The Voyage of the Forgotten

The Voyage of the Forgotten es la entrega final de la trilogía The Legacy of the Mercenary Kings, una de las sagas de fantasía que más me ha gustado en los últimos años. Su autor comentó en redes sociales que lo que originalmente tenía planteado como una pentalogía hubo de reducirse a tres volúmenes por cuestiones editoriales y, por desgracia, esto se nota en esta última novela.

La originalidad de los sistemas mágicos y la peculiar personalidad del protagonista que son los baluartes de la historia siguen presentes. Sin embargo, Martell parece haberse visto obligado a resumir la historia de tal manera que vamos de revelación sorprendente en revelación sorprendente, con una proliferación de giros inesperados por capítulo que te puede llevar al borde de la taquicardia que no se ha logrado condensar bien. Es que no cabe duda de que la historia necesitaba más espacio por lo que The Voyage of the Forgotten se convierte en una amalgama apasionante, pero de difícil digestión.

La primera sorpresa que nos llevamos al abrir es libro es la numeración de los capítulos, en una cuenta atrás inexorable que tiene un resultado más efectista que real. Sus casi 600 páginas se quedan cortas para atar todos los cabos sueltos, pero sin embargo se hacen largas por todo lo que ha habido que condensar en ellas. No cabe duda de que Martell tiene unas ideas estupendas, pero quizá le ha faltado oficio para renunciar a algunas de ellas para conseguir un resultado final más cohesionado.

En estos libros hay muchísimos personajes y a veces resulta complicado seguir la trama de cada uno, aunque haya dos protagonistas principales que sí se llevan toda nuestra atención. El tema principal de la novela es el amor, ya que la mayoría de sus personajes encaminan todas sus acciones a salvar al que consideran amor de su vida, errónea o equivocadamente. En este sentido tenemos muchísimos ejemplos, tanto de amor filial como de amor romántico, pero creo que más que amor lo que sufren muchos de los personajes es obsesión, hasta el límite de ir cargando con el cadáver de la esposa difunta a lo largo y ancho del continente.

Me hubiera gustado que el final de la historia hubiera sido otro, porque empaña una serie que en otras circunstancias podría ser considerada como todo un hito en la fantasía. Habrá que seguir atentos a los nuevos trabajos de Nick Martell, porque tiene los mimbres para ser un gran escritor.

Loki’s Ring

Hay muchas autoras interesantes que permanecen prácticamente inéditas en español y lo que es peor, son casi desconocidas para el resto del público que quizá se anime a leerlas en inglés. Stina Leicht es una de ellas, a pesar de haber estado nominada a los premios Astounding, por ejemplo.

Con Loki’s Ring, Leicht vuelve a visitar el universo creado en Persephone Station, incluso haciendo referencia de forma muy ligera a esta estación. Los libros son lecturas perfectamente independientes, aunque comparten ciertos temas como el protagonismo esencialmente femenino, el tono optimista a pesar de las dificultades que se encuentran en el camino y ciertos tropos de primer contacto que me agradan especialmente.

Una de las primeras cosas que impactan al leer la novela es la consideración de las inteligencias artificiales como individuos de pleno derecho, algo que ya de primeras hace muy atractiva la lectura. El proceso de maduración de las IAs también me parece original, ya que se colocan en los cerebros de humanos que les van “enseñando” durante su crecimiento, como si fueran sus madres. De hecho, las dos IAs que tienen un papel más relevante en la trama son “hermanas” porque su madre humana es la misma persona.

También resulta apasionante la idea del Loki’s Ring, una enorme estructura cuya utilidad no está clara pero que es el oscuro objeto de deseo de muchas corporaciones ávidas de descubrir sus secretos y que será el objeto en disputa a lo largo de todo el libro. Para algunos será el destino en el que llevar a cabo una operación de restate muy arriesgada, pero para otros solo es una espectacular fuente de recursos que explotar.

Las relaciones interpersonales son otro de los puntos fuertes de Loki’s Ring, tanto entre los miembros de las distintas tripulaciones como entre las distintas facciones que se relacionarán diplomáticamente para resolver el conflicto. Y aunque en ocasiones se llegará al conflicto armado, son dignas de elogio las peripecias y acrobacias políticas que se desarrollan para evitar acabar a tiros.

