The Original

Lo cierto es que cuando vi que existía un trabajo conjunto de Brandon Sanderson y Mary Robinette Kowal en audiolibro exclusivamente, me faltó tiempo para ponerme con él.

The Original tiene a su favor su brevedad y su ritmo trepidante. Se trata de un thriller de ciencia ficción con todas las características habituales de este tipo de obras. Aunque resulte contraintuitivo, no esperéis mucha originalidad.

En un futuro no muy lejano, los humanos están inmersos en una realidad virtual con la que conviven cada día. Gracias a una especie de salario mínimo vital, no es necesario desarrollar un trabajo real para ganarse el sustento, lo que ha reactivado las artes pero que no deja de ser una justificación un poco vacía para llenar las horas. La presencia de nanobots en los cuerpos hace que los humanos sean prácticamente inmortales a no ser que les sobrevenga una muerte violenta. Incluso se puede realizar copias de los humanos. Lo que parece un futuro idílico, sin embargo, oculta otros problemas en su interior.

La protagonista de la obra despierta confundida y tiene que responder a una serie de preguntas para situarse, lo que le hace comprender que ha sido «revivida» como una copia de su yo anterior. La realidad es aún más terrible, ya que acusan a su original de haber asesinado a su marido. A partir de aquí, con solo cuatro días para resolver el misterio, deberá llevar a cabo su misión.

La réplica se divide entonces entre el dolor por la pérdida y la aceptación de la situación y de sus nuevas capacidades imbuidas por el Gobierno para facilitarle la tarea. Estas nuevas habilidades serán clave en las escenas de acción, bastante entretenidas y cinemáticas.

La narración del audiolibro, a cargo de Julia Whelan, es muy correcta. Como novedad, o al menos como algo a lo que yo no estoy acostumbrada, la inclusión de ciertos sonidos y melodías acordes con la situación que se va narrando en cada momento. Aunque en cierto modo acompañan la escena, no estoy segura de que sean un añadido interesante para el lector habitual de audiolibros. Al menos a mí me impedía leer con algo más de velocidad, que es lo que acostumbro a hacer.

En resumen, The Original es una obra entretenida y breve, que puede servir para pasar un buen rato. No pasará a la historia, pero no creo que ese fuera su objetivo.

The Devil you Know

Me complace abrir las puertas del blog a un nuevo colaborador, Esteve Torrents, al que quizá conozcáis por su actividad en Twitter bajo el alias El Commutador. Como entre las dos mentes pensantes de este especial le convencimos para empezar a leer a K.J. Parker, creo que es una buena idea conocer sus impresiones como lector primerizo con el autor.

Me hace mucha ilusión que Leticia me haya pedido colaborar en su blog, con esta reseña, dada la cantidad de buenas lecturas que he disfrutado a lo largo de los años, gracias a sus recomendaciones. Sin ir más lejos, Adrian Tchaikovsky se ha convertido en uno de mis autores preferidos, aunque no había leído nada de él hasta hace poco, cuando diversas reseñas de Leti me espolearon a hacerlo.

But I digress…

Escuchar el audiolibro de The Devil You Know, fue una doble recomendación de Leticia: “leer” algo de K. J. Parker, uno de sus autores preferidos, y recuperar la suscripción a Scribd, para los audiolibros.

¡Y qué recomendación!

Inicialmente, dudaba si escuchar este audiolibro de Parker, o elegir otro, por que por la sinopsis, parecía que el libro tendría mucho diálogo (un filósofo ateo y un demonio burócrata, no van a hablar precisamente poco), y el dia de autos, no tenía la mente demasiado preclara para diálogos en inglés, por lo que temía confundir a los protagonistas.

Finalmente, decidí escuchar este libro, por que tras oir los primeros minutos, me quedó claro que mi temor era infundado, ya que K.J. Parker diferencia claramente, en todo momento, la voz de los dos personajes, presentando sus motivaciones, sus dudas y sus intenciones parágrafo a parágrafo, en un fabuloso toma y daca en primera persona, un crescendo delicioso, que por momentos temí que llevaría a un final que no estaría a la altura.

Pero, para mí alegría, sí lo estuvo. El autor tiene, además de una indudable calidad literaria, oficio. Y eso se nota, porqué debajo de la primera capa de humor e ironía, Parker se marca algunas reflexiones interesantes sobre religiones y creencias, de manera totalmente fluida, integrando estas reflexiones en los diálogos y argumentaciones (¿o engaños?) de los protagonistas, hasta llegar a ese final donde todas las piezas encajan como han de encajar (teniendo en cuenta el tono del relato), lo que me dejó el resto de la tarde con una sonrisa de satisfacción.

