Other worlds than these (II)

Debido a la extensión de la reseña, he tenido que dividirla. Aquí tenéis la primera parte.

Ana’s tag de William Alexander

Esta historia es bastante extraña. Nos cuenta como Ana, la niña del título, sigue a su hermano a un mundo terrible de fantasía a través de un graffiti incomprensible. Los amigos de su hermano están allí, pero como todos deberíamos saber, no hay que hacer tratos con las hadas, ya que siempre tienen truco.

No me ha gustado mucho, ya que me ha resultado confuso.

Nothing personal de Pat Cadigan

Este relato es de mayor longitud que los anteriores y esto se nota en el desarrollo, algo más pausado y profundo.

Cuando la detective de homicidios Ruby Tsung alcanza cierta edad, siente una desazón que aumenta en su cuerpo mientras piensa en las pobilidades perdidas. A la vez, tiene que investigar un posible caso de asesinato de una niña que aparece muerta en el tejado de un edificio, hacer frente a la jubilación de su compañera de toda la vida y adaptarse al nuevo compañero que le ha sido asignado. Podría parecer el típico procedimental policíaco pero conforme se va desvelando la trama, aparecen elementos extraños, cuya única explicación nos lleva a la más que satisfactoria conclusión . Muy interesante.

The rose wall de Joyce Carol Oates

A través de los ojos de una niña pequeña, vemos cómo vive en una gran mansión de la que no debe salir, ya que ahí tiene toda su vida y es atendida por los sirvientes, aunque todos hablan en un idioma un tanto extraño y no parecen muy contentos con su trabajo. La rebeldía infantil no tardará en vencer este encierro, pero el final no será el esperado.

La interpretación de este cuento depende del cristal con el que se mire, quizá esta recopilación no era el sitio más adecuado para su publicación. Me ha parecido poco destacable.

The thirteen text of  Arthyria de John R. Fultz

Jeremy March tiene un don para encontrar libros especiales en librerías de viejo, pero según dice, él no encuentra los libros, los libros le encuentran a él. Lo que no podía imaginar es que cuando encuentra “The One True World Volume I : Trascending the Illusions of Modernity and Reason” iba a verse envuelto en una maravillosa aventura en la búsqueda de los siguientes doce volúmenes.

Este relato me ha encantado, no solo por la historia en sí, si no por el mundo que se va desarrollando conforme avanza la lectura, del cual solo tenemos atisbos pero que podría dar para muchos libros. Muy bueno.

Ruminations in an alien tongue de Vandana Singh

Una científica consigue viajar a otro mundo alienígena utlizando resonancias acústicas para abrir una puerta espacial y encuentra allí una máquina, el actualizer, que es capaz de alterar las probabilidades. Los demás utilizan la máquina para saltar a mundos donde han tomado otras decisiones y donde creen que vivirán mejor, pero ella se queda en el mismo sitio, recibiendo una y otra vez la visita de Rudrak, un hombre que busca a la fallecida Ubbiri. Sin embargo, este bucle infinito presenta pequeños cambios que le hacen concebir esperanzas.

El lenguaje es bastante poético y las divagaciones del título me gustan, aunque me parece que la idea original podría haber dado más de sí.

Ten Sigmas de Paul Melko

El protagonista de este relato se denomina a sí mismo un humano masivamente paralelo, ya que es capaz de tomar decisiones basándose en la experiencia de sus muchos yo de otros universos. Su forma de ganarse la vida es copiar las canciones que sus otros yo escuchan en otros mundos y convertirlas en éxitos en el suyo. Pero todo esto cambia cuando decide intervenir para rescatar a una persona secuestrada, ya que las opciones a su disposición son cada vez menores.

Esta historia está bien escrita y mantiene la tensión hasta el último momento, pero al leerla no he podido evitar acordarme de El asesino infinito de Egan, con el que tiene muchos puntos en común, aunque con menos física cuántica.

Magic for beginners de Kelly Link

El surrealismo campa por sus anchas en toda esta novelette que fue nominada al Hugo en el 2006. Aún tomándola con mucha manga ancha, no sé dónde están los mundos paralelos en los que se circunscribe esta antología.