No deseo entrar mucho más en la trama, porque es divertido ir encontrándose las sorpresas y giros que la autora ha ido plantando a lo largo de la narración, así que creo que cerraré esta reseña recomendando la lectura de esta space opera ligera que se puede catalogar como hopepunk que te calentará un poquito el corazón a la vez que te hará reflexionar un poco. Para mí, una excelente combinación.

Cubierta de The Will of the Many

Ya disponemos de información sobre el nuevo lanzamiento de James Islington, que se titulará The Will of Many. Saga Press lo publicará el 23 de mayo.

Esta es la sinopsis:


Vis, the adopted son of Magnus Quintus Ulcisor, a prominent senator within the Hierarchy, is trained to enter the famed Catenan Academy to help Ulciscor learn what the hidden agenda is of the remote island academy. Secretly, he also wants Vis to discover what happed to his brother who died at the academy. He’s sure the current Principalis of the academy, Quintus Veridius Julii, a political rival, knows much more than he’s revealing.

The Academy’s vigorous syllabus is a challenge Vis is ably suited to meet, but it is the training in the use of Will, a practice that Vis finds abhorrent, that he must learn in order to excel at the Academy. Will—a concept that encompasses their energy, drive, focus, initiative, ambition, and vitality—can be voluntarily “ceded” to someone else. A single recipient can accept ceded Will from multiple people, growing in power towards superhuman levels. Within the hierarchy your level of Will, or legal rank, determines how you live or die. And there are those who are determined to destroy this hierarchal system, as well as those in the Academy who use it to gain dominance.

Mi traducción:

Vis, el hijo adoptivo de Magnus Quintus Ulcisor, un importante senador dentro de la Jerarquía, está preparado para entrar en la afamada Academia Catenan para ayudar a us padre a descubrir los planes de la remota academia insular. En secreto, también deberá descubrir qué sucedió con su hermano, que murió allí. Está seguro de que el Principalis de la academia, Quintus Veridius Julii, un rival político, sabe mucho más de lo que da a entender.

El currículum de la academia es un reto para el que Vis está preparado, pero lo que deberá aprender para brillar allí es en uso de la Voluntad, una práctica que considera aborrecible. La Voluntad es un concepto que engloba la energía, el impulso, el enfoque, la iniciativa, la ambición y la vitalidad y se puede ceder voluntariamente a terceras personas. Un úncio receptor puede admitir Voluntad de muchos donantes, consiguiendo poderes casi sobrehumanos. Dentro de la jerarquía tu nivel de Voluntad o nivel legal determinará si vives o mueres. Y aunque hay algunos decididos a destruir el sistema jerárquico, también los hay que lo utilizan para su propio beneficio.

Esta es la cubierta:

Cubierta y sinopsis de Savage Crowns

Al fin tenemos información sobre la última entrega de la serie Savage Rebellion, que se titulará Savage Crowns y que se publicará el 13 de junio del año que viene.

Esta es la sinopsis:

The final war for the nation of Crache has begun.

At the helm of the people’s rebellion is Evie, the Sparrow General. She has been captured by the Skrian, Crache’s vicious army, and is being brought back to the Capitol for punishment. But reinforcements are coming for her.

Dyeawan, who has climbed from street urchin to Crache’s highest seat of power through clever schemes and ruthless bloodshed, finds trouble on every front once she arrives. The rebellion approaches, and there are whispers of a martyr within the city who holds enough sway to stage a coup. If she doesn’t act quickly, her rule will be short-lived.

As the woman who hold the nation’s future meet each other from different sides of the battlefield, will they be able to find a shared vision of Crache, or will they destroy each other first?

Mi traducción:

La guerra final por la nación de Crache ha comenzado.

A la cabeza de la rebelión está Evie, la general Sparrow. Ha sido capturada por los Skrian, el maligno ejército de Crache y viaja de vuelta a la capital para recibir su justo castigo, Pero los refuerzos esperan rescatarla.

