The Broken God

Esperaba con muchísima expectación la tercera entrega de la saga The Black Iron Legacy de Gareth Hanrahan, después del excelente sabor de boca que me dejaron los dos primeros libros. Sin embargo, me ha costado horrores entrar en esta novela, a pesar de haberme leído los resúmenes que el autor ha colgado amablemente en su web, y el cambio de escenario de la historia no le ha sentado nada bien.

Mientras que en The Gutter Prayer y The Shadow Saint prácticamente toda la acción se circunscribía a la ciudad de Guerdon en esta ocasión uno de los personajes más queridos de la saga emprenderá un periplo que le llevará a otros lugares, también afectados por la guerra de los dioses. Este movimiento, que podría parecer a priori interesante por las muchas posibilidades que le ofrecería al autor, acaba siendo un recorrido lento e inexorable en busca de un objetivo que siempre parece estar más allá del horizonte. Se ralentiza la acción y solo acabamos deseando que llegue ya a algún sitio para que termine el dichoso viaje. Es cierto que algunas de las imágenes más poderosas de la novela pasan en esta parte, pero no es menos cierto que Cari da más vueltas que un trompo sin que avance mucho el relato.

En esta ocasión Hanrahan nos mostrará otra de las culturas que forman parte del débil armisticio que se mantiene la ciudad. Y, qué queréis que os diga, a mí es que me mencionas a los dragones y ya me están haciendo los ojos chiribitas. Pero esta facción, los Ghierdana, resulta mucho menos atractiva que los Haith del segundo libro, y los puntos de vista que nos ofrecen son algo repetitivos y si me lo permitís, previsibles. Que los dragones estén unidos a una familia humana considerándoles privilegiados parece un vínculo muy fuerte, pero es más bien una relación de subyugación muy desigual.

Es una lástima porque el autor vuelve a hacer gala de su portentosa imaginación, con un desfile de situaciones estrambóticas en los que el poder y la locura de los dioses nos vuelve a asombrar con sus enfrentamientos, pero esta vez no está acompañada de una profundidad en la historia que haga que merezca la pena el camino emprendido. No es que el libro sea malo, es que palidece en comparación con los anteriores, que eran sublimes.

No obstante, no deja de ser cierto que cuando salga la siguiente entrega de la historia ahí estaré yo para volver a darle una oportunidad.

The Shadow of the Gods

Quizá la mejor manera de describir un libro de fantasía no sea hacer hincapié en la verosimilitud de sus batallas, pero no se puede negar que uno de los principales alicientes de la lectura de The Shadow of the Gods son precisamente estas escenas de enfrentamientos épicos, que parecen directamente sacadas de una recreación de la época. Al igual que en los más que recomendables vídeos de Miles Cameron, John Gwynne describe de forma totalmente inmersiva los movimientos de cada batalla, de forma que parece que estemos presentes en ese muro de escudos que choca con el enemigo o en esa escaramuza contra unos asaltantes. También es destacable la crudeza con que se describen los resultados de estos enfrentamientos, con más que considerable cantidad de casquería resultante. The Shadow of the Gods no es un libro para almas sensibles.

La ambientación nórdica también está muy conseguida, el autor consigue hacernos partícipes de la dureza de la vida en condiciones bastante extremas. No obstante, el principal motor de la parte fantástica de la historia es una mitología muy atractiva. Hace siglos hubo un gran enfrentamiento entre los dioses y acabaron todos muertos o desaparecidos. Sin embargo, sus descendientes humanos, los Tainted, siguen en el mundo, muchas veces perseguidos y esclavizados por sus características especiales, que les hacen valiosos a ojos de los poderosos. En esta parte más mágica de la narración cabe destacar la presencia de los vaesen, trolls y todo tipo de seres mágicos que pondrán a prueba a los humanos y sobre todo, sus capacidades de lucha.