Jeremy Mars es un niño que vive obsesionado con una serie televisiva extraña, que nunca se sabe cuándo se va a emitir y que en cada capítulo cambia los actores que representan los distintos papeles. En el último capítulo que ha visto, parece que la protagonista ha muerto, lo cual causa mucha controversia entre sus amigos y su familia. Simultáneamente, recibe en herencia una cabina telefónica y un capilla de bodas en Las Vegas y su madre decide ir allí a hacerse cargo de la herencia.

 ¿Suena absurdo? Eso es por que es verdaderamente absurdo.

El héroe (I)

elheroeCuando acabé de leer Los Héroes de Abercrombie me di cuenta de que hacía tiempo que daba vueltas por mi casa este tebeo, y nunca acababa de encontrar tiempo para leérmelo, aunque la premisa era más que prometedora, ya que una revisitación de las pruebas de Hércules con algo de ciencia ficción parecía una historia hecha a medida para mí, que tanto me gustan los mitos griegos.

Así que ni corta ni perezosa me senté con este primer tomo entre las manos… y he de decir que no  me levanté hasta que me lo acabé, así de absorbente es la historia. Y no continué con el siguiente porque ya era bastante tarde y el despertador no perdona.

Para cualquier mínimo conocedor de las pruebas de Hércules el argumento no será ninguna sorpresa, el rey Euristeo manda a Heracles diversas tareas para demostrar su valía e intentar eliminarlo, pero nuestro héroe siempre sale exitoso. Hasta aquí todo conocido. Pero, ¿y si os digo que cuando a Euristeo le piden ayuda contra el león de Nemea le muestran la imagen del animal mediante un holograma? ¿Y que tras cortar las cabezas de la Hidra bombardean el lugar desde aviones? La cosa cambia un poco.

El dibujo es muy curioso, es una mezcla de manga con superhéroes que resulta muy adecuada para lo que se quiere narrar. Las referencias a los superhéroes son constantes, Euristeo juega con muñecos de la Liga de la Justicia y Diana de las amazonas es puramente Wonder Woman, por ejemplo.

La narración avanza a través del dibujo. Me parece muy llamativa la persecución de la cierva de Cerinia que en pocas viñetas consigue relatar el paso de las estaciones en la captura del animal. La distribución de las viñetas se ajusta perfectamente a lo que se cuenta y Rubín no pierde oportunidad de mostrarnos diversos encuadres para cada situación, como cuando Heracles y Teseo van en moto a la tierra de las amazonas.

Mención aparte merece el color de la obra. Los tonos vivos que se utilizan refuerzan la historia y permiten al autor jugar con el verde y el rojo como colores fundamentales de Hera y Euristeo y con otros para el resto de los personajes.

También conviene resaltar el uso del mito como producto de masas que se deja entrever en uno de los capítulos, con Heracles anunciando de todo, que creo que será el camino por el que seguirá la segunda entrega del cómic.

Tengo en casa esperándome el segundo tomo y o mucho se tuercen las cosas o va a caer enseguida.

Los Héroes

HeroesLa última tendencia en la fantasía épica es que sea lo más realista posible, es decir, no evitar en ningún momento la sangre y la violencia connatural a las batallas e incluso regodearse en ellas. También se tratan de una forma más desinhibida el sexo y las luchas de poder. Todo esto se hace quizás en contraste con la alta fantasía abanderada por Tolkien y sus émulos.

Uno de los máximos exponentes de esta forma de escribir es Joe Abercrombie, cuya trilogía La primera Ley y sus secuelas han tenido una muy buena acogida entre los aficionados. «Los Héroes» es una de las continuaciones de estos libros, siguiendo la historia de algunos personajes que aparecían en las entregas anteriores. Otra secuela a mi entender superior es «Best Served Cold», pero eso otra historia.

Los Héroes del título se corresponden con una suerte de Stonehenge en la cima de una colina, donde transcurre la mayoría de la acción. Es propiamente una ironía, pues el comportamiento de los personajes dista mucho de ser heróico.