Dyeawan, que ha alcanzado el mayor poder de Crache a pesar de sus humildes orígenes gracias a su despiadada inteligencia, se encuentra con problemas en cada esquina. La rebelión se acerca y hay rumores de un mártir dentro de la propia ciudad capaz de provocar un golpe de Estado. Si no actúa rápidamente, su mandato será corto.

Mientras las dos mujeres que tiene el futuro de la nación en sus manos se enfrentan, ¿serán capaces de encontrar un visión conjunta de Crache o se destruirán antes?

Esta es la cubierta:

Savage Bounty

Savage Bounty es la continuación de la más que recomendable Savage Legion, y aunque adolece de cierto síndrome de segundo libro, consigue mantener el interés en la historia con sus cuatro puntos de vista muy diferentes entre sí pero complementarios.

Matt Wallace sigue ahondando en la evolución de los personajes, pero se da la curiosa paradoja de que a pesar de los muchos capítulos que se dedican a cada uno de ellos, en realidad la historia en sí no avanza demasiado. Puede ser que Wallace esté reservando lo mejor para la última entrega o simplemente que con el endiablado ritmo de revelaciones que disfrutamos en la primera novela, esta segunda se quede un poco coja en comparación, y esto se ve reflejado en la cadencia del propio libro, que a veces flojea.

Lo que si consigue conjugar es el interés de los distintos puntos de vista, algo que no debe resultar sencillo cuando se manejan cuatro líneas distintas, aunque tiene la “facilidad” añadida de que estas no se cruzan, aún compartiendo línea de tiempo. Es destacable el tratamiento exquisito de las distintas identidades sexuales de los personajes, desde los no binarios a los abiertamente bisexuales, en una sociedad aparentemente avanzada en algunos conceptos pero no tanto en otros.

La crítica despiadada al abuso de recursos y a las oligarquías sigue presente en cada una de las páginas, desde los engañosos alegatos para la vuelta de una supuesta casta superior formada por los nobles destronados, a la presencia de tecnócratas desalmados que solo conciben a la población como números que producen más o menos. Estas intrigas políticas son lo que dan sustento a la novela, que en ocasiones se pierde en pasatiempos triviales (como el torneo entre candidatas a cierto puesto de relevancia) pero que deja el camino expedito para un final de bombo y platillo.

Habrá que ver que nos tiene reservado el autor para el final de la saga, pero desde luego mi interés lo sigue teniendo.

Savage Legion

Hace poco me preguntaron por este libro y como no lo había leído, pensé que en su momento me había llamado la atención pero se había quedado a un lado por razones que no recuerdo. Como estaba disponible en la plataforma de audiolibros a la que estoy suscrita, me coloqué los auriculares y me dispuse a dedicarle unas horas de mi tiempo. Una decisión fortuita, pero que acabó siendo sabia.

El mundo que construye Matt Wallace para esta saga es bastante innovador, o al menos a mí me lo parece, porque crea una distopía en un entorno fantástico que nos recuerda a nuestro pasado en vez de situarlo en un futuro indeterminado. Un término que está irremediablemente ligado a la ciencia ficción, pero con un cambio de contexto que permite al autor jugar con viejas ideas en un escenario distinto. No me venía otro ejemplo de distopía fantástica así que pregunté a mis contactos y Elías Combarro me indicó Las Edades de la Luz de Ian R. MacLeod, pero tampoco supimos sacar más.

El punto de partida del libro es la existencia de Crache, una nación gobernada por comités y gremios de funcionamiento supuestamente impecable en el que todos aportan y todos reciben. Siempre hay guerras que se luchan en las fronteras pero no parecen afectar a la idílica vida de los ciudadanos. Obviamente, esto es solo la punta del iceberg. Hay muchos estratos sociales y la pobreza extrema existe en los arrabales de la ciudad, oculta de las buenas gentes. Pero esto no es lo peor, mucho de los miembros menos apreciados de la sociedad han comenzado a desaparecer.