Los diferentes puntos de vista de la obra están muy compensados y retienen el interés del lector de una forma bastante homogénea. Aunque cada hilo está condenado a encontrarse con los otros, es cierto que durante la mayor parte de la duración de la novela son independientes, pudiendo considerarse como relatos perfectamente válidos por sí mismos. No obstante, al verlos como un tapiz que se va desplegando ante nosotros, se puede apreciar el trabajo impecable realizado por el autor en la planificación de la obra.

También me parece importante destacar el papel de la mujer en esta sociedad de inspiración nórdica. Dos de los tres puntos de vista del libro son de mujeres, y además de mujeres de armas tomar que representan dos papeles muy distintos, la “ama de casa” que se ve obligada a retornar a un pasado que dejó atrás por amor a su familia y la “rica heredera” que renunció a todo por la fama y la gloria eterna. Pero no son solo estos dos personajes, es que hay muchas más que resultan fundamentales para el desarrollo de la historia. No parece que estén en el libro para cumplir una cuota, si no que se encuentran donde están por méritos propios.

Los personajes están muy bien trazados por Gwynne, que ha sido capaz de conjugar el desarrollo de los acontecimientos con la exposición de sus historias sin que en ningún momento tengamos sensación de infodump. Es verdad que al principio podemos andar algo perdidos mientras nos hacemos la composición de lugar y que los desplazamientos de cada grupo por el mundo a veces pueden resultar confusos, pero estos pequeños problemas se soslayan conformen vas avanzando en la lectura.

Recomiendo mucho la lectura de The Shadow of the Gods, a pesar de la magnífica y engañosa portada que nos había hecho suspirar con la presencia de dragones.

Portada de Sistersong

Aquí os traigo la que será portada de Sistersong, la novela de Lucy Holland que Orbit publicará en octubre.

Esta es la sinopsis:

In the ancient kingdom of Dumnonia, there is old magic to be found in the whisper of the wind, the roots of the trees, the curl of the grass. King Cador knew this once, but now the land has turned from him, calling instead to his three children. Riva can cure others but can’t seem to heal her own deep scars. Keyne battles to be seen for who he truly is—the king’s son. And Sinne dreams of seeing the world, of finding love and adventure.

All three fear a life of confinement within the walls of the hold, their people’s last bastion of strength against the invading Saxons. However, change comes on the day ash falls from the sky. It brings with it Myrdhin, meddler and magician. And Tristan, a warrior whose secrets will tear them apart.

Riva, Keyne and Sinne—three siblings entangled in a web of treachery and heartbreak, who must fight to forge their own paths.

Their story will shape the destiny of Britain.

Mi traducción:

En el antiguo reino de Dumnonia, la vieja magia se encuentra en el suspiro del viento, en las raíces de los árboles y en los rizos de la hierba. El rey Cador lo sabía, pero ahora su tierra le ha abandonado, escogiendo a sus tres hijos. Riva puede curar a los demás pero no puede curar sus propias y profundas cicatrices. Keyne lucha por ser visto como quien es realmente, el hijo del rey. Y Sinne sueña con ver el mundo, encontrar amor y aventura.

Los tres temen una vida de confinamiento entre los muros del castillo, el último bastión de su gente frente las fuerzas invasoras sajonas. No obstante, el cambio llega el día que la ceniza cae del cielo. Trae consigo a Myrdhin, entrometido mago. Y a Tristan, guerrero cuyos secretos los destrozarán.

Riva, Keyne y Sinne, tres hermanos atrapados en una re de traición y dolor que deberán luchar para forjar sus propios caminos.

Su historia dará forma al destino de Bretaña.

Esta es la portada con diseño de Lisa Marie Pompilio:

Portada de The Dragon of Jin-Sayeng

Ya sabemos cuál será la portada del cierre de la trilogía Chronicles of the Bitch Queen, de K.S. Villoso, titulada The Dragon of Jin-Sayeng.

Esta es la sinopsis:

Queen Talyien is finally home, but dangers she never imagined await her in the shadowed halls of her father’s castle.

War is on the horizon. Her son has been stolen from her, her warlords despise her, and across the sea, a cursed prince threatens her nation with invasion in order to win her hand.