A pesar de tratarse de una novella, los dos protagonistas, los mencionados filósofo ateo (que no es trigo limpio, precisamente) y burócrata del infierno (un tanto quemado por su trabajo y por la actitud de sus superiores), tienen personalidad. Parker no necesita demasiadas páginas, para darnos unas pinceladas sobre sus vidas y conseguir que empaticemos con ellos. Con ambos, de hecho. Ese es, a mi parecer, el gran éxito del autor: crea personas en tres dimensiones, con diferentes capas de gris; personajes con quienes nos podemos identificar, e ir a tomar una cerveza y charlar. No son peones al servicio de la historia, sino que ellos construyen la historia.

Porqué, por mucho worldbuilding que contenga un libro, y por bueno que este sea (si bien hay que reconocer que aquí no está muy desarrollado, más allá de unas pocas menciones, al servicio de los diálogos), al final son los personajes los que quedan en nuestra memoria lectora. Como en este caso.

Hay que añadir que Will Dameron, el narrador del audiolibro, es excelente y hace algo que no es nada facil: deja que sean las propias voces de los personajes, las que lleven el peso de su narración.

Con todo, una excelente primera lectura de K. J. Parker. Sin duda, no será la última.

Y por cierto, a partir de ahora me fijaré más cuando cierre contratos…

Muchas gracias a Esteve por su colaboración, esperemos que el especial sobre el autor os esté gustando. Mañana podremos disfrutar de la reseña de una de las obras más recientes del autor.

Fall, or Dodge in Hell

Neal Stephenson es un autor capaz de presentar una ideas apabullantes, con un conocimiento exhaustivo de la materia sobre la que desarrolla sus novelas y una capacidad de narrativa que puede trasnformar el infodump más árido en una entretenidísima charla TED en la que aprendes sin darte cuenta. Pero me temo que con sus últimos libros, está perdiendo esta capacidad, porque cada vez son más largos y pesados de leer.

Me ha costado mucho trabajo finalizar Fall, or Dodge in Hell. La premisa de la vida después de la muerte mediante la virtualización y la singularidad tecnológica es apasionante y algunos de los párrafos dedicados a esto en el libro son una maravilla especulativa, sobre todo la relación entre la capacidad de cálculo y las necesidades físicas de los servidores, en aspectos como la refrigeración y la propia energía eléctrica. Pero es que está rodeado de tanto relleno que la novela parece una muñeca pepona.

La parte dedicada a la propia «vida» en el mundo virtual es insufrible. Las descripciones de cómo se va decidiendo cómo funciona cada hoja, cada piedra, cada rayo del luz… no es que le haga falta tijera, es que ni con una motosierra se puede una adentrar en ese proceloso laberinto de palabras. Me gustan las referencias a la mitología clásica, pero en este caso la transposición de figuras tampoco me convence. Y qué decir de la parte final, en la que diversos personajes se van de «aventura» (a hacer una «quest») con un regusto a RPG trasnochado que tira para atrás.

El narrador del audiolibro, Malcolm Hillgartner, que se ha ganado su salario bien ganado con las 32 horas que ha tenido que locutar, tiene una voz que me recuerda a los documentales doblados de la dos. Te envuelve y te acompaña, haciendo la escucha en sí una experiencia agradable.

Me resulta imposible recomendar esta obra. Neal Stephenson sin supervisión y con un procesador de texto es una de las mayores amenazas actuales para la selva amazónica.

The Philosopher’s Flight

Empecé a escuchar The Philosopher’s Flight de casualidad, sin tener referencias ni del autor ni de la obra en sí. Me sorprende mucho que esta historia alternativa situada en la Primera Guerra Mundial no haya tenido más predicamento entre mis contactos, aunque seguramente haya pasado desapercibido por razones de marketing.

La novela cuenta los años de juventud de Robert Weekes, un practicante de filosofía empírica, que aunque en el libro se afirma que no es magia si no ciencia, ante nuestros ojos es prácticamente indistinguible de la magia. Las mujeres tienen más afinidad con esta filosofía, por lo que los practicantes masculinos son escasos y menos dotados.

