The Emergency

Creo que es interesante leer libros que se pueden enmarcar en la ciencia ficción aunque no vengan de figuras reconocibles dentro del género. Es por esto que decidí leer The Emergency de George Packer, veterano escritor tanto de ficción como de no ficción.

The Emergency relata los primeros meses tras el colapso del Imperio, en una suerte de apocalipsis lento de una sociedad estratificada y anquilosada en sus formas. La novela está dividida en cuatro partes, con distintos puntos de vista de una misma familia acomodada en la vida cosmopolita de la capital del imperio, que luego irá viendo cómo las estructuras en las que confiaba su vida se van desmoronando para dar paso a una infinidad de sistemas que no son capaces de suplir lo que antes daban por sentado.

Aunque en principio la premisa era muy interesante, la ejecución deja mucho que desear. No por que el libro esté mal escrito, que no lo está en absoluto, si no por que la exposición de las ideas que surgen, del enfrentamiento entre clases o de la propia “aventura vital” a la que se enfrentan los personajes están a medio cocer. Packer no consigue en ningún momento despertar la empatía del lector hacia los afectados por la Emergencia, haciendo uso de lugares comunes en cualquier distopía bien sea en un trasunto de la cabina de suicidio, en la vuelta a un pasado presuntamente mejor y una sociedad jerárquica en la que el poder se define por la fuerza, o el enfrentamiento al “otro” simplemente por ser diferente.

Me parece que el autor quería hacen hincapié en la inocencia juvenil de cualquier sistema social sobrevenido tras una catástrofe, aunque en The Emergency nunca sabemos qué ha pasado para que se derrumbe el Imperio, quizá esa propia indefinición es la base sobre la que juega Packer. Si ni siquiera conocemos las causas que ha provocado esta situación, ¿cómo podremos hacerle frente?

Me temo que el principal problema del libro es que pretendía ser ambicioso y se queda en agua de borrajas. Los conflictos descansan demasiado en el diálogo y los distintos movimientos que van surgiendo ya formados como Venus de las aguas son demasiado monolíticos. Poca especulación y poco interés para lo que esperaba del libro.

Where the Axe is Buried

Han pasado ya muchos años desde que asistí una mesa redonda en la que participaba mi querido amigo Elías Combarro titulada “La reseña es política”. Si esta afirmación es cierta de por sí, aún lo es más cuando hablamos de un libro con una carga política tan importante como Where the Axe is Buried.

Esta es una novela sobre refugiados, sobre poder, sobre sistemas que se perpetúan a sí mismos pero, sobre todo, es una novela sobre resiliencia. No se dan nombres sobre los países en los que están basados la federación, la ciudad-estado y los distintos regímenes donde tiene lugar el relato, pero no hace falta, porque todos sabemos a quiénes se refiere Nayler. Es un libro tremendamente frío y cerebral, lo cual hace que sea un poco difícil entrar en él, pero el mensaje que nos hace llegar es tan duro como certero, avasallador como un derrumbamiento.

Desde distintos puntos de vista asistiremos al desarrollo de los acontecimientos en un futuro cercano, donde el poder de casi todos los países está en manos de Primeros Ministros que son Inteligencias Artificiales que aplican sus despiadados algoritmos para hacer más eficiente el sistema, en una especia de extrapolación de la inteligencia artificial marítima que ya vimos en The Mountain in the Sea, pero con mayor capacidad de influir en las vidas humanas. La resistencia es fútil. Y qué decir del Presidente que se perpetúa en el poder a través de clones convenientemente cambiados para que parezca que hay progreso, cuando solo hay inmovilismo. Se ha llegado a esta situación por la pasividad de las masas y también por cierto hartazgo con los sistemas probados hasta entonces, con los que nadie estaba contento.

Ray Nayler es un gran conocedor de la situación geopolítica actual, especialmente de Rusia y sus exrepúblicas socialistas y no pierde la oportunidad de hacernos ver que el sistema actual es corrupto y se tambalea, pero no sabemos cuál sería la solución más idónea. Como digo, los personajes mediante los que expone sus ideas muestran una apatía casi contagiosa, han bajado los brazos a base de darse cabezazos contra la pared. No se puede decir que el libro ofrezca esperanza ni respuestas, por que no lo hace, pero sí que nos da material para la reflexión. Si me permitís la exageración, es un libro con mucha más ciencia que ficción, con unas importantes reflexiones sobre el camino que estamos tomando con las inteligencias artificiales, pero también con especulación sobre dónde nos están llevando los políticos en la actualidad. Creo que se trata de una lectura imprescindible y está llamado a ser una de las obras del año.