en extraordinario cuando se le da un toque fantástico. Los escenarios también están trabajados de una forma que atrapa al lector, como esa compañía ambulante en un mundo postapocalíptico que ejerce las funciones de correo a la vez que entretiene a los supervivientes o esa mansión alejada de todo y de todos que recibe extraños visitantes. Cada relato es una pequeña perla que se engarza en el imaginario del lector.

No voy a desgranar cada relato porque, sinceramente, creo que es mejor adentrarse en la lectura sin saber muy bien qué te vas a encontrar.

Picks and Shovels

Cory Doctorow está teniendo bastante éxito con su serie sobre Martin Hench. Las dos entregas anteriores fueron una lectura muy entretenida, así que no es nada raro que cuando Picks and Shovels cayó en mis manos la leyera enseguida.

En esta ocasión la obra nos cuenta una parte de la juventud de Martin. Doctorow refleja muy bien lo que es enamorarse de un hobby, en este caso los ordenadores, de forma que te ciega ante todo lo demás, dejando atrás estudios, compañeros… pero encontrando otras cosas. Martin va a Boston a estudiar ingeniería en el MIT, pero esta obsesión con los nuevos computadores, con el hexadecimal, las hojas de cálculo y con el hardware le hará tener que cambiar de especialidad. El caso es que no le va nada mal, a pesar de los problemas con su familia por sus resultados escolares. Su particular perfil, con conocimientos informáticos en un mundo muy desconocedor del tema y su especialización en contabilidad le dota de una inusual capacidad que le servirá para ganarse la vida muy bien en el futuro, como vimos en los otras novelas. Pero en esta que nos atañe Martin es un proyecto de adulto, un muchacho sin moldear, así que se puede considerar que esta historia es su rito de paso.

Martin acaba en California tras una convulsa etapa en Boston y tendrá una entrevista de trabajo que parece el comienzo de un chiste, cuando le quieren contratar para una empresa liderada por un rabino ortodoxo, un sacerdote católico y un mormón. Tienen una empresa de informática basada, aparentemente, en las ventas a sus comunidades de fieles, pero se enfrentan a un problema con una escisión de la empresa liderada por tres mujeres de cada religión. Como digo el comienzo parece de chiste, pero el desarrollo no lo es.

El autor canadiense explora muchas de sus obsesiones en el libro, desde su odio profundo al hardware y software propietario, a su defensa de las drogas recreativas o la historia de San Francisco. A pesar de ser un libro muy entretenido, tiene algunos altibajos en el desarrollo, algunos momentos de status quo que bajan el ritmo de la lectura. No obstante, sus 400 páginas se leen en un suspiro.

Cuando hablé de Polostan, hice hincapié en lo que Cory Doctorow consideraba ciencia ficción y según su definición Picks and Shovels entra dentro del género. Para mí, es más un thriller con un elevado componente tecnológico para la época en la que se desarrolla. Pero aunque diferimos en cómo encasillarlo, sin duda recomiendo la lectura, porque es ágil e instructiva.

Days of Shattered Faith

Creo que llevo como seis libros de Adrian Tchaikovsky este año, impresiona mucho su facilidad para escribir y publicar, pero más aún el alto nivel que tienen prácticamente todas sus obras. Con Days of Shattered Faith, la tercera entrega de la saga The Tyrant Philosophers, el autor decide dar algo más de cohesión a la serie y transformarla en eso, una serie. Los dos primeros volúmenes eran prácticamente de lectura independiente pero este tercero ya repite personajes, consolida el mundo y, en definitiva, serializa la historia dándole tejido conectivo. No sé si me alegra o no el cambio, porque bastantes series llevamos ya en marcha ahora mismo, pero no deja de ser verdad que sarna con gusto no pica y que mientras mantenga el nivel no me importará que siga sacando volúmenes como le apetezca.

Days of Shattered Faith recuerda y mucho a la historia del colonialismo británico de la India, pero claro, todo pasado por el tamiz de fantasía al que el autor nos tiene acostumbrados. Me gusta mucho la intrahistoria de los dos hermanos que se enfrentan por la sucesión del trono, aún a sabiendas que los Palleseen esperan a la vuelta de la esquina para exprimir todas las riquezas de la Joya de las Aguas hasta que quede más seca que el ojo de un tuerto.