Existen ramas de esta filosofía, especializadas en distintas posibilidades. El vuelo, la teletransportación o la escultura de humo son de las más mencionadas a lo largo de la novela, pero hay muchas más. Y la aplicación de esta ciencia ha cambiado algo la historia del mundo, pero la Primera Guerra Mundial sigue ocurriendo y por los tratados firmados con anterioridad la filosofía empírica solo se puede utilizar para el rescate de los heridos, no en las propias batallas.

Es en este mundo tan interesante donde asistiremos a las andanzas de Robert, hijo de una heroina de cuatro guerras que ahora trabaja como filósofa de condado, volando de forma urgente hasta donde es necesaria su intervención. Estamos ante un novela de paso a la madurez, donde Robert deberá conocerse a sí mismo y a decidir a qué se dedicará en su futuro, con todas las trabas que su condición masculina le impone.

La novela tiene la dosis justa de culebrón para que sigamos interesados en las andanzas de Robert en su primer año universitario, donde conoce a los que serán sus mejores amigos en la vida, su primer amor y también el odio y las rencillas que la envidia puede provocar. Como telón de fondo, un interesantísimo escenario en el que los fanáticos religiosos atacan de forma indiscriminada a las filósofas empíricas, haciendo alarde de discursos que no nos sonarán muy extraños, como que «el orden natural de las cosas es que la mujer se quede en casa cuidando de los hijos» y la utilización de la violencia justificada para deshacer la tiranía feminista. Recuerda en cierto modo a algunas lecturas recientes, como The Heart of the Circle, aunque en esta ocasión el autor aboga por un punto de encuentro y una búsqueda de la igualdad que no parece un objetivo muy realista en un enfrentamiento con violentos fanáticos religiosos. Aunque en ciertos momentos se responde a la violencia con más violencia, queda claro que ese no es el camino a seguir si lo que se quiere es extirpar el problema de raíz.

La prosa de Tom Miller es bastante funcional, aunque algunas explicaciones de la filosofía natural quedan en un terreno bastante abstracto, no resulta impedimento para creer a pies juntillas lo que cuenta. Al final del libro hay unos anexos explicando algunos de los glifos utilizados para cada «encantamiento». Me temo que la explicación narrada no resulta tan clara como quizá fuera ver dibujado el glifo, pero es solo un pequeño inconveniente a la hora de disfrutar del audiolibro.

La narración de Gibson Frazier es perfecta en cuanto a tono e intensidad. Consigue meterse en la piel del joven Robert, que al fin y al cabo solo tiene 18 años cuando se desarrollan estos acontecimientos. Sobre todo, es capaz de inculcar en la narración la pasión desmedida que siente el protagonista por su ilusión de infancia y cómo lucha contra viento y marea para conseguir su aparentemente imposible sueño.

Stormsong

Witchmark fue una agradable sorpresa el año pasado y se ganó por mérito propio algunas nominaciones a premios internacionales. No es de extrañar que la autora decidiera seguir con la historia, aunque en esta ocasión el foco se centrar en un personaje distinto, concretamente en la hermana del protagonista de Witchmark.

Algunas de las características que estaban presentes en la primera entrega de The Kinston Cycle, como la amenaza de las terribles condiciones meteorológicas y las relaciones no heteronormativas siguen presentes aquí, pero es cierto que Stormsong toma un giro decididamente político en su desarrollo. Aunque haya que investigar un misterio, gran parte del desarrollo de la novela se basa en las maniobras que Grace debe llevar a cabo para lograr equilibrar un poco la balanza de la justicia social. E intentar cambiar el sistema desde dentro, pretendiendo que los propios privilegiados que dominan la sociedad recorten sus prebendas es misión harto complicada.

He de decir que lo que más me ha interesado ha sido esta especie de simulación de la lucha de clases, aunque esté diluida en cantidades homeopáticas, porque los otros componentes de la novela flojean bastante. La trama amorosa resulta bastante obvia e incluso algo forzada y los «misterios» que hay que «desentrañar» para llegar a la «gran revelación» son demasiado obvios para mi gusto. Polk lo escribe con oficio, pero parece que la mayor parte de las ideas que tenía las volcó en la primera novela y aquí estira un poco la historia aprovechando el tirón. Puede que estemos ante una víctima más del síndrome del segundo libro, pero con los elementos que tenía a su disponsición la autora, creo que podría haber sacado más rendimiento a la visita de los Amaranthines, que vienen a pedir explicaciones por los sucesos que acontecen en el primer libro y se quedan en poco menos que un precioso adorno.