El libro tiene dos lecturas, una más superficial y otra más profunda. En la primera, vemos como se desarrolla una batalla en tres días, mientras que la segunda se puede interpretar como un alegato contra la guerra y la inutilidad de las muertes por un puñado de tierra.

El estilo de Abercrombie es ágil y divertido y hace que las casi ochocientas páginas de que consta esta entrega se lean en un suspiro. Me gustó especialmente un capítulo titulado Bajas, donde el punto de vista del narrador va saltando varias veces de un soldado a otro que le da muerte. Es una forma de narrar muy cinemática. También destacan mucho sus comparaciones, jocosas en la mayoría de las ocasiones y algunos de los personajes, que se alejan de los estereotipos comunes, como Finree o Calder. Aunque otros caen dentro del esquema habitual, el viejo guerrero que no sabe hacer otra cosa que guerrear (Craw), el general valeroso pero inepto (Jalenhorm), el aprovechado que negocia con los despojos de las batallas (Tunny)…

El autor vuelve a usar los monólogos en los que podemos ver en cursiva qué es lo que piensa un personaje en contraste con lo que dice realmente. Este recurso ya lo utilizó con el inquisidor Glotka, y aunque no alcanza aquí el mismo nivel, también resulta muy cómico.

La edición que he leído es en español y con esto me he encontrado con un problema. No sé cómo se toman estas decisiones, pero entiendo que los nombres de los personajes, especialmente cuando son apodos se tendrían que traducir todos. O no traducir ninguno. Pero unos sí y otros no da lugar a confusiones, e incluso hace que sean necesarias notas a pie de página explicando los apodos en el original. Me gustaría que alguien que supiera más que yo de estas lides me explicara en qué se basan las decisiones de traducción de este tipo, porque me parece algo inconsistente.

En resumen, este es un libro muy entretenido que se lee en un suspiro. Si te gusta Abercrombie y su propuesta, no dejes de leerlo.

Recordando a Isaac Asimov

220px-Isaac_Asimov_on_ThroneEn estas fechas pero hace ya 21 años nos dejó Isaac Asimov. Este escritor es quizá el principal responsable de mi afición a la lectura de ciencia ficción, con sus cuentos de robots y sus Fundaciones.

Aunque se le puedan poner pegas a su prosa funcional y parca, y sus historias no sean tan sorpredentes vistas desde la óptica de la madurez, no cabe duda de que junto con otros autores como Heinlein y Clarke sentó las bases de lo que sería la ciencia ficción.

Quizá su principal aportación al género fueron las archiconocidas Leyes de la robótica con las que fundamentó muchos de sus relatos. Menos importante pero también muy conocida, con la psicohistoria predijo la importancia de la estadística en nuestro vida cotidiana.

Fuera de la ciencia ficción su labor como divulgador también fue muy loable, podía escribir prácticamente de cualquier tema (química, historia, biología, la Biblia, Shakespeare…). Un paseo por cualquier sección de una biblioteca puede llevarte a un libro suyo.

Quisiera que este artículo sirviera con homenaje al buen doctor, gracias al que tantos y tan buenos ratos he pasado.

Aquí os dejo dos vídeos con él:

Entrevista a Asimov

Asimov y Toharia

Finalistas premios DITMAR 2013

Los premios DITMAR son otorgados por la miembros de la convención de ciencia ficción de Australia. Esta es la lista de nominados:

Best Novel

  • Sea Hearts, Margo Lanagan (Allen & Unwin)
  • Bitter Greens, Kate Forsyth (Random House Australia)
  • Suited (The Veiled Worlds 2), Jo Anderton (Angry Robot)
  • Salvage, Jason Nahrung (Twelfth Planet Press)
  • Perfections, Kirstyn McDermott (Xoum)
  • The Corpse-Rat King, Lee Battersby (Angry Robot)