Worse yet, her father’s ancient secrets are dangerous enough to bring Jin-Sayeng to ruin. Dark magic tears rifts in the sky, preparing to rain down madness, chaos, and the possibility of setting her nation aflame.

Bearing the brunt of the past and uncertain about her future, Talyien will need to decide between fleeing her shadows or embracing them before the whole world becomes an inferno.

Mi traducción:

La reina Talyien ha llegado a su hogar, pero peligros que nunca habría imaginado esperan en las sombras del castillo de su padre.

Hay guerra en el horizonte. Su hijo ha sido secuestrado, sus señores de la guerra la odian y más allá del mar, un príncipe maldito amenaza con invadir su nación para conseguir su mano.

Peor aún, los secretos de su padres son lo suficientemente peligrosos como para llevarla a la ruina. La magia negra rasga el cielo, preparándolo para una lluvia de locura, caos y la posibilidad de hacer arder la nación.

Enfrentándose a la dureza del pasado y la incertidumbre del futuro, Talyien tendrá que escoger entre huir de sus sombras o aceptarlas antes de que el mundo se vuelva un infierno.

Esta es la portada, con arte de Simon Goinard y diseño de Lauren Panepinto:

The Thousand Deaths of Ardor Benn

Esta trilogía cayó dentro de mi área de interés cuando Orbit decidió relanzar con una nueva portada, porque fijaos cuál es la antigua:

y la nueva:

La noche y el día, como quien dice.

Una vez atraída mi atención, la sinopsis también me pareció atractiva, con un ladrón experto en timos y un mundo secundario abierto con muchas posibilidades.

Al afrontar la escritura de esa reseña tengo sentimientos encontrados, porque hay cosas que me han gustado mucho y otras que me han decepcionado. La experiencia de lectura, por lo tanto, ha sido agridulce, especialmente debido a la longitud del libro. Es una novela muy muy larga, a la que a lo mejor le hubiera venido bien algún que otro recorte.

Los aspectos positivos me han influido más que los negativos. Principalmente, el sistema mágico en el que se sustenta la economía del mundo, un mundo restringido a un archipiélago. Al explicárselo a mi amigo Josep María Oriol lo definió como “copromagia” y es una palabra muy acertada. El sistema se basa en la utilización de una especie de pólvora que se obtiene tras el tratamiento de los excrementos de los dragones que pueblan una de las islas del archipiélago. Las propiedades de esta pólvora varían según lo que haya comido el dragón o como dirían en mi familia “según come el mulo, así caga el culo”.

Los personajes también son atractivos, desde el propio protagonista Ardor (se me ocurren pocos nombre peor puestos para un lector español, no hacía más que recordarme el Almax) a su compañero de fatigas Raek y otros que va añadiendo a su complicado plan. La primera parte de la lectura, con el reclutamiento del personal y el desarrollo en sí del timo es muy entretenida.

Pero es que la justificación del timo en sí y los aspectos eminentemente religiosos que también ocupan algunos de los capítulos se me han hecho bastante cuesta arriba. Estos capítulos, protagonizados por un religioso en vez de por Ardor, se recrean demasiado en la erudición y en la investigación del pasado para justificar la conspiración. Son hechos que son necesarios para el subsiguiente desarrollo de la trama pero la exposición es excesiva. La relación con un personaje del pasado de Ardor también me parece bastante forzada, para añadir algo más de salsa a una historia que no la necesitaba.

Sin embargo, lo que peor ha sido el último tercio del libro en el que el autor no es que rice el rizo, es que realiza un doble salto mortal tirabuzón carpado en una piscina sin agua. No desvelaré aquí la GRAN REVELACIÓN (TM) que cambia totalmente el sentido de todo el libro, pero me parece una salida un tanto tramposa y efectista, que echa a perder todo el bueno trabajo de los primeros tercios del libro.

Tendrá que pasar algo de tiempo y algo de olvido hasta que me ponga con el siguiente ejemplar de la trilogía, pero no lo descarto del todo por algunas de las buenas ideas presentes en este libro.