La narradora del audiolibro es Moira Quirk, que hace un buen trabajo imitando la voz y compostura que se presuponen a la clase alta de un mundo distinto al nuestro pero que es un calco de la alta sociedad británica de principios del siglo pasado.

Desconozco si habrá más entregas de la serie, aunque es lógico pensar que sí las habrá al haberla denominado Cycle. Espero que la autora me ofrezca algo distinto porque con Stormsong me ha dejado bastante fría.

The Strange Case of the Alchemist’s Daughter

Me lo he pasado estupendamente bien con The Strange Case of the Alchemist’s Daughter, una novela ligera a pesar de querer meter a muchísimos personajes de novelas decimonónicas. Y es que Theodora Goss ha sido capaz de crear los cimientos para una serie que puede dar mucho juego partiendo de unos elementos de sobra conocidos, pero aportando un nuevo giro. En vez de hablar de los protagonistas de novelas como Dr. Jeckyll y Mr. Hyde o Frankenstein, esta novela estará protagonizada por sus hijas. Esta inclusión de un toque femenino, sirve para aportar un punto de vista totalmente diferente lo que aunado con una trama detectivesca en la que de manera casi inevitable aparece Sherlock Holmes, da lugar a un pastiche de agradable lectura para pasar el tiempo.

La autora ha acertado tanto con el tono de la novela, tirando a juvenil, como con los incisos e interrupciones que pululan por todo el libro como aportaciones para conocer más en profundidad a los personajes y como contrapunto cómico. No faltarán los típicos capítulos de flashback para que sepamos la intrahistoria de las muchas mujeres que conformarán el club Atenea.

Resulta también muy curiosa la obsesión de los científicos y de la sociedad alquímica en general por experimentar con sujetos aparentemente más maleables, lo que implica que sean mujeres. No me cabe duda de que en las siguientes entregas se ahondará en esta interesante dicotomía, donde las propias víctimas / creaciones de los experimentos se enfrentan a sus figuras paternas. Ya hay un adelanto en estas mismas páginas, pero intuyo que ese será el camino que seguirá la serie. Existen también menciones a temas feministas, pero por supuesto adaptados a la época en que se desarrolla el libro (las sufragistas, las convenciones sociales sobre las herencias, los atuendos incómodos…)

No todo son puntos positivos en la novela. Las apariciones puntuales de Sherlock Holmes eclipsan en cierta manera a las mujeres que llevan el peso de la historia, quizá por querencia de la propia autora o por el inevitable bagaje que un personaje de esa categoría lleva consigo. Desconozco si en las siguientes entregas seguirá apareciendo o quedará atrás, pero lo que si tengo claro es que voy a seguir con la serie ya que me ha parecido extremadamente entretenida, algo que hace mucha falta en estos tiempos.

El audiolibro está narrado por Kate Reading que tiene una forma de actuar estupenda. Ya la conocía de la narración de otros libros como algunos de Victoria Schwab, pero aquí hace un labor encomiable, impostando la voz para hacer reconocible a cada uno de los personajes.

Blood, Sweat, and Pixels: The Triumphant, Turbulent Stories Behind How Video Games Are Made

Llegué a este libro por recomendación de Pablo Rodríguez y como usuaria habitual de videojuegos, me llamó mucho la atención. El resumen del libro es:

Desarrollo de videojuegos = Crunch

Podemos hablar sobre el enfoque que Jason Schreier ha tomado para llegar a este axioma, que desde luego es muy entretenido. A través de la historia del desarrollo de 10 videojuegos con diferentes características pero con una marcada tendencia hacia el RPG, explica de una forma amena la dificultad intrínseca al desarrollo de videojuegos, que es la destilación perfecta de todo lo malo del desarrollo de software en general, pero agravado por el hecho de que el resultado final debe resultar divertido.

Cada capítulo tiene características particulares y son de interés variable, al menos en mi caso, según el conocimiento que tengas del juego al que se refiere. Aunque casi todos tienen el mismo hilo conductor, desde la concepción del juego al destino final del desarrollo, cada capítulo muestra un aspecto diferente y complementario. No se afronta igual un desarrollo desde un estudio independiente que desde una gran internacional y Schreier consigue articular muy bien estas diferencias.

Es un libro que se hace muy corto y que sirve para que pongamos en valor todo el esfuerzo que cualquier videojuego lleva detrás. Te quita las ganas que puedas tener de trabajar en el sector, a no ser que esa sea realmente tu vocación.