 Best Novella or Novelette

  • “Flight 404”, Simon Petrie, en Flight 404/The Hunt for Red Leicester (Peggy Bright Books)
  • “Significant Dust”, Margo Lanagan, en Cracklescape (Twelfth Planet Press)
  • “Sky”, Kaaron Warren, en Through Splintered Walls (Twelfth Planet Press)
Best Short Story
  • “Sanaa’s Army”, Joanne Anderton, en Bloodstones (Ticonderoga Publications)
  • “The Wisdom of Ants”, Thoraiya Dyer, en Clarkesworld 75
  • “The Bone Chime Song”, Joanne Anderton, en Light Touch Paper Stand Clear (Peggy Bright Books)
  • “Oracle’s Tower”, Faith Mudge, en To Spin a Darker Stair (FableCroft Publishing)
Best Collected Work
  • Cracklescape por Margo Lanagan, editado por Alisa Krasnostein (Twelfth Planet Press)
  • Epilogue, editado por Tehani Wessely (FableCroft Publishing)
  • Through Splintered Walls por Kaaron Warren, editado por Alisa Krasnostein (Twelfth Planet Press)
  • Light Touch Paper Stand Clear, editado por Edwina Harvey y Simon Petrie (Peggy Bright Books)
  • Midnight and Moonshine por Lisa L. Hannett and Angela Slatter, editado por Russell B. Farr (Ticonderoga Publications)
  • The Year’s Best Australian Fantasy and Horror 2011, editado por Liz Grzyb y Talie Helene (Ticonderoga Publications)
Best Artwork
  • Portada, Nick Stathopoulos, por Andromeda Spaceways Inflight Magazine 56 (ASIM Collective)
  • Portada, Kathleen Jennings, por Midnight and Moonshine (Ticonderoga Publications)
  • Ilustraciones, Adam Browne, por Pyrotechnicon (Coeur de Lion Publishing)
  • Portada e ilustraciones, Kathleen Jennings, por To Spin a Darker Stair (FableCroft Publishing)
  • Portada, Les Petersen, por Light Touch Paper Stand Clear (Peggy Bright Books)
Best Fan Writer
  • Alex Pierce, por su trabajo incluyendo reseñas en Australian Speculative Fiction in Focus
  • Tansy R. Roberts, por su trabajo incluyendo reseñas en Not If You Were The Last Short Story On Earth
  • Grant Watson, por su trabajo incluyendo la serie “Who50” en The Angriest
  • Sean Wright, por su trabajo incluyendo reseñas en Adventures of a Bookonaut
Best Fan Artist
  • Kathleen Jennings,por su trabajo en “The Dalek Game” y “The Tamsyn Webb Sketchbook”
Best Fan Publication in Any Medium
  • The Writer and the Critic, Kirstyn McDermott y Ian Mond
  • Galactic Suburbia, Alisa Krasnostein, Tansy Rayner Roberts, y Alex Pierce
  • Antipodean SF, Ion Newcombe
  • The Coode Street Podcast, Jonathan Strahan y Gary K. Wolfe
  • Snapshot 2012, Alisa Krasnostein, Kathryn Linge, David McDonald, Helen Merrick, Ian Mond, Jason Nahrung et. al.
  • Australian Speculative Fiction in Focus, Alisa Krasnostein, Tehani Wessely, et. al.
  • Galactic Cha Alisa Krasnostein, Tansy R. Roberts y Sean Wright
Best New Talent
  • David McDonald
  • Faith Mudge
  • Steve Cameron
  • Stacey Larner
William Atheling Jr Award for Criticism or Review
  • Alisa Krasnostein, Kathryn Linge, David McDonald, y Tehani Wessely, por la reseña de   Newsflesh de Mira Grant, en ASIF
  • Tansy Rayner Roberts, por “Historically Authentic Sexism in Fantasy. Let’s Unpack That.”, en tor.com
  • David McDonald, Tansy Rayner Roberts, and Tehani Wessely, por la serie “New Who in Conversation”
  • Liz Grzyb yTalie Helene, por “The Year in Review”, en The Year’s Best Australian Fantasy and Horror 2011
  • Rjurik Davidson, por “An Illusion in the Game for Survival”, una reseña de Reamde de Neal Stephenson, en The Age

Enhorabuena a los nominados, aunque he de reconocer que aparte de los podcast, no me suena casi nadie. Va a ser verdad que son nuestros antípodas.