Es cierto que el libro es bastante largo y en este sentido creo que juega un poco en su contra y en contra del narrador del audiolibro, David Thorpe, que aunque realiza una muy buena labor a veces no es capaz de mantener el tono narrativo o esa es mi impresión. Más de 20 horas de audio requieren un esfuerzo de atención por parte del que escucha que necesita también ayuda para engancharse por parte del que lee.

Es loable la titánica labor que lleva a cabo Tchaikovsky para enfrentarnos constantemente a dilemas morales en los que no es nada fácil tomar una decisión. Lo que quizá falla algo en esta ocasión es que los personajes nuevos no son capaces de robarles el protagonismo a los antiguos, bien sea porque a los de las entregas anteriores los conocemos más en profundidad y nos caen mejor, bien sea porque la caracterización de los nuevos adolece de falta de vigor y algo de interés. No me cabe duda de que en las siguientes entregas profundizaremos más en sus relaciones. Por cierto que no había visto por ningún lado anunciada la siguiente entrega, pero ahí está Lives of Bitter Rain preparada para octubre del año que viene.

Las historias secundarias siguen dejando el terreno preparado para las bifurcaciones que decida crear Adrian en el futuro, aunque seguramente ya las tenga más que planificadas y precisamente por eso vaya dejando comentarios y detalles a suerte de huevos de pascua para los lectores más avezados.

Days of Shattered Faith tiene el dudoso honor de parecerme el volumen más flojo de la saga y a la vez haberme tenido enganchada durante toda su lectura, con lo cual quiero decir que vayáis corriendo a haceros con él en cuanto se pueda.

The Dragons of Deepwood Fen

Liz Gorinsky, conocida entre otras cosas por fundar Erewhon Books y haber sido editora en Tor, tiene como handler en Twitter @2muchexposition, haciéndose eco de una de los problemas más habituales de la literatura en general y me temo que de los géneros fantásticos en particular. Pues si Liz se hubiera leído The Dragons of Deepwood Fen se tendría que cambiar el nombre a @waytoomuchexposition, porque me temo que Bradley P. Beaulieu se ha pasado no varios pueblos si no varias regiones de exposición.

Partiendo de la base de que The Dragons of Deepwood Fen es un libro bastante largo, quizá esta inmersión en la creación del mundo podría haber estado un poco más dosificada, pero a Beaulieu no le tiembla el pulso en comenzar el libro con el estudio alquímico y una explicación pormenorizada de cómo algunas personas son capaces de utilizar los portales para viajar, presentarnos las diversas facciones que pelearán a lo largo de la novela y su jerarquía y la tipología de dragones a los que irá haciendo referencia. Todo esto, solo en el prólogo. La verdad con un comienzo así debería haberme ido preparando, pero esperaba mucho más de la nueva obra del creado de la saga The Song of Shattered Sands. Porque además el mundo que crea en esta nueva serie es tremendamente arquetípico, tomando el Imperio Romano y la Iglesia Católica como inspiraciones pero sin aportar mucho más, me temo.

Al libro le sobran páginas como a un esquimal le sobrarían capas de ropa en Écija en agosto, pero es que por desgracia también el ritmo es exasperantemente lento y los personajes tienen poquísima profundidad. El sistema mágico parece interesante, con esa confrontación entre la oscuridad y la luz, con dragones de cada uno de los bandos, pero cuando empieza a sacarse poderes de la manga, convenientemente extraídos de un pasado poderoso y oculto, me pierde completamente. La relación con los dragones, que se ve que se han vuelto a poner de moda, sí que me parece muy atractiva, ya que por un lado hay quienes se enlazan con ellos a un nivel espiritual y psíquico y quienes simplemente utilizan otros métodos coercitivos para domeñarlos. Ahí estaba el germen de un sistema muy atractivo, pero se pierde en el maremágnum de párrafos y más párrafos banales.

Además me he percatado de que hay escenas calcadas unas de otras. Cuando uno de los protagonistas canta a los dragones, siempre hace los mismos gestos, pues no hace falta que todas las veces me pongas todos los gestos, me vale con que digas que llevó a cabo su ritual habitual o algo así. Lo mismo pasa cuando utilizan unas ciertas drogas que inhalan y luego se frotan por las encías. Pues con que me lo digas una vez me vale, no hace falta que en cada ocasión me vuelvas a decir que se frotan las encías, ni que esto fuera un anuncio de colutorio.

La verdad, no puedo recomendar una novela que no ha llegado a entretenerme. Una tremenda decepción.