También es cierto que aunque el libro es de publicación relativamente reciente, en un sector tan dinámico correo el riesgo de quedarse desfasado bastante pronto. Hacer referencias al Baldur’s Gate y al Neverwinter Nights puede llegar al corazón de los jugadores algo más veteranos pero puede que la nueva hornada no los conozca (tampoco estoy al día como para hacer una afirmación así de tajante).

Sobre todo me han gustado algunos momentos que me han parecido geniales, como los desarrolladores de The Witcher III hablando de eliminar las misiones que parecen trabajos de FedEx (aquí supongo que las llamaríamos de SEUR) porque son un mal endémico en cierto tipo de juegos (y sí, te estoy mirando a tí, The Outer Worlds).

El libro se ha publicado en español como Sangre, sudor y píxeles este mismo año con traducción de Concha Fernández Álvarez.

Lágrimas en la lluvia

Sé que hay gente muy ordenada en sus lecturas, que ya saben cuál va a ser su lista de libros de aquí a Navidad, pero yo soy mucho más ecléctica y a veces me influyen las causas más rocambolescas, como la que me llevó a leer Lágrimas en la lluvia. Y es que en un viaje de tren dio la casualidad de que me tocó en el asiento de atrás de la autora, la reconocí y me trató con tanta amabilidad que decidí «devolverle el favor» leyendo su obra, aunque lógicamente ella no vaya a enterarse nunca.

Es una lástima que no me hubiera puesto antes con este libro, porque me ha gustado mucho. La labor de construcción de mundo y el escenario donde representa la obra es magnífica, con una profundidad que hace que realmente sea creíble ese escenario madrileño perteneciente a los Estados Unidos de la Tierra. Vale que parte del trabajo ya se lo había hecho Philip K Dick con la creación de los replicantes, pero es innegable que Rosa Montero toma una idea muy buena y la adorna con una prosa estupenda y un trabajo de documentación innegable.

Aunque la trama policial no esté a la altura del resto de la novela, algo que era muy complicado, es cierto que la protagonista se lleva el foco en cada momento y es un personaje muy atractivo. Con la cantinela que repite sobre el tiempo que le queda de vida consigue mucha cercanía con el lector, pero la autora también se encarga de poner distancia con su excéntrico tatuaje o sus ojos de pupilas gatunas. Juega con estos detalles de una manera muy sutil, pero muy efectiva.

Es cierto que utiliza algunos pasajes que son infodumps de libro, pero no me parece que estén especialmente mal engarzados con la narración, ya que va dando pistas sobre el calado de la conspiración que se cierne sobre los EUT. Este recurso lo utiliza principalmente para el trasfondo histórico de la novela, mientras que los temas más actuales o más específicos en los que nos tiene que transmitir información sí que los intercala dentro del flujo de la obra.

Me parece una novela que hace la ciencia ficción muy accesible a un público no acostumbrado al género. Puede que a un lector más bregado le sepa a poco, aunque ya digo que a mí sí me ha gustado, pero creo que merece la pena acercarse al mundo de Bruna Husky.

Mención especial para la labor de los dos lectores del libro, Neus Sendra y Jordi Boixaderas, que tienen una preciosa voz que hace de la lectura del libro un placer aunque solo sea por escucharles. En esta ocasión, al tratarse de una narración en español, no he necesitado centrarme tanto en mi traducción interior del texto (la falta de bilingüismo es lo que tiene) y he podido disfrutar de la experiencia estética de oir unas voces tan hermosas.

Fate of the Fallen

Hoy tengo la suerte de traeros otra reseña conjunta con @mertonio, que ha sido tan amable de leer el libro conmigo y compartir sus pensamientos respecto a la obra.

El comienzo de Fate of the Fallen no puede ser más convencional. La localización es el clásico pueblo apartado de la civilización, del que prácticamente nadie ha salido a viajar y que vive una existencia idílica. La principal tarea de Mathias es estudiar y decidir a cuál de las chicas del pueblo va a llevar al baile.

Creemos que la novela toma un camino trillado cuando se revela la condición de Elegido (música de fanfarrias) de Mathias, destinado a salvar el mundo como tantos y tantos otros protagonistas de novelas de fantasía. Pero, en un brusco giro de los acontecimientos, Mathias perece nada más salir del pueblo.

En este sentido recuerda un poco al cambio de enfoque de los típicos tropos fantásticos con los que tanto nos agradó Adrian Tchaikovsky con su Redemption’s Blade.