Oferta de libros Peter F. Hamilton

Para mí en la actualidad hay una trinidad de autores de space opera en el Reino Unido de los que me gusta casi todo lo que escriben (Peter F. Hamilton, Alastair Reynolds y el tristemente noticia Iain Banks). Es por esto que no he dejado pasar la ocasión de hacerme con algunos de estos libros de Hamilton que no tenía y que están en oferta en Amazon (a 5,64 euros cada uno, mientras que antes valían unos 11 euros).

The Night’s Dawn Trilogy

The Reality Dysfunction
The Neutronium Alchemist
The Naked God

The Commonwealth Saga

Pandora’s Star
Judas Unchained

The Void Trilogy

The Dreaming Void
The Temporal Void
The Evolutionary Void

A Second Chance at Eden

Manhattan in Reverse

Fallen Dragon

Misspent Youth

The Greg Mandel Series

Mindstar Rising
A Quantum Murder
The Nano Flower

Other worlds than these (I)

Other_Worlds_Than_TheseCreo que los universos alternativos son una de las temáticas más interesantes de la ciencia ficción, ya que da al autor un lienzo en blanco para desarrollar sus ideas sin restricciones, aunque también puede ser una trampa por esta misma libertad. Es por ello que a priori esta antología parece hecha a medida para mí.

Moon Six de Stephen Baxter

Esta historia de presentación de la antología no está mal, aunque quizá se podría haber escogido alguna un poco más potente.

Un astronauta que se encuentra en la Luna cumpliendo una misión se ve transportado a través de distintos mundos alternativos que sirven al autor para exponer las distintas posibilidades de un programa espacial distinto, liderado por los rusos, los británicos… y las consecuencias de las distintas tecnologías que se hubieran desarrollado. Esta parte técnica es interesante, la parte humana no lo es tanto.

A brief guide to other stories de Paul McAuley

La premisa de este relato es muy interesante. La llamada Tierra original manda tropas a algunas de las Tierras alternativas donde la historia ha cambiado tanto que no hay democracia. Esto daría lugar a un interesante debate filosófico sobre cuál es el mejor camino en la historia y quién puede decidir esto, pero el final es un tanto fallido y se queda en un alegato pacificista no muy conseguido.

Crystal Halloway and the forgotten passage de Seanan McGuire

Este es el primer contacto que tengo con la multinominada Seanan McGuire y no ha podido ser más positivo.

En el primer corto de la recopilación que es fantástico, la autora nos relata la pérdida de la inocencia de una heroína al estilo de Narnia, que accede a otro mundo mediante un pasaje en su dormitorio. Al acabarlo, te embarga la nostalgia por el tiempo que pasó que ya no volverá. Maravilloso.

An empty house with many doors de Michael Swanwick

Como carta de presentación de Michael Swanwick me encanta la foto que le hicieron para el proyecto WhereIWrite. Si no lo conocíais, pasad por la página para ver los antros en los que escriben algunos autores de género (mención especial para Chip Delany).

Nos encontramos con una historia de amor truncada por la muerte de uno de los cónyuges. El marido pasa sus días bebiendo hasta caer inconsciente, pero una extraña oportunidad le permite viajar a un universo paralelo donde su esposa todavía está viva. El problema es que él también está vivo allí.

Me encanta como representa los sentimientos Swanwick y la solución final me resulta muy satisfactoria.

Twenty-two centimeters de Gregory Benford

22 centímetros es la distancia que separa la Tierra del universo paralelo más cercano. Una vez descubierto este hecho, los científicos terrestres no pueden evitar investigar este plano y mandan una misión en busca de vida.

Benford utiliza este relato para contarnos un primer contacto con otra raza aunque el uso de un traductor universal facilita mucho las comunicaciones, con lo que se desvirtúa un poco el proceso. Me quedo con la sensación de inevitabilidad con la que finaliza.

Mitos y leyendas

GRIEGAMe gustan las reinterpretaciones de la mitología clásica y no tan clásica en clave de ciencia ficción o fantasía, ya que se mezclan dos temas que son de mi agrado, utilizando referencias a nuestra historia más antigua para contar nuevas vivencias.

Sin duda la primera obra considerada de ciencia ficción que toma elementos de mitología es Frankenstein, no hay más que fijarse en su subtítulo, El moderno Prometeo.

