Africa Risen

Me he dado cuenta de que hace bastante tiempo que no publico reseñas de antologías, principalmente porque ahora leo menos recopilaciones. Es una laguna en mis lecturas, porque muchas veces la ficción corta te da la intensidad que los relatos más largos no consiguen mantener, así que pensé en leer este Africa Risen, que además tiene unas premisas muy atractivas, ya que todos los autores son africanos o pertenecen a la Diáspora africana, lo cual les da un punto de vista distinto al que estamos acostumbrados. La labor de edición corre a cargo de Sheree Renée Thomas, Oghenechovwe Donald Ekpeki y Zelda Knight.

“The Blue House” de Dilman Dila

Es toda una declaración de intenciones comenzar una antología con un relato que mezcla ciencia ficción y fantasmas. En un mundo postapocalíptico, una robot sobrevive rebuscando en las antiguas construcciones humanas. Resulta muy curiosa cómo se muestra la toma de decisiones del ente como una lucha entre sus distintas subrutinas.

“March Magic” de WC Dunlap

Un relato bastante corto con un marcado tono político, en el que se entremezclan los hechos históricos con la influencia mágica.

“IRL” de Steven Barnes

No me apasionan mucho las historias que juegan con la realidad virtual como zonas de escapismo, pero creo que Steven Barnes ha conseguido equilibrar su cuento con la crítica a los volátiles mercados financieros y, sobre todo, a un sistema judicial totalmente manipulable por la riqueza.

“The Deification of Igodo” de Joshua Omenga

Omenga rompe un poco con la tendencia que tenía hasta ahora la antología con un estilo muy clásico, desgranando la leyenda de un rey que pretendió ascender a la divinidad.

“Mami Wataworks” de Russell Nichols

Mensaje ecologista sobre la necesidad de proteger los escasos bienes del planeta, en especial el agua pura. Situado en un futuro no muy lejano, donde la escasez y el valor del agua recuerdan a Dune.

“Rear Mirror” de Nuzo Onoh

Muy curiosa esta historia sobre zombis, o más bien sobre muertos andantes, pero sin violencia ni comer cerebros. Nuzo Onoh muestra el enfrentamiento entre las viejas creencias y el nuevo cristianismo, con un buen toque final.

“Door Crashers” de Franka Zeph

Un relato sobre viajes en el tiempo y el espacio por unos agentes entrenados específicamente para ello que también utilizan su cultura ancestral como protección. La idea de partida resulta más interesante que el desarrollo, que me ha parecido bastante truncado.

“Lady Rainbow” de Yvette Lisa Ndlovu

Con una de las frases más bellas que he leído en la recopilación: “el alma no podría tener arco iris si los ojos no tuvieran lágrimas”, un bello cuento sobre lo que significa ser humano cuando es una elección y no una imposición del azar.

“A Dream of Electric Mothers” de Wole Talabi

Buscar el consejo de una inteligencia artificial basada en los recuerdos de los antepasados puede no dar el resultado esperado.

“Simbi” de Sandra Jackson-Opoku

No he terminado de conectar con este relato sobre la esclavitud.

“Housewarming for a Lion Goddess” de Aline-Mwezi Niyonsenga

No es la primera vez que se usan las recetas de comida y las descripciones sobre lo que se hace en la cocina como hilo conductor de una historia, pero hay que reconocer que Aline-Mwezi Niyonsenga lo borda con los recuerdos de la protagonistas.

“A Knight in Tunisia” de Alex Jennings

Muy curiosa esta historia de superhéroes con estrés posttraumático, con regresados de las colonias espaciales que no se acaban de adaptar a la sociedad. Por si faltaba algo en esta excéntrica mezcla, también hay telepatía.

“The Devil Is Us” de Mirette Bahgat

Este cuento está muy centrado en mostrar cómo la ambición humana es la principal puerta de entrada para las fuerzas del mal, criticando de paso el expolio arqueológico.