Partiendo de esta base, Wallace nos llevará en un relato con muy buen ritmo y diversos puntos de vista desde la ignorancia de los verdaderos entresijos del poder a las revelaciones más duras. Me gusta mucho la forma en que Wallace trata el anonimato de los poderosos, cómo se ocultan tras comités y subcomités de forma que no hay un liderato claro, y por lo tanto no hay un objetivo al que atacar para provocar la revolución. Además, no se corta en tratar temas como la eugenesia y la supervivencia del más apto, haciendo hincapié en el poco valor de la vida humana si no cumple unas determinadas características. El hecho de que los desechos de la sociedad sean usado como carne de cañón no es ninguna novedad aunque el método utilizado para obligarles a luchar sea de lo poco mágico que aparece en la obra.

También se puede interpretar Savage Legion en clave ecológica, si pensamos cómo para mantener la calidad de vida de unos pocos es necesaria una guerra de conquista para esquilmar los recursos de los pueblos colindantes. Una comparación nada sutil con el capitalismo que requiere del crecimiento infinito para seguir funcionando.

No he hablado de los personajes que me parece que están excelentemente construidos. Aunque en uno de ellos Wallace comete el “error” de utilizar en demasía su desconocimiento del mundo para ponernos a nosotros al día, por lo general son muy creíbles y hacen que desarrollemos nuestra empatía hacia ellos.

El audiolibro está narrado por Lameece Issaq que hace un muy destacable labor, consiguiendo dotar de una voz y personalidad propias a cada personaje, llamándome especialmente la atención cómo consigue que distingamos a un personaje que habla a través de una traqueotomía muy sui géneris.

El autor adereza esta novela con unos pequeños toques de intriga y mucha lucha intestina política para dar lugar a una obra bastante recomendable. No la dejéis pasar.

Persephone Station

En algunas películas pasa, pero es rara la ocasión en la que los personajes secundarios se comen cada escena en la que aparecen en un libro, ya que se supone que el autor tiene más control sobre lo que escribe. Sin embargo, en Persephone Station me llamaban mucho más la atención las tramas secundarias que la historia principal, aunque esta no careciera de interés. Y tampoco os dejéis engañar por el título, porque lo que es en la estación espacial propiamente dicha tampoco es que transcurra la mayor parte del libro.

Sentía mucha curiosidad por el salto a la ciencia ficción de Stina Leitch, una autora hasta ahora más centrada en la fantasía. Y no le ha sentado nada mal el cambio, porque consigue ofrecernos una obra muy entretenida con personajes con los que empatizar y cierto aire de western fronterizo espacial que es de agradecer.

Uno de los aspectos destacables de la panoplia de personajes que Leitch despliega ante nosotros son sus variadas orientaciones sexuales, algo que está tratado con total naturalidad y se integra de forma orgánica en la narración. El hecho de que se cuente desde tres puntos de vista diferentes que se van entrelazando también favorece el ritmo de lectura, aunque he de reconocer que no todas las narradoras tenían el mismo interés para mí, porque una de ellas en particular destaca especialmente sobre todas las demás. No sé si será porque su intrahistoria está más trabajada o simplemente resulta más interesante, pero es algo que merece la pena destacar.

Persephone Station se puede enmarcar dentro de la corriente de ciencia ficción optimista que parece ser tendencia en estos momentos. Por supuesto que hay confrontación, enfrentamientos militares y alguna que otra muerte, pero el tono general es esperanzador, como si las buenas acciones que se llevan a cabo pudieran desequilibrar la balanza hacia el lado de la comprensión y la aceptación de las diferencias inherentes a una cultura alienígena.

Porque sí, también hay aliens en este libro, además de alguna que otra sorpresa que no desvelaré pero que es totalmente de mi gusto. El hecho de que estos aliens tengan una biología un tanto atípica y moldeable permite a Leitch jugar con las relaciones con los demás personajes, bastante facilitadas por su capacidad de tomar formas humanas. En este caso es la otra especie la que se adapta a nosotros para facilitar la comunicación.

Aunque no he encontrado ninguna referencia sobre si este libro es el primero de una serie o no, no me importaría volver a ver a estos personajes en acción. Es una novela perfectamente auto-conclusiva, no me malinterpretéis, pero se les coge cariño a los protagonistas, por lo que otra historia con estos tendría una buena acogida.