La base más habitual de la que se suele partir es la mitología griega, por ser acervo común de la cultura occidental, que da lugar a la mayoría de las obras que he leído. Se pueden citar varios ejemplos de este tipo de influencia, como la recreación de la guerra de Troya que Dan Simmons lleva a cabo en «Ilión» y «Olympo» y en un sentido muy parecido, los libros finales de Tramórea de Javier Negrete, «El sueño de los dioses» y «El corazón de Tramórea».  De hecho, el español debutó en la novela larga con «La mirada de las furias», también claramente deudora de los mitos griegos. Otra referencia entre muchas a estos mitos es el protagonista de la difícil pero interesantísima trilogía La edad de oro de John C. Wright que se llama Faetón, en clara referencia al hijo de Helios como estrella caída.

De una forma más sutil,  aparecen referencias a los mitos griegos en esa obra maestra que es «Tú, el inmortal» de Roger Zelazny. Este autor es posiblemente el que más mitologías diferentes ha utilizado en sus novelas, ya que aparte de la griega, otras tradiciones mitológicas en las que se ha basado son la hindú en «El señor de la luz», la nórdica en «The mask of  Loki»,  la egipcia en «Creatures of light and darkness» y alguna otra que sin duda me dejo en el tintero.

Puede parecer sorprendente, pero también hay bastante literatura que menciona unos mitos mucho más modernos, como lo son las leyendas americanas que se mencionan en la trilogía de Marte de Kim Stanley Robinson o que son la base de los libros de Alvin Maker de Orson Scott Card. No he leído «American Gods» de Neil Gaiman, pero según los comentarios es una compilación de todos los mitos que se te puedan ocurrir.

Alejándonos del canon occidental, en próximas fechas se va a publicar en España la Trilogía de Obsidiana de Aliette de Bodard, que utiliza la mitología azteca. Esta serie de libros los espero con impaciencia, ya que lo que he leído de Aliette me ha parecido magnífico y tengo curiosidad por saber cómo se ha manejado con una cultura distinta a la suya.

Mención aparte merecerían los mitos artúricos, que se han utilizado una y mil veces como fuente de inspiración para la fantasía moderna y no tan moderna. Como ejemplos, basta señalar «El tapiz de Fionavar» de Guy Gavriel Kay o «The once and future king» de T.H. White o, de forma más tangencial, «Last call» de Tim Powers. Estos mitos se pueden considerar enraizados en los celtas y quizá el mayor exponente de estas leyendas sea «Bosque Mitago» de Robert Holdstock, pero se podría decir que gran parte de la fantasía occidental que no es heredera espiritual de Tolkien lo es de los mitos celtas. Y si no, de los mitos eslavos, también algo desconocidos por estos lares pero que un gran escritor como es Andrzej Sapkowski nos presenta en los excelentes libros de Geralt de Rivia.

Como en otras ocasiones, tenéis los comentarios para recordarme algún título que os parezca interesante y que no haya mencionado.

No solo de lectura se vive : Podcast Geek’s Guide to the Galaxy

geeksJohn Joseph Adams y David Barr Kirtley ya han aparecido con anterioridad en este blog. El primero como editor de varios libros reseñados (aquí y aquí) y el segundo como autor de uno de los relatos que he nominado a los Premios Hugo.

En esta ocasión voy a hablar de otro proyecto que tienen en común, el podcast Geek’s Guide to the Galaxy, en claro homenaje a Douglas Adams (por si cabía alguna duda, no hay más que escuchar el episodio 42). La estructura de este podcast está dividida en dos partes, en la primera entrevistan a un personaje relacionado con la ciencia ficción, la ciencia o la fantasía, y en la segunda parte comentan entre ellos algún tema relacionado con la entrevista.

Se nota que llevan a cabo un buen trabajo de documentación, ya que muchas veces preguntan cosas que al entrevistado le sorprende que sepan. Esto es muy de agradecer, para que las conversaciones no sean siempre sobre los mismos caminos trillados.

Este desarrollo del podcast les permite una atemporalidad que otros programas basados en la actualidad no tienen, por lo que se puede escuchar cualquier episodio antiguo sin problema. De hecho, yo me los he bajado todos y llevo como la mitad escuchados.