“Cloud Mine” de Timi Odueso

La escasez de agua es un tema recurrente en Africa Risen, pero en esta ocasión Timi Odueso utiliza una aproximación diferente al mismo problema.

“Ruler of the Rear Guard” de Maurice Broaddus

Con un gran mensaje político como en gran parte de la obra del autor, en este relato se hace referencia a la llamada de “vuelta a casa” de los herederos de la diáspora y también a la idea de África como un continente unido para afrontar el futuro. Tiene bastante material para reflexionar.

“Peeling Time (Deluxe Edition)” de Tlotlo Tsamaase

Lamento mucho que el tono monótono y repetitivo del lector de este relato me haya impedido disfrutar de una de las autoras que más me llama la atención últimamente.

“The Sugar Mill” de Tobias S. Buckell

Es curioso como el autor deja sin nombrar al protagonista de la historia cuando claramente tiene muchas referencias a su propia persona, como el hecho de pertenecer a una familia de color pero no tener el tono de piel “adecuado”. Las desventuras de un agente inmobiliario tratando de vender una propiedad se mezclan con los hechos terribles que ocurrieron en la plantación durante la esclavitud.

“The Carving of War” de Somto Ihezue Onyedikachi

Terrorífico relato sobre la ausencia de una madre y sus consecuencias.

“Ghost Ship” de Tananarive Due

Un relato con un ambientación muy atractiva, un viaje en barco tratando de llevar contrabando a los Estados Unidos, pero con un final truncado que para mí desvirtúa las cualidades que le habian hecho destacar en un principio.

“Liquid Twilight” de Ytasha L. Womack

Un historia sobre pertenencia a un lugar mágico y cómo los espíritus afines se acaban encontrando tarde o temprano.

“Once Upon a Time in 1967” de Oyedotun Damilola

Fantasía de lo más clásica con hombres-zorro y el auténtico significado de pertenencia a una familia.

“A Girl Crawls in a Dark Corner” de Alexis Brooks de Vita

Durísimo relato sobre la mutilación genital femenina, debería llevar varias advertencias porque ha sido desagradabilísimo de leer. Es cruel, específico, descriptivo y lo peor de todo, muy realista.

“The Lady of the Yellow-Painted Library” de Tobi Ogundiran

Este relato de terror es uno de los más destacados de la antología, por lo cotidiano de su desencadenante y por cómo se va cocinando la maldición a fuego lento, sin obviar detalles escabrosos.

“When the Mami Wata Met a Demon” de Moustapha Mbacké Diop

Un cuento sobre el amor filial y la persistencia de las antiguas creencias.

“The Papermakers” de Akua Lezli Hope

Este relato gira entorno a la fabricación artesanal de papel para imbuirlo de magia pero también habla sobre sororidad. Bastante recomendable.

“A Soul of Small Places” de Mame Bougouma Diene y Woppa Diallo

Un cuento tremendamente poderoso sobre cómo proteger a las niñas de las violaciones, cómo la sociedad deja de ver lo que no le interesa y no las protege, así que de todo ese dolor surge un espíritu vengativo que saldará cuentas. De los mejores, si no el mejor, de Africa Risen.

“Air to Shape Lungs” de Shingai Njeri Kagunda

Un relato poético que no consigue hacer llegar su mensaje.

“Hanfo Driver” de Ada Nnadi

Este es un relato que no se toma demasiado en serio a sí mismo y que se lee con una sonrisa en los labios. Tiene algo de crítica al sistema de sobornos que parece estar implantado en Nigeria, pero al final solo habla de las locas ideas empresariales del amigo del protagonista.

“Exiles of Witchery” de Ivana Akotowaa Ofori

Hay una línea sutil entre la comedia y el drama, entre tomarse demasiado en serio y reirse de uno mismo. Esa línea es en la que hace equilibrio Ivana Akotowaa Ofori, en un relato que mezcla magia y ciencia, fantasía y ciencia ficción.