En ese libro se presenta un mundo que ya ha vencido al Lord Oscuro y en el que los héroes se tienen que replantear su condición (¿cómo puedes ser un héroe si ya no hay un villano?). En Fate of the Fallen los personajes se enfrentan a una profecía que ya no puede cumplirse y a un final en el que inevitablemente la luz acabará pereciendo. ¿Cómo puedes seguir luchando con esperanza de victoria cuando el único con posibilidades de vencer al mal ya no está entre nosotros?

Y sin embargo, la tenacidad de Aaslo, el mejor amigo del Elegido (música de fanfarrias) y verdadero protagonista del libro, sirve como guía e inspiración al resto de personajes secundarios que aparecen a lo largo de los capítulos.

Kade combina la narración habitual de fantasía con una segunda trama, complementaria, que utiliza para revelar el funcionamiento del mundo donde se desarrolla la acción, desde el punto de vista de un reaper, una especie de valquiria encargada de recoger las almas de los muertos. Es la parte narrada por este personaje la más sorprendente, llena de buenas ideas y frescura. También aprovecha para presentarnos un panteón poco original pero que tendrá un papel destacado en el desarrollo de la novela.

Fate of the Fallen es un clara primera entrega de una saga más larga: presenta muchos elementos, resuelve algunas cuestiones (aunque deja muchas más sin contestar) pero no acaba para nada en este primer volumen.

Es importante destacar el humor del que hace gala la autora. A pesar de la inevitabilidad de los hechos que presenciamos, seremos testigos de algunos diálogos (o soliloquios) que nos harán sonreír más de una vez. Los malentendidos y quizá el descenso a la locura de Aaslo estará endulzado por estos momentos.

La mezcla de humor y fatalidad está bien combinada y ayuda a evitar que el libro deprima al lector.

Es de alabar también que el ocasional deus ex machina tenga una explicación coherente, dando a la novela una sensación más redonda y justificando el interés de ciertas deidades en el desarrollo de los acontecimientos.

El desarrollo de la narración va tomando un cariz más oscuro conforme vamos conociendo más el trasfondo de la historia. Y el final es un cliffhanger de manual, de esos que hacen que tengas que esperar con ansia la siguiente entrega, que según Kel Kade saldrá este mismo 2020. Sin embargo Shroud of Prophecy tendrá varias entregas y no se sabe si será trilogía o una serie más larga.

Creo importante resaltar que hemos leído el libro en distintos formatos, así que como apostilla final me gustaría decir que el narrador del audiolibro, Nick Podehl, rezuma optimismo y diversión, parece que ha disfrutado mucho con su trabajo y cambia la percepción del oyente del tono del libro.

How to Live Safely in a Science Fictional Universe

Esta novela de Charles Yu siempre había llamado mi atención, pero de alguna manera no encontraba el momento para leerla. Finalmente, animada por la recomendación de mi amigo Elías Combarro, le di la oportunidad que se merecía.

Nos encontramos con una estupenda una obra sobre viajes en el tiempo, donde se ha generalizado el uso de máquinas que permiten viajar al pasado (el futuro sigue siendo inaccesible). Y a pesar de que la parte especulativa sobre cómo podría funcionar «teóricamente» un invento de este tipo es bastante sólida, no es la baza principal de la novela, aunque me apasiona el tratamiento de las paradojas temporales que lleva a cabo el autor. Y es que How to Live Safely in a Science Fictional Universe es un maravilloso ejercicio sobre las consecuencias de la culpa y el remordimiento en la psique humana.

El protagonista es Charles Yu, un técnico de las propias máquinas y la narración está escrita completamente en una primera persona que consigue transmitir muchos de los sentimientos del propio Yu al lector. Es cierto que hay algunos conatos de humor que pueden servir como contrapunto a una historia que por momentos resulta deprimente, pero cuando el humor principalmente se basa en un autodesprecio bastante afilado, no hace si no cimentar la empatía que acabamos sintiendo por Yu.

También es fundamental hablar sobre la relación padre-hijo que se desarrolla ante nuestros ojos, cómo la obsesión por el tiempo y sus entresijos impide que se despliegue de una forma sana. No deja de resultar irónico que tenga que dedicar tanto tiempo para la creación de la máquina para conseguir el tiempo que quiere ofrecerle a su familia. Esta paradoja no nos es para nada desconocida en el mundo moderno y es una de las lecciones que podemos aprender con la lectura.

En esta ocasión, he disfrutado de la versión en audiolibro de la novela, narrada por James Yaegashi, que tiene una dicción muy clara y que «actúa» en la historia, algo que cada vez me gusta más.