La galería de entrevistados no tiene nada que envidiar a cualquier otro programa, figuras como George R.R. Martin o William Gibson han pasado por sus micrófonos.

La dicción de ambos es bastante clara, aunque David tiene una entonación que me chirría un poco porque parece que siempre deja las frases colgadas. Es un inglés muy asequible, recomendable si quieres iniciarte en esto de los podcast en otro idioma y no estás muy seguro de tu oído.

Armored (y III)

Última entrega de la reseña de Armored. Podéis leer las anteriores aquí y aquí.

Heuristic Algorithm and Reasoning Response Engine por Ethan Skarstedt & Brandon Sanderson

En esta ocasión el enemigo son unas máquinas que evolucionan  y que arrasan con todo lo que encuentran a su paso. Para proteger a los civiles de otra especie, lo único que puede interponer el soldado acorazado Karith Marvudi es su vida. ¿Habrá esperanza si muere?

Una historia que pretende ser aleccionadora, pero que no acaba de llegar a buen puerto.

Don Quixote de Carrie Vaughn

En la recopilación hay algunos escenarios sorprendentes, como en The last days of the Kelly gang, pero el que más me ha gustado, supongo que por transcurrir en España, es éste.

En los últimos días de la Guerra Civil dos soldados pertenecientes al bando republicano desarrollan un arma secreta, una especie de tanque unipersonal al que llaman Don Quixote. La guerra está ya perdida ¿o no?

 Muy recomendable.

The poacher de Wendy N. Wagner y Jack Wagner

Se ha declarado la Tierra Espacio Protegido y como tal la recorren los rangers para proteger sus insustituibles recursos. Aunque la humanidad se haya expandido por el sistema solar, hay muchas necesidades básicas que sólo puede cubrirse con materiales terrestres.

Karen es una habitante de la Luna que admira el trabajo de los rangers y se une a ellos, a pesar de la dificultad que entraña la gravedad para alguien no acostumbrado. Gracias a su armadura y a una medicación constante consigue realizar su trabajo de protección de los recursos naturales. Pero este trabajo no está exento de peligros.

Me ha gustado más la ambientación que la historia en sí, creo que la Tierra como Parque Natural podría haber dado más juego.

The Green por Lauren Beukes

La ambientación recuerda a Find Heaven and Hell in the smallest things. Pero en este caso la flora el planeta en el que se desarrolla la historia se considera muy valioso para la investigación y se despliegan equipos con armaduras para recolectar los especímenes.

Me gusta la descripción que hace de las megacorporaciones que intentan obtener beneficios a toda costa y no pude evitar un escalofrío al acabarlo.

Stick and stones de Robert Buettner

El transfondo del relato es una idea muy interesante y la lectura merece la pena. Hace 35.000 años una especie alienígena cosechó humanos en la Tierra y expandió su semilla por muchísimos planetas similares a la Tierra. Ahora los humanos originales están investigando estos planetas, en una suerte de misión arqueológica.

La misión del teniente Schwartz transcurre en uno de estas tierras alternativas, con un desarrollo similar a  la Edad del Hierro en la Tierra original. Las normas de la misión impiden influir decisivamente en las historia del planeta, pero cuando la vida de un inocente corre peligro, las órdenes directas pierden peso.

Helmet de Daniel H. Wilson

Las duras descripciones de este relato son lo que más perduraran en mi memoria. En una tierra devastada, aldeas aisladas sobreviven como pueden al asalto de los Helmets, que con sus lanzallamas lo arrasan todo. La terrible respuesta a cuál es el origen de estos robots será la base de toda la historia.

The N-Body Solution de Sean Williams

No he entendido este relato, ni la idea que quiere desarrollar ni la moraleja final.

En conjunto, la antología Armored me ha parecido muy irregular, con algunos destellos de genio como en los relatos Power Armor: a love story, The last Days of the Kelly gang y Don Quixote, pero otros son francamente olvidables. Esperaba más de la recopilación de John Joseph Adams, pero eso no es óbice para que Other Worlds Than These sea otra de mis próximas lecturas.