“The Taloned Beast” de Chinelo Onwualu

Descubrir una historia de maltrato aderezada con voces de los dioses no deja de ser duro.

“Star Watchers” de Danian Darrell Jerry

La labor de estudiar las estrellas exige sacrificios de por vida a todos los gemelos que nacen en una determinada cultura, aunque algunos de ellos no estén de acuerdo.

“Biscuit & Milk” de Dare Segun Falowo

Un épico relato de colonización espacial que supone un gran colofón a una antología algo irregular.

Creo que es importante conocer las nuevas voces así como las más contrastadas en el mundo de los géneros no realistas y Africa Risen es una muy buena oportunidad para ello. Hay relatos muy variados, aunque me gustaría que se hubiera realizado una selección que no incluyera tantos relatos relacionados con violaciones, un tema que me crispa mucho. O al menos que se hubiera avisado sobre ello (es posible que esto aparezca en la versión impresa, yo lo he escuchado en audiolibro).

Del audiolibro en sí, me parece una buena decisión tener un casting muy variado de voces, aunque algunas no hayan sido especialmente de mi agrado.

Children of Memory

¡Qué difícil es hacer lo que hace Adrian Tchaikovsky y qué suerte tenemos de que escriba género fantástico! Ya es complicado mantener el nivel de publicación del que hace gala el autor, pero es que además lo hace con una calidad media más que notable, ofreciéndonos siempre obras interesantes que le dan nuevos giros a la ciencia ficción y la fantasía.

Con Children of Memory vuelve a sorprender, ya que si esperabas otra historia de evolución de alguna especie gracias al virus que vimos en acción en las dos primeras entregas, te verás decepcionado. Y sin embargo, Tchaikovsky consigue volver a crear toda una nueva especie para que reflexionemos sobre lo que es ser en realidad, definiéndola en un momento del libro como un “simple” motor de resolución de problemas, pero indagando mucho más en un tema apasionante como es el autoconcepto. El hecho de que los individuos de esta especie no sean plenamente funcionales a menos que estén asociados por parejas me parece una idea deslumbrante.

Y todo esto sin dejar de embarcarnos en una lectura apasionante, aunque tiene un comienzo un tanto titubeante y extraño debido a la propia naturaleza del juego que propone el escritor al lector. Algunas veces he tenido que releer desde el principio algún libro porque pensaba que me estaba perdiendo y Children of Memory ha sido una de las obras que me han provocado esta sensación de extrañeza. Estos primeros capítulos, que recuerdan poderosamente a Planetfall de Emma Newman, solo están sentado las bases para todo lo que acontecerá después, pero he de reconocer que me resultaron algo confusos. También hay que hacer hincapié en que yo he disfrutado de la versión en audio del libro, lo cual añade una capa más de dificultad a la interpretación del libro, porque hay veces que se tienen lapsos en la lectura cuando tu cerebro divaga y en el caso de esta novela se paga caro. Sirva esto como aviso a navegantes, no como crítica a la labor desarrollada por Mel Hudson como lectora del libro, que es excelente.

Me parece que Children of Memory es una loa constante a la colaboración entre especies y al entendimiento entre los pueblos, aunque haya habido grandes impedimentos en el pasado para este trabajo en equipo y todavía haya recelo con algunos de los integrantes de los equipos.

También hay que reconocer que el recurso que utiliza Adrian Tchaikovsky para dar integridad a la novela puede resultar un poco tramposo una vez descubierta la realidad de la narración, pero creo que el escritor sale bien librado de este envite si se repasan esos primeros capítulos en los que ya deberíamos haber tenido un atisbo sobre lo que en realidad estaba sucediendo.

Además, utiliza con tanta maestría los recursos y la historia que nos está narrando es tan amplia que queda muchísimo espacio abierto para nuevas entregas de la saga, en el hipotético caso de que deseara continuar con esta línea de desarrollo. Y esa es una buenísima noticia para los fans del autor en general y lo de la saga Children of Time en particular.

