The Hod King

He de reconocer que siento un debilidad especial por los Libros de Babel. Las dos primeras entregas me encantaron y los he ido leyendo prácticamente seguidos, tanta era la curiosidad por saber cómo continuaba la historia. Ahora que tengo que esperar por lo menos hasta el año que viene para finalizar el relato, quizá dejando reposar las sensaciones se atenúen un poco, pero lo cierto es que la serie me está maravillando.

The Hod King continúa donde terminó Arm of the Sphinx. La desaparición de uno de los personajes principales (quizá el menos importante, pero parte de la cuadrilla de todas formas) no afecta para nada a la novela. Josiah Bancroft divide la narración en varias subtramas que se van pisando en el tiempo y juega a dejar cada parte en un momento culminante, para luego retomarlo cuando la siguiente trama estaba también en lo más interesante. Es un método muy bueno para que la tensión vaya creciendo, pero algunas veces parece que abusa de él, como cuando incluye un flashback muy interesante, pero quizá excesivamente largo.

El libro ha perdido algo de la frescura que tenían las entregas anteriores, en parte por el desgaste propio de la historia y en parte por verse restringido prácticamente a un solo ringdom. Lo que pierde originalidad, lo gana en sentimiento. Es imposible no haberse encariñado ya con Senlin, Edith y demás compañía, así que asistiremos a sus desventuras con el corazón en un puño. Además, también hay un ingrediente de «salseo», si me permitís la expresión, que hace que tengamos aún más interés en ver qué les depara el futuro a los personajes. Supongo que el autor lo tendrá todo preparado, porque ha ido sembrando en cada capítulo las semillas del conflicto de los siguientes, pero el desenlace puede ser explosivo.

El ringdom de Pelphia le sirve a Bancroft para hacer una crítica acerada a la vanidad de la sociedad. Llevando temas tan fútiles como la moda hasta el extremo, desnuda una estructura social banal y despreciable, reflejo grotesco de la nuestra. Aunque parece claro que la principal intención de Bancroft es entretener con una aventura alocada, no deja pasar la oportunidad para criticar la vanidad del mundo, dándole algo más de empaque a la novela. Si es que le faltaba algo.

Por favor, que alguien hable con Orbit para que publiquen ya la última entrega.

Senlin Ascends

Menuda joya se me había escapado entre las manos con este Senlin Ascends. Es complicado definir una novela como de aprendizaje cuando el protagonista principal ya no va a cumplir los treinta, pero creo que sería una buena hipótesis inicial. También es una novela de viajes y de descubrimiento de nuevos lugares, a pesar de que todos estos sitios estén situados geográficamente en el mismo lugar.

Por resumirlo de otra manera, se me ocurre esta sinopsis:

Cuando Senlin y su esposa en su viaje de novios se aproximan a la Torre de Babel, nunca podrían haber imaginado la aventura en la que se embarcaban. Este destino turístico prominente oculta mucho más de lo que ninguno de ellos podía esperar.

Al escribir suele ser difícil encontrar el equilibrio entre el escenario, los personajes y la propia trama. Josiah Bancroft comienza su narración de una forma excesivamente pausada para mi gusto, pero me parece que solo estaba cogiéndole el tempo a la novela. Lo que comienza siendo casi una charada acaba desarrollándose en un descubrimiento personal. No quiero incidir más en los misterios del libro, para dejar que os pueda sorprender del mismo modo que me pasó a mí, pero sí que hay otros aspectos que creo que son interesantes.

La caracterización de los personajes es notable. A pesar de parecer estereotipos al principio (un severo maestro de escuela, una esposa huida de un matrimonio de conveniencia…) el desarrollo es contrario al que esperaríamos y aún así, coherente con lo que va sucediendo. Me gustaría también incidir en el despliegue de imaginación de Bancroft conforme va describiendo cada nuevo espacio, pero esto es algo que se puede apreciar mejor conforme más avanzamos en la lectura de los siguientes tomos. Los múltiples detalles que va desgranando cada capítulo son semillitas que darán lugar a tramas complejas en las siguientes entregas.

En cuanto a la forma en la que está escrito, la prosa está bastante trabajada, pero baste decir que no pude evitar lanzarme sobre la segunda entrega conforme terminé la primera. No es solo la forma en la que está escrita, si no también lo que va contando. Bancroft ha sido capaz de despertar nuestra empatía casi desde el principio, pero seguimos leyendo por el interés de la trama y los misterios que se van desvelando. Y tampoco puedo pasar por alto las reflexiones sobre la naturaleza humana a las que dan lugar estos extractos de la sociedad acumulados uno sobre otro. Como un geólogo puede contar una historia estudiando los estratos, el autor es capaz de desarrollar una cronología completa a base de pinceladas, párrafos y lecturas. Os recomiendo muchísimo su lectura.