Even Though I Knew the End

La tendencia actual es publicar obras más cortas, que se ajustan mejor al estilo de vida ajetreado que llevamos porque nos exigen menos tiempo para disfrutarlas. Tor.com fue de las primeras editoriales en ver esta tendencia y reforzarla, así que no es de extrañar que haya publicado Even Though I Knew the End, una novela corta que reúne todas las virtudes del formato, permitiendo una lectura ágil, entretenida y que encima deja poso. Poco más se le puede exigir a una obra que no llega a las 150 páginas.

Ya habíamos comentado con anterioridad varias obras de C.L. Polk, pero en esta ocasión la escritora deja de lado la fantasy of manners para escoger otro escenario menos trillado, más actual y muy pero que muy atractivo. La acción transcurre en Chicago, en los años 40. La protagonista es una augur con ciertas capacidades mágicas que trabaja como detective en asuntos mágicos, en busca del mejor postor. Poco imagina cuando acepta estudiar una sangrienta escena del crimen que los pecados de su pasado volverán a por ella y que se verá envuelta en la búsqueda del Vampiro de la Ciudad Blanca.

Mi primer consejo es no leer la contraportada de libro, porque destripa un poco el primer giro de la novela corta y es mejor entrar en la lectura sin tener este conocimiento de causa. También os diré que como yo escuché el audiolibro, no puedo certificar que la lectura de la prosa sea tan atractiva como la narración de January LaVoy, que consigue sumergirte en este mundo de ángeles y demonios, pero que creo que sí lo será porque Polk ya ha demostrado con creces su maestría con la pluma.

Aunque los pactos fáusticos fueron moneda corriente en la fantasía de hace algunos años, es cierto que los sistemas mágicos más imaginativos y originales han ido reclamando su lugar dentro del imaginario colectivo, dejando un poco atrás el típico enfrentamiento entre el bien y el mal y la lucha por la posesión de las almas en el más allá un poco en segundo plano. Pero el eterno conflicto entre la oscuridad y la luz persiste, y la autora hace un uso muy acertado de todo este conocimiento cultural para que sirva de apoyo a la estructura de la novela corta, sin necesidad de tener que pararse a explicar cada detalle.

En este libro hay asesinatos, posesiones, ángeles caídos que pugnan por volver al cielo y aunque todo resulta atractivo, es quizá el relato del amor entre dos mujeres y los sacrificios que están dispuestas a hacer lo que más nos conmueve. Recomiendo encarecidamente la lectura en el formato que sea, porque merece la pena.

The Stars Undying

Aunque me gusta explorar otras mitologías o sucesos históricos que sean desconocidas para mí, siempre resulta agradable volver a terrenos más conocidos que nos resulten cómodos, como este retelling de la historia de Cleopatra de manos de Emery Robin, aunque en este caso se limita a su relación con Julio César, imagino que la parte de Marco Antonio quedará para futuras entregas. En el libro ya aparece su personaje, esta vez encarnado en mujer, pero su participación sin duda alguna será más importante en un futuro.

The Stars Undying juega muy bien sus cartas al situar el relato en el espacio, pero manteniendo muchos acontecimientos reconocibles para el gran público, sean apócrifos o reales. La escena de la alfombra, el enfrentamiento con su hermano por la sucesión o su visita a Roma. Pero también introduce cambios que son muy atractivos como cambiar a su hermano por una hermana gemela, con todo lo que ello conlleva.

Sin duda, la mayor aportación de la autora es la inclusión de la perla, una inteligencia artificial que supuestamente almacena el alma y la personalidad de Alejandro Magno, referencia imprescindible en la dinastía ptolemaica. En el planeta Szayet, el equivalente de Egipto, se le considera un dios y al portador de la perla, su Oráculo. Robin juega mucho a dejar a la interpretación del lector si nos hallamos realmente ante la personificación de Alejandro o ante una inteligencia artificial que se hace pasar por él.

Cuando entra en escena Matheus Ceirran, el Julio César de esta realidad, todo lo que estaba en un equilibrio bastante precario, acaba patas arriba. La relación entre Ceirran y Altagracia es pasional e intelectual a la vez, un duelo de personalidades y ambiciones muy atractivo. ¿Es la búsqueda de la inmortalidad algo posible y deseable?

The Stars Undying tiene varios niveles de lectura, dependiendo del conocimiento que de esa parte de la historia tenga el lector. Pero creo que es perfectamente disfrutable sea cual sea ese nivel, lo cual es un punto a favor de la propia obra.

Además, el formato en el que yo he tenido acceso al libro es audiolibro y he de decir que, si bien el trabajo de Esther Wane es encomiable, el de Tim Campbell es de quitarse el sombrero. Pocas voces son capaces de transmitir la emoción y el saber estar de un personaje maduro como Ceirran, con un empaque y una dicción que acarician el oído del lector. Un trabajo excelente.

Por desgracia, ahora nos toca esperar a la siguiente parte de la saga Empire without End, para saber cómo continúan las existencias de los personajes.

Legends & Lattes

Antes de crear auténticas maravillas como Baños Pleamar, Isaac Sánchez forjó una de las palabras que más impacto tuvo en los comienzos de YouTube en España: la “batamanta”. Sin llegar yo a aspirar a crear tendencia así, la verdad es que deberíamos empezar a usar el término “libromanta”, para definir esas novelas que te calientan el corazón y que te hacen disfrutar con la lectura como un chocolate caliente en una tarde otoñal.

Travis Baldree ha acertado de lleno con este Legends & Lattes, una novela ni demasiado larga, ni muy intensa ni con mucha acción, que sin embargo te encandila y hace que más que leerla la saborees. La protagonista es Viv, una orca guerrera que decide retirarse de su vida de aventuras, colgar la espada en la pared y abrir una cafetería, en un pequeño pueblo donde ni siquiera saben lo que es el café. El libro es solo eso, un pequeño relato de sus comienzos como emprendedora, de lo que le cuesta dejar atrás la violencia como solución a todos sus problemas y de cómo va encontrando gente que le ayuda a cumplir su sueño. Se podría considerar una novela costumbrista, aunque el escenario sea fantástico-medieval, la magia es un elemento más pero no tiene gran importancia. Hay un gran desfile de personajes secundarios de distintas razas (súcubos, enanos, gnomos…) y todos aportan su granito de arena a la formación de la cafetería Legends & Lattes. El conflicto es mínimo, pero es maravilloso ver cómo se van desarrollando las amistades y las relaciones entre personajes que a priori no tienen nada en común.

La prosa es funcional, es dulce como los postres que acompañan al café de mi nueva cafetería favorita. El ritmo está bastante bien llevado para ser la primera novela del autor.

Es un libro que genera bienestar en el lector, confianza en los planes de futuro y en el ser humano en general. Una pequeña joya autopublicada en un principio pero que gracias al boca a boca ha tenido la oportunidad de que la publiquen dos grandes casas editoriales.

Por cierto, la versión en audiolibro está narrada por el propio Travis Baldree y es realmente recomendable.

A Restless Truth

Freya Marske tenía por delante un reto con A Restless Truth, la segunda parte de A Marvellous Ligth, una de mis novelas favoritas del año pasado. Y he de decir que lo ha superado con creces, haciendo desaparecer el síndrome de la segunda novela con varias herramientas que usa de forma maestra. Cambia los protagonistas pero mantiene algunos personajes secundarios para que no sea todo extraño. Cambia el escenario, pero mantiene ese aire aristocrático de la sociedad que conforma este universo. Cambia el tipo de misterio, para ofrecernos una asesinato en habitación cerrada. Cambia para que todo permanezca reconocible. Es un gran acierto.

La protagonista de la historia es Maud, hermana de Robyn a quien ya conocimos en la primera entrega, que a petición suya se ha desplazado a los Estados Unidos para asegurar una de las piezas del gran contrato sobre el que gira la serie, del que no voy a decir nada más para no caer en el terreno del destripe. Maud tiene una relación estupenda con su hermano, pero no es feliz en su vida porque ha de luchar contra la sociedad para conseguir lo que quiere en su vida. Todo esto saltará por los aires cuando la señora a la que acompañaba en un viaje trasatlántico aparece muerta aparentemente por causas mágicas y debe iniciar una investigación al respecto.

Marske juega mucho con los equilibrios de poder en el desarrollo de la novela, más que con el secreto de quiénes son los enemigos, algo que se desvela relativamente pronto en la trama. Es esta especie de juego caballeresco, en el que se han de mantener las formas ante todo, esta pantomima de la alta sociedad, lo que llena de divertimento la novela. Se busca el escándalo en ocasiones para ocultar otras intenciones, se chismorrea, se habla veladamente de las necesidades económicas de familias venidas a menos… Es un delicioso ejemplo de lo que la fantasy of manners puede llegar a ofrecer.

Las novedades y explicaciones que ofrece la autora en esta ocasión relacionadas con el mundo mágico resultan también muy adecuadas, porque la utilización de anillos para fijar los conjuros que se hace en Estados Unidos pero no en Inglaterra nos hace pensar en la innovación de la que hacen gala las antiguas colonias frente al inmovilismo de las pesadas tradiciones la pérfida Albión.

La narración del audiolibro se adapta como anillo al dedo (nunca mejor dicho) al ritmo del libro, con una Aysha Kala en estado de gracia.

No puedo dejar de recomendar una novela brillante y ligera, entretenidísima para disfrutar de una fantasía bien hecha.

Will Do Magic for Small Change

Dentro de las lecturas para #LeoAutorasOct tenía pensado escuchar algo de fantasía menos convencional, así que pensé que Will Do Magic for Small Change me vendría como anillo al dedo, con una sinopsis bastante atractiva, que incluye aliens de otras dimensiones que vienen a la nuestra. Ahí he de reconocer que me equivoqué por que el sentido de alien en inglés no es el mismo que el que yo le daba en español, pero es que aparte de esto, la historia está muy deslavazada y me resultaba difícil de seguir, sin llegar a atraparme en ninguna de las dos líneas temporales que utiliza la autora Andrea Hairston.

La novela está protagonizada por la nieta de Redwood y Wildfire, cuya historia también ha contado ya Hairston en otra novela y que quizá debería haber leído antes, pero no he encontrado un orden de lectura sugerido y no fui consciente de este hecho hasta bien avanzada la lectura.

Cinnamon recibe como “herencia” tras el fallecimiento de su hermano The Chronicles of the Wanderer, un libro del que iremos leyendo capítulos en otro momento temporal que pueden llegar a enlazar o no con la propia historia de Cinnamon. The Chronicles relata los azares de ese misterioso alien a final del siglo XIX y resulta muy atractivo el uso que la autora hace de la mitología yoruba y de la cultura africana en general, por ejemplo con las referencias a las mascaradas, de las que también hablaba Nnedi Okorafor en su saga Binti. Pero a pesar del interés del escenario, la ejecución me parece bastante pobre. Es una pena porque me hubiera interesado mucho ver cómo se desarrollaba la historia de una protagonista con tanta fuerza como Cinnamon, pero resulta muy difícil mantener el interés en la historia cuando la propia prosa te va sacando fuera de la lectura. Y eso que yo he escuchado la versión en audio de la obra, interpretada por Tamika Katon-Donegal y Andre Santana, pero aún así resultaba difícil mantener el hilo.

Otros temas que se tocan y que podrían resultar del interés del lector son la sexualidad fluida y el poliamor, pero como digo son buenos mimbres que dan lugar a una obra incompleta.

Me temo que dejaré la obra de Andrea Hairston en barbecho de momento.

The Many Daughters of Afong Moy

Empecé este libro sin tener muy claro cómo clasificarlo y lo he acabado todavía sin saber muy bien dónde ponerlo, así que puede que la reseña sea más embarullada de lo habitual.

Lo primero que no tengo muy claro es si es un libro de género. Está publicado por una editorial generalista, aunque ello no es óbice para que sea de ciencia ficción, bastante ejemplos tenemos de esto. La idea subyacente que da lugar a todo el relato es un tratamiento de última generación que hace que la protagonistas Dorothy reviva las vidas de sus antepasadas, lo que deja a toda la narración en un equilibrio inestable entre la fantasía y la ciencia ficción según nos creamos o no la base científica del tratamiento. Creo que este es un tema de debate de cierto calado para tenerlo con otras personas que hayan leído la novela, así que si alguien lo ha hecho me encantará comentarlo.

La prosa es exquisita, realmente se nota como Jamie Ford ha trabajado cada uno de los puntos de vista, que he de decir que son apasionantes. Eso sí, la novela no es para leer en un momento de tristeza existencial, porque las vidas de las antepasadas de Dorothy son durísimas, desde la primera mujer china que pisó EE.UU. como atracción de feria con sus pies vendados a la joven confinada durante una plaga. En una novela con tantos personajes principales suele ser difícil que todos los puntos de vista sea igualmente interesantes, pero el autor consigue manejar los capítulos con sabiduría y dejando el interés de cada trama en cada momento con mucha tensión.

También es merecedora de elogio la producción del audiolibro que he escuchado, con una voz distinta para cada una de las siete protagonistas, que hace que sea más fácil seguir el vaivén de líneas temporales y de historias, aunque claro, también habrá algunas que nos gusten más que otras dentro del elenco de lectoras.

En ningún momento me ha resultado confuso a pesar de los múltiples cambios de narradora, si bien es cierto que en el tramo final, la primera escena del desenlace me dejó un tanto descolocada, hasta que entendí lo que pretendía hacer el autor, me quedé un poco… pero si esto ya lo he leído… Afortunadamente entré en el juego y vi como todas las piezas que había ido colocando en un determinado orden podían mutar para contar un final de la historia completamente distinto. Incluso diría que el epílogo también me sirvió para poner aún más en situación una historia de gran profundidad y calado emocional.

Last of the Talons

Ha sido una tendencia desde siempre, pero o ahora me estoy fijando más o hay muchos más libros que giran alrededor de la idea de “enemies to lovers” (lo que viene siendo “los que se pelean se desean”). Last of the Talons es uno más de esta lista creciente, que destaca un poco entre todos por el uso de la mitología coreana en su construcción de mundo, pero que tampoco deja una huella demasiado profunda en el lector.

El libro está narrado por Shin Lina, una joven asesina que trabaja contra su voluntad para el señor del crimen más temido del reino. El precio de la vida de su hermana pequeña es su total sumisión. Lina formaba parte de la banda de los Talons, pero a través de flashbacks insertados en la narración sabremos la razón del título del libro.

El comienzo de la novela nos hace pensar en el típico libro de ladrones y asesinos a los que les encargan misiones que tienen que ir cumpliendo, pero el desarrollo no va por ese camino, porque la primera misión que nos cuenta Lina desencadenará el resto de los acontecimientos. Tiene que robar un tapiz de un templo y esta acción tendrá más consecuencias de las esperadas.

El resto del libro transcurre como una apuesta entre Lina y el inmortal Dokkaebi propietario del tapiz, con un peligroso juego. Lina podrá ganar su libertad si en catorce días es capaz de asesinar a Haneul Rui, algo que no será tan fácil como pudiera parecer, ya que sus sentimientos comienzan a cambiar conforme lo va conociendo.

Me ha interesado bastante más el trasfondo de los reinos y su mitología que la relación amor-odio de los dos personajes, la verdad. Me parece que Sophie Kim abusa de la innegable atracción entre ambos. Catorce días es muy poco tiempo para cambiar tanto de opinión sobre una persona que tiene el poder de decidir sobre tu vida o muerte, y tampoco es que la personalidad de Rui sea arrebatadora, si sabéis a lo que me refiero. Se define como una novela juvenil y estoy de acuerdo, aunque cada vez me resulta más difícil saber qué se considera destinado para adultos o para jóvenes. Reconozco que para ser la primera novela de la autora, está bastante bien llevado tanto el ritmo como la prosa, aunque en ningún momento me he sentido absorbida por la lectura. Es un pasatiempo, pero no algo destinado a perdurar.

El audiolibro lo narra Jaine Ye, que hace una labor muy correcta aunque la impostación de las voces masculinas acaba siendo cansina, pero esto es una apreciación personal mía.

El libro forma parte de una serie, pero está perfectamente contenido, así que si no te acaba de convencer no hay una necesidad real de seguir con el siguiente de la serie para ver cómo acaba la cosa.

Ithaca

Tenía mucho interés en el nuevo libro de Claire North, porque la mitología clásica siempre es un acierto en esta casa y North es una autora que no te deja indiferente. Además, la idea de que Ithaca tenía como narradora a la diosa Hera me llamaba poderosamente la atención, así como el enfoque feminista de la novela.

Ithaca se sitúa en es la isla homónima, 18 años después de la partida de Ulises y en pleno apogeo de los aspirantes al matrimonio con Penélope y por supuesto a su trono. La guerra de Troya se llevó a la flor y nata de los hombres de las naciones griegas, dejando atrás las mujeres para hacerse cargo de todo mientras ellos buscaban la gloria en el campo de batalla.

Penélope se encuentra por lo tanto en la incómoda situación de tener que caminar haciendo un difícil equilibrio entre defender su posición sin irritar a ninguno de los pretendientes, que buscan cualquier excusa para forzar su elección y acabar con el status quo. Además, los continuos festines que son necesarios para honrar a los visitantes suponen una pesada carga para los limitados recursos de la isla y el escenario es cada día más inestable.

Me gusta cómo la autora ha decidido cargar las tintas en esta dualidad, en la capacidad de las mujeres para gestionar cualquier proyecto de forma eficiente pero cómo la hipocresía de la sociedad contemporánea las obliga a ocultar sus méritos so pena de ser acusadas de brujería o cualquier otra patraña. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la época griega clásica? Y, sin embargo, vemos algunas situaciones que podrían ser reflejo perfecto de la actualidad.

También me gusta mucho la elección de la narradora, porque Hera a pesar de ser una de las diosas más poderosas es quizá también una de las más desconocidas, famosa más bien por la cornamenta que le hace lucir su marido y sus arrebatos de ira frente a los vástagos del Amo del Olimpo. Debería ser el narrador omnisciente por antonomasia,

El libro tiene un ritmo pausado, con especial hincapié en las desigualdades hombre-mujer más que en la epicidad típica de los mitos griegos. Y es un cambio interesante, pero también he de reconocer que a veces peca de morosa en determinados capítulos. Por otra parte, a la mayoría de los personajes masculinos dan ganas de estrellarlos contra la pared, especialmente Telémaco, que es un quiero y no puedo de manual.

Existe una versión en audiolibro, narrada por Catrin Walker-Booth, que es la que yo he leído. Su labor es correcta, pero no encuentro ningún detalle especial que destacar sobre su trabajo.

El problema que le veo a la novela es que Claire North ha renunciado a su estilo más característico y reconocible de prosa para adaptarse a la narración de los mitos griegos, pero esta misma renuncia es la que hace que Ithaca no destaque sobremanera entre los muchísimos retellings de mitología clásica